No dualidad – Indagación en el Ser – lo Real y lo Aparente

Román: Opino que el procedimiento racional es mejor y no peor que el mítico para alcanzar la iluminación espiritual.

Shams: Estoy de acuerdo contigo. Añadiría que es poco útil pensar en términos de "procedimiento racional” refiriéndose a Vedanta, y es dudoso que exista realmente algo como un procedimiento mítico, aunque creo comprender que te refieres a algunos métodos que hablan del símbolo o del arquetipo. Digamos que Vedanta es la aplicación del conocimiento, la cual se hace desde el intelecto a los demás niveles del cuerpo sutil (emociones y ego). 

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Claudia: Hola Shams, no he terminado de leer todo el material que me compartiste.

Shams: No es necesario leer el material en un tiempo determinado. En esencia todo el contenido de Vedanta dice siempre lo mismo. La exposición de Vedanta son distintas formas de decir eso mismo, así que lo mejor es tomarse el tiempo que se requiera para leer y digerir con una mente clara, justo como lo estás haciendo. Uno no estudia Vedanta, pues el objetivo no es convertirse en experto en Vedanta, sino simplemente eliminar la ignorancia sobre quién es uno.

Seguramente ya sabes todo esto, pero me pareció apropiado comentarlo nuevamente.

Claudia: Te escribo para comentarte algo que repentinamente me resultó bastante claro hace un par de días mientras reflexionaba sobre la enseñanza; visto en retrospectiva puede parecer obvio (en el caso de que sea correcto): En últimas, absolutamente todo lo que se percibe, se observa, se piensa o se siente, bien sea a través de los sentidos o la mente, despierto, dormido o en cualquier otro estado, es tan solo objetos que continuamente emergen y se desvanecen. Todo, sin excepción.

Shams: Excelente. Esa es la enseñanza básica que repetimos todo el tiempo, pero es algo muy positivo que tú la formules, pues significa que comienza a ser asimilada. Por eso Vedanta sugiera separar entre tú los objetos. En efecto, todo, todo, todo, todo, todo es un objeto. Incluidos todos tus pensamientos, emociones, los sentidos, el tiempo, el espacio y la misma sensación de ser y de existir. Todo sin excepción es un objeto. Solo hay una excepción, y esa excepción eres tú: el ser (la conciencia, el sí mismo). Pero debes renunciar al deseo de encontrarte como experiencia, de percibirte como si fueras uno más de esos objetos. Eso jamás sucederá. Toda experiencia es un objeto, pero tú no eres un objeto. Tú eres la conciencia libre de objetos donde los objetos aparentes aparecen.

Antes de los objetos, tú ya eras. Después de los objetos, tú sigues siendo. Renuncia al deseo de encontrarte, date cuenta de que siempre has sido tú lo único que es.

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Claudia: He plasmado en palabras un resumen de tal forma que puedas identificar en que etapa de la asimilación de la enseñanza consideras que estoy de tal forma que me sugieras como continuar:

El propósito de la enseñanza es corregir la errónea identificación que surge de forma innata en todos nosotros y según la cual nos identificamos con nuestro cuerpo-mente, lo cual a su vez genera un sentimiento de limitación y carencia al vernos insignificantes respecto a la magnificencencia de un universo que consideramos algo distinto o ajeno a nosotros mismos.

Shams: Me parece que es correcto tu resumen, aunque puede ser clarificado en los detalles. Es verdad que la identificación con el cuerpo es la más obvia y más común de todas, pero es más adecuado decir que el problema es la identificación con cualquier objeto, incluidos desde luego el cuerpo y la mente. Lo único que no es un objeto eres tú, la Conciencia. La "magnificencia del universo" también es un límite, pues se trata de un objeto, obra de la dualidad. La totalidad de la creación es mucho más amplia que todo individuo, pero posee limites como toda experiencia, y tampoco es tu verdadera identidad. Tú estás más allá de toda experiencia, incluida la creación.

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Claudia: Está muy interesante el texto que me enviaste donde James explica el akhandakara vritti. Es suficientemente ilustrativo por lo que voy a estudiarlo con mayor detenimiento durante los próximos días. La otra duda que te comenté tiene que ver con el análisis de los tres estados:

Desde hace algunos años (mucho antes de comenzar a estudiar Vedanta), descubrí que con frecuencia me daba cuenta que estaba soñando mientras el sueño mismo ocurría. Es una condición que se conoce como sueño lucido. No le había dado mayor importancia a tal tipo de experiencia hasta que un día me encontré con un satsang de Sundari y del cual transcribo el siguiente fragmento:

El sueño lúcido es una condición que a veces sucede en el estado del sueño cuando el Jiva es uno con Paramatma y el jiva individual se encuentra ausente o aparece en el sueño como un objeto. El sueño lúcido también sucede en el estado de vigilia cuando la mente voltea hacia el interior, mirando solo a los pensamientos y emociones. La luz que ilumina el sueño (en vigilia o mientras se duerme) es la Conciencia reflejada en el cuerpo sutil. Se la conoce como Paramatma, Conciencia pura, y se la llama también taijasa, lo resplandeciente. La interpretación de los sueños puede ser una sadhana útil, pues provee de comprensión acerca de la creación del jiva, la cual es conocida en ocasiones como “la sombra”, porque es contenido que queda oculto para el estado de vigilia (viswa). El análisis de la relación entre el sueño y los estados de vigilia y los dos jivas experimentadores puede liberar al jiva de vigilia de la noción de que es real, lo que pavimenta el camino hacia el conocimiento del Ser.

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Maqroll: Mi nombre es Maqroll, desde la adolescencia me inicié en los estudios esotéricos, tuve en mi juventud experiencias de diferentes tipos, así que toda mi vida la he pasado como un buscador espiritual, pero hace 3 años que empecé a estudiar el Advaita, lo cual me provocó que me dedicara solo a estudiar textos al respecto. Me impresionó mucho cuando leí el Guita interpretado por Sai Baba, y me impresiono mucho leer sobre el Atman. Es claro que definir quién es uno era lo que me traía durante muchos años en un estado de búsqueda continua. El material de James Swartz me ha ayudado a entender que mi búsqueda de quién soy se aclara con la afirmación “yo soy el Ser”. Y esto no lo había hecho concebible hasta ese momento, fue lo que luego comprendí como una Shabda Pralaya, o la revelación por la palabra. Tenía entonces un punto de partida, pero fue cuando escuché al Swami Dayananda, en su video de Youtube, el néctar de la no dualidad, que amablemente tradujo el Sr. Jorge Luis Jauregui, que entendí más sobre el tema: yo siempre he estado presente, soy la presencia, y por lo tanto soy consciente de eso, lo que implica que el Ser es consciente. Ahora sabía que el Ser es lo que es real y que lo que no es real son los objetos, entonces empecé a entender que el ego es un objeto, y he trabajado en la indagación, lo cual permite no confundir y aclarar cuál es la diferencia entre lo real y lo ilusorio.

Shams: Exacto. Por lo que escribes, me parece que has pasado de ser un mumukshu (aquel que desea la liberación) a ser un jimasu (aquel que desea conocimiento para obtener la liberación). Un jimasu es un mumukshu informado. Ahora sabes que tú mismo no eres diferente de lo que buscas y, por lo tanto, te das cuenta de que lo único que necesitas para conseguirlo es Conocimiento. En cuanto a la indagación, creo que lo estás haciendo de la forma adecuada, aunque pienso que será de gran utilidad leer los textos que te recomiendo más abajo. Por ejemplo, creo que tú has entendido lo que las enseñanazas de neoadvaita no comprenden, y es que la indagación no es simplemente una pregunta sobre uno mismo. En realidad, no hay duda sobre quién eres (tú eres el Ser). Se trata más bien de tomar este conocimiento de que tú eres la totalidad y el absoluto, para aplicarlo en la mente. La mente es la que cree otra cosa. Mientras el ser, bajo la forma de la mente, siga pensando que es incompleta y continúe creyendo que esta incompletud y limitación son la verdad, estará sujeta a la seductora creencia de que se va a iluminar gracias a la aplicación de alguna técnica que genera una experiencia, cuando lo que en realidad necesita la aplicación del Conocimiento del Sí mismo, para eliminar hasta el último rescoldo de ignorancia. Sí, el conocimiento del Sí mismo no cambia la experiencia, más bien cambia la relación que tú (el Ser) tienes con el karta (hacedor), gracias a que te identificas con la Conciencia. Y esto se consigue eliminando la ignorancia. La indagación permite buscar la ignorancia en la mente (observando los miedos y los deseos, así como las ideas erróneas) y destruirla con el Conocimiento. Para que esta indagación tenga éxito, por lo general, es necesaria conocer las enseñanzas de Advaita Vedanta, con el objetivo de agotar los patrones de pensamiento fuertemente enraízados en la ignorancia.

Maqroll: Pero tengo una pregunta: En la vida social, o del trabajo, he visto una manifestación, un enojo, una molestia, al inicio solo la podía ver cuando había pasado, y decía “yo no debo hacer esto”, luego fui indagando sobre qué la provocaba, de dónde venía, etc. Indagaba, cuestionaba, y luego me podía detener cuando estaba ya surgiendo, no antes de que surgiera, (en algún momento vi un surgimiento en su inicio). Así resolví algunos de los problemas complejos que me sucedieron, y empecé a reflexionar sobre el Ser, empezó una necesidad de reflexionar acerca del Ser.

Pero no estoy dentro de la linea de cualificaciones, del advaita del linaje, me pudes ayudar con esto???,

Shams: No me queda muy clara tu pregunta. Quizá te refieres a que, a pesar de lo que has hecho, aún no tienes las cualificaciones necesarias. Si consideras que no posees las cualificaciones, te recomiendo revisar algunas de las prácticas que ofrece Vedanta para lograrlo. Estas son básicamente tres: karma yoga, devoción y manejo de los gunas. La indagación a veces es útil para tratar con miedos y deseos (todo miedo o deseo es generado por la ignorancia), incluídas todas las emociones negativas, pero su verdadero objetivo es eliminar la ignorancia, cuando ya tienes las cualificaciones. Puedes seguir practicando la indagación (separando entre tú y los objetos), pero la comprensión profunda de las prácticas que te recomiendo son las que realmente te ayudarán a desarrollar las cualifiaciones.

Para Vedanta, la práctica tiene un objetivo muy bien establecido: desarrollar una mente pura, tener las cualificaciones. Las cualificaciones son algunas características naturales de la mente que surgen cuando esta es pura (discriminación, desapego, control de la mente, control de los sentidos, actuar de acuerdo con la naturaleza del jiva, rectitud, aceptación, devoción, fe y ardiente deseo de liberación). Solo cuando la mente posee las cualifiaciones está lista para la aplicación del conocimiento. El medio de conocimiento es Vedanta.

