Curso de introducción a Vedanta

6. La persona actualizada en el sí mismo

¿Cómo se ven estas personas iluminadas? Lo primero que hemos de notar es que no lo puedes saber con solo verlos. No caminan de una manera especial ni van flotando algunos centímetros sobre el suelo. Se encuentran en todos los países, desempeñan todas las ocupaciones y su forma de expresarse es común. ¿Qué los distingue?

La definición más comprehensiva de la persona actualizada en el sí mismo la encontramos en una de las escrituras más importantes de Vedanta, el Bhagavad Gita, donde el buscador eterno pide a su maestro iluminado que le describa a una persona “de firme sabiduría, una cuya mente no se vea perturbada por cosa alguna y more siempre en el Sí mismo”.

El maestro replica: “Cuando una persona renuncia a sus deseos en cuanto surgen en la mente y se mantiene feliz solo con el Sí mismo, se trata entonces de una persona discriminadora”.

La misma pregunta descarta la idea experiencial, porque define a la iluminación como “firme sabiduría”. Hemos insistido lo suficiente en este punto, pero la palabra “sabiduría” debe ser comentada. ¿Por qué usarla en lugar de la palabra “conocimiento”? Porque el conocimiento es solo conocimiento. Resulta útil únicamente cuando tiene un impacto sobre la mente. La sabiduría es conocimiento del Sí Mismo aplicado. Transforma la mente de un instrumento reactivo en un reflector claro de la conciencia.

¿Qué tipo de mente disfruta esta persona? Una mente no perturbada por nada. ¿Por qué no sufre de perturbación? Porque sabe que nada en este mundo merece agitación, dado que nada es real en él. Previamente, en la conversación en respuesta al lamento existencial del buscador, surgido por su contemplación de la muerte, el maestro dijo: “El sabio no se lamenta ni por lo vivo ni por lo muerto”. Como espectador de una película, si ves al protagonista perder todo su dinero no te acongojas, porque su pena es solo una pena de película.  Una persona actualizada en el ser siempre siente que lo que está experimentando (incluido el instrumento experimentador) es solo un despliegue de la conciencia armado por Maya.

¿Qué es lo que libera a la mente del sufrimiento? Que “mora en el Sí mismo”. La mente es un objeto interesante. Su naturaleza es que no tiene naturaleza propia. Se convierte en aquello a lo que le esté prestando atención. Por ejemplo, si enfoca su atención en una emoción, se vuelve emocional, por lo que se mueve de aquí para allá. Si dirige su atención al ser se convierte en una mente estable. Una mente estable se mantiene quieta. ¿Por qué se mantiene con el ser? Porque el ser, el sí mismo, es hermoso. Es amor. Es paz.

En otros versos relativos a este tópico, la persona de firme sabiduría es descrita como una persona “discriminadora”. La mente de la persona mora en el sí mismo, porque la persona (que es, de hecho, el ser) sabe la diferencia entre el ser y los objetos que aparecen en la mente. Ella sabe que los objetos perturban, mientras que el ser llena la mente de gozo, por lo que mantiene a la mente dirigida al sí mismo y así permanece en el gozo. Permanece porque el gozo del sí mismo está siempre presente, a diferencia de los objetos, que vienen y van.

La persona “no anhela placer y es libre de deseo, miedo e ira”. Los tontos anhelan placer porque no saben que el ser es paramasukka, bienestar sin límite. Puesto que se ven como incompletos, los jiva no se sienten bien con respecto a sí mismos, pero cuando un jiva reconoce al sí mismo, experimenta la completud y plenitud del ser. Cuando se ha actualizado el conocimiento del sí mismo, la persona es libre del miedo y la ira. ¿Por qué es libre? Por la misma razón por la que no anhela objetos: no necesita nada que la haga sentir completa, así que estas emociones se disuelven. Tanto el deseo como la ira duelen. Si tus deseos son neutralizados con el conocimiento del ser, también será así con la ira y el miedo, pues el miedo no es más que deseo frustrado. Una persona así es “desapegada con respecto a todas las situaciones, no se regocija en circunstancias placenteras ni se incomoda con situaciones no placenteras”.

