Obstáculos – Condicionamiento – Deseo – Reencarnación

César: Bueno, primero que nada te comento que ya he leido suficiente y demas cosas, y creo ahora entender todo esto, sin embargo cuando quiero saber sobre el tema de la reencarnacion, hay completo silencio. Se dice que no hay reencarnacion porque no hay un individuo que reencarne. Es verdad, sin embargo otros como Ramana aceptaban la reencarnacion ya que no es el individuo el que reencarna sino el Ser, pero suceder sucede igual.

Shams: Sí. desde el punto de vista del Ser, el individuo no podría reencarnar, porque todo es el Ser. Por otro lado, la idea de que el Ser reencarna no es adecuada, porque implica que el Ser ejecuta una acción. Según Vedanta, eso es imposible, porque el Ser es libre de acción. El individuo, el alma individual, es solo una noción y, cuando tomamos como real esa noción, todos los problemas se hacen reales. Pero, de todas formas, Vedanta puede hablar desde el punto de referencia del individuo, así que, desde ahí, podemos decir que, de hecho, la reencarnación es “real”.

César: Luego, yo pregunto a donde va mi percepcion al morir, y me dicen que no va a ningun lado, que no soy el individuo y por lo tanto no va a ningun lado. A que me refiero con mi percepcion? bueno lo explico a continuacion: Somos el Ser, lo absoluto, pero hay que entender que como estamos en ilusion, estamos separados y tenemos diferentes percepciones.

Shams: No “somos” el Ser. ¿A qué me refiero con esto? A que no somos muchos siendo el Ser. Solo hay uno que es el que es: tú. Esa noción de que hay muchos no es más que una idea. Sí, todos los seres son en ti, pero en realidad solo hay un Ser, y la separación y los otros seres son solo una creencia.

No estamos en ilusión. Solo hay el Ser, y el Ser está más allá de la ilusión. Sin embargo, aparentemente existe la ilusión de dualidad. Esa ilusión es la que hace creer también que somos varios. Por eso, lo repito: no estamos en la ilusión, sino que, a causa de la ilusión aparente, a ti (el Ser) te parece que eres uno entre muchos y que estás atrapado en la ilusión.

Por último, podemos suponer que hay distintos experimentadores teniendo diferentes experiencias (en apariencia), pero la percepción es solo una. Avidya (ignorancia) es lo que te hace creer que hay varios seres que están separados.

César: Digamos que el Ser es la gran pantalla donde sucede Maya, pero una vez que sucede Maya todo se divide en diferentes pantallas. Mi pantalla ahora mismo muestra una pelicula donde hay un individuo escribiendo este correo. Pero tu experiencia es diferente a la mia, la pantalla que tienes tu esta mostrando otra situacion diferente.

Shams: ¿Y tú cómo experimentas mi experiencia? Solo es una imagen en tu mente, una suposición en ti. No puedes estar seguro de eso. Todo serán solo suposiciones, conjeturas. Incluso lo que acabas de vivir hace cinco minutos, ¿dónde está? Solo en tu recuerdo, y el recuerdo es pensamiento que surge ahora en tu mente, y pronto también se va. Solo hay lo que hay ahora. Todo lo demás es suposición. Y lo que podría parecer que es ahora (un montón de objetos densos y sutiles) también es inasible. Por ejemplo, la experiencia de las letras mientras lees este correo. En realidad, solo se percibe un conjunto de colores. Después, la mente brinda un sentido. Esos colores y ese sentido, ¿están apartados de tu mente? ¿Puedes percibir una brecha entre tu mente y lo que hay en ella? Revísalo. Y después sigue con la mente. ¿Dónde está tu mente? En ti, la conciencia. ¿Puedes percibir una separación entre tu mente y la conciencia? ¿Hay una separación en absoluto? Todo lo observado se puede ir, pero tú, la conciencia, eres eterno. Esa es la supuesta pantalla blanca donde se proyectan (en apariencia) todo tipo de situaciones. Sin embargo, es solo una pantalla. No son miles. Revísalo. No tienes ninguna prueba real de que sea de otra manera y no la hay. Solo es una pantalla blanca y de eso sí hay prueba. La creencia de que son más es eso, una creencia.

César: Entonces, hay que aceptar que esta individualidad sucede mientras estamos en Maya, y es ahi donde surge la reencarnacion.

Shams: Incluso en Maya es fácil darnos cuenta de que la individualidad es solo una idea. No es un hecho real y duradero. Es solo un concepto. Así que podemos seguir pensando en una reencarnación, pero hay que olvidar la creencia de que la “pantalla blanca” es lo que reencarna. No hay muchas pantallas. Todas las películas se proyectan (aparentemente) sobre una sola pantalla. Se puede decir que la totalidad de las películas es Dios, el Creador. La creencia de que eres una sola película separada es el individuo.

César: Ahora, si pregunto ¿que siguiente pelicula se mostrara en la pantalla que muestra esta pelicula ahora mismo? por que esta mal preguntarlo?

Shams: Tu pregunta es válida. Vedanta toca el tema, y se puede decir lo siguiente: las “malas” acciones, resultarán en una reencarnación con condiciones negativas; las “buenas” acciones, resultarán en una reencarnación con condiciones de vida positivas, y las acciones que son “regulares” implican una reencarnación igual que la anterior, ni mejor ni peor. Lo que reencarna es la acción (karma).

César: Yo se que la nueva pelicula no tiene nada que ver con la anterior y tampoco me interesa eso, pero si me interesa saber el tipo de pelicula que surgirá en el cual se identificará nuevamente el Ser. Y lo quiero saber para comprender como es este proceso de renacimientos. Por ejemplo, quiero saber que si alguien esta mostrando una pelicula donde alguien es feliz, significa que es porque ya miro varias peliculas de sufrimiento anteriormente.

Shams: Todo depende de la actitud con que se haya vivido ese sufrimiento, no del sufrimiento o del gozo en sí. Punya son buenas acciones y papa son malas acciones. Lo que define si las acciones son buenas o malas es la actitud con que las llevas a cabo. Así, Punya trae como resultado en la siguiente vida un karma agradable. Papa, por el contrario, se manifestará como un karma negativo, y las condiciones en la siguiente vida tenderán a ser oscuras y dolorosas. El karma (bueno y malo) no dejará de producirse siempre y cuando siga existiendo la creencia de ser un autor de acciones y un disfrutador de resultados.

César: Como si las peliculas (vidas) irian de sufrimiento  a felicidad, de ignorancia a conocimiento. O no se.

Shams: Se supone que todas las almas, eventualmente, desarrollan tendencias positivas y van hacia el conocimiento. Pero, para las que están en las zonas más oscuras, el camino que aguarda es largo. Gracias a Vedanta sabemos que todo esto es una ilusión, pero para las almas que están (aparentemente) sumergidas en su propio drama, lo vivido parece muy real.

César: Isabella me decia que esa separacion que hacia es mi Ego queriendo saber que le sucederá, que no hay tal separacion como pantallas separadas. Pero si es tan obvia que ahora, incluso siendo el Ser los 2, estamos experimentando cosas diferentes, distintas peliculas.

Shams: Pues, no. Lo único obvio soy yo, el Ser. Yo no veo a César y a Shams. Yo solo me veo a mí, yo soy lo único claro, lo único indudable. Lo demás son ideas. La diferencia es que tú le das algún valor a esas ideas. ¿Por qué le das valor a esas ideas? Por causa de avidya (ignorancia). Por cierto, Vedanta no es una religión ni una filosofía ni una ideología. Decimos que es un medio de conocimiento (como los ojos para ver o los oídos para escuchar) cuya única función es conocerte a ti mismo, eliminando la ignorancia de ti mismo. Te invito a revisar la motivación de pregunta. ¿Es deseo de sentirse tranquilo sobre lo que será de ti? ¿Es temor de que nada tenga sentido? Cualquier motivación, en fin, es el ego, y no hay problema, pero resulta liberador notarlo.

César: El proceso de mi muerte: Cierro ojos, muere el cuerpo, y luego? ... la respuesta que hacen siempre es "tu no eras eso, eras el Ser que nunca nace ni muere". Pero hay reencarnacion, identificados con la pelicula que se mostró o no, sino nada tiene sentido.

Shams: Yo creo que no hay nada malo en imaginar que será como irse a dormir y como despertar después en otra situación. Es lo que haces en cada instante. Ahora será ya sin los recuerdos de lo vivido, pero disfrutando o sufriendo los efectos de las acciones pasadas. Creo que es válido decirlo así, por el momento. Incluso James Swartz a veces nos ha hablado de algunos vislumbres sobre sus vidas pasadas. La diferencia, en su caso, es que él solo lo hace anecdóticamente y sabe que está hablando sobre el karma. ¿Por qué? Porque la personalidad no reencarna. Las emociones que sentíamos, los apegos, las relaciones, las opiniones y ninguno de nuestros recuerdos reencarna. Solo es karma que busca un nuevo reacomodo, hasta cumplir con su finalidad, que es agotarse. Y ni siquiera es que los karmas de las distintas almas estén separados. Todos los karmas forman el cuerpo de Dios. Por eso, en ese aspecto, puedes estar tranquilo. Porque Vedanta, al hablar del mundo, te hace entender con claridad que este es benéfico, que no tienes nada que temer, que todo se trata del amor. Quizá te resulte penoso el hecho de pensar que la persona que identificas como César es totalmente pasajera y que está limitada por un principio y un final. Por eso te recomiendo mirar reflexivamente y amorosamente a esa persona. ¿Cómo describirías al César de hoy? ¿Cómo describirías al César de hace diez años? ¿Y el de dentro de 10 años más? ¿Cambió mucho o poco? ¿Hay un César original, un César que puedas identificar con algo que no sean solo pensamientos, emociones, agrados y desagrados? Y si puedes percibir a César, ¿realmente podrías ser algo que estás percibiendo? ¿Y si la verdad fuera que César es lo observado y tú eres el observador eterno? ¿Sería tan malo? Quizá solo reconocerías la verdadera relación del Ser con César, y también aceptarías que ese concepto siempre cambiante que es César es perfecto tal y como es. Cuando dices que nada tiene sentido si no se cumplen tus condiciones, estás introduciendo un gran contenido de imaginación y suposiciones personales. Todo tiene sentido pero el sentido está más allá de la persona. Lo curioso es que también son excelentes noticias para la persona.