Es natural que la indagación te lleve a reflexionar sobre el ser. De hecho, siempre que la mente se ve libre de presiones y desarrolla cierta pureza, uno de sus impulsos naturales es reflexionar sobre el ser. ¿Por qué? Porque eres tú mismo y lo que más te interesa a ti mismo es conocerte, saber quién eres. En este momento, la mente está cubierta por la ignorancia, por eso continúa buscando e indagando sobre la naturaleza de la realidad. Sin embargo, por más que profundice en su búsqueda, los medios que tiene la mente a su disposición no son los adecuados para conocerte a ti, que eres el ser. ¿Por qué? Porque tú eres mucho más sutil que la mente. Es como si el ojo intentara verse a sí mismo. Es imposible.

A la mente se le ha enseñado a comprenderlo todo en el lenguaje de la experiencia, que es el lenguaje de la dualidad, por eso todos los intentos de la mente para conocer al ser están destinados al fracaso, porque la mente seguirá buscando al ser (que eres tú) en los términos de la experiencia. Pero tú no eres una experiencia... La experiencia es lo que forma este mundo sujeto al tiempo y al espacio, pero tú estás más allá de todo eso. Tú eres conciencia ordinaria, total e ilimitada. Tú eres el Testigo y eres libre del mundo y libre de Maqroll. Pero la mente no va a descansar hasta que la ignorancia se vaya y ese conocimiento sea absolutamente claro. ¿Qué puede hacer entonces? Lo único que le puede ayudar a la mente en su indagación en busca del ser es el medio de conocimiento adecuado. Ese medio de conocimiento se llama Vedanta. Como bien lo has dicho, utiliza la palabra para remover la ignorancia y, por lo tanto, revelar el conocimiento. Y esto es muy importante, porque su lenguaje es el lenguaje del conocimiento, no el de la experiencia.

¿Por qué escribo todo esto? Porque pienso que nos ayuda explicar algunas cosas:

1) Como te has dado cuenta a lo largo de tu vida, la mente no puede alcanzar el conocimiento con sus propios medios. Así que, por medio de la indagación y la interpretación por tu cuenta es imposible conocer al ser. Para que la indagación funcione, es necesario antes haber discutido y digerido Advaita Vedanta, expuesto por un maestro calificado. Las tres fases de Advaita Vedanta son: (A) escuchar, (B) discutir y (C) aplicar.

2) El verdadero objetivo de la indagación en Advaita Vedanta no es resolver problemas de la mente. Puede funcionar como práctica, como lo es la meditación, para purificar la mente. Pero su verdadera finalidad es eliminar la ignorancia, de manera que el conocimiento “todo es la conciencia ilimitada y yo soy eso” se vuelva firme y automático.

3) Si consideras que no posees las cualificaciones, te recomiendo revisar algunas de las prácticas que ofrece Vedanta para lograrlo. Estas son básicamente tres: karma yoga, devoción y manejo de los gunas.

Maqroll: comprendo que no hay una entidad volitiva, es decir un hacedor con voluntad propia, todo lo que el jiva hace, como karta, tiene como trasfondo la voluntad de Iswara.

Shams: Lo que dices es verdad. Y sin embargo, en Vedanta no negamos por completo la realidad del individuo, porque aceptamos que juega un papel importante en el plano relativo, que es la vida de cada día. Si no fuera así, Maqroll ahora no estaría interesado en resolver sus dudas. En Vedanta hay tres planos:

1. Conciencia. Se le llama ser, Atman, Satya, etc. Decimos que es lo real porque es lo que siempre es, es lo único que es y no tiene límites. No depende de nada y todo depende de eso. Es tu verdadera identidad. Tú. Todo la existencia surge en ti y desaparece en ti. Y tú eres más allá de todo eso, eternamente. Es el sujeto para todos los objetos aparentes, que son la creación. Es el Testigo. Es como la pantalla donde se proyecta una película del cine. Lo proyectado siempre cambia y a veces la proyección desaparece, pero la pantalla es la misma siempre.

2. El campo de la vida, el creador (Ishvara). La verdadera identidad de Ishvara es la Conciencia. Aparece como la manifestación de todo gracias a maya, que es el poder que crea la apariencia de que existe la división objeto/sujeto, el sueño de la dualidad. Gracias a esta ilusión, existe la creación. Así que Ishvara es la suma de la creación y la inteligencia que le da orden.

3. El individuo (jiva). El individuo es también la Conciencia. Pero esta vez se encuentra identificada con el cuerpo sutil y denso, bajo el hechizo de maya. El cuerpo sutil es la suma de ego, intelecto y emociones y el cuerpo denso es aquel donde están los órganos. La relación entre el jiva e Ishvara es como la del todo con sus partes. El individuo es una parte del Creador. En realidad, el Creador mueve al individuo según su voluntad. Tienes razón, todo tiene como transfondo la voluntad de Ishvara. Sin embargo, Ishvara ha creado la ilusión del libre albedrío. Lo cual, si lo miramos bien, es una bendición, porque le da un amplio margen de acción al jiva. El individuo hace muchas cosas creyendo que él es el autor, cuando en realidad el autor es el Creador, Ishvara. Esta relación, sin embargo, no es la de un Dios separado que toma al individuo como su marioneta. La verdad es que el Creador vive en el individuo y es en el individuo. Están totalmente unidos y así la totalidad se manifiesta por completo en cada una de sus partes.

La verdad es que solo hay un ser, que eres tú. Y que nada nunca ha sucedido en realidad. No obstante, hay que recordar que Vedanta comprende estos tres niveles y, como su enseñanza está dirigida al individuo, enseña desde esta ilusión de libre albedrío. Después de todo, el que se beneficiará con todo esto es justamente el individuo.

Maqroll: he visto todo como un flujo continuo, en donde no hay un idividuo, lo que deduce, que no hay mente individual.

Shams: Eso es correcto. Conforme la mente se vuelve más pura, es posible contemplar ese flujo de forma desapegada y darse cuenta de que el individuo es solo una idea que aparece dentro de ese flujo. Si continúas indagando (con la ayuda de Vedanta), incluso es posible darse cuenta de que ese flujo es un objeto del que eres totalmente independiente. Por lo tanto, eres libre de toda experiencia, así como eres libre del mismo experimentador. Lo único que tienes cierto eres tú mismo. Y desde luego, la mente hará todos los intentos posibles para percibirte, para experimentarte. Pero eso es un error. La mente tiene que aprender, por medio de Vedanta, que tú no pueder ser percibido o experimentado. Sin embargo, sí puedes ser conocido, porque eres lo único que es. ERES AUTOEVIDENTE. Eres obvio, por el simple hecho de que ERES. Eres aquello de lo cual depende todo ese flujo donde aparecen tanto el individuo como Ishvara. Tú eres la Conciencia.

Maqroll: Esto es que el Jiva solo es util como la funcion en la vida como Karta????

Shams: El jiva juega diversos papeles en la vida. Karta es la idea de ser un hacedor. El hacedor es el que hace cosas para alcanzar algo; cuando el objeto es alcanzado, entonces el jiva se ve a sí mismo como un disfrutador. Si te das cuenta, se trata solo de ideas que se aplican a este flujo de vida, gracias al ego (ahankara) que es la función de identificarse con acciones u objetos. Porque, si te das cuenta, el flujo sigue sucediendo y el cuerpo y la mente son parte de este flujo, no están separados de él.

Quizá no entiendo muy bien tu pregunta. Si es así, por favor házmelo saber. En cuanto a la utilidad del jiva, te podría decir que la idea de utilidad solo tiene sentido desde el punto de vista del ego. A la vida no le hace falta nada, no necesita llegar a nada, solo sucede. En este sentido, no importa si el individuo es útil como hacedor o como ninguna otra cosa. Lo cierto es que el verdadero hacedor es el campo entero de la vida (Ishvara).

Maqroll: Entiendo que los medios de percepción y la inferencia son solo utiles para el Jiva. Este conocimiento aprendido cambia con las epocas y con los nuevos descubrimientos. El ingeniero anteriror no es mejor que el que aparece hoy, es una jiva que aprehende e infiere. ¿Entonces es lo mismo con el Jiva del buscador, al descubrir las enseñanzas?

Shams: No comprendo tu pregunta. Intentaré responder con base en el tema que mencionas. Si no es a lo que te referías, por favor indícamelo.

Lo que importa en toda búsqueda es lo buscado. Por eso, hay dos tipos de conocimiento: el conocimiento de lo irreal y el conocimiento de lo real. El conocimiento de lo que no es real es como el que describes. Se trata de un conocimiento que depende de la experiencia y su objeto siempre cambia. Todo el conocimiento del mundo es de este tipo, ya sean ciencias o filosofías. Porque sus objetos cambian, son irreales. Por el contrario, el conocimiento de lo real es conocimiento de lo que nunca cambia, de lo único que no es efímero. Es el conocimiento de tu verdadera identidad. Hay muchos tipos de enseñanzas, pero solo las que hablan el lenguaje de conocimiento son las que te muestran tu verdadera identidad. El lenguaje del conocimiento es Advaita Vedanta. Todas las otras enseñanzas cambian con las épocas, pero Advaita Vedanta no puede cambiar. ¿Por qué? Porque su objeto jamás cambia. Todos los demás objetos siempre cambian, porque están en el mundo y el mundo es cambio constante. Esto es muy curioso porque las enseñanzas de Vedanta también están en el mundo, son parte de mithya (la ilusión) y, sin embargo, lo que muestran es Satya, lo Real. La razón es que dependen de un objeto que es eterno.

Sin embargo, hay algo que sí puede pasar con las enseñanzas de Vedanta y es que llegan a ser malinterpretadas y explicadas a partir del lenguaje de la experiencia. Esto ha sucedido desde siempre, debido a que la ilusión de la dualidad es muy poderosa. En el linaje de Advaita Vedanta honramos y respetamos a todos los maestros, pero nuestro principal interés es jnana (el conocimiento del Sí mismo), por eso nos esforzamos por mantener la claridad en la enseñanza y por evitar que se mezcle con conceptos confusos del lenguaje experiencial. Lo cual, tristemente, ha sucedido de manera sistemática en el mundo espiritual durante los últimos siglos. Esto ha llevado a que Swami Dayananda iniciara una revisión de las enseñanzas y una recuperación de Advaita Vedanta tradicional. En la actualidad, sus swamis son algunos de los pocos que despliegan el medio de conocimiento sin mezclas con el lenguaje experiencial. También lo hacen algunos maestros independientes, como James Swartz, quien, por cierto, no es un swami pero lleva décadas transmitiendo el conocimiento con apego a la tradición.

Maqroll: como el ejemplo de el mar, la ola y el que surfea,? este último es el jiva, la ola es el atman, y el mar es el absoluto, como el que sorfea, vuzca la quietud.?

Shams: Más bien podríamos decir que la ola es el jiva, el mar es Ishvara y la Conciencia es el agua. El mar contiene a todas las olas, así como Ishvara contiene a todos los individuos. Si miras bien el mar, vas a ver que las olas no están separadas del mar, así como ninguna mente está separada de la gran mente del Cosmos. ¿Y la Conciencia? La Conciencia es eso de lo que depende todo lo demás. Por eso, si el elemento del agua no existe no puede haber mar. El agua es primero. Sin agua, no hay mar ni olas. Y puede haber agua sin la necesidad de que haya mar. Al mismo tiempo, no hay muchas aguas. El agua es solo una. Aunque puede ser dulce o salada, azul o gris, en realidad solo hay un agua. Algo parecido sucede con la Conciencia, que parece estar separada pero que es solo un elemento, del cual depende todo lo demás. Cuando la ola, como el jiva, comprende que en realidad es el agua (el Ser), y que su existencia separada es solo un nombre, entonces puede entregarse sin temor al movimiento del océano (Ishvara).