Esta afirmación no quiere decir que una persona actualizada en el ser experimente solo circunstancias placenteras. Los buscadores desinformados a menudo imaginan que, una vez que alcancen la iluminación, su vida se convertirá en un lecho de rosas. Estos individuos no comprenden a Isvara. La comprensión de la persona actualizada en el sí mismo toma en cuenta a IsvaraIsvara es el campo del dharma, el cual entrega la situación a la persona iluminada en todo momento, según su karma. No hay escape para las circunstancias placenteras y no placenteras, porque la persona iluminada vive en el campo del dharma. Sin embargo, las circunstancias no tienen efecto, porque pertenecen al campo, no al sí mismo. Si un soldado reconoce al sí mismo estando en una zona de guerra, su situación no cambia, solo cambia su relación con esta.

De acuerdo con el Bhagavad Gita: “Y si una persona es capaz de retirar sus órganos sensorios de los objetos de los sentidos, como hace una tortuga cuando oculta sus miembros, entonces su conocimiento es firme.” Dado que vivimos en el mundo, nuestros sentidos están siempre activos. Debido a que el contacto de los sentidos con los objetos produce placer y el placer causa vasanas por más placer, los jivas pueden volverse prisioneros con facilidad. Una persona actualizada en el sí mismo no es adversa al placer. Este verso implica que sus órganos de los sentidos sí estarán en conexión con los objetos. Sin embargo, el conocimiento del sí mismo resuelve la situación, debido a la comprensión de que el placer que proviene de los objetos no es más que un reflejo débil y pálido de la eterna dicha de la conciencia. Experimentarse a sí mismo como la fuente de la dicha neutraliza el vasana por la dicha, pero no neutraliza a la dicha. Por lo tanto, la persona actualizada en el sí mismo puede apartarse de la experiencia y proteger a su yo aparente.

Profundiza el Bhagavad Gita:

Para aquel que no alimenta los sentidos, los sentidos vuelven hacia el Sí Mismo, lo que deja atrás al anhelo. Cuando el Sí mismo es conocido como el ser de uno mismo, incluso el deseo desaparece. Cuando la mente abandona el intento de conectar los órganos de los sentidos con sus respectivos objetos, se vuelve permanentemente plena. El placer que surge del contacto de los órganos y sus objetos es una fuente de dolor, porque tiene un comienzo y un final. El sabio no lo celebra.

Una persona actualizada en el ser sabe que los órganos de los sentidos son movidos por la insaciable necesidad de completud.  Si se rechaza este movimiento, estos se dirigen hacia el interior y se enfocan en el reflejo del gozo de la conciencia.

El Bhagavad Gita prosigue:

Incluso una persona que practica yoga y cuya meta es purificar los sentidos, puede apartar la mente del Sí Mismo. Mantén tus sentidos bajo control y contémplame a Mí (la conciencia) con una mente discriminadora. El conocimiento del ser se establece en una mente discriminadora y dominada.

Puedes tomar a la palabra “yoga” de la cita previa como jnana yoga, indagación del sí mismo. Aunque el verso se dirige a alguien que busca la liberación, también es aplicable a individuos que han reconocido al sí mismo, dado que la discriminación es también un medio de actualización en el sí mismo. Una vez que has reconocido tu verdadera identidad, es posible perder la discriminación cuando los vasanas aprisionadores surgen, así que necesitas seguir aplicando el conocimiento para que el conocimiento (y por tanto la dicha) sea firme.

Hace poco, un respetado maestro “iluminado” se declaró “desiluminado”, después de que su esposa lo dejó por otro hombre. Su iluminación, al parecer, ocurrió en el contexto del matrimonio, cuya base nunca fue sujeta a indagación. Esta persona probablemente asumió que su esposa lo amaría por siempre. Cuando se percató de que su creencia era falsa, su conocimiento del ser lo abandonó y se volvió emocional. Si hubiera sido una persona actualizada en el sí mismo jamás habría asumido que una situación mundana no estaría sujeta a cambio. Más aún, una persona actualizada sabe que el amor por el objeto es, de hecho, amor por el sí mismo en el objeto, entonces podría haberse sentido feliz de ver a su esposa buscar la felicidad de acuerdo con su naturaleza. Por último, no dualidad significa que la esposa no es otra que el sí mismo, como también el esposo, así que la esposa nunca podría estar separada de él. Una persona actualizada en el sí mismo sabe que “mi esposa” es solo ignorancia, porque es reclamar para el jiva lo que le pertenece a Isvara.

La liberación es más que el conocimiento “yo soy la conciencia”. Incluye el conocimiento claro de la realidad aparente que modifica la vida del jiva en el mundo. Ese es el conocimiento actualizado del sí mismo bien asimilado que es la liberación. Una vez más, el Bhagavad Gita dice:

Cuando entregas tu atención a los objetos, el apego nace. El apego causa deseo y cuando el deseo no se cumple, la ira surge. Una mente iracunda con facilidad permanece en la ilusión y la ilusión lleva a la pérdida de la memoria. Cuando la memoria desaparece, la mente está incapacitada. Y cuando la mente es incapaz de funcionar en el modo apropiado, la vida de uno es destruida. Incluso si te mueves en el mundo de los objetos es posible alcanzar la tranquilidad cuando los órganos sensibles están controlados y tú permaneces aparte de tus preferencias y aversiones. El conocimiento del Sí Mismo, establecido con facilidad en una mente tranquila, destruye la desdicha existencial. Sin embargo, para la mente que se agita no hay conocimiento del Sí Mismo. La contemplación no tiene lugar y sin contemplación del Sí Mismo no hay paz. Sin paz, ¿cómo podría haber felicidad? El conocimiento del Sí Mismo no se afianzará en una mente distraída por sensaciones cambiantes. Estas lo arrastran con ellas, al igual que un viento fuerte toma consigo un pequeño bote entre las aguas. Por lo tanto, el conocimiento del Sí Mismo es firme en alguien cuyos sentidos son libres de sus respectivos objetos. En ese oscuro mundo donde todos los seres duermen, la persona sabia que ha dominado los sentidos se halla despierta. Así como el agua fluye hacia el océano, el cual permanece inmutable, los objetos, que surgen en la mente de una persona que ha reconocido al Sí Mismo, no cambian dicho estado inmutable. Pero el deseador de objetos jamás encuentra reposo. Aquel que abandona la creencia en “yo” y “lo mío” y se mueve a través de la vida sin anhelo, tiene paz. Eso es firmeza en el Sí Mismo. Quien ha reconocido al Sí Mismo no es engañado por las apariencias.

El reconocimiento del ser tiene lugar en el cuerpo sutil pero, a menos que el conocimiento impacte de forma positiva en las emociones y acciones de la persona (como se describe en estos versos), la persona no está actualizada. Como suele decirse: la prueba del pastel está en comerlo.

Afirma el Bhagavad Gita: “Aquel que ve inacción en la acción y acción en la inacción es sabio y ha hecho todo lo que debe realizarse.” Una persona actualizada en el sí mismo sabe que, cuando algo está sucediendo en la realidad aparente, nada ocurre en el ser. Una persona que se encuentra sentada en un tren estacionado se imagina que este avanza cuando el tren de la vía paralela pasa en sentido contrario al que avanzaría su tren. La actualización en el sí mismo es identificarse con la estación que no cambia, y no con los trenes que vienen y van. Desde el punto de vista de la estación, nada está ocurriendo. La sensación “estoy haciendo” es causada por la ignorancia. El “yo” es siempre libre de acción.

Revisamos la frase: “inacción en la acción”. Por ejemplo, un bote en el horizonte que se dirige con rapidez rumbo a mar adentro lucirá inmóvil para la persona que observa desde la playa. Y aunque en apariencia nada ocurre, hay algo que sucede. Muchas personas piensan que el conocimiento “yo no soy el hacedor de acciones” (que equivale al reconocimiento del sí mismo) quiere decir que un hacedor iluminado no hace nada. En India, muchos suponen que una persona que ha estado sentada en un mismo sitio durante años se encuentra iluminada porque es libre de acción. Sin embargo, el sentarse es también una acción, tanto como lo es caminar. Puede dar la apariencia de inactividad, y aun así es una acción. El hacedor no puede hacer otra cosa que actuar. La actualización en el sí mismo es la comprensión de que la liberación de la acción no puede obtenerse no haciendo nada. Bajo esta comprensión, la persona actualizada en el sí mismo se encuentra aparentemente involucrada en el mundo, como todos los demás. “No soy el hacedor” quiere decir “soy conciencia no dual, ilimitada y libre de acción”. No quiere decir que el jiva se libró de la acción.

Continúa el Bhagavad Gita:

Los sabios dicen que una persona es sabia si sus acciones han ardido en el fuego del conocimiento del Sí Mismo. Personas de este tipo actúan sin el deseo de resultados para sus acciones. En consecuencia, están conformes porque no dependen de los resultados para su felicidad. Son libres del hacedor incluso cuando actúan. Aquellos que están libres de expectativas, cuyos cuerpos, mentes y sentidos se encuentran bien disciplinados, aquellos que son libres del apego por las posesiones y actúan solo para sostener su cuerpo, son felices con lo que viene por casualidad, inafectados por los opuestos, sin envidia, ecuánimes en el éxito y en el fracaso y libres de necesidad mientras actúan. El karma de aquellos que son libres del apego, cuyas mentes han sido liberadas por el conocimiento del Sí Mismo y quienes efectúan la acción como un ofrecimiento, es completamente purificado.

Una persona actualizada en el sí mismo es un karma yogui que no practica karma yoga para purificar la mente. Esta actitud es natural y sin esfuerzo. Karma yoga es solo una descripción de cómo el ser libre de acción, que aparece como un jiva a quien Isvara/Maya le ha dado el poder de actuar, se relaciona con la acción y sus resultados.

Esta persona aparente es en realidad el sí mismo. Una persona así vive en su cuerpo de manera diferente al resto. Aunque puede parecer que es un él o una ella, no hay ninguna sensación de género en ella. No piensa que posee nada. Solo actúa para mantener a su cuerpo, porque no necesita nada del mundo. Solo está para disfrutar. Aguarda para que lo necesario llegue. Posee una fe completa en que Isvara se encarga de todo. “Libre de envidia”, no desea ser como nadie más. Cuando situaciones subjetivas u objetivas demandan una respuesta, puede actuar pero no necesita hacerlo. Ve sus acciones como contribución de valor, no como una extracción de este al medio.

Afirma el Bhagavad Gita:

Aquellos que no distinguen entre un humilde Brahmin dotado de conocimiento y una vaca, un elefante, un perro o un comedor de perros, son sabios.

Desde luego que las personas actualizadas en el sí mismo no confundirán a una vaca con un elefante o a un perro con un comedor de perros. El verso se refiere a que saben que la vaca, el elefante, el perro y el comedor de perros son solo pensamientos en la mente, cuya esencia es la conciencia. Un verso de las escrituras de yoga dice: “Un yogui en samadhi no distingue entre un lingote de oro y las heces de una vaca.” Esto no quiere decir que esta persona intentará depositar estiércol en el banco. Quiere decir que la esencia de todo es la conciencia. “Samadhi” es una palabra compuesta. “Sama” quiere decir igual y “dhi” es la contracción de la palabra “buddhi”, que significa conocimiento. Así que la palabra se refiere a alguien que valora a todo por igual. Si esta persona ve a otros seres, los valora como valora a su propio ser. La utilidad de esta visión, en términos de felicidad, es obvia, pues las personas que ven diferencias están en constante conflicto.

Dice el Bhagavad Gita: “Si estás despierto al Sí Mismo, gozas al Sí Mismo y te satisfaces solo con el Sí Mismo, entonces eres libre.” La persona actualizada en el sí mismo está completamente libre de la dependencia hacia los objetos para tener felicidad. En la medida en que la ausencia de un objeto causa una sensación de pérdida o se requiere la presencia de un objeto para hacerte sentir bien, no estás actualizado.

Según confirma el Bhagavad Gita: “Has alcanzado la liberación cuando ya no estás apegado a los objetos de los sentidos o a la acción y has eliminado la causa del deseo.” No es suficiente con el desapego por los objetos de los sentidos y la acción. Debes ser libre de la ignorancia sobre la totalidad del yo, en la medida en que esta es la causa del deseo. No quiere decir que las personas iluminadas no tengan deseos. Significa que no los toman como órdenes o, como dice el verso, “pueden abandonar los deseos tal como aparecen en la mente”. No significa que no puedan actuar a partir del deseo. Si la realidad es no dual y el deseo existe, tiene que ser el sí mismo… aunque el sí mismo no es el deseo. En palabras del Gita, se trata de “el deseo que no se opone al dharma”. Dicho de otro modo, una persona actualizada en el sí mismo solo realiza acciones que están en armonía con el dharma, el orden cósmico. En la fase de búsqueda y en la fase de reconocimiento del ser, se debe renunciar a los deseos que surgen de lo incompleto y lo inadecuado. Una persona actualizada en el sí mismo no tiene deseos que surgen del sentido de inadecuación. Sus deseos son los deseos de Isvara. Como Isvara es la fuente del dharma, no hay peligro de que esa persona actúe de manera egoísta en la medida en que todos los deseos de Isvara se relacionan con el mantenimiento del orden cósmico. Solo estarás apegado a tus propios vasanas, no a los vasanas de los demás.

Sin embargo, una persona actualizada en el sí mismo no está obligada a llevar a cabo los deseos de Isvara. Una restricción así limitaría la libertad de la persona, porque el ser está más allá del dharma y el adharma. A veces, los intereses del dharma se sustentan en actos adhármicos, por lo que puedes observar a una persona actualizada en el sí mismo que ocasionalmente infringe las reglas. La pregunta sobre la acción, que tiene lugar en el orden dhármico, es siempre acerca del conocimiento. ¿Qué es lo que conoce una persona cuando está actuando? Una persona que ha reconocido al sí mismo sabe que Isvara es el hacedor, pero todavía tiene vasanas centrados en el ego, por causa de la ignorancia previa. Esta persona no desarrollará nuevos vasanas porque la ignorancia se ha ido, pero todavía tiene que soportar los efectos de la ignorancia. Entonces, la discriminación es necesaria para el que ha reconocido al sí mismo, hasta que los efectos de la ignorancia se reduzcan a cenizas en el fuego del conocimiento del ser. La persona actualizada en el sí mismo sabe que Isvara es el hacedor de acciones pero no necesita discriminar porque sus acciones se alinean automáticamente con los deseos de Isvara y porque los efectos de la ignorancia han sido incinerados por el conocimiento del ser. Entonces, el deseo y la acción egoístas ya no son un problema. Esta es la razón por la cual las Escrituras dicen que la persona actualizada en el sí mismo es Isvara. Él o ella no tiene la capacidad de crear, sostener o destruir los cuerpos macrocósmicos, sutiles y causales, pero es uno solo en Isvara y en el jiva, porque él o ella es en realidad el ser y no es afectado por el jiva ni por Isvara.

Continúa el Bhagavad Gita: “Aquel para quien el mundo no se encoge, ni se encoge ante el mundo, que es autosuficiente y estable, que no está inclinado a iniciar acciones egocéntricas, que no se deja llevar por la alegría, la ira o el miedo…” La forma en que las personas que reconocieron al sí mismo lidian con el hacedor de acciones puede ser un problema, porque está claro que la acción y sus resultados no pueden completarlos. A menudo se sienten desilusionados y a la deriva y parecen pensar que la vida no tiene sentido cuando descubren que es un sueño; el vacío es la palabra más común utilizada para describirlo. La mayoría pensó que el hacedor desaparecería y que el problema de la acción se resolvería. Pero el hacedor permanece en la medida en que fue creado por Isvara y es un factor necesario en el mecanismo de estímulo-respuesta kármico. El hacedor se encuentra activo mientras uno esté encarnado. Debido a que te identificas con el hacedor, sientes que debes crear algo nuevo. Una de las reacciones más obvias a este problema es ponerse a “enseñar”. Pero este versículo dice que una persona actualizada en el sí mismo no “inicia acciones centradas en ella misma”, porque está satisfecha únicamