¿Cuál es el conocimiento espiritual más elevado?

obvio

Para resolver este gran enigma, me parece una buena idea el compartir la traducción de una excelente indagación escrita por uno de los maestros de Shining World, Christian Leeby:

¿Cuál es la experiencia más familiar que hay? ¿Acaso no debería ser algo fácil de responder? Entiendo que es una pregunta vaga pero, aún así, ¿no te parece que ya deberías saber la respuesta? Piensa al respecto. No debería llevarte más de unos segundos pero tal vez te lleve más tiempo, porque es una respuesta taaaaaan obvia que la mayoría de las personas no la comprende.

Cuando experimentas algo desde siempre y jamás cambia, resulta casi imposible notarlo, como sucede con la gravedad. Lo que hace la gravedad es ejercer una gran fuerza sobre tu cuerpo, pero jamás piensas en ella porque siempre está ahí. Lo interesante con respecto a la experiencia más familiar de tu vida es que también es constante, como la gravedad, y también puedes conocerla. A pesar de que nunca cambia, tú puedes volverte consciente de ella. Entonces, ¿de qué se trata?

La experiencia más familiar para ti es tu existencia. Cada una de las cosas que experimentas y conoces ocurre en el contexto de tu existencia. Esto es muy obvio, ¿no es así? Y aún así no pensamos en ello, porque está en el fondo en todos los momentos de tu vida. Mientras piensas en el hecho de que existes ahora mismo, inmediatamente “sientes” o “experimentas” o “sabes” tu existencia de una o de otra manera, ¿cierto?

¿Y cómo sabes que existes? Bien, simplemente lo sabes, eso es todo. No es porque puedas ver tu existencia o escucharla o sentirla o pensarla, ni por ninguna otra razón. No requieres ninguna otra fuente de información. El que tú existes es el conocimiento más importante que toda persona posee. Es obvio, fundamental y continuo. Y sencillamente lo sabes porque lo sabes. No hay nada nuevo aquí; solo estoy señalando lo que ya sabes, todo el tiempo.

Hay un hecho muy importante sobre ti que debes tomar en cuenta. Es claro que existes, pero ¿cuál es la naturaleza de tu existencia? ¿Qué es exactamente la existencia? La existencia es conciencia. Estas dos palabras significan lo mismo, son lo mismo. La experiencia más familiar para ti es el hecho de que eres consciente. La existencia, que es conciencia, tiene que estar presente o, de lo contrario, si no hubiera existencia/conciencia, no podrías experimentar ni saber nada. También se podría decir que la existencia o la conciencia tiene que ser o estar; si no fuera así, tú no estarías allí. Resulta obvio, ¿verdad?

Algunas personas en el mundo espiritual (la mayoría, de hecho) parecen pensar que la conciencia es algo especial, algo en otro lugar, algo que debe ser descubierto o “realizado” o experimentado de alguna manera mística. Y aún así, como vemos, la conciencia es algo completamente normal y obvio.

Una cosa es entender que eres existencia/conciencia, pero otra es saber lo que significa ser lo que eres. Esto tomará un poco más de tiempo si quieres hacerlo por tu cuenta, pero si escuchas lo que tengo que decir, no tomará mucho tiempo. Lo que esto significa es que tú siempre eres pleno, completo e ilimitado. Esto es lo que queremos decir con la dicha. Significa que siempre estás satisfecho contigo mismo. Por supuesto, discutirás conmigo sobre este tema porque tu experiencia no demuestra lo que digo. A veces te sientes totalmente insatisfecho. Sin embargo, antes de dejar de escuchar lo que te comparto, considera lo siguiente: ¿por qué no estás satisfecho con la insatisfacción? La respuesta es: porque en ese instante no estás enfocado en tu existencia, en el sí mismo. Cuando te sientes satisfecho no se debe a que has conseguido lo que querías o a que evitaste lo que no querías, se debe a que eres uno contigo mismo.

Hay algo que obstruye tu apreciación de ti mismo: ¡tus temores y tus deseos! Cuando puedes dejarlos descansar, estás satisfecho todo el tiempo. Hay varias soluciones para este problema, por ejemplo, la práctica de karma yoga, pero la más rápida, si estás cualificado, es la indagación del ser. Aplica el conocimiento de la verdad acerca de ti mismo (el conocimiento de que tú eres conciencia plena y completa siempre existente y libre de acción) siempre que surge un miedo o un deseo gratuito y acabarás por eliminarlos. Cada vez que lo hagas, te sentirás muy satisfecho, porque te estarás tomando como lo que realmente eres, no como tus deseos y miedos ilusos quieren que creas que eres, una criatura endeble, pequeña e incompleta.

Es como estar en la escuela y recibir la orden del maestro para borrar la pizarra de tu pasado. Cuando practicas la indagación del ser, tu mente está eliminando la materia vieja. Arrastra algunas veces el borrador y notarás una diferencia inmediata, lo cual es una de las maravillas de Vedanta. Sin embargo, algunos de los trazos con tiza han estado allí durante mucho tiempo y se necesitarán muchas pasadas y quizá la ayuda del codo para lograr borrarlas. Si dudas que el borrador funcionará, no funcionará porque no lo estás utilizando. Úsalo de manera consistente y con absoluta seguridad; eventualmente funcionará. Eso es la indagación del ser.

Otro punto básico acerca de la iluminación consiste en aceptar la completa mentira que hay detrás de la creencia de que, cuando reconozcas tu verdadera identidad, descubrirás algo totalmente nuevo. Lo cierto es que no descubrirás ni experimentarás nada nuevo. Tu karma tampoco se arreglará. Si resulta que estás buscando algo novedoso (quizá algún tipo de experiencia), lo que en realidad estás haciendo es alimentar tu ignorancia. De hecho, cuando reconoces tu verdadera identidad, lo que sucede es que la experiencia más obvia y familiar para ti (que es tu existencia, que es la conciencia) era lo que habías estado buscando todo este tiempo. He ahí la razón por la cual no es la gran cosa y no es una experiencia.

Nuestros pensamientos, emociones y el cuerpo son obvios para nosotros. Todos los tenemos y además sabemos que están separados de nosotros. Nuestra existencia/conciencia también es muy obvia para nosotros ahora, pero nadie nos ha dicho que la existencia/conciencia sea algo que está aparte de los pensamientos, las emociones y el cuerpo. Por lo tanto, habíamos asumido que nuestro obvio sentido de existencia/conciencia provenía del cuerpo. No es así. Tienes tu cuerpo, tus pensamientos, tus emociones, tu ego y, por otro lado, aparte de todo lo anterior, estás tú, la existencia/conciencia. Aunque todo es una sola cosa, porque la realidad es no dual, también es cierto que tu cuerpo, tus pensamientos, tus emociones y tu ego son algo diferente de ti, que eres la existencia/conciencia. Aquellos son objetos, como los árboles y las montañas, mientras que tú, existencia/conciencia, eres el testigo de todo ello. Conciencia, el testigo, es lo que realmente eres.

El saber esto no necesariamente va a darte la iluminación, aunque tal vez podría. Lo que es verdad es que es muy importante porque permitirá a tu mente dejar de seguir creyendo que el ser o la conciencia es algo mágico, espiritual y misterioso, como al parecer siguen repitiendo muchas escuelas y grupos de “no dualidad”. Aun cuando no lo entendieras por completo, mantén la seguridad de que la conciencia en la cual estás pensando no es nada más que aquello que es lo más familiar para ti: tu existencia.

Sí, es así de simple.