Tú eres la Conciencia eterna y sin límites. En ti aparece Maqroll. Tú eres el testigo de Maqroll. Maqroll es una parte de Ishvara. Ishvara también aparece en ti. Aunque tú ya eres libre, porque tú eres la libertad misma, Maqroll quiere liberarse. La liberación es reconocer que tú eres libre de Maqroll. Paradójicamente, ese conocimiento es para Maqroll y surge en la mente de Maqroll. Porque tú en realidad ya lo sabes. Ese conocimiento es un beneficio para Maqroll, que por fin asume su verdadero lugar con respecto a ti e Ishvara, que también eres tú.

Espero que esto sea de ayuda. Si no comprendí bien tus preguntas, házmelo saber. Si tienes más preguntas, por favor siéntete cómodo de preguntar. Solo te pido que me informes un poco más sobre las actividades que realizas en tu vida diaria, así como si tienes alguna práctica (como meditación) y cuáles son los textos que has leído de Vedanta, con el objetivo de comprender mejor el estado de tus cualificaciones y saber qué textos recomendarte. Desde ahora te recomiendo que leas Advaita Vedanta tradicional. Como te he dicho, en la actualidad solo maestros como Dayananda o James respetan por completo el lenguaje del conocimiento. El resto de las enseñanzas no se apegan a esto y, aunque emplean el nombre Advaita Vedanta, desafortunadamente no funcionan como medio de conocimiento efectivo.

Si lees en inglés, te recomiendo alguno de los libros de James Swartz: How to attain enlightenment o The essence of enlightenment. Si no te es posible adquirir los libros, en la página web de James hay una gran cantidad de satsangs que equivalen a la exposición de Vedanta completo.

Si solo lees en español, hemos comenzado a traducir de forma gratuita los libros de James, así como otros textos, y aquí están los avances: http://www.shiningworld.com/top/index.php?option=com_content&view=article&id=72&Itemid=89

Francisco: El otro día me dijiste que Shankara sugería técnicas para purificar la mente para la indagación, como mantener constantemente el pensamiento de que soy Brahman y este mundo no es real.

Shams: Así no lo dije. Lo que dije el otro día es que, con la finalidad de purificar la mente, Shankara recomienda dirigir el pensamiento hacia Brahman. Estaba hablando de Bhakti, de la devoción. La cual, por cierto, no está separada de la indagación...

Francisco: Entonces esto, en sí, no es indagación, ¿me equivoco? La indagación consiste en el trabajo de la mente por descartar, a través de la exposición al conocimiento, las ideas erróneas nacidas de la ignorancia de manera que, al final, este conocimiento de que “yo soy Brahman” se vuelva claro de forma espontánea.

Shams: Repetir “yo soy la Conciencia” puede o no puede ser indagación, depende de si comprendes el significado de eso. El conocimiento “yo soy la Conciencia” no llegará a ti como un suceso repentino. Pienso que ahora te has referido a ello como si estuvieras aguardando una experiencia súbita “yo soy Brahman”, pero en realidad todo consiste en ir eliminando la ignorancia hasta que ya no queda duda de eso. No es algo del otro mundo. Ahora mismo lo puedes confirmar. ¿Qué eres? Eres la Conciencia ordinaria. No eres nada más que eso. La mente quiere ser más, porque se imagina que hay más, pero solo eres la Conciencia ordinaria. Solo hay Conciencia ordinaria. Repetir “yo soy la Conciencia”, en tu interior, claro que puede ser de ayuda, para programar a la mente. Puedes traer al pensamiento esa frase, siempre que tengas pensamientos de ignorancia, pensamientos de identificación con ideas o emociones.

Francisco: Lo contrario, ¿no es como empezar la casa por el tejado, o como querer llegar a la meta sin recorrer el camino?

Shams: Tienes razón. Pero tú ya tienes la casa construida. Por lo menos, lo más importante ya está. Las tres etapas de Vedanta son: escuchar, discutir y aplicar. Tú ya estás aplicando el medio de conocimiento, y siempre puedes volver a las dos fases anteriores. Ya recorriste el camino. El problema es que acaso sigues pensando que hay camino. ¿Hay camino? Para Francisco quizá lo hay, pero, ¿para ti?

Francisco: El conocimiento no puede ser claro mientras haya ideas erróneas inconscientes, ¿no es así?

Shams: Muchas ideas erróneas inconscientes suelen permanecer en la mente después de que tu verdadera identidad queda clara. Sin embargo, cuando sabes quién eres, sabes que son son solo objetos surgiendo en ti.

Francisco: En cambio, a medida que estas se derrumban el conocimiento se clarifica de forma natural. Mi comprensión es que la idea errónea principal es la de creer que yo soy un individuo, y esta idea es una especie de pulpo con múltiples tentáculos.

Shams: Bien. Pero la principal idea errónea es que hay sujeto y objetos, cuando la verdad es que solo hay sujeto. Yo creo que para estas alturas ya tienes muchas pruebas de que no eres Francisco. Pienso que lo que tu mente necesita ahora es entender que esa división aparente entre sujeto y objetos no es más que el sujeto, tú mismo.

Francisco: Antes de poder eliminar esta ignorancia esencial, deben ser removidas las múltiples pequeñas ignorancias que se derivan de ella.

Shams: ¿Por qué? Cuando entiendes de qué se trata, vas directamente hacia el corazón de la hidra; no te entretienes cortando sus infinitas cabezas. El corazón de la ignorancia es la creencia de que hay objetos aparte del sujeto. Tienes que eliminar algunas de esas “pequeñas ignorancias” para comprender con claridad en qué consiste la ignorancia más grande (la creencia de que hay sujeto y objetos) y someterla a la indagación, pero es una pérdida de tiempo dedicarte eliminar todas, que probablemente son infinitas. Al eliminar la creencia en la dualidad, el resto de sus ramificaciones no desaparecen pero son reconocidas como lo que son, aparentes objetos surgiendo en el sujeto, tú, no separados de ti.

Francisco: Estas ideas erróneas van haciéndose conscientes de forma automática al ser expuesta la mente al conocimiento, y de esta forma van siendo descartadas. Pero no es posible desechar la base de la ignorancia repitiendo una determinada fórmula y forzando a la mente a alcanzar un estado más sutil que ella misma, y que no es un estado sino Yo.

Shams: Nadie está forzando a la mente a alcanzar un estado más sutil que ella misma. Cuando digo “yo soy la Conciencia”, permito que mi mente indague en el significado. “Yo soy la Conciencia” ¿implica buscar una experiencia más sutil? No, en absoluto. Si la mente trata de hacerlo, eso puede ser sacado a la luz por medio de la indagación. Eso no quiere decir que esa sea una herramienta de indagación obligatoria. Lo fundamental es seguir separando entre tú y los objetos, esos objetos que dependen de ti, pero los cuales no pueden alterarte, porque no son reales, son solo una apariencia en ti. Son tú.

Francisco: Debo tener fe en que el conocimiento está actuando, y en que la suma del medio de conocimiento (Vedanta), el maestro cualificado y la mente cualificada (Francisco) dará como resultado moksha a su debido tiempo, y que la mente no puede hacer nada para acelerar o detener el proceso.

Shams: Más que fe, yo me referiría a confianza. Esos tres elementos que mencionas, necesitan siempre de un cuarto elemento, que es la gracia de Ishvara. El hacedor no es más que un pequeño eslabón en la cadena de la acción e Ishvara es el dador de resultados para todas las acciones. No dejes de aplicar Karma yoga, incluso aquí. Todo esto es para tomárselo con tranquilidad, para sentarse y mirar cómo es que sucede, o cómo es que no sucede. Si yo entiendo esto y entrego los resultados a Ishvara, todos mis problemas, incluído este, desaparecen. Tal vez no suceda nada. Tal vez siga todo igual, a pesar de tu fe. Si es así, ¿es ese un problema para ti? Tal vez sea un problema para Francisco. ¿Pero es un problema para ti? Tú eres moksha.

Francisco: Al contrario, su esfuerzo de acelerarlo es un obstáculo ya que se fundamenta en la creencia de que es una hacedora y de que moksha es una experiencia que alcanzar, en vez del conocimiento de mi propia naturaleza.

Shams: Bien.

Francisco: Si todo esto es correcto (y si no lo es lo será en cuanto tú me lo aclares mejor), será de por sí una idea errónea que va perdiendo fuerza. Me gustaría exponerte otras dos.

Para terminar, hay algo que mencionas en tu último mail que me ha llamado la atención. Dices que la omnisciencia está reservada a Ishvara, y no a la mente del jiva. Pero si yo soy Brahman, debería tener acceso a la mente cósmica.

Shams: Es como si quisieras que la cuerda tuviera acceso a la serpiente. Solo tú estás viendo una serpiente, pero solo hay una cuerda. La omniscencia y la voluntad y la belleza, etc, todo existe solo cuando crees que la cuerda es una serpiente. Brahman, la Conciencia, es la Conciencia. No tiene acceso a nada. ¡Porque es lo único que es!

El jiva, que es una aparición limitada en ti, posee determinadas características, entre las cuales destacan el ser solo una parte de Ishvara. Ishvara también es un objeto en ti. Es el contenedor del jiva y no al revés. La mente de Ishvara es todo el universo, todo el espacio y todo el tiempo. El saber de Ishvara (que es la suma de todos los saberes) es necesariamente también un objeto que aparece en ti, la Conciencia. Es un objeto del tamaño de la gran mente, no disponible para la pequeña mente del jiva, cuyo conocimiento es siempre limitado a lo individual. Todos esos (tanto la gran mente como la pequeña mente) son objetos… que aparecen en ti. ¿Por qué la Conciencia necesitaría esa “omnisciencia”? Eso es Maya, eso sucede en la APARENTE manifestación. Como ya dije, TÚ NO TIENES PODER, NI SABIDURÍA, NI VOLUNTAD, NI IGNORANCIA, NI EXPERIENCIA. Todo eso es creer que la cuerda es una serpiente. Solo es una cuerda. Solo es tú, la Conciencia. La “omnisciencia” solo le interesa a la mente en el mundo de la ignorancia. En realidad, lo único que importa es el Conocimiento de lo Real.

El ignorante quiere conocer los detalles de cada una de las joyas de oro que se han creado y se pueden crear. Al que sabe le basta con entender lo que es el oro.

Francisco: ¿Se puede decir que Brahman está aparentemente “atrapado” en esta mente individual?

