El misterio de los sueños lúcidos

Claudia: Está muy interesante el texto que me enviaste donde James explica el akhandakara vritti. Es suficientemente ilustrativo por lo que voy a estudiarlo con mayor detenimiento durante los próximos días. La otra duda que te comenté tiene que ver con el análisis de los tres estados:

Desde hace algunos años (mucho antes de comenzar a estudiar Vedanta), descubrí que con frecuencia me daba cuenta que estaba soñando mientras el sueño mismo ocurría. Es una condición que se conoce como sueño lucido. No le había dado mayor importancia a tal tipo de experiencia hasta que un día me encontré con un satsang de Sundari y del cual transcribo el siguiente fragmento:

El sueño lúcido es una condición que a veces sucede en el estado del sueño cuando el Jiva es uno con Paramatma y el jiva individual se encuentra ausente o aparece en el sueño como un objeto. El sueño lúcido también sucede en el estado de vigilia cuando la mente voltea hacia el interior, mirando solo a los pensamientos y emociones. La luz que ilumina el sueño (en vigilia o mientras se duerme) es la Conciencia reflejada en el cuerpo sutil. Se la conoce como Paramatma, Conciencia pura, y se la llama también taijasa, lo resplandeciente. La interpretación de los sueños puede ser una sadhana útil, pues provee de comprensión acerca de la creación del jiva, la cual es conocida en ocasiones como “la sombra”, porque es contenido que queda oculto para el estado de vigilia (viswa). El análisis de la relación entre el sueño y los estados de vigilia y los dos jivas experimentadores puede liberar al jiva de vigilia de la noción de que es real, lo que pavimenta el camino hacia el conocimiento del Ser.

Shams: Gracias por compartir este antecedente conmigo, pues me da bastante información para contestar la pregunta. No sé si ya lo has revisado, pero comparto contigo el diagrama del Ser que empleaba Swami Chinmayananda (ver barra lateral del blog), con algunas adaptaciones que le ha hecho James.

Esta imagen puede servir de guía para entender visualmente algunos de los elementos de los que se habla.

Claudia: Como resultado de dicho satsang, ahora trato de estar mas atenta a las características de mis sueños y aprovechar dicha experiencia para analizarla desde la perspectiva del Vendanta con el fin de afianzar la enseñanza y lograr una mejor comprensión sobre la naturaleza de los tres estados. Me gustaría describirte brevemente cómo interpreto tal experiencia de tal forma que puedas evaluar si la consideras útil o si por el contrario piensas pueda resultar contraproducente e inconveniente:

Shams: Desde ahora, te puedo comentar que lo importante es, como has escrito, la comprensión de la enseñanza de Vedanta (el medio de conocimiento). Es a la luz del medio de conocimiento que se pueden analizar las situaciones, con el objetivo de reconocer y afianzar lo que se ha escuchado o leído. Todas las experiencias, hasta las más sutiles, son en realidad irrelevantes, pues cada una de ella no depende sino del conocimiento a partir del cual nos las explicamos.

Claudia: En un sueño normal uno se siente identificado con el protagonista del sueño y está inmerso en un entorno que parece totalmente real y donde los demás actores del sueño son distintos del protagonista. Ocurre que mientras el sueño está sucediendo, de forma repentina caigo en cuenta que estoy soñando y, en ese momento, aunque el entorno del sueño no cambia, la perspectiva “interna" o la forma de entender el sueño se transforma radicalmente en los siguientes aspectos:

(A) Lo que se consideraba absolutamente real, deja inmediatamente de considerarse como tal aunque la apariencia del mismo se sigue percibiendo exactamente igual.

Shams: Eso es cierto, la mente sigue generando estímulos como si fueran percibidos por los órganos sensorios, así como emociones e ideas. ¿Qué es lo que ha cambiado? Ha aparecido la idea “esto es solo un sueño” y esa comprensión ha alterado la relación de la mente con sus contenidos. Todo lo que surgía como estímulos de los sentidos en forma de cosas, personas y situaciones es descartado, por ser “solo un sueño”. Sin embargo, curiosamente, las ideas y emociones que siguen apareciendo no son descartadas como “solo un sueño”. ¿Te das cuenta de esto? Así que solo algunos de los contenidos de la mente son desenmascarados como sueño, pero todo lo demás es visto como si fuera “real”. Es decir, si sientes gozo o tristeza en el sueño lúcido no dices “esas emociones son solo un sueño”. Por lo tanto, en el sueño lúcido, hay algo que se sigue considerando como real: la mente.