César: Tal vez no me entiendas aun de una, pero contestame lo que puedas y vamos afinando ideas.

Shams: Me da la impresión de que tienes una idea preconcebida y deseas que esta se confirme, sin importar mucho lo que Vedanta tenga que decir. Por un lado, tienes razón en que se trata de intentar entenderte para colaborar en la eliminación de una porción de ignorancia con respecto al Ser. Pero, por otro lado, la comunicación solo puede ser exitosa si tú haces el mismo esfuerzo de entender y de abrirte a lo que pueda suceder. ¿Qué motivación te está guiando? Como has dicho bien, en Vedanta nos importa muy poco la reencarnación en sí misma, porque en realidad solo hay una cosa que importa, y todos los demás temas son asuntos adyacentes que traemos a colación solo cuando son útiles para lo que nos importa. Cuando la motivación es solo la liberación, la mente está dispuesta a poner a prueba sus creencias. A final de cuentas, es con lo único que se trabaja, con creencias. Vedanta sustituye las creencias por certeza total e imposible de dudar. Eso elimina el sufrimiento para siempre. La historia de la reencarnación, sin embargo, tiene su propio argumento y también podemos exponerla con gusto, pero sin olvidar que es solo una historia.

Francisco: Tienes razón, “yo soy aquello donde aparecen y desaparecen los objetos”. No es una frase teórica, sino lo que puedo comprobar a cada instante. Se ciñe completamente a la verdad. Quería consultarte pero quizás no hace falta: resulta que, a veces, pudiera parecer que hay muchas mentes y que en cada una de ellas hay objetos que aparecen y desaparecen. Por ejemplo, Juan va por la calle y aunque mi percepción de Juan aparezca y se marche, me daba la sensación de que Juan podía tener la misma percepción acerca de mí, y que por lo tanto había varios puntos de vista de la Conciencia. Pero las múltiples mentes (que en realidad son una), en las que aparecen y desaparecen objetos, también son un objeto. Además, la Conciencia no puede tener distintos puntos de vista porque carece de atributos. Es libre de percepción.

Shams: Exacto. En términos reales, solo hay un punto de vista y es absoluto y libre de la percepción. La mente, en realidad, no es una observadora, sino parte de lo observado.

Francisco: En general no quiero cambiar a nadie ni hacerle saber que “yo soy la consciencia”, aunque hace poco tuve una discusión con un conocido sobre Ishvara y karma yoga, traté de convencerle de que todo suceso viene de la Gracia, y salí bastante escaldado. Siempre expreso mis puntos de vista y los defiendo, lo cual entiendo que es bueno, aunque en ocasiones me sobrepaso y trato de convencer a mi interlocutor. Cuando no lo consigo, que es casi siempre, me siento decepcionado y muy solo. Sin embargo, esto cada vez sucede menos, ya que comprendo que cada jiva es distinto y está en su momento, y además es perfecto tal como es, con su ignorancia incluida.

Shams: En general, creo que la actitud que describes es adecuada. Aún así, me gustaría poner en duda la idea de que “es bueno” expresar tus puntos de vista y defenderlos. ¿Por qué? Porque se deben únicamente a los vasanas. El desapego, que es una de las cualificaciones para Vedanta, nos permite, como dirían en algunos círculos, reducir la “importancia personal”. Nosotros lo llamamos desapego. De hecho, las enseñanzas en Vedanta no son para discutir ni para convencer, son solo herramientas que sirven en un momento del camino a quien quiere utilizarlas. En algún punto, dejan de tener sentido. Desde karma yoga, hasta la enseñanza sobre los objetos apareciendo en ti, son solo útiles en determinados momentos. Al final solo quedas tú. Y a ti nadie tiene que defenderte.

Al igual que Adi Shankara, James ha dirigido duras críticas y ha propiciado el debate contra posturas “espirituales” que generan confusión sobre la meta y los métodos del camino espiritual. El motivo de esto, sin embargo, no es defender puntos de vista, sino preservar Advaita Vedanta, para que pueda seguir siendo útil para las próximas generaciones. No hay preferencias ni aversiones personales ahí, sino el Conocimiento hablando. Eso es Dharma.

A nosotros, que no somos maestros responsables del linaje, no nos corresponde discutir ni defender nada en ese aspecto. Cuando lo hacemos, como lo has dicho, solo estamos expresando puntos de vista con motivaciones personales. ¿Por qué la mente tendría que seguir defendiendo algo como “puntos de vista personales”? En las redes sociales, eso es muy claro. Todos tienen algo que defender y ese algo siempre es lo que creemos ser: una persona.

Tú eres la Conciencia y la Conciencia abarca y permite todo. Eso incluye obviamente dejar que el jiva exprese sus vasanas, sus ideas, pero también le da la libertad de callarse. Su motivación deja de ser sus creencias, y es más bien el Dharma, lo correcto, sí mismo. Y el Dharma no nos pide evangelizar. Al contrario, entre más sabes, más te callas. No porque tengas el conocimiento de algo especial, sino simplemente porque aceptas que así está bien, como bien lo has expresado. Te das cuenta también que, aunque se haga firme el Conocimiento del Ser, eso no le quitará al jiva la ignorancia sobre muchas otras cosas, pero el sattva que ahora crece en su mente incrementará su capacidad de escuchar y aprender si así lo desea. A veces defenderá puntos de vista, pero lo hará con desapego y alineado con el Dharma.

Francisco: Tengo un amigo que tiene esquizofrenia. Me llama a menudo y me expresa cosas muy sabias y al mismo tiempo paranoias y miedos irracionales. Él me hace preguntas y yo trato de aconsejarle, aunque ha llegado un momento en que me siento impotente. Me gustaría saber qué dice Vedanta sobre este tipo de mentes trastornadas, en el sentido de que no parecen dominadas por tamas, rajas ni por sattva, o por todos ellas a la vez.

Shams: Recuerda que Vedanta solo tiene un objeto de conocimiento, que es el Sí mismo. Por eso, Vedanta no dice directamente nada al respecto. Podemos sacar conclusiones, sin embargo.

Las enfermedades mentales de ese tipo tienen que ver con una estructura del ego desintegrada. Como en el resto de las mentes (y como todo en el mundo), estas mentes con alteraciones también son los tres gunas. La diferencia es que el ego rector no es un ego “sano”. Por lo cual, a veces el comportamiento es normal, pero en otras ocasiones surgen ideas totalmente fuera de contexto. Y es que el intelecto no posee un punto de referencia. En muchas ocasiones, debido a la ausencia de fronteras en el ego, se podría decir que la mente de una persona con psicosis se ha fundido con Ishvara, como Cuerpo Causal. Esto le da acceso a contenido sattvico, pero también a contenido tamásico y rajasico. Puesto que no hay un ego para regular el asunto, las experiencias son perturbadoras: así como pueden surgir ideas brillantes, surgen también terrores infantiles o pensamientos absurdos.

Tal vez me equivoco (quizá solo lo escribiste como una expresión), pero, en relación con la idea de que te sientes impotente cuando no puedes ayudar a tu amigo) me gustaría sugerirte que revises las razones por las que te sientes inclinado a “ayudar” o (en vista también del párrafo anterior) a sostener una postura. Ayudar es maravilloso y también es muy gratificante expresar las ideas a las que se inclinan nuestros vasanas, pero la indagación nos pide también revisar la motivación de este tipo de cosas.

Francisco: Para empezar, me gustaría entender qué son vasanas no aprisionadores, y por qué dices que con el reconocimiento del Ser se agotan. Parece una contradicción. ¿Se agotan los vasanas o el hecho de que sean aprisionadores?

Shams: Un vasana aprisionador es aquel ante el cual el individuo prácticamente no puede hacer otra cosa más que actuar. No tiene opción, pues la presión que genera no se irá sino hasta que se efectúe la acción. El vasana aprisionador te obliga a decir o hacer algo que probablemente producirá karma no deseado. Por el contrario, ante el vasana no aprisionador la mente advierte una inclinación o una aversión, pero tiene la opción de no entregarse a ella.

Los (1) vasanas aprisionadores, pueden volverse (2) no aprisionadores, y estos, a su vez, pueden (3) desaparecer. ¿Qué es lo que vuelve no aprisionador a un vasana y después permite que se agote? Básicamente, es la comprensión de que el gozo no está en el objeto sino en el sujeto.

Francisco: Me he dado cuenta de que la vida es una vasana. Todo son vasanas. Como dices, el individuo es un amasijo de vasanas. Por lo tanto, en el caso de que los vasanas se agoten, el organismo ya no tiene motivación, le falta el motor para seguir en samsara, y entonces, ¿no debería morir?

Shams: Cierto, cuando los vasanas se agotan los cuerpos mueren. Los cuerpos son solo karma alojado en forma de vasanas en el cuerpo causal.

Francisco: Cuando un individuo reconoce al Sí mismo, ¿qué le impulsa a permanecer en este mundo?

Shams: Reconocer al Sí Mismo no equivale a eliminar los vasanas. Reconocer al Sí Mismo es darte cuenta de que tú eres el Sí Mismo, y que el individuo es un objeto en ti. El individuo mantiene sus vasanas intactos y, básicamente, a Ishvara no le importa si está iluminado o no. Él le seguirá entregando al individuo los resultados de todas sus acciones pasadas. Y los karmas seguirán apareciendo en forma de individuo, quien durará tanto como los karmas duren. Pero… los vasanas (relacionados con esos karmas) son incontables. Si el individuo siguiera el camino de la actualización del Ser, lo cual es, hasta cierto punto, inevitable, sus vasanas negativos comenzarían a agotarse. Aún así, eso no equivaldría a eliminar todos los vasanas de inmediato.