Shams: Definitivamente, no. Parece que así es, pero Vedanta muestra que eso es imposible. No dejes de separar entre los objetos y tú. La omnisciencia es un objeto. La ignorancia es un objeto. La mente individual es claramente un objeto surgiendo en ti. ¿Cómo podría atraparte algo que surge en ti? Es como si supusieras que la imagen reflejada en el espejo afectará al espejo. El espejo es siempre el mismo. Así pasa con la Conciencia, que nunca cambia, y, sin embargo, toma aparentemente la forma de mil cosas. Todo lo que surge es un objeto. En cambio, tú no surges. Nada te causa. Y no puedes percibirte. Tú solo estás ahí. Y ya lo sabes. No tienes que encontrarte. Porque ya estás aquí. Ya eres. Quizá la mente, de inmediato, pensará: “ah, entonces soy estos pensamientos tan agradables y esta emoción de tranquilidad”. Pero, si todo eso es también un objeto, ¡no lo eres! Tú estás más allá de todo eso. Tú eres quien está leyendo esto, pero no eres el que experimenta ni la experiencia. Tú eres lo que propicia la aparición del que experimenta, que es solo una creencia, otro objeto aparente surgiendo en ti. La única esencia eres tú.

Francisco: ¿O que yo soy Brahman, pero Brahman no es yo?

Shams: ¡No! Francisco ES TÚ, PERO TÚ NO ERES Francisco. Tú eres la Conciencia. Toda la Conciencia. No una parte de la Conciencia. No una manifestación de la Conciencia. Sí, la Conciencia ilimitada, eterna, completa y total. Tú eres esa Conciencia, ahora mismo. Francisco surge en esa Conciencia y luego se va. Francisco es en Ti, pero Tú eres más allá de Francisco. Sin Ti, no podría haber Francisco. Pero, sin Francisco, sigue habiendo Tú, Conciencia. Tú eres eso donde surge todo. Y aunque esto suene majestuoso, en realidad, es lo más común del mundo. Eres muy ordinario. Eres la Conciencia ordinaria. Lo único que hay, ha habido y habrá. Saber esto es ser libre. Pero ya eres libre, porque tu esclavitud es imposible. Nada va a suceder para liberarte. Francisco no se convertirá en nada distinto y ninguna experiencia especial le traerá lo que busca. Quizá, eventualmente, la ignorancia de Francisco se irá difuminando conforme Vedanta hace su trabajo. Sin embargo, eso son solo objetos apareciendo en ti. Tú los ves como tales. Tú eres libre de todo eso.

Por favor, lee este mail tres veces o más, aunque parezca que ya lo entendiste todo. Tu actitud es la correcta, pero pienso que tu mente tiene aún activadas algunas resistencias para asumir algunas cosas básicas, así que, deliberadamente, las pasa por alto. Si tienes tiempo, también sería bueno que volvieras a leer nuestras últimas conversaciones. No dejes de separar entre tú y los objetos. Pídele moksha a Dios, pero agradécele también por la ignorancia actual. Como decía el Swami Abhedananda, el maestro más querido de James es: Take it easy. Relájate. Tómatelo con tranquilidad. Todo es perfecto así como es.

Francisco: Antes de recibir tu mail ojeé un poco un libro de Ramesh Balsekar, que en su día me gustaba mucho. Ya sé que no sigue ningún método y que su enseñanza es confusa en ocasiones, pero tiene fragmentos que expresan muy bellamente grandes verdades. Creo que este es un ejemplo:

La manifestación es meramente una aparición en la conciencia que se experimenta a través de MAYA. Y Maya es un concepto que se incluye únicamente para probar la premisa principal de la unicidad del Absoluto, que es pura subjetividad sin el menor toque de objetividad ni de dualidad. El concepto de Maya es como el concepto de “x” en álgebra: se introduce meramente para encontrar la respuesta, y es rechazado como carente de sustancia una vez que se llega a la solución. Si, en un momento dado, uno ignora el hecho de que Maya es meramente un concepto, una supuesta cantidad “x”, entonces se meterá en todo tipo de dificultades, evitables e imaginarias.

Shams: Exacto.

Francisco: Posteriormente, tras leer tu mail, creo que tú me confirmas esta afirmación de Balsekar, y que me la has corroborado en otras ocasiones. Es decir, que Vedanta es sólo un mapa, una enseñanza para la mente, la cual no puede comprender la realidad (a la que este mapa hace referencia), por ser más sutil que ella. Al tratar de abarcar la realidad última, la mente se topa con una barrera infranqueable, ya que es incapaz de comprender la paradoja de la que hablas, la no-dualidad de la que surge la aparente dualidad que requiere la mente para poder pensar y comprender.

Shams: No es que la mente no pueda comprenderlo, sino que no puede percibirlo, ni explicarlo en los términos del mundo. Balsekar no podría expresarlo si la mente no lo comprendiera, y yo tampoco. Lo único es que sucede que la mente asume que no es consciente, que es solo un objeto y que ese objeto es además ilusorio. Eso, por lo general, no es percibido directamente, pero lo único que importa es que se comprenda y que el conocimiento de eso sea firme.

Francisco: Vedanta conceptualiza lo que carece de conceptos y convierte en un objeto de análisis al Sí mismo, que es la fuente de todos los conceptos, más sutil que éstos. Por lo tanto, los conceptos (la enseñanza de Vedanta), son un invento arbitrario, por fuerza irreal. Si solo existe el Sí mismo, cualquier concepto es falso, ya que un concepto otorga realidad a algo que es irreal dado que depende del Sí mismo. Un concepto es la “serpiente”.

Shams: Lo irreal o falso, sin embargo sigue existiendo, en apariencia. En cuanto a Vedanta, no es un invento arbitrario, porque es el concepto que te libera de los conceptos, incluido del mismo Vedanta. En la tradición, asumimos que Vedanta proviene directamente de Ishvara. Entre todos los conceptos, este es el menos arbitrario, porque su punto de referencia es lo Real. Y en general, nada es arbitrario, pues todo en el mundo sigue el orden del Dharma, que es el Ser. Aun así, tendrás razón si dices que, al igual que el universo, “Dharma” es solo un concepto. Un objeto, y por fuerza no real.

Francisco: El concepto “Maya” forma parte de Maya, así como el de Ishvara, que según dices es la suma del Ser y Maya. Pero al Ser no se le puede añadir nada más que en apariencia, puesto que no hay nada que no sea Él.

Shams: Bien dicho.

Francisco: Entonces, Vedanta parte necesariamente de la mente y le da toda la comprensión que ésta puede abarcar, hasta que llega un punto en el que la mente comprende su propia limitación. ¿Es así?

Shams: Vedanta se dirige a la mente, pero parte del Ser. A diferencia de cualquier conocimiento (con “c” minúscula), el Conocimiento del Ser tiene un punto de referencia constante y permanente. Por eso es que Vedanta ha funcionado de la misma manera a través de los milenios, porque su objeto de conocimiento es eterno.

Francisco: ¿Vedanta se dirige a la mente para que ésta comprenda que no es real (como no es real el mundo al que se refieren sus conceptos) y se rinda?

Shams: Sí. Para que acepte que no es un hacedor.

Francisco: ¿Hasta que esto no sucede, la mente debe seguir indagando, tratando de comprender el mapa de la realidad?

Shams. Hasta que el conocimiento no sea totalmente firme y automático, la mente continúa la indagación, desde Vedanta. Comprender el mapa de la realidad solo tiene la función de aclarar las dudas del indagador sobre el universo y dejar de prestarle atención al objeto, asumiendo también que el gozo no está en el objeto. El indagador ahora puede ver todo lo que surge como un objeto (sin tomarse ya en serio las complejidades del Cosmos) y separarlo del Observador, que es Sí Mismo, lo único que vale la pena conocer.

Francisco: Creo comprender que, se diga lo que se diga, se miente. Todo lo que se dice forma parte del mundo, que es Maya.

Shams: “Todo lo que se diga es mentira”: eso solo puedes decir si crees que hay un hacedor y si crees que hay en realidad una dualidad mentira-verdad. Sé que es solo una forma de expresarlo, pero no la mejor.

Francisco: Entonces, la enseñanza de Vedanta es conocimiento aparente destinado a liberar aparentemente de una prisión aparente a un individuo aparente. Todo forma parte de un juego irreal del cual yo soy completamente libre, puesto que yo soy el Conocimiento.

Shams: Sí, sí y sí.

Francisco: Tengo otras cuestiones. Dice Balsekar que el Sí mismo no es consciente de su existencia, lo cual me parece muy raro. ¿Por qué lo dice, cuando mi experiencia es la autoconciencia, es decir que sé que existo?

Shams: No sé por qué lo dice. Una de las enseñanzas que más enfatizó Ramesh es la de que “no hay un hacedor”. En este sentido, podría referirse a que el Sí Mismo no es un hacedor y es libre también del acto de “estar siendo” consciente. Sin embargo, así como planteas la frase, es problemática e incorrecta, porque el Sí mismo es la Conciencia y la Conciencia es, ciertamente, lo único consciente. Ramesh es discípulo de Maharaj Nissargadatta, quien, a pesar de ser una persona del más alto nivel espiritual, no poseía un entrenamiento como maestro de Vedanta, y mezcló su enseñanza con ideas propias. ¿Qué sucede cuando añadimos nuestras ideas personales al conocimiento impersonal? Destruimos el medio de conocimiento. Por eso, Vedanta no es un grupo arbitrario de conceptos. Es un medio de conocimiento totalmente fiel a su objeto; así como los ojos son el medio para ver y los oídos para escuchar, Vedanta te muestra tu verdadera identidad, sin pizca de duda. Por eso, desde el principio queda claro que eres autoevidente, eres autoconsciente. Eso es lo que te dice la experiencia. E incluso, como quizá es a lo que apuntaba Ramesh (pero sin los conceptos apropiados), eso es verdad más allá de la experiencia. Por el hecho de Ser, ya eres. Y lo sabes.

Francisco: Otra pregunta. He pasado varios años pensando que el universo era fruto de la voluntad del Sí mismo de conocer lo que se halla escondido en él, de hacer conocido lo desconocido. Es decir; este poder aparente que llamamos Maya, y que “hace parecer como si algo estuviera sucediendo aparte de la conciencia”, ¿tiene esta finalidad?

Shams: Ahora es buen momento para decirle adiós a esa creencia. Si lo que escribiste en los párrafos de arriba es correcto (y sí que es correcto), ¿cómo podría ser correcto lo que ahora escribes? No hay nada escondido en el Sí Mismo. Maya puede hacer parecer que hay algo oculto. Sin embargo, en otro universo, también creado por Maya, es probable que todo se muestre a la luz. ¿Qué importa? Para el Sí Mismo no hay nada que conocer. El Sí Mismo es libre de todo eso, libre de conocimiento y de ignorancia. Eso no significa que el Sí Mismo no sea ilimitado.

En cuanto a la finalidad, Maya no tiene finalidad. Solo la mente piensa en términos de finalidad. Para el Sí Mismo no hay tal cosa. Acaso el concepto que se acerca más es “juego”, pero aceptemos también que es una metáfora. No hay nada que descubrir, no hay nada que hacer, no hay nada que conquistar. Tú eres completo, no tienes límites, eres eterno y absolutamente libre. Como ya dije unas diez veces: ERES TAN ILIMITADO, QUE TAMBIÉN PUEDES SER LIMITADO (EN APARIENCIA). Esa es la razón de Maya.

Francisco: ¿Es fruto de alguna clase de voluntad por parte del Sí mismo? ¿O se puede decir que el Sí mismo es libre de voluntad?