Claudia: (C) La identificación con el protagonista del sueño ya no es exclusiva, es decir, aunque persiste el personaje del sueño ya se toma consciencia de no ser exclusivamente éste sino también se sabe que se es el "creador" de todo el entorno: edificios, paisaje y los demás actores.

Shams: Estrictamente el creador sigue siendo Ishvara. Ni el jiva ni la Conciencia son los creadores. El jiva solo es (parcialmente) responsable de algunas cosas, como de la idea “esto es un sueño” y de la actitud que toma ante ella.

Claudia: (C) En un sueño normal, el entorno del protagonista parece ser exterior a él o ella. Pero en el momento en que se cae en la cuenta de estar soñando el protagonista queda dentro del campo de un observador.

Shams: Sí, ¿y qué comprensión podemos obtener de esto? El observador puede ver al cuerpo, así que tú no eres el cuerpo. El observador, ¿puede percibir a las ideas y a las emociones? Entonces tú tampoco eres las ideas ni las emociones. El observador, ¿está más allá de la mente? La respuesta es “sí”, pero al respecto se debe llevar a cabo una profunda indagación con la misma mente, un descartarse a sí misma.

Claudia: (D) Las emociones casi desaparecen por completo pues anteriormente, si el sueño era agradable o desagradable surgían emociones de agrado o desagrado pero, tan pronto como se es consciente de que se está soñando, todo deja de tomarse personal y lo que era una amenaza deja de serlo y lo que es agradable, aunque se quiera seguir disfrutando, se sabe aparente y temporal.

Shams: Entonces se desarrolla una actitud de desapego ante los sucesos, la cual, por cierto, es sumamente útil en la vida diaria… no solo en los sueños. Pero la ausencia de emociones puede generar un nuevo apego, uno más sutil. Las emociones jamás desaparecerán. Lo importante es darse cuenta de que las emociones son la mente, pero tú no eres la mente. La mente, con sus contenidos (emociones, ideas y deseos) sigue sucediendo de manera incesante, pero eso no tendría por qué afectarte a ti, la Conciencia, el Testigo.

Claudia: (E) Lo más interesante de todo el ejercicio es comprobar, que todo lo que uno antes consideraba real, externo, material y compuesto de múltiples personajes es en realidad la creación mental de la que esta soñando.

Shams: Es, en última instancia, creación de Ishvara, porque los contenidos no son creados deliberadamente por la mente individual, sino que son contenidos del cuerpo causal que surgen como símbolos visuales y sonoros. Es un paso muy importante darse cuenta de que lo material en realidad no tiene sustancia. Es fundamental traspasar esta comprensión al estado de la vigilia, donde lo material tampoco tiene otro ser más que Tú, la Conciencia. La única diferencia entre los dos estados es que uno es más o menos continuo y el otro no lo es. En el sueño, el jiva puede morir mil veces, mientras que en el estado de vigilia eso solo puede suceder una vez, además de que el lugar donde el karma se manifiesta y se agota es mayormente en la continuidad del mundo de vigilia. Una de las consecuencias es que no sabes lo que soñarás esta noche, pero puedes saber con algo de certeza que en la mañana, cuando despiertes, el mundo seguirá siendo el mismo de siempre.

Por otro lado, lo que tienen en común es su falta de sustancia. Ahora mismo, si haces el ejercicio de recordar el último sueño que has tenido y después recuerdas un suceso de hace una semana, te darás cuenta de que los dos eventos aparecen como imágenes mentales y de que una de esas imágenes no es más real ni más falsa que la otra. En ambos casos, lo único que hay son estímulos sensorios y mentales. Nada más que eso y para la memoria eso está claro. No hay esencia en lo que vivimos ni en lo que soñamos, independientemente de si estamos conscientes de eso. Lo único real, constante y siempre existente, eres tú, la Conciencia, no el individuo.

Cuando estamos soñando, pensamos “esto es la vida real”, aunque después esto puede quedar desenmascarado, como te sucedió a ti. Cuando estamos en el mundo de los despiertos, en este mundo de la vigilia, también pensamos “esto es la vida real”. En sentido práctico, un adulto debe aceptar esto, de lo contrario estaría loco. No obstante, para un buscador del Conocimiento es esencial entender cuál la naturaleza del llamado “mundo real” y cuál es la naturaleza del sueño. Has sugerido que te das cuenta de la insustancialidad de la materia. Es decir, aunque esta materia aparece en la experiencia, el conocimiento de que es un sueño te dice que se trata de algo sin realidad. Seguir ahondando en Vedanta te permite comprender por qué la materia del mundo de vigilia también carece de esencia en sí misma, así como las emociones y el intelecto no tienen una esencia propia. Son objetos que aparecen y desaparecen en ti, que eres eterno. ¿Qué es lo único que se necesita para darse cuenta de esta verdad? Como en el caso del sueño lúcido, solo hace falta conocimiento.

Claudia: En resumen, al trasladar el análisis del sueño lúcido al estado despierto se puede inferir que es de una naturaleza similar y las dudas que surgen son las siguientes:

Shams: “Inferir que es de una naturaleza similar”. Muy bien. Justamente esa es la función de la indagación informada. No necesitas estar en el sueño lúcido para darte cuenta de que esa y todas las experiencias tienen algo en común: son objetos que aparecen y desaparecen en ti, mientras que tú continúas libre de cambios. Si ya alcanzaste esa comprensión, ¿es necesario que sigas interesándote por el objeto? A fin de cuentas, también has descubierto que el sueño lúcido es sumamente parecido al estado de vigilia. Ambos son insustanciales. Ambos son solo un objeto, al cual la mente suele ver como real por causa de una creencia basada en la ignorancia. Esa ignorancia es el sueño de que hay algo más que tú y de que tú eres un objeto como los demás. La realidad es todo lo contrario: tú eres lo único que es y tú no eres un objeto, tú eres la Conciencia.

Claudia: 1. ¿Consideras útil dicha práctica o por el contrario inconveniente e incompatible con la enseñanza?

Shams: Todo depende de que tengas muy clara la diferencia experiencia vs. conocimiento. El comprender la raíz de este conflicto lo es todo. No me parece útil buscar el sueño lúcido por sí mismo, pero tal vez puede resultar útil practicar la indagación cuando sucede el sueño, así como después del suceso. Lo importante es lo que infieres, lo que conoces, con base en la aplicación de Vedanta cuando ya conoces la enseñanza. Dentro del sueño lúcido no hay ninguna respuesta, porque la respuesta eres tú y tú eres siempre y en todos los instantes. Para los órganos de los sentidos es imposible percibirte a ti mismo porque tú eres mucho más sutil que todo, así que es necesario un medio de conocimiento especial que sea como un órgano diseñado solo para conocerte a ti, y ese medio es Vedanta.

También me da la impresión (en lo cual puedo estar equivocado) de que tu mente considera al sueño lúcido como algo especial. Eso es natural, porque se trata de un estado en el cual la mente se mira a sí misma y, en ocasiones, refleja al Sí Mismo, lo cual elimina algunos límites temporalmente y genera una experiencia de satisfacción o dicha. Por eso mismo, los sueños lúcidos suelen ser muy luminosos y placenteros. Ayudaría saber que, en realidad, estos sueños son algo muy común. La mayoría de la gente no los tiene porque no sabe que son posibles, pero, por lo general, le suceden a quien los desea tener. En realidad, no son algo más o menos espiritual que cualquier otra cosa.

Claudia: 2. Tenía el entendimiento que ese instante en que se "cae en cuenta" que se está soñando es como si fuera una especie de "akhandakara vritti

Shams: Pero el Akhandakara Vritti es solo el pensamiento “Yo soy la conciencia”. El pensamiento que surge durante el sueño lúcido es “esto es solo un sueño”, lo cual es, en parte, parecido al hecho de darse cuenta de que la experiencia no eres tú, pero no es una negación de toda la experiencia y tampoco es una afirmación de tu verdadera identidad.

Claudia: que aunque no modifica la forma en que el sueño se desarrolla sí modifica la perspectiva interna del soñador que deja de ser un protagonista del mismo para convertirse más en una especie de observador del mismo?

Shams: Pero el observador que tú me describes es la mente. Es un falso observador, porque también es un objeto. El protagonista no se puede convertir en observador y el verdadero observador no puede ser un protagonista, porque es libre de acción.

Si Claudia va a dormir y se acuesta en la cama, todo eso es como una película que se proyecta sobre ti pero sin tocarte. Tú eres el espectador de todo eso, porque tú eres el Ser, porque sin ti nada de eso sucedería, y aún así, tú no eres eso. Cuando el jiva se duerme, el mundo del individuo y el mismo individuo desaparecen. Pero tú no te has ido. Tú estás ahí. Llegan los sueños y gracias a que tú estás ahí, la aparición de las imágenes y los sonidos del sueño es posible. A veces también aparece la idea “yo soy Claudia” y también aparece la imagen del cuerpo. La mente sigue activa, pero ahora mira solo en sí misma sobre el área del cuerpo sutil. ¿Y qué es el cuerpo sutil? El cuerpo sutil es un objeto que le da forma a la vida emocional e intelectual de Claudia, y es, como todo lo demás, solo una objeto en ti. En las imágenes del sueño, el individuo puede aparecer caminando en un campo y la mente cree que esa es la persona de vigilia caminando sobre un campo, hasta que hay algo raro, algo que no se parece al mundo de todos los días. Entonces aparece la idea “esto es un sueño”, esa idea toca al resto de las ideas y la mente queda suspendida ahora en la contemplación, pues descubre que es solo una observadora libre de los sucesos que ocurren en el sueño.

Esa es la mente observadora que describes y, sin embargo, hay un error grave en esa comprensión. Esa mente no es el verdadero observador, porque todavía hay un observador de la mente. Ese observador siempre está “despierto”, siempre está ahí. Cuando llega el sueño profundo, la mente desaparece, pero el observador se mantiene ahí. Eventualmente, si el cuerpo causal fuera destruido con los otros dos cuerpos, el observador se mantendría idéntico a si mismo, siempre sin límites, pues es independiente de todos los objetos. Ese es el observador y es tu identidad, es lo que tú eres ahora mismo. Tú no eres la mente. Tú no dejaste de ser una protagonista para convertirte en una observadora. Tú siempre fuiste la observador de esos objetos, incluida la mente. La mente no es un verdadero observador porque la mente también es un objeto. La mente es solo pensamientos e imágenes, surgiendo y desapareciendo, pero el pensamiento “yo soy la mente” creció hasta dominar a los demás pensamientos. ¡Apliquemos la indagación ahí hasta descartarla!

Aún así, eso no te toca, ni te puede tocar a ti, que eres libre, total y todo abarcadora Conciencia. Así como el pensamiento “esto es un sueño” desenmascaró a todos los otros pensamientos que te hacían creer que las situaciones del sueño eran reales, de esa misma forma el pensamiento “yo soy la Conciencia” como Conocimiento es el que sirve para desenmascarar a todo lo que te hacer creer que tú eres limitada por el tiempo, el espacio y la mente.

Claudia: 3. ¿Cuando Sundari habla de que "Jiva es uno con Paramatma" se refiere a la identificación por parte del protagonista del sueño con el hecho de estar soñando y por lo tanto de no ser nada distinto de este ni de cualquier otro objeto conocido?

Shams: Me parece muy bien que preguntes sobre esta frase porque es muy problemática. Decir que “Jiva es uno con Paramatma” o “jiva es una con la conciencia” puede llevar a algunos equívocos. En realidad un jiva no puede ser uno con la Conciencia, porque el jiva es un objeto y tú (la Conciencia) eres un sujeto. En otro nivel, sin embargo, también podemos decir que el jiva es uno con la Conciencia, porque la Conciencia es uno con todo y, como explica Sundari, el jiva es solo la Conciencia más el cuerpo sutil. Por eso, a lo que se refiere el texto que has citado es a que la mente del jiva, por un momento en el sueño lúcido, tiene la suficiente claridad como para reflejar a la Conciencia como un espejo, por lo que, al disolverse parcialmente algunos límites del cuerpo sutil, es como si fuera uno con la Conciencia, pues siempre lo ha sido, pero esta vez refleja con más claridad que tú eres el Sí Mismo.

Claudia: 4. ¿El Observador podría asemejarse al testigo ó Saksi?

Shams: “Testigo”, “Saksi”, “observador” son etiquetas para lo mismo. Me imagino que la confusión puede estar en el hecho de que en la palabra “observador” está la acción de observar, y la Conciencia es libre de toda acción. Por eso es más adecuado decir Testigo, aunque también implica cierta acción. Lo que debes saber es que, en efecto, tú eres libre de toda acción, pero podemos llamarte testigo u observador como una forma de dar a entender a la mente que tú estás más allá de todos los objetos, como si los observaras. En realidad tú también eres más allá de toda experiencia, pero en un momento de la práctica es muy útil pensar en ti, la Conciencia, como en el testigo de todo, como en el que lo registra todo sin quedarse con nada. Después, cuando está claro que solo el observador es real, la idea de que hay algo que observar caerá por su propio peso. Y solo quedará la certidumbre de que todo es la Conciencia y tú eres eso.

Pensar que el objeto es el testigo, como en el párrafo donde hablas de la mente como si ella fuera el testigo cuando en realidad tú eres el testigo de la mente, es una confusión llamada sobreimposición de mithya (lo falso) en Satya (lo real). Tú eres lo Real y en ti no hay experiencia, así que toda experiencia debe ser descartada. Entonces lo Real obviamente no puede ser alcanzado por experiencia y, de hecho, no puede ser alcanzado, porque ya se tiene. Entonces, ¿cómo se puede alcanzar lo que ya se tiene? Solo tienes que saber que ya lo tienes, que ya lo eres. Solo necesitas Conocimiento.