Muchos jnanis optan por dejar de ocuparse en la mente. Se dan cuenta de que los vasanas (aprisionadores o no aprisionadores) son otro objeto surgiendo en ellos. Así que no se molestan en indagar sobre los aspectos negativos de su mente, pues saben que no tiene nada que ver con ellos. Esa también es la razón de que la mayoría de los jnanis sean gente normal y algunos de ellos, con una mente negativa (pues el Ser no se ha actualizado). Como ya dije, la diferencia es que, al saber quién eres, sabes también que ningún vasana te limita, lo cual destruye el sufrimiento.

Francisco: ¿Desarrolla vasanas positivos como el deseo de ayudar o servir?

Shams: No. La razón de que cualquier vasana se forme es la ignorancia. Por ignorancia de su verdadera identidad, porque creer que el Ser es incompleto, la mente busca lo Real en los objetos, lo cual forma hábitos, como los surcos que crea el agua al repetir su paso sobre un sitio. ¿A qué me refiero con que busca los Real en los objetos? Me remito a una explicación de mails anteriores, donde se dijo que el deseador busca al objeto deseado por el placer que le produce la desaparición del deseo, que implica la desaparición del deseador. Cuando no hay deseador, por un instante, estoy solo yo. Así que, en realidad, todo el tiempo solo busco a lo Real, a Mí. Mi deseo de papas fritas es, en realidad, deseo de Mí Mismo, deseo de liberarme del deseador. Y si vuelvo a recurrir a las papas fritas para compensar este deseo de liberación, estoy contribuyendo al crecimiento de mi vasana por las papas fritas.

Por lo tanto, una vez que el Conocimiento de ti mismo es firme, ningún otro vasana se formará. Solo estarán en juego los vasanas existentes antes de que la ignorancia desapareciera. Pero no son un par de vasanas. Son millones, quizá miles de millones. Por eso, el deseador seguirá deseando papas fritas, pero tú sabrás que no eres el deseador.

Francisco: Me he dado cuenta de que, aunque siguen apareciendo y desapareciendo múltiples vasanas menores, el vasana que ha sido el centro de la vida de Francisco ha sido el de buscar el conocimiento, tal como me has ayudado a comprender en tu último email. Ahora este vasana es más poderoso y consciente, ya que antes de descubrir el Vedanta creía que el conocimiento venía después de la experiencia, con lo cual me afanaba por alcanzar experiencias especiales y mantenerlas una vez logradas (siempre infructuosamente).

Shams: Si seguimos la enseñanza de la reencarnación, podemos decir que el desarrollo de este vasana por el Conocimiento es el resultado de acciones positivas en vidas pasadas. Esto lo digo como nota al margen (la enseñanza de la reencarnación, en sí, no es importante para Vedanta) y para hacer notar que esta inclinación por el conocimiento es también un karma, el resultado de una acción.

Como todo vasana, el vasana por el Conocimiento es nacido de la ignorancia. Si fueras libre de ignorancia, ¿seguirías buscando el Conocimiento? Entonces el vasana ya no tendría sentido. Y tampoco se formarían más vasanas. Ni negativos ni positivos.

Un pregunta más: ¿en realidad estás limitado por esta ignorancia y este conocimiento?

Francisco: Sin embargo, más confundido o menos, he sido un buscador desde que tengo uso de razón, y dejé de lado toda ocupación normal como estudiar y trabajar. Al hacerlo, sentía la felicidad de cumplir com mi Dharma, despreciando al hacerlo la felicidad del placer y la seguridad, de kama y artha, tal como hacía la mayoría de gente. Necesitaba este vasana para tener una identidad, ya que no me hallaba en nada más. No me motivaba nada más, y cada sueño o ideal que implicara alcanzar placer o seguridad se derrumbaba muy pronto.

Shams: Esa historia, ¿es tu historia o es la historia de Francisco? ¿Y qué es Francisco? Conoces muy bien la respuesta, pero la indagación constante debe traerlo a la mente una y otra vez. La ignorancia es un hueso duro de roer, pero solo se va con la aplicación constante.

Francisco: Ahora me doy cuenta de que moksha es el único estado, mi estado natural, y por lo tanto siento que el vasana de buscar también puede ser aprisionador.

Shams: Todo depende de cómo entiendas la búsqueda. Si te “aprisiona” la búsqueda de conocimiento, vas por buen camino. En realidad, el Conocimiento, por sí mismo, elimina los vasanas. Así que ese aprisionar sería, paradójicamente, el impulso para eliminar toda prisión. La ignorancia genera la idea de que la acción puede producir la liberación. Todos nuestros actos son para liberarnos, y los vasanas son, finalmente, esos actos. Sin embargo, ninguna acción libera. De no ser la acción de indagar. El deseo ferviente de moksha es una cualificación totalmente necesaria. No es un obstáculo. Pero si vives la búsqueda desde la perspectiva del individuo, ya te imaginarás la de nuevos obstáculos que te esperan.

Percibo, pues, dos ideas que me parecen incorrectas:

El vasana de buscar puede ser aprisionador, es decir, algo negativo”: El deseo ferviente de moksha es totalmente positivo. Y no es el único vasana ùtil y positivo. La vida está formada y fortalecida por millones de vasanas positivos. Si sabes que esta realidad es no dual, sabes que los vasanas son la Conciencia.

Los vasanas aprisionadores me limitan”: los vasanas aprisionadores toman al individuo y ejercen presión sobre la mente, pero la idea de que te limitan a TI, la Conciencia, es una ilusión.

Francisco: Me apetece ser normal y encontrar finalmente una profesión, vivir con más gente (siempre he sido un ermitaño), y dejar de basar mi identidad en ser una persona espiritual.

Shams: ¿A quién le apetece esto? ¿Y por qué le apetece? ¿Supones que el hallar una profesión y el cambiar tu vida social te hará más adecuado, completo? ¿Entonces eres inadecuado e incompleto ahora? ¿Cambiarás tu identidad “espiritual” por una identidad “no espiritual”? ¿Cuál es tu verdadera identidad? ¿A esa verdadera identidad le afectan las otras identidades?

Por lo que me cuentas, parece que has construido una vida de renunciante. Sin embargo, también parece que esta nació de una dualidad de la mente. Si rechazabas al mundo, a la sociedad, etc., entonces la renuncia se formó como el opuesto a la vida mundana. La verdadera renuncia, sin embargo, no es un esfuerzo y no implica una dualidad con nada, no implica rechazar nada. Cuando el individuo está listo, e Ishvara así lo quiere, los karmas ya no lo atan, y las preferencias de la mente se ven igual que las cosas que le disgustaban. Por eso, la verdadera renuncia no es construida por el hacedor. Uno puede ser renunciante viviendo en la ciudad y trabajando en cualquier cosa. Y al mismo tiempo, hay miles de samsaris (personas apegadas al mundo) viviendo recluidos en cuevas y templos.

Como sabrás, tu deseo de “encontrar una profesión” no es nuevo, pero, gracias a la indagación y a la creciente claridad en tu mente, puedes reconocerlo. También es un signo de madurez en el mundo. Pero... solo en el mundo... Porque, para que la mente se encuentre lista para moksha, estos deseos fundamentales (sexo, dinero, profesión) deben haber sido reconocidos por la mente como vacíos. ¿A qué me refiero con esto? No a que la mente debe eliminarlos, sino que debe reconocer que la felicidad no se encuentra en ellos. Deben dejar se ser aprisionadores. La mayor parte de las veces, esto solo puede ser reconocido yendo tras ellos, cumpliéndolos.

Así que, como parte de la búsqueda de Francisco, le toca mirarse con sinceridad. Preguntarse qué tan fuerte es este deseo. Tomando en cuenta que, para reconocer su verdadera identidad, su único deseo aprisionador debe ser moksha, antes hay que gestionar los otros deseos grandes, realizándolos con karma yoga o descartándolos con indagación.

Como en la ocasión pasada, creo que no tengo suficiente información al respecto. Si lo consideras necesario, puedes contarme más.

Por ahora, me gustaría agregar algo. Arriba has comentado sobre que te alejaste de “toda ocupación normal, como estudiar o trabajar”. Es importante, desde la perspectiva del Dharma del buscador, revisar cada detalle del estilo de vida. Eso incluye la fuente de ingresos. Si no trabajas, ¿de dónde vienen estos ingresos? Por ejemplo, si vinieran de tus padres, creo que el deseo de salir a trabajar y ganar el dinero por uno mismo, no solo es válido sino totalmente necesario. El Dharma de un adulto es independizarse por completo de los padres, lo cual implica encontrar el propio sustento. Por lo general, es un requisito básico para cumplir con las cualificaciones de una mente madura.

Francisco: Me doy cuenta de mi normalidad, y de que la vida yóguica es un vasana más, que no cumple lo que promete.

Shams: Ey, un momento, chaval… Todo depende de lo que entiendas por vida yóguica. Porque el yoga que Krishna enseña siempre cumple lo que promete. Es más, el yoga es eso que cumple lo que promete: ofrece un método para obtener un resultado (una mente pura) y lo cumple con creces.

Aquí el problema es dónde hizo el individuo su “vida yóguica”. Si la hizo en el mundo para construir una apariencia, en definitiva no cumplirá lo que promete. No obstante, ahora que la aplica en la mente, como Krishna enseña y como debe ser, el individuo está viendo sus frutos con una velocidad que, si pudiera contemplar desde cierta distancia, le sorprendería.

Francisco: ¿Es diferente el vasana por el conocimiento? Me doy cuenta de que sí lo es, ya que no promete nada que no tengas. Simplemente te recuerda que lo que buscas ya lo eres. Por lo tanto, quizás se podría definir como el vasana que pone fin a los vasanas aprisionadores.

Shams: Quizá. pero hay que recordar que, como vasana, es solo un vasana. Lo que importa no es el vasana, sino lo que hay en el vasana. Y el Conocimiento, en sí, ¿promete algo? Solo te está describiendo.

Francisco: En realidad, hay un miedo a desprenderse de la identidad del buscador, y estoy tratando de sustituirla por otra clase de identidad, buscando una profesión. He trabajado de muchas cosas, pero por poco tiempo, y ahora me gustaría saber hacer algo que me guste aportando algo a la gente.

Shams: ¿Y a quién le importa una identidad limitada? Solo al individuo. ¿Eres el individuo?

El “svadharma” es el nombre del Dharma individual. Cada quien tiene uno. El individuo que lo sigue es un individuo razonablemente feliz. Al individuo hay que permitirle que haga lo que su naturaleza le solicita. El individuo se pregunta, ¿qué es lo que Ishvara desea de mí? Y vive de esa forma. Si no siguiera su camino, estaría violando el Dharma y, en consecuencia, se sentiría desgraciado. Pero ese seguir el svadharma, lo haces solo por ti, no por los demás.

Por otro lado...

El mejor aporte que puede hacer un individuo a “la gente”, es conocer su verdadera identidad. Solo entonces comprende que no hay “gente”. La ayuda que entregan los individuos que no conocen al Sí Mismo la dan siempre desde la compensación, porque siempre desean obtener algo, siempre hay el deseo (oculto o no) de sentirse más adecuados. Siempre. En realidad, querer ayudar a “la gente” es pensar que hay otros, lo cual es ignorancia. Todo es la Conciencia y todo está fundamentalmente bien. Quien se esfuerza por ser servicial y amoroso no está haciendo más que crear una identidad, falsa como todas. Indaga sobre este deseo. ¿Opaca a tu deseo de moksha?

Francisco: ¿Crees que esto es bueno? Y en este caso, ¿qué clase de trabajo podría hacer? La pregunta viene dada por el hecho de que no hay nada que motive especialmente, pues sé que el placer que pueda encontrar en un trabajo es sólo una gota de agua en el océano de moksha.

Shams: Todo es bueno, porque todo eres tú. Cada uno de nosotros tenemos una inclinación a actuar en el mundo y Vedanta no nos pide que nos aislemos de ello. Al contrario, nos da las herramientas para permanecer en el mundo de cada día mientras profundizamos en la práctica.

Al indagador cualificado, sin embargo, solo le importa una cosa. Cuando sabe con claridad que lo que busca es el Conocimiento, es como un pez fuera del agua, haciendo todo lo posible por volver a ella. Solo realiza los vasanas que son necesarios para sostener la vida (comida, vestido, cobijo, etc.), y deja a un lado los vasanas gratuitos (entretenimiento, mejora personal, poder, etc.), y así la mente se vuelve muy pacífica e introvertida, lo cual permite que la indagación suceda de manera automática. Es decir, no le interesa tener un título, ni hacer dinero, ni fundar empresas, ni ser reconocido, ni dejar una obra. Esto no sucede como resultado del rechazo de esos vasanas, sino que, a través de la vida y la indagación, los vasanas se han vuelto no aprisionadores. Se puede decir que el indagador está de vuelta de todo eso, pero no por rechazo o negación. Es como si a ese pez fuera del agua le ofrecieras un título, dinero, empresas, reconocimiento, cuando el pez solo necesita agua. Claro, el jiva seguirá teniendo su inclinación de vida, pero su búsqueda de sentido ya no estará enfocada en eso.

No sé cuál sea tu situación, pero si tu fuente actual de ingresos económicos te diera lo suficiente para vivir y te dejara tener mucho tiempo libre (tomando en cuenta que fuera tu propio dinero, ganado por ti, como ya se dijo), además de que (por lo que entiendo) vives en un lugar silencioso y sáttvico, ¿por qué querrías cambiar esa situación? Si fuera así, la respuesta sería porque te sientes inadecuado y tienes la creencia de que cambiar de situación por fin te volverá adecuado. Esa es casi la única razón por la cual las personas cambian de trabajos y quieren diplomas.

No obstante, si es fuerte el deseo de algo más (el deseo de hacer), es importante que mires ese deseo. ¿Qué tan aprisionador es el deseo? Si lo fuera en gran medida, no sería posible descartarlo con pura indagación. Entonces, habría que realizarlo. Uno puede preguntarse: ¿Qué clase de trabajo quiero y puedo hacer? ¿Para qué lo quiero hacer? ¿Cuál es mi objetivo? ¿Mi objetivo es hacer dinero? ¿Es “realizarme profesionalmente”? Si no sabes cuál es tu svadharma, pregúntate: ¿qué actividad hago gratis y haría gratis por siempre? ¿Qué tan importante es mi deseo de que se me reconozca en ese ámbito? ¿Qué es lo que me gustaría demostrarme a mí mismo? Si no lo pudiera seguir haciendo, ¿me sentiría incompleto, ilimitado?

Francisco: Sé, sin embargo, que todo será como tiene que ser, y que la mejor actitud es la de karma yoga. Hacer lo que tenga que hacer sin esperar ningún resultado.

Shams: Cierto.Y mirando que todo es un regalo de Dios.

Francisco: Me doy cuenta de la fe de la que hablas: tengo una excesiva fe en creer que puedo ser dañado, por esa razón me aferro al estado sattvico y huyo del dolor, y de esta forma lo fortalezco, le añado sufrimiento al pensar que me puede dañar, que tiene algo que ver conmigo. Yo estoy más allá de los gunas, observando a Francisco con sus comedias y sus dramas, con sus vasanas y samskaras, con sus momentos de felicidad y de desgracia.

Shams: Sí.

Francisco: ¿Qué tiene que ver todo esto conmigo? Ahora comprendo el karma yoga, y al comprenderlo siento que el temor hacia estados depresivos o dolorosos mengua. Todo forma parte de Ishvara, es su actuación, es su voluntad, y yo no tengo por qué inmiscuirme en ella, ni para negarla ni para someterme a ella. Simplemente se trata de saber a quién le pertenece qué, y qué es qué. Yo soy el Sí mismo, y por lo tanto dejo que la manifestación suceda como tiene que suceder, según el mal y el buen karma acumulado por Francisco, según su Dharma y su destino.

Shams: Sí, bien. Aunque quisieras “no dejar que la manifestación sucediera”, sería imposible porque tú y la manifestación pertenecen a dos órdenes distintos. La manifestación es mithya (ilusión), mientras que tú eres satya, lo Real. La acción pertenece al Creador y tú eres libre de toda creación.

Francisco: Es un descanso saber esto, y comprendo que lo demás es sólo ignorancia. Se puede observar el infierno y el cielo, y lo que importa son los ojos de quien los mira, su ignorancia de creer que le afectan o su conocimiento de que es sólo un observador de estos lugares mentales. Cuando me apego a sattva, es porque creo que fuera de sattva está el infierno. Pero yo estoy más allá de ambos.

Shams: Y si te fijas, la ignorancia o el conocimiento solo afectan a Francisco porque, en última instancia, el Sí Mismo siempre ha sido libre y autoconsciente.

Francisco: Sin embargo, también es lógico que Francisco busque liberarse de estados dolorosos, tanto para la mente como para el cuerpo, y como tal debe cuidar su cuerpo y sanar su mente buscando la forma de agotar los vasanas que la perturban. Antes siempre creía que ese dolor era provocado por situaciones externas, pero me hallo en un momento de mi vida en que no encuentro un solo problema, es como si todo fuera perfecto, y por lo tanto he comprendido finalmente que todos los estados mentales provienen de uno mismo.

Shams: Sí. Y es cada vez más fácil cuando el individuo se siente en total conexión y gratitud con la vida.

Francisco: Sin embargo, no comprendo de dónde vienen esos estados. A veces hay un desencadenante, pero otras veces no. Simplemente te despiertas y a veces está esa angustia. ¿Es por el dolor del mundo? ¿Es la influencia de la luna o los planetas? ¿Qué tiene de particular aquel día para que te sientas bien o mal o regular? ¿Es la proyección mental de lo que te espera ese día lo que ejerce de desencadenante?

Shams: Todos los resultados provienen de Ishvara. Es lo único que hay que saber. Los vasanas están en el cuerpo causal y, aunque son millones, todos tienen que salir a flote algún día. ¿Cuándo? Cuando a Ishvara se le antoja. El desencadenante puedes notarlo o no, poco importa. Acostumbra a la mente a reconocer la voluntad de Ishvara, en lugar de querer conocer los engranes de su dinámica. No tiene caso sumergirse en averiguaciones como las que planteas, no es indagación.

Francisco: ¿Pero por qué a veces los mismos sucesos que te esperas se ven positivos y otras negativos?

Shams: Por un lado, tenemos lo experimentado. Por otro lado, tenemos el experimentador. El tercer factor es el contacto, la experiencia. Aunque parezca que los tres elementos son estables, los tres están en cambio constante. La mente se imagina (erróneamente) que son “los mismos sucesos”, “el mismo experimentador” y “la misma experiencia”. En samsara, sin embargo, nadie nunca ha entrado dos veces en el mismo río.

Francisco: Otra cosa: Dices que identificarse con los estados de la mente es como creer que las imágenes de una pantalla pueden afectar a la pantalla. ¿Pero qué soy yo? ¿La pantalla o el espectador? ¿Puede ser que la pantalla sea Ishvara (si no me equivoco, la parte manifestada y activa de Brahma) y el espectador el Sí Mismo/Brahma (la parte no manifestada, inmóvil)?

Shams: La metáfora de la pantalla de cine es solo eso, una metáfora, la cual solo incluye dos elementos: la pantalla y lo proyectado. Se prescinde de la figura del espectador. No es necesaria. Dentro de esta metáfora, tú eres la pantalla e Ishvara es quien maneja el proyector. Ishvara no podría ser la pantalla, porque no está más allá de lo sucedido, sino que es lo sucedido. La pantalla, por otro lado, es un buen símbolo para ti, porque abarca y permite la aparición de mundos enteros, sin ser afectada en absoluto.