Shams: No solo se puede decir que “el Sí Mismo es libre de voluntad”, sino que es lo que te escribo 50 veces en cada mail. Observa a la mente, mira cómo poco a poco va permitiendo la caída de viejos conceptos arraigados. Tiene su propio tiempo, pero el Conocimiento va creciendo. Lo que escribiste en los párrafos de arriba es acertado, pero, si la mente hubiera practicado la indagación con lo que ya sabe, no hubiera sido necesario preguntar esto, sobre lo cual, en realidad, no tienes duda. ¿O sí?

Francisco: Finalmente, ¿tiene sentido hacer preguntas como estas? ¿Qué es lo que diferencia las cuestiones que la mente puede abarcar de las que no?

Shams: Sí que tiene sentido hacer estas preguntas, porque, de lo contrario, hubieras seguido reteniendo conceptos nacidos de la ignorancia. Lo importante es eliminar la ignorancia. La mente es tan amplia como para abarcar todo lo que Ishvara (que es la Gran Mente) quiere que abarque, esa es la respuesta. Pero aquí no nos interesa abarcar, sino remover la ignorancia.

Francisco: Creo que puede abarcar, y es en lo que consiste la indagación, lo que hace referencia a Ishvara, a lo aparente y su relación con lo real, es decir la dualidad, lo que es como decir que no puede abarcar nada ya que todo eso es no-ser. En cambio, constituye un esfuerzo inútil su intención de comprender lo real en sí.

Shams: Es totalmente favorable que mires a la mente como un objeto. Arriba ya compartí una explicación sobre cómo es que la mente comprende al Sí Mismo. No lo va a percibir, pero puede (y debe) asumir el Conocimiento. Esto es comprensión y, con base en ello, la mente cambia todos sus conceptos. Si lo analizamos, quizá podríamos decir que tu “abarcar” es una forma de decir “percibir”. Eso sí que lo puedes olvidar, porque la mente no percibirá los niveles más sutiles jamás. También es cierto que la omnisciencia (el conocimiento total) está reservado a Ishvara, y no a la mente del jiva. El individuo se debe conformar con el Conocimiento que lo libera de creer que es un individuo. Y yo diría que con eso basta.

Francisco: Por un lado, porque es más sutil que ella, y por el otro porque yo ya soy ese Conocimiento que está más allá de las palabras, y que solo puede aparentemente surgir cuando se agotan todas las dudas y la ignorancia de la mente acerca de su propia naturaleza, comprendiendo sus limitaciones.

Shams: El Conocimiento para tu mente es “yo soy la Conciencia”. Eso es el Conocimiento. Y sí que puede y debe ser comprendido. Es justamente lo que la mente está haciendo con la indagación. El Conocimiento, por otro lado, no surge sino que se hace claro, porque siempre ha estado presente. ¿Cuándo se hace claro? Cuando se elimina la ignorancia.

Francisco: Siguiendo tu metáfora, no tiene sentido tratar de comprender el código de programación de un juego desde una ventana del juego cuando ya se es el propio programador, ¿no es así?

Shams: Exacto. El código de programación déjaselo a Ishvara. Él es toda esta multiplicidad caótica y ordenada. El individuo es parte de ese código, un simple número apareciendo y desapareciendo. Déjaselo también a Ishvara. Vedanta explica el orden y pone las cosas en su lugar. No trata de profundizar en el asunto, porque, en realidad, no es importante cuando sabes que no es muy diferente de un sueño. Por eso, podemos decir que lo único que tiene sentido es saber que tú eres el programador, el Sí Mismo.

Francisco: Finalmente, me gustaría que me confirmaras si con la palabra “mente” nos estamos refiriendo al intelecto (una de las tres esferas del cuerpo sutil), ya que tal como lo describe James la mente es en realidad el hogar de las emociones.

Shams: Sí, me he estado refiriendo al intelecto y al cuerpo sutil. La división de James Swartz es la más útil y me estoy ciñendo a ella, aunque he usado mucho “mente” pare referirme a intelecto, sobre todo por costumbre y por convención. Cuando me refiera a la mente como emociones, te avisaré.

Francisco: También me gustaría que me aclararas una frase de tu mail que no acabo de comprender: “Que no podemos asir con certeza a la creación ilusoria, debería servir como prueba de que nada de esto tiene realidad independiente”.

Shams: Cuando digo que “no podemos asir con certeza” me refiero a que todo se reduce a un concepto y que, aún ese concepto, no tiene ningún punto de referencia más que el Ser. Si te fijas, todo es como humo pasando frente a ti. Así queda claro que todo depende del Testigo, que nada es real más que por el hecho de estar aparentemente surgiendo en mí.

 

Francisco: Cada vez que te escribo pienso que me dirás “correcto” a todo, y al principio es un poco decepcionante para el ego, pero poco a poco voy profundizando y me doy cuenta de mis errores.

Shams: Es la única forma en que Vedanta funciona. No es una enseñanza que consista en insertar ideas desde afuera, sino en cuestionar las ideas que ya se tienen para que la verdad sea clara por sí misma. Me da gusto que te parezca útil.

Francisco: Te explico un poco mi comprensión, aunque lo que más tengo son nuevas preguntas.

Te he escrito que el mundo es una ilusión real, y la verdad es que es gracioso, y tienes toda la razón. Es un juego de palabras bastante absurdo. Lo que pasa es que no comprendía la diferencia entre “existir” y “real”, de ahí mi torpeza. Ahora me has aclarado esa sutil pero vital diferencia, y comprendo que mi casa existe, que el mundo existe, pero que no es real, ya que para existir depende del Sí mismo. Es el Sí mismo, pero el Sí mismo no es el mundo, ya que permanece aparte de él. Esa es la diferencia entre Ser y no-Ser.

Shams: Bien. El Sí Mismo permanece aparte; sin embargo, el mundo depende por completo de Él. Eso responde la pregunta que me haces en el último mail:

Francisco: Qué quieres decir cuando afirmas que "lo que es aparente puede ser reducido a algo más"?

Shams: Todo lo aparente siempre es reducido a algo más, porque es dependiente. Las moléculas son reducidas a átomos, los átomos a partículas subatómicas compuestas, las partículas subatómicas compuestas a quarks, los quarks quizá a cuerdas, y las cuerdas siempre a algo más… El sustrato de todo es la Conciencia. Y es lo que no puede ser reducido a algo más. Lo que no cambia. Es aquello a lo que todo se reduce, de lo que todo depende. Eso es lo que quise decir.

En uno de los evangelios apócrifos, Jesús dice que el reino de Dios es como un grano de mostaza. Lo dice así porque la semilla de mostaza es notoriamente pequeña pero el árbol que en ella se contiene es gigantesco. Sin embargo, el reino de Dios (la Conciencia) es solo como la semilla, porque de ella depende ese gran árbol aunque, en realidad, el árbol inmenso solo está en la mente. La Conciencia también es como el grano de mostaza porque es algo muy ordinario, nada especial y, aún así, es eso de lo que depende el gran árbol de la vida.

Francisco: Dices que el mundo no ha surgido nunca. Entonces, es Maya la que nos da esa errónea percepción temporal.

Shams: Sí.

Francisco: ¿Pero cómo ubicar el Universo en relación al Sí mismo?

Shams: En relación con el Sí Mismo, es decir, desde la perspectiva del Sí Mismo, nada nunca sucedió. No hay Universo. Solo Sí Mismo. Aquí la que está recibiendo conocimiento es la mente, que es la que cree que el universo es real.

Francisco: Si el Sí mismo nunca actúa, no tiene voluntad ni atributos, nunca ha querido un mundo ni ha creado a Ishvara para que creara el mundo, ¿podríamos decir que el mundo es simplemente parte de su naturaleza, como un latido de su corazón, algo que sucede de forma involuntaria, automática, y en la que el Sí mismo no se implica en forma alguna?

Shams: Estás hablando de la Conciencia como si fuera un objeto, un no-hacedor (en lugar de libre del hacedor). Todo es un objeto, excepto la Conciencia, que es donde surgen los objetos. “El mundo es algo que sucede de forma involuntaria, automática, y en la que el Sí mismo no se implica en forma alguna”. Podría decirse que está bien dicho, pero esta idea hace parecer al Sí Mismo como una luz ajena y al mundo como un objeto que en verdad estuviera sucediendo. Como en el cuento de la serpiente y la cuerda, cuando tú ves ese “algo que sucede de forma involuntaria, automática” (el mundo) es como si vieras a la serpiente cuando en realidad solo estás viendo a la cuerda, el Sí Mismo. Lo correcto sería decir que hay un poder (en apariencia, porque tampoco es real) llamado Maya, que hace parecer como si algo estuviera sucediendo aparte de la Conciencia; sin embargo, la Conciencia no es algo que sucede, solo es. ¿El Sí Mismo no se implica? Depende de lo que queramos decir con ese verbo. Para que veas a la serpiente, la cuerda tiene que estar totalmente implicada, porque de la cuerda depende toda la serpiente. No olvides que el Sí Mismo penetra, impregna todo este mundo, que en realidad solo es Sí Mismo.

Francisco: ¿Podríamos decir que Ishvara es una parte intrínseca y dependiente del Sí mismo, como su sombra?

Shams: Pienso que es incorrecto como lo planteas. La verdadera identidad de Ishvara es Sí Mismo. Ishvara es el Sí Mismo. Ishvara no es la sombra del Sí Mismo. De hecho, Ishvara es uno de los nombres del Sí Mismo. No puedes decir que algo es una parte del Sí Mismo, porque el Sí Mismo no tiene partes ni características. Ishvara como creador es la suma del Ser y de Maya. Nada más que eso. Ishvara está más allá de maya y conoce su verdadera identidad, pero emplea (sí, tengo que usar el verbo “emplear”, aunque el Ser no es un hacedor) a maya para formar el kosmos. Por eso, tampoco podríamos decir que lo que sucede en el mundo está fuera de la voluntad del Sí Mismo. Pero, para pensar en voluntad, requerimos un mundo dual, donde también hay no-voluntad. Cuando pensamos en un mundo, también hay que pensar en una ausencia de mundo. Esto es obra de maya: creer que hay dualidad. Tu mente jamás lo va a percibir, porque es mucho más sutil que ella. Es como si, desde una ventana de un simple juego de computadora quisieras descifrar el código de todo el sistema operativo. No va a suceder y, sin embargo, la prueba de que existe es el programa funcionando.

Lo que una parte de tu mente está haciendo ahora es intentar reducir todo a los términos en que está acostumbrada a pensar: la visión de la no dualidad le parece inconcebile, pues no sabemos cuántas vidas lleva pensando en términos de dualidad. Hay un koan budista que se refiere al Zen (que, en este caso, podríamos identificar con el Sí Mismo) como eso que ni sí es ni no es ni las dos cosas ni ninguna de las dos. Así es como lo ve la mente, ¡como una total paradoja! Desde la perspectiva de la mente, siempre parecerá paradójico todo lo que es más sutil que ella.

El Conocimiento de Sí Mismo tiene el efecto en la mente de eliminar la ignorancia y se traduce en la idea “Yo soy la Conciencia”; sin embargo, ese pensamiento depende de un Conocimiento más sutil que la mente, porque, en realidad, eres Tú. Tú, por el mismo hecho de Ser, eres el Conocimiento pleno de ti mismo. La mente puede encontrarse con algunas paradojas al respecto, pero observa la firmeza y total fuerza incontrovertible del conocimiento “Yo soy”. ¿Cómo podría haber duda acerca de eso? Ahora, solo falta seguir descartando la identificación de la mente con objetos (que no son reales por sí mismos) y revelando eso que no puede es un objeto, pero que es lo único que se muestra constantemente a sí mismo. La Conciencia.

Francisco: Comprendo lo que explicas de la superposición, y la diferencia entre Ishvara y el Sí mismo. Lo que pasa es que siempre he oído hablar de cosas como “la voluntad de Dios”, y hasta en el hinduismo se habla de Él como de un jugador con su mundo, que es leela. Ahora comprendo que los hindúes se refieren a Ishvara, pues el Sí mismo no se implica en la creación, ya que es su sostenedor, la fuente de la que ésta surge. No puede implicarse en lo creado más que aparentemente, a través de Ishvara.

Shams: Este párrafo está correcto.

Francisco: No de forma real, ya que lo real es precisamente la ausencia de acción.

Shams: Eso es pensar en términos de dualidad. La ausencia de acción necesariamente requiere de la acción. Lo correcto sería decir: libre de acción... y de inacción.

Francisco: El movimiento es una ilusión, ya que, si sólo existo Yo, ¿acaso puedo hacer algo? ¿puedo implicarme, puedo perderme, puedo jugar o desear cualquier cosa? Todo esto sólo puede suceder a través de Maya, fuente de esa magia extraña que hechiza a Ishvara (que es una apariencia del Sí mismo) haciéndole creer que hay algo más aparte de Él, y puede en consecuencia actuar.

Shams: Muy bien. El movimiento (como la ausencia de movimiento) es una ilusión. Tú estás más allá de eso.

Francisco: Me doy cuenta de que la comprensión lleva aparejada una indescriptible sensación de soledad. De pronto ya no existe nadie aparte de mí.

Shams: Eso sucede al principio, y está bien. La mente sigue adicta al pensamiento dual: soledad-compañía. El Sí Mismo no está solo, porque no es un alguien: es todo. Y nada lo limita.

Francisco: Pero miro a mi alrededor y siguen habiendo personas que creen ser personas, y es como un milagro. ¿Es así como lo percibe un jnani?

Shams: Las personas que reconocieron su verdadera identidad son de muchos tipos y pueden alimentar ideas muy diferentes. El común denominador es que han reconocido, de manera firme y permanente, que lo único que hay es la Conciencia y que ellos son la Conciencia. Eso sucede así no por la llegada de conceptos nuevos, sino por la eliminación de la ignorancia que había en ellos sobre su verdadera identidad. El Conocimiento tarda algún tiempo en actualizarse, por eso puede haber personas que se sientan solas, pero dicha sensación siempre desaparece, porque, cuando el Conocimiento es firme, se sabe que no hay personas y que la soledad y la compañía son solo conceptos que surgen dentro de mi plenitud total… Así pues, no se ve a personas creyendo ser personas, sino al Sí Mismo creyendo ser personas y buscando la felicidad en los objetos, lo cual tiene algo de bello y sorprendente.

Francisco: Quería preguntarte por qué razón el Sí mismo no puede tener atributos, pero ahora creo comprenderlo. Es porque para tener un atributo debería haber algo que no fuera el Sí mismo, ¿no es así? Y eso es imposible.

Shams: ¡Sí!

Francisco: Entonces, Maya no es un atributo, sino el Sí mismo adoptando un aspecto ignorante, dado que la ignorancia también está en él.

Shams: Maya es aquel poder, por causa del cual PARECE que el Sí Mismo puede tener atributos. Algo que es y que, en verdad, nunca ha sido. ¿Por qué la mente no lo puede entender en eso términos? Porque está más allá de su rango de visión. Hay quien dice que lo que no es paradoja no es verdad. En este caso, es así, para la mente. Pero tampoco se trata de un artículo de fe, pues puede ser comprendido a partir de la observación de sus efectos, y es un escalón importante para afirmar el conocimiento sobre el cual no queda duda. Que no podamos asir con certeza a la creación ilusoria, debería servir como prueba de que nada de esto tiene realidad independiente.

Francisco: El gráfico que me has adjuntado me ha clarificado mucho. Lo había visto anteriormente pero sin mirarlo con detenimiento. Con él se puede percibir con claridad que Maya impregna todos los cuerpos, que es más sutil que todos ellos, y que por lo tanto no puede trascenderse a través de la mente, que está bajo su influjo. De hecho el intento de la mente de ir más allá de Maya es parte de la ilusión de Maya, ya que la verdad es que Yo ya estoy más allá de Maya, que sucede en mí pero no soy yo. La mente no se puede convertir en algo que no es, solamente se puede destruir su aparente ignorancia para que el Sí mismo vuelva a saber que no es sólo la mente, y que en realidad siempre ha sido libre de ella.

Shams: Muy bien. Ahora mismo, como has dicho, eres absolutamente libre. Mientras la mente crea tener realidad como un sí mismo aparte, seguirá con el sueño de que está atrapada. Pero ese es problema de la mente, no es tu problema.

Francisco: Yo nunca ha estado preso ya que, si sólo existo Yo, no hay nada externo que pueda encadenarme. Digamos que la ignorancia puede encadenar sólo aparentemente ya que, aunque existe como la pantalla de este ordenador, no es real porque depende del Mí para existir, el cual nunca dejo de ser. Yo nunca dejo de ser, y puesto que la ignorancia sucede en mí, no soy yo y soy libre de ella. En consecuencia, el deseo de liberarme de la ignorancia forma parte de la propia ignorancia. Por fin comprendí este punto.

Shams: Muy bien.

Francisco: Otra cosa: Al preguntarte sobre la cuestión de que, si desparece la mente individual, desaparece el mundo, lo que quería comprender era la relación entre el jiva e Ishvara. Es decir, la mente individual forma parte de la mente cósmica, Ishvara, ¿no es así? Como tal, no puede morir, porque de hacerlo moriría Ishvara, desaparecería el Universo.

Shams: Es muy extremo decir que, si muriera un jiva, moriría el Creador. Es más adecuado pensar aquí en términos de energía: en la Creación nada puede destruirse, todo se transforma. Así que lo mismo sucede con el cuerpo sutil, que no puede desaparecer por completo.

Francisco: Digamos que todos los cuerpos sutiles son eslabones de un macro cuerpo sutil, que al mismo tiempo es el mundo. Lo expresaré mejor: el cuerpo sutil individual es en realidad el cósmico bajo una apariencia limitada. Esta apariencia es el resultado de haber pasado por diferentes experiencias que han producido diferentes vasanas y karmas y le han dado una aparente personalidad, distinta de otras personalidades. Pero en realidad sólo existe un cuerpo sutil, que es Ishvara, ¿no es así? Por lo tanto, el mundo es la mente, y si desaparece la mente (no importa si es la “pequeña” o “gran” mente pues ambas son lo mismo), desaparece el mundo.

Shams: Sí.

Francisco: En relación con lo que dices de los maestros del pasado, lo cierto es que estoy enfadado conmigo mismo. Tenía una buena imagen de mí mismo por leer y escuchar esas enseñanzas, y ahora esa imagen no vale nada. De todas formas, ellos tienen su mérito y su función, y les estoy agradecido por todo. De hecho, son Yo.

Shams: Lo importante es no estar buscando una nueva imagen. El que se enoja con Francisco es el ego también.

Francisco: Como anécdota, te diré que hace dos semanas vi a un hombre que durante años pensé que estaba iluminado, y me pareció tan pequeño que parecía otro. Nada de lo que decía tenía sentido. Fue un shock el pensar que yo hubiera estado en semejante error, por eso hablé de esa forma en mi último mail.

Shams: “Pensar que yo hubiera estado en semejante error” es un shock para el ego. El ego es el que quiere verse siempre apto, invencible. Ahora, con Vedanta, el ego está en lo correcto. ¡Lo logró! Se confirma su idea de que es bastante listo y sabio. Eso a nadie le importa, pero así es el ego. No lo juzguemos (el que juzga solo es el ego). Dejémoslo ser, sin identificarnos y sin detener la indagación, hasta que quede completamente claro que el ego no tiene ser propio y nada que defender, que es solo un objeto. En cuanto al maestro, es útil advertir su pequeñez solo si te das cuenta que todos, como personas, somos igual de pequeños y vulnerables que él, aunque a veces nuestro ego quiera pensar otra cosa.

Francisco: Aparentemente me ha costado comprender algunos puntos de tu explicación sobre mis últimas preguntas. En realidad sé que sólo estoy fingiendo que no sé, haciendo a veces complicado lo que es tan obvio y sencillo. De todas formas, creo que he captado la idea básica sobre lo que es real y lo que no.

Shams: Cuando decimos que el tú, el Ser, finges no conocer tu verdadera identidad, nos referimos a lo que sucede a partir de Maya, que da pie al sentido de dualidad y a la identificación con los objetos. Es importante no caer en la confusión de superponer el objeto (la mente) en el sujeto (el Ser), suponiendo que tú, como mente, tienes las cualidades del Ser. La mente, que es un objeto en ti, no sabe. Tú, el Ser, siempre has sabido quién eres, porque eres el Conocimiento automático de ti mismo. Curiosamente, gracias a Maya, parece que no sabes, porque te identificas con la mente. Vedanta es para la mente. Vedanta trabaja desde lo aparente para lo aparente, pero muestra lo real.

Francisco: Esto es lo que he entendido: El mundo es real en el sentido de que ha surgido de mí.

Shams: Es importante recordar que las palabras son etiquetas. Son el mapa y no el territorio. En el caso de Vedanta, empleamos el término “real” para referirnos a lo que es permanente, ilimitado y eterno. Cuando decimos que algo es aparente, no nos referimos a que eso no es experimentable. Más bien queremos decir que no es sustancial en sí mismo y no es permanente. Lo que es aparente puede siempre ser reducido a algo más. Todo lo que pueda experimentar la mente (incluida la mente y la experiencia mismas) puede ser reducido a algo más. En cambio, tú, la Conciencia, permaneces aparte de eso. No es del todo correcto decir que el mundo es real, pero puedes decirlo en el sentido de que en realidad es tú. No propiamente en el sentido de que “haya surgido”, porque en realidad nunca surgió. Ese surgir es como lo concibe el cuerpo sutil, quien seguirá viendo como si surgiera el mundo, porque la ilusión (Maya) es más sutil incluso que el cuerpo causal. No hay problema con eso, porque el conocimiento firme te dice que solo hay tú. Si ese Conocimiento te dice que solo hay tú, ¿queda espacio para creer en un mundo? Y sin embargo, el mundo sigue aparentemente apareciendo… esa es la maravilla paradójica del maya.

Francisco: Pero sólo es real en cuanto a idea o ilusión. Como ilusión es completamente real.

Shams: Si ves un espejismo en medio del desierto y sabes que, en efecto, se trata de un espejismo y no de un oasis verdadero, acaso podrías decir que, al menos, la ilusión es real. En ese sentido, está bien, aceptando que es una paradoja del lenguaje no muy útil. ¿Cuándo has visto una ilusión real? Lo único real es lo Real. Es imposible darle realidad a la “ilusión” o a la “idea”, porque ella también depende del sustrato: la Conciencia. Maya es eso que HACE POSIBLE LO IMPOSIBLE, en apariencia. Hace parecer que hay sujeto y objeto, y hace parecer que las cosas son su propio sustrato. El Sí Mismo, al ser total, completo y absoluto necesariamente posee también la capacidad de ser limitado, incompleto y vulnerable… pero solo en apariencia.

El Ser es lo único Real. En un brazalete, el oro es lo real. Puedes decir que el brazalete es totalmente real, pero en el sentido de que es oro. La persona que conoce el oro no piensa ya más en un brazalete. Solo ve oro y por eso dice que es real. La persona que ignora el oro, ve las formas y los nombres, y, al tener contacto con el oro, siempre piensa que está en contacto con nombres y formas diferentes. Pero no puedes decir que un brazalete, por su nombre y forma, es completamente real. Acaso quieras decir que la ilusión de que hay nombre y forma en ese brazalete que estás viendo es real, pero tendrás que recordar que esa ilusión también depende del oro. De la Conciencia. Después, lanzas el brazalete al horno. Después el oro pierde nombre y forma. ¿Qué es lo que queda? Oro. Lo que siempre hubo. Si la ilusión también está limitada por un comienzo y un fin, ¿puedes decir que era real?

Francisco: Partiendo de la metáfora de la serpiente y la cuerda, mientras el mundo se perciba como la cuerda, es decir como un mero sueño inofensivo surgido del Sí mismo, y cuya sustancia es el Sí mismo, es real.

Shams: En este cuento la cuerda representa al Sí Mismo, no a un “mero sueño inofensivo”. El sueño es creer que la cuerda es una serpiente. Una vez que te han dicho que la supuesta serpiente es, en realidad, una cuerda y ese conocimiento se vuelve firme, a pesar de que la oscuridad del crepúsculo sigue haciendo parecer ante tus ojos a la cuerda una terrible cobra, tu conocimiento te libera del miedo y te permite saber con claridad que la serpiente (el mundo) no está ahí. Solo está el Sí Mismo. El crepúsculo representa nuestra percepción totalmente limitada a la hora de intentar percibir al Sí Mismo. El sueño era creer que esa cuerda era una serpiente. Pero solo hay una cuerda. ¿Puedes decir que ese sueño era real? No, fue resultado de tu ignorancia de la cuerda, pero la ignorancia tampoco era real. Solo hay la cuerda. La cuerda (el Sí Mismo) no es solo la sustancia de la serpiente (el mundo), sino que es toda la serpiente. ¿Dónde está la serpiente?

Francisco: La cuerda es una ilusión real.

Shams: No, es la Conciencia. No hay ilusión, solo la hay en apariencia.

Francisco: Sin embargo, si tomamos al mundo como la serpiente, como un ente amenazador separado del Sí mismo, hecho de una sustancia diferente de la nuestra, estamos viendo solamente una apariencia.

Shams: El mundo es la serpiente. La cuerda no solo no está separada de la serpiente sino que la serpiente es, en realidad, solo una creencia. Me puedes decir, entonces, que la creencia es real. ¿Una creencia real? Ja.

Francisco: Por lo tanto, lo que determina que el mundo sea real o irreal es nuestro concepto del mundo. En tanto que sueño es real.

Shams: Tal vez querías expresar otra cosa, pero vale la pena aclarar que un concepto nunca va a determinar lo que es real. Lo real es real por sí mismo, siempre y en todo lugar. Eso no lo podemos decir sobre el mundo. Cuando duermes no hay mundo. Cuando mueres tampoco hay mundo. Y sin embargo, sigues estando tú. Tampoco lo podemos decir sobre el sueño. El sueño o ilusión (maya) parece tener un imperio total y, sin duda, lo tiene sobre los tres cuerpos. Pero también es dependiente. También tiene un límite.

Si aceptamos que el sueño es real, entonces aceptamos que el sueño te limita de alguna forma. En Vedanta empleamos la palabra “real” para referirnos a la identidad ilimitada. Para referirnos a todos los objetos que dependen de esa identidad empleamos “existir”. Los maestros de neoadvaita sostienen que, puesto que el Ser es lo único que hay, nada más existe, y por eso no hay nada que hacer, que todos somos el Ser y ya estamos liberados. Utilizan una gran verdad para confundir los niveles, lo cual nunca ha liberado a nadie. Lo que a Vedanta le interesa es aclarar, con mucha precisión, cuál es la relación entre esa identidad ilimitada y sus objetos, porque esa identidad parece estar confundida con ellos.

Así pues, no hay duda de que estos objetos existen. Tu casa existe. La mesa existe. El mundo existe. Los sueños existen. El inconsciente (cuerpo causal) existe. La Creación-Creador existe. Todo ese existir, para Vedanta, implica transformación constante, manifestación. También implica que depende total y absolutamente de la única identidad, el Sí Mismo. Toda esta manifestación es consecuencia de un solo elemento, llamado maya (ilusión). En el diagrama del Ser, se muestra a maya como una división que aparece entre el Sí Mismo y sus cuerpos. Al estar más cerca del Sí Mismo, maya es más sutil que los tres cuerpos, y ninguno de los tres cuerpos puede percibirlo. Maya es ese atributo del Sí Mismo que lo hace parecer dual (también es curioso, porque el Sí Mismo, en realidad, no tiene atributos). A raíz de maya, parece que hay un sueño al cual puedes llamar real. No estoy diciendo que el mundo no existe, pero solo existe porque depende de lo real. Por eso, es mejor decir que es dependiente. Es mejor decir que es no-ser. ¿Por qué? Porque el Sí Mismo es libre de todo eso, incluso y sobre todo de maya.

Para alguien que conoce al Sí Mismo, la experiencia de lo que llamas “mundo” no desaparece; sin embargo, ahora se reconoce como Sí Mismo. La experiencia humana en sí no se va, pero es reconocida como Sí Mismo. ¿Cuál es la razón de que la ignorancia se vaya pero el “sueño” permanezca? La razón es que la aplicación del medio de conocimiento (Vedanta) remueve la ignorancia sobre la identidad en el cuerpo sutil, pero esa ignorancia no se va de la Creación, y permanece en distintos ámbitos de los tres cuerpos. Sin embargo, ahora se sabe que solo hay Conciencia y que tú eres eso.

Esto no se puede ver a primera vista, pero basta con registrar todo lo experimentado y descartarlo como no-ser. Todo lo que aparece es no-ser. Todo lo que existe es no-ser. La experiencia es no-ser. Eso se expresa así en el sentido de que Tú eres independiente de todo eso. Tú eres la fuente. Sí, este es solo un ejercicio de la mente y, en última instancia, se reconoce que este ejercicio y la mente también son parte de la apariencia, no-ser. El mundo como mundo nunca va a ser real. Tampoco como sueño. ¡Un sueño no es real! Eso no quiere decir que el mundo no existe y que no lo estemos viendo ahora mismo frente a nuestros ojos. Quiere decir que solo el Sí Mismo es real (donde tú crees ver al mundo, solo hay Sí Mismo pareciendo llevar a cabo una acción, pero solo es Sí Mismo), y que el Sí Mismo es independiente de todo eso.

Francisco: En tanto que mundo con su multiplicidad de egos con una naturaleza distinta del Sí mismo es irreal. Es como creer que el collar o el brazalete son independientes del oro. El mundo surge del Sí mismo, es un pálido reflejo del Sí mismo, como un espejismo. Es un concepto en la mente del Sí mismo. No surgió en un momento del pasado, ya que el tiempo es un concepto intrínseco a este mismo mundo. Yo soy eterno, atemporal, y el mundo nunca ha existido, o siempre.

Shams: El Sí Mismo no tiene mente. Nada surgió del Sí Mismo. Tú eres eterno y atemporal, como has dicho. El mundo es solo un concepto, aunque no en la mente del Sí Mismo (que no tiene mente) sino en la mente del jiva y de Ishvara. Obsérvalo aquí y ahora. No es más que un concepto.

Francisco: Lo que le da al mundo una estructura y un sentido, y permite en consecuencia experimentarlo, es el cuerpo sutil con sus órganos de percepción, el tiempo y el espacio.

Shams: Quien pone las reglas y da la estructura y el sentido, es Ishvara. El cuerpo sutil hace eso en pequeña escala, para el mundo del individuo.

Francisco: Tanto lo sentidos, como el tiempo y el espacio son sólo conceptos en la mente de Ishvara, que constituye el mundo. Forman parte de la estructura de la mente y del cuerpo sutil. Cuando toco una llama y siento dolor, es un concepto dentro de la mente. Todo lo experimentado está dentro de mi mente. Toda sensación y percepción es solamente una idea, un objeto del que Yo soy testigo. Por lo tanto, los objetos y las sensaciones no me afectan. Sólo la ignorancia hace que aparentemente me afecten. Ishvara no tiene poder sobre el Sí mismo, como no lo tiene la luna sobre el sol.

Shams: Exacto. La misma mente es solo un concepto. Y el concepto es solo un objeto en ti, y es tú mismo.

Francisco: Cuando hablas de la relación entre el sentido de la percepción y lo percibido, lo haces dirigiéndote a mí como el Sí mismo, ¿no es así? Mi mente es el mundo, ya que sin ella no existe nada, y si no hay mundo, tampoco es necesaria la mente.

Shams: Es que sin mundo no hay mente. El mundo es la mente. Si hay mente, necesariamente hay mundo.

Francisco: La mente sería lo que da orden al mundo, y ésta se manifiesta en infinitud de mentes individuales, ¿no es así? ¿Esta macro mente o cuerpo sutil cósmico es Ishvara?

Shams: Correcto.

Francisco: Cuando dices que no existe algo como la “vista”, ¿te refieres a que no hay un “yo” que perciba los objetos separadamente, ya que el único yo real es el Sí mismo y que, por lo tanto, el único que hace de testigo, que ve, oye, etc., soy Yo?

Shams: Sí, en cierta forma. Al ver que no hay un “yo” (un ego) que perciba los objetos separadamente, te das cuenta que ese “yo” es un objeto más que surge junto con otros objetos. El Sí Mismo, por otro lado, sí es un testigo, pero un testigo muy especial, porque no es afectado por los objetos que aparecen y desaparecen. La percepción es un objeto más que surge en el Sí Mismo, por eso estrictamente el Sí Mismo no lleva a cabo ninguna función. Otra de las metas de la indagación sobre el sentido de la vista (y los demás sentidos) es percatarse de que no hay, en realidad, un “ver”, “oír”, etc. Solo hay Conciencia. En apariencia toma una forma, pero eso tampoco puede encontrarse. Solo se encuentra la Conciencia.

Francisco: Sin embargo, hay una pequeña mente que es la de este organismo individual. Esta mente es un medio de experimentación del Sí mismo. Por lo tanto, en relación a la pequeña mente, no se puede decir que dé lugar al mundo. Si la pequeña mente desaparece, el mundo sigue, ¿no es así?

Shams: Muy bien. Ahora, en relación contigo, ¿qué es la pequeña mente?

Francisco: Si su mente cambia, su pequeño mundo cambia, pero sigue existiendo un mundo independiente más allá de ella. Si el órgano de la vista, los ojos, se quedan ciegos o simplemente se cierran, los colores desaparecen para el organismo, pero para Mí siguen estando ahí. Sólo para el individuo existe la dualidad, la percepción y lo percibido. Pero para Mí todo es lo mismo.

Shams: Para Ti solo estás Tú. Estás cometiendo un error en la comprensión, llamado “superposición”, donde se le atribuyen cualidades del Ser a sus objetos. En este caso, estás mezclando atributos de Ishvara (las de la gran mente) con el Ser. Sin embargo, el Ser no tiene un solo atributo. El Ser no ve colores. Para el Ser solo hay Ser.

Francisco: Aunque todas las pequeñas mentes desaparezcan, mientras Ishvara permanezca, seguirá existiendo el mundo y Yo seguiré siendo testigo de algo, ¿no es así?

Shams: Eres totalmente libre de Ishvara y de su Creación. El mundo en realidad es como una historia muy lejana para ti, la cual en realidad nunca fue contada. Me gustaría que me indicaras por qué te interesa tanto el mundo, dónde está lo que te gustaría saber al respecto. El Ser, por lo pronto, no está ahí. No hay serpiente. Solo cuerda.

Francisco: Creo que gran parte de mi confusión se ha resuelto. El problema es que pensaba en mí ilusoriamente, como un individuo, y por esa razón no podía comprender que no existiera por ejemplo la vista, sino sólo los colores. Ahora comprendo que ambas cosas son lo mismo porque ambas cosas son un solo objeto del que Yo soy testigo.

Shams: Bien. Pero atención con esa superposición.

Francisco: Creo haber comprendido la base de tu explicación, aunque no estoy seguro de tenerlo todo claro al 100%, como dices. ¿No crees que existe el peligro de convertir esto en una filosofía?

Shams: Ya se ha hecho así, por gente que no ha comprendido Vedanta. Tal vez es más difícil aceptarlo que comprenderlo, y es que, en pocas palabras, Vedanta es cualquier cosa que, expresada verbalmente, sirve para eliminar la ignorancia sobre tu verdadera identidad. Vedanta, como lo confeccionaron los maestros védicos, es un sistema. Un sistema que funciona. A diferencia de nuestros “sabios” actuales, a ellos no les interesaba ponerse a opinar y discutir sobre las cosas para tener razón y satisfacer una curiosidad con metas individuales. Su único objetivo era transmitir una realidad objetiva.

Cuando Vedanta es comprendido como medio de conocimiento, se evita mezclarlo con opiniones, suposiciones y creencias (que es básicamente en lo que se basan las filosofías y religiones) y también se evita tomarlo solo en partes. Vedanta, por último, es una herramienta de usar y tirar. Cuando ha cumplido su cometido, ya no es necesario. Sin embargo, muchos de los que reconocen su utilidad incomparable, deciden compartirlo y también hacen lo posible por preservarlo tal y como es, para que las siguientes generaciones puedan gozar de su efecto, pues un Vedanta mal comprendido sirve solo para las universidades o para hacerse rico, pero no libera a nadie.

Francisco: ¿No es suficiente con saber que Yo soy lo único real y que este mundo, del que Francisco forma parte, es un sueño?

Shams: Claro que es suficiente. Pero observa el caso de Francisco. Para que la mente pueda discriminar entre lo falso y lo real, y entender con firmeza lo que escribiste aquí, necesita aplicar ese conocimiento de manera sistemática e integral. Eso implica resolver todas las dudas sobre la manifestación en samsara. El único objetivo es descartarlo. La curiosidad de la mente queda saciada y así se dirige, poco a poco, hacia ti mismo, lo que no puedes descartar. TÚ ERES LO QUE NADA PUEDE DESCARTAR. Para revelar la verdad de manera consistente, Vedanta comienza desde abajo, desde lo más denso. Al final, todos estos sistemas y explicaciones sobre niveles, cuerpos y jerarquías, son desechados.

Así que, volviendo a lo anterior, sí es suficiente. Pero ¿lo sabes con total, absoluta e inamovible seguridad? No. Cuando es así, ya no necesitas más explicaciones, y ni siquiera necesitas a Vedanta.

Francisco: Te lo pregunto porque he pasado mucho tiempo pensando en estas cuestiones y no estoy seguro de que siempre formen parte de la verdadera indagación.

Shams: Sí forman parte y es importante resolverlas con Vedanta, y no con las explicaciones que da la mente. La enseñanza del Ser es muy sencilla, mientras que la enseñanza de Ishvara es muy compleja. Aun así, es necesario y útil tener claro cómo funciona el universo. Para descartarlo...

Francisco: Otra cosa: estoy leyendo a Shankara y me parece impresionante.

Shams: Shankara es uno de los eslabones más honrados en la cadena infinita de Vedanta. Sin embargo... te recomendaría ser cuidadoso y desconfiado, tomando en cuenta que eso no cuenta como despliegue de la enseñanza de Vedanta. Vedanta necesariamente tiene que ser transmitido por un maestro calificado (eso implica diversos medios, como ya dijimos en mails anteriores). De lo contrario, el indagador podría (y sin duda lo hará) incluir sus interpretaciones personales, además de que la inmensa mayoría de las traducciones (y los comentarios) existentes suelen estar plagadas de la visión yóguica.

Francisco: Él dice que uno de los principales obstáculos del indagador, entre otros, es el sentido de vacío. Me siento identificado con esto ya que en muchas ocasiones siento que la vida no tiene alicientes, no hay nada que me motive, ninguna promesa de placer, y esto es percibido de una forma negativa o pesimista. En realidad, debería ser motivo de alegría el no encontrar nada prometedor en samsara, pero no siempre es así. ¿Qué piensas de esto?

Shams: Cuando Shankara se refiere a “sentido de vacío”, en realidad se refiere al concepto budista de Shunyiata, que reposa sobre la creencia de que la nada es, por así decirlo, la única realidad. Muchos meditadores buscan el vacío y, en ocasiones, lo encuentran, pero (al ser una experiencia) el vacío es un objeto más en la mente. Si antes de que ese objeto apareciera había ignorancia, también la seguirá habiendo cuando ese objeto se vaya. Por el contrario, en el texto donde creo que leíste esto, Shankara recomienda pensar en Brahman. Eso es Bhakti, y su función es purificar la mente para que el medio de conocimiento pueda aplicarse con éxito.

El pesimismo y los pensamientos negativos son resultado de vasanas negativos, y vale la pena mirarlos como lo que son, objetos surgiendo en la mente. Por otro lado, alegrarse por ser desapegado es… un tipo de apego… También es un objeto surgiendo en ti. Mi recomendación es la misma que Shankara: la devoción por el Sí Mismo purifica la mente y la vuelve sáttvica, es decir, naturalmente feliz, desapegada y lista para indagar. El desapego tiene su lado que podríamos llamar negativo, que es reconocer la falta de sustancia en todos los objetos, pero también tiene un lado muy positivo, y es uno que nunca hay que olvidar. Se trata de un apego incomparable, un apego que no conoce otro, por el Sí Mismo. Ámalo, confía con toda seguridad en él, reconócete en él. No hay forma en que podría fallarte. Además, así te darás cuenta de que el desapego no viene de reconocer el vacío en las cosas, sino de reconocer la plenitud total en ti.

Espero que este mail te sirva. Creo que tu comprensión es muy buena y tu mente es cada día más sutil. Esa es la razón por la que ahora corrijo con más escrúpulo cada palabra. Entre más avanzada es la comprensión, es más importante conservar la precisión en los conceptos.

Resumiré el mensaje de este largo mail en seis puntos:

1. La ilusión es creer que hay dualidad.

2. Observa el mapa. Maya (la ilusión) es mucho más sutil que la mente. La mente no puede estar fuera de la ilusión, porque ella misma es consecuencia de esa ilusión.

3. Sin embargo, es muy común confiar en nuestra percepción y suponer que la mente percibirá de alguna forma el engaño de Maya. Olvídalo.

4. Por eso también se cree que el hecho de que haya un despliegue fenoménico tiene algo de realidad.

5. Maya es no-ser. Todo lo que es no-ser no es real. El sueño es no-ser. El sueño no es real.

6. Solo lo que no puedes descartar es Real. La Conciencia donde aparece todo, eso es lo Real.

7. La liberación no consiste en reconocer que el mundo es una ilusión. Consiste en reconocer que todo es el Sí Mismo, y tú eres eso. Brahma satyam jagat mithya, jivo brahmaiva naparah. “Brahma es la única verdad; el mundo es irreal y no hay diferencia entre Brahma y el yo individual.”

Continúa con el buen trabajo y siéntete cómodo de seguir preguntando.

Francisco: Me gustaría saber si la indagación revela los vasanas inconscientes. Si es así, no es sólo algo bonito, “que te eleve”, como a veces la ignorancia lo interpreta. Pues si no me equivoco, al ser consciente de lo real también salen a la superficie mentiras y confusiones en las que has estado envuelto sin darte cuenta, cosa que puede ser dolorosa, ¿no es así?

Shams: Desde el punto de vista del Sí Mismo, todo es real, porque todo eres tú. Desde el punto de vista de la mente, nada es real más que el conocimiento. Observar y exponer los vasanas “oscuros” con una mente desapegada es una de las primeras tareas de la indagación. Conforme se hace más firme el conocimiento, las barreras del ego se debilitan y, en determinado momento, es como si se rompiera un dique de agua sucia. Pero ahora sabes que todo eso le pertenece solo a Ishvara. La tranquilidad del individuo está en agradecer lo que llegue y en encomendar lo que inicia, siempre bajo el Dharma.

Francisco: Y creo que este dolor también te vuelve humilde, te lleva a comprender que tu naturaleza no rechaza lo bajo (emociones, instintos), sino que lo abarca todo y está más allá de todo, y que no debes luchar contra nada. De hecho no luchas contra nada. Sin embargo, se puede malinterpretar la indagación al separar lo real de lo aparente, despreciando lo aparente y no prestándole la importancia que a veces tiene no por sí mismo, sino como indicador de una laguna, de una ignorancia que hay en ti. Creo que todo en la vida se puede usar para la indagación, lo que sucede es que el ego la puede interpretar en ocasiones para ser irresponsable, para reprimir y para negar aspectos de la vida que lo incomodan en nombre de que son "ilusión".

Shams: Sí. Si estamos haciendo el trabajo de separar lo real de lo aparente, el primero que debe ser monitoreado y expuesto es el ego. Lo demás es demasiado fácil. Cuando el ego (que es ilusorio) se toma las atribuciones de lo real, lo llamamos la enfermedad de la iluminación. Basta con recordar que este conocimiento no es especial ni nos hace especiales en absoluto. Al contrario, nos iguala a un perro o a una mosca.