¿Cuál es la manera más rápida y práctica para eliminar los vasanas?

 

Alan: ¿Cuál es la manera o técnica más rápida y práctica o la más adecuada de eliminar los  Vasanas y los karmas y cual es la relación entre los 2?

Shams: Te comparto, por separado, la respuesta para las preguntas. Toda esta información está basada en las excelentes exposiciones de James Swartz y Sundari en shiningworld.com.

¿Qué es un vasana?

En pocas palabras, un vasana es una tendencia, originada por una acción pasada. Es la tendencia a repetirla. Si repetimos un vasana, se crea una inclinación a repetirla de nuevo.

Los vasanas producen karma y el karma produce vasanas. Los vasanas son las semillas, es decir, la información con la que está programada la Creación. Todo lo que sucede, acontece programado por un vasana. Todas nuestras acciones y la forma en que estamos constituidos se debe a los vasanas. También se debe al karma, que es la acción en sí.

Los vasanas no son buenos ni malos por sí mismos. Evaluamos a los vasanas en la medida en que colaboran u obstaculizan en la consecución de alguna meta. La acción de comer, por ejemplo, está programada por un vasana. Se trata de un vasana natural, para el mantenimiento del cuerpo físico. Sin embargo, cuando se come de forma compulsiva, estamos frente a un vasana problemático, que enmascara la motivación inicial. En lugar de comer para vivir, se come para ocultar una emoción desagradable. Cuando este tipo de vasanas se manifiestan en forma de comportamientos acendrados y difíciles de cambiar, nos referimos a ellos como vasanas aprisionadores.

Un vasana es positivo cuando nos lleva a circunstancias placenteras y dhármicas. Un vasana es negativo cuando nos arrastra hacia situaciones desagradables y adhármicas. Siguiendo el mismo ejemplo de la comida, nos queda claro que comer de forma natural y equilibrada es placentero y corresponde a un vasana positivo, mientras que la alimentación excesiva y descuidada es dolorosa y corresponde a un vasana negativo.

Los vasanas son tendencias creadas por la repetición de acciones, pero también pueden surgir aparentemente de la nada. Esto se debe a que la semilla de los vasanas está en el cuerpo causal, el cual es inconsciente. Debido a que residen en el cuerpo causal, los vasanas son tendencias potenciales y no son personales, aunque lo parezcan. Quien controla en realidad el despliegue de estos es Isvara, que es el jiva (individuo) macrocósmico que controla a todos los jivas aparentes.

¿Qué es el karma en relación con los vasanas?

Karma es lo que sucede, el juego impersonal de los gunas. Al igual que toda la Creación, el karma es creado por los vasanas y, al mismo tiempo, solo está en la mente de los humanos, porque solo los humanos poseen un intelecto que los hace identificarse con las acciones que suceden en el campo.

Los vasanas y el karma no pueden separarse porque surgen antes del tiempo, en el cuerpo causal. El karma es la acción. Como todo lo que ocurre en el mundo es acción, todo es karma, acción produce más acción. Por eso se dice que la acción produce karma.

Así pues, el karma son los vasanas manifestándose y los vasanas son resultados no manifiestos del karma. En la realidad no podemos separar a los vasanas y al karma. Ambos son una interpretación de la acción que se ha realizado (karma) y de la tendencia que se forma y que motiva a más acción (vasanas).

 

¿Cuál es la manera más rápida y práctica (o la más adecuada) para eliminar los vasanas?

En todos los casos, la eliminación de los vasanas requiere de una práctica ardua, constante y diligente durante un largo lapso de tiempo. No hay atajos.

De acuerdo con el Bhagavad Gita, hay tres tipos de vasanas, según su nivel de aprisionamiento en el individuo:

1- Humo cubriendo el fuego: Se trata de vasanas que causan agitación mental, pero que pueden ser resueltos con cierta facilidad, al igual que es sencillo alejar el humo que oculta al fuego. Son antojos esporádicos de experiencia, anhelos y temores que pueden disolverse con base en la reflexión.

2- Polvo cubriendo el espejo: El espejo se llena de polvo cuando no se ha limpiado durante un lapso largo de tiempo, por lo que es necesario llevar a cabo algunas acciones para limpiarlo. Se trata de tendencias que han generado apegos fuertes y que necesitan de una práctica asidua y disciplinada para su eliminación. Ejemplos de este tipo de vasanas son las tendencias que aprisionan pero de las que somos conscientes, como la adicción a comer demasiado o ceder más de lo necesario a cualquier otro placer sensorial, así como todas las inclinaciones de la personalidad que se han vuelto costumbre profunda (como hablar demasiado, procrastinar, etc.) pero de la que nos damos cuenta y podemos hacer algo para detenerlas y cambiarlas.

3- Vientre cubriendo al feto: Así como un feto no puede ser liberado sino hasta después de los nueve meses de la gestación, estos vasanas solo se resuelven cuando se llevan a la acción. Por lo general, son vasanas que crean samskaras (un conjunto de vasanas), los cuales suelen manifestarse como hábitos hondamente arraigados, a menudo inconscientes para el que los repite. Se trata de deseos prácticamente imposibles de erradicar por medio de yogas o sublimación. Se manifiestan como actitudes de la personalidad, muchas veces inconscientes.

La eliminación de los vasanas equivale a la purificación de la mente y es, sin duda, un requisito fundamental para la aplicación exitosa de Vedanta.

Las tres prácticas que tradicionalmente brinda Vedanta para la purificación de la mente son el conocimiento (jnana yoga), la acción (karma yoga) y el mantenimiento (upasana yoga). Así como un vehículo de tres ruedas necesita a cada una de sus ruedas funcionar, estos tres yogas se practican en conjunto:

1- Jnana yoga: Es la aplicación del conocimiento del Ser, Vedanta en sí mismo. Consta de tres fases: escucha de las enseñanzas, reflexión y asimilación.

2- Karma yoga: Consiste, a grandes rasgos, en la realización de la acción correcta con la actitud correcta.

3- Upasana yoga: Disciplina física, verbal, sensorial y mental. Una de sus prácticas fundamentales es la meditación.

En la práctica de Vedanta, estos tres yogas se siguen de manera simultánea. Aunque hablamos, además del conocimiento, de prácticas de acción y mantenimiento, todos los yogas dependen del conocimiento y se basan en la este.

Jnana yoga, la aplicación básica de Vedanta, es la parte más importante de todo el proceso. El acercamiento a la enseñanza es lo que da sentido y base a la purificación de la mente. Aunque pareciera conocimiento abstracto, el estudio constante de las enseñanzas promueve la purificación de la menta de manera poderosa.

Karma yoga también es una práctica fundamental e insustituible para la eliminación de los vasanas, porque cuestiona la identificación con las acciones y reduce la tensión con respecto a los resultados, lo que debilita la fuerza de los vasanas. Para poder realizarlo a cabalidad, es necesario comprender con claridad los tres factores en juego cuando se realiza la acción: el individuo, el campo de la vida y Dios (Isvara).

Por último, la meditación (upasana yoga) es una práctica que permite el mantenimiento de la mente, la entrena para la atención, la relajación y el enfoque. Esto ayuda en gran medida a la eliminación de los vasanas y facilita el desarrollo de jnana yoga y karma yoga. Es importante recordar que (a pesar de lo que enseñan algunas escuelas de pensamiento) la meditación no entrega la iluminación. Sin embargo, es una acción indispensable para profundizar en Vedanta. Así como uno nunca deja de ejercitar su cuerpo cuando quiere mantenerse en formo toda la vida, la meditación es una práctica que no tiene fin, pues cumple siempre con el objetivo de mantener a la mente en forma, es decir, atenta, en paz y enfocada.

Estas tres prácticas espirituales suelen ser suficientes para eliminar los vasanas del tipo 1 y 2 (humo que cubre al fuego y polvo que cubre al espejo), mientras que los vasanas esclavizantes del tipo 3 (vientre que oculta al feto) necesitan acciones específicas. Sin embargo, la compañía de los yogas es invaluable también en este caso, porque ayudan a desarrollar la discriminación, gracias a la cual es más fácil elegir la acción correcta en el momento oportuno.

Jnana yoga, karma yoga y upasana yoga son los tres grandes recursos de Vedanta. Para poder aplicarlos de manera correcta es necesario conocer las enseñanzas al derecho y al revés. En este sentido, para el seguimiento de los yogas, es muy importante comprender de manera profunda la enseñanzas sobre bhakti, el Dharma y los gunas.

En conclusión, resulta básico seguir exponiendo la mente a Vedanta. La lectura de los ocho capítulos de “How to attain enlightenment” comprende un primer acercamiento. Es necesario leer el libro completo y seguir acercándose a la exposición; por ejemplo, por medio del curso en español de James Swartz, compartido en mi página web. Aunque parezca solo “teoría”, la comprensión de Vedanta como sistema completo juega un papel básico en la eliminación de los vasanas y es un requisito para la aplicación del conocimiento.

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