¿Cuándo deja de ser necesaria la indagación?

Alexandre: ¿A qué te refieres cuando dices que el camino a seguir es la aplicación de las ideas correctas, “por ahora”? ¿Te refieres a que un día ya no será necesario?

Shams: Claro. Es la diferencia entre el reconocimiento del Ser y la actualización del Ser. Una vez que el conocimiento del ser comienza a hacerse firme, cada vez hay más áreas libres de la tensión de la dualidad, cada vez es más fácil relajarse en lo espontáneo, donde las acciones del cuerpo-mente están en línea con el conocimiento del Ser. Eventualmente, el conocimiento purifica la mente de la mayoría de ideas fundamentadas en la ignorancia. Entonces la indagación y la aplicación de ideas correctas dejan de tener utilidad.

Alexandre: Te pregunto esto porque cada vez más la mente se queda en blanco y refleja el conocimiento de una forma silenciosa, y en esas ocasiones no estoy seguro de si se debe interrumpir con pensamientos correctos para que la mente no se aferre a lo que ella interpreta como una experiencia agradable.

Shams: No.La utilidad de la técnica del pensamiento correcto es neutralizar un pensamiento incorrecto. Después de esto son inservibles. La razón por la que uno contempla pensamientos determinados en la práctica (por ejemplo, durante la meditación) es para asimilarlos, en sustitución de ideas no analizadas sobre la experiencia. Una vez que se han asimilado, no tiene ningún caso traerlos a la mente. Son parte de una técnica, pero no son la finalidad.

Algunos buscadores asumen que la liberación consiste solo en sustituir la idea incorrecta “yo soy una persona limitada” con la idea correcta “yo soy el Ser ilimitado”. Pero eso es erróneo, esta es solo una práctica. Sí, comprendemos y aplicamos la idea correcta, pero el objetivo es eliminar la idea incorrecta. Cuando la idea incorrecta se fue, la verdad se conoce de forma evidente, así que no es necesario conservar ninguna idea. Eso lleva, por cierto, al silencio de la mente, que se regocija con sattva. Siempre que la mente se reconozca como un objeto y se apegue al Ser, no puede haber riesgo de apego a sattva, que es solo un objeto.

Alexandre: Es decir, ¿hay que practicar la indagación constantemente?

Shams: La vigilancia es constante, aun después de la liberación, como recomienda Swami Chinmayananda. Jnana yoga, la indagación, entendida como la aplicación de las distintas prácticas para la asimilación del conocimiento desde Vedanta, se aplica en función de la necesidad que hay para hacerlo (y la fase de aplicación del conocimiento en que nos encontramos). Si la ignorancia (en forma de pensamientos y creencias) persiste, la aplicación del conocimiento también ha de persistir.

Jnana yoga es la práctica que se recomienda después de que el conocimiento del Ser es más o menos firme e inmediato, con el objetivo de que este se afiance más y siga actualizándose en los distintos ámbitos relativos de la existencia. La aplicación de la idea correcta es de gran utilidad, sobre todo para neutralizar, como he comentado, pensamientos incorrectos. Sin embargo, Jnana yoga incluye indagaciones más sutiles, por ejemplo la discriminación entre el Ser y los objetos, que se puede practicar en un horario determinado (como forma de entrenamiento para la mente), también cuando se detecta identificación con el hacedor.

Es importante, así mismo, indagar con respecto a la noción “hay que practicar”, pues parte básica de jnana yoga consiste en reconocer que no hay un hacedor. Desde la perspectiva de jnana yoga (que es la perspectiva del Ser) se entiende que la “práctica” sucede, aun cuando hay voluntad deliberada al respecto, pues el Ser ya no se identifica con el hacedor.

En conclusión, no hay razón por la que la mente deba estar afirmando la verdad cuando se supone que ya la sabe. Cuando no la sabe, sí hay razón para hacerlo, y no hay un dilema sobre si debe o no hacerse, pues el deseo de liberación es lo que guía a la mente. Una vez erradicada la ignorancia, este deseo también se va. La vigilancia se mantiene para corregir a la mente cuando surge identificación con los objetos.

Alexandre: ¿O es bueno permitir que la mente repose en silencio?

Shams: Tanto la indagación como el silencio meditativo son acciones. Pero ninguna acción producirá la liberación y ninguna acción la mantendrá. La liberación no es un resultado de la acción. Tú eres más allá de la acción. En la indagación la mente “procede” como un hacedor y en el silencio meditativo la mente es un disfrutador. En ambos casos, tú solo eres el Testigo de ello, porque tú no eres el hacedor ni el disfrutador. Ninguna de las dos acciones es ignorancia o conocimiento en sí misma, son solo acciones, que no te limitan.

Claro, es útil darle tareas a la mente. Sin embargo, por encima de todo esto debe estar la comprensión de que tú eres independiente de la mente.

En Nidhidhyasana, se ha reconocido que tu verdadera identidad es ilimitada, y ahora el conocimiento se actualiza de manera gradual y constante porque eso es lo natural. No porque te vaya a volver más adecuado. Ya no lo haces para escapar de ser limitado, porque es imposible que seas limitado. Y de hecho ya no lo haces, porque sabes que tú no eres el hacedor de acciones.

Como te comenté, en caso de que el conocimiento del Ser no sea firme e inmediato, lo que guiará la indagación es el deseo de moksha. Y es un deseo legítimo de practicarlo todo el tiempo posible. Cuando se detuvo la búsqueda, la idea de sacar a la mente del silencio para traerla a la indagación recuerda al cuento de la mujer que despierta a su esposo para que se tome sus píldoras contra el insomnio :)

Alexandre: Me imagino que lo primero refuerza el conocimiento, mientras que lo segundo es solo un mero disfrute.

Shams: El silencio meditativo también es útil, porque promueve la generación de sattva, que es el guna necesario para que brille el Conocimiento. Ante una experiencia de gran disfrute, la mente cualificada no suspende la discriminación, pues es siempre consciente de la diferencia entre el Ser y sus objetos.

¿Es bueno estar en silencio meditativo o incluso en samadhi? ¿Es mejor estar indagando todo el día? En primer lugar, el conocimiento implica que no dependes de ninguna de estas cosas.

Alexandre: Lo que hago ahora mismo en esas ocasiones es recordarme con pensamientos que la mente en blanco sigue siendo un objeto que aparece en mí y que YO no dependo de su estado. En consecuencia, de alguna manera interrumpo esos estados.

Shams: Esos estados se pueden hacer incluso más profundos y duraderos con la comprensión de que son solo objetos que aparecen en ti. Quizá se interrumpen porque surge rechazo hacia ellos.  Tal vez porque aparece la idea de que el conocimiento manifestado como pensamiento es superior a una mente en blanco. Pero en ambos casos se trata de objetos. Tú estás más allá de eso.

Alexandre: Quizás la pregunta básica es si es posible practicar una indagación sin pensamientos.

Shams: La parte más sutil del cuerpo sutil es el intelecto, por lo que mientras el individuo esté consciente el intelecto siempre estará activado. Por lo tanto, aún en la meditación más profunda, el intelecto está ahí, a menos que se entre en alguna experiencia directa del cuerpo causal, donde el individuo se ve absorbido, y por lo tanto también la memoria y el intelecto desaparecen. El caso es que sí se puede practicar indagación sutil sin la aplicación de pensamientos en forma de frases, simplemente como contemplación silenciosa de tu reflejo, donde el intelecto sigue despierto y practicando la discriminación.

Alexandre: Otra cosa: cuando menos real se percibe el mundo, menos pensamientos sobre el mundo aparecen en la mente, ¿es correcto? Entonces, una mente actualizada es una mente predominantemente silenciosa, ¿no?

Shams: Así es. Sattva es el guna del conocimiento. Y sattva es silencioso.

Una mente actualizada ha pasado del pensamiento deliberado (característico del indagador que ha reconocido al sí mismo) al pensamiento espontáneo, que surge de manera automática siempre en línea con la verdad. Esto, claro, lleva tiempo.

Alexandre: ¿Qué versión me recomendarías del Viveka Chudamani? ¿Alguna en concreto?

Shams: Yo tengo una bonita traducción de Roberto Plá en Editorial Sirio, con el nombre Viveka-suda-mani. Su inconveniente es que es una edición que no está comentada. Las ediciones comentadas recomendables están en inglés. La de Swami Dayananda es muy admirada pero inencontrable.

Me parece que Arsha Vidya acaba de publicar la traducción al español de El valor de los valores de Swami Dayananda, libro magnífico, que te recomiendo encarecidamente. Yo lo leería antes que todo los demás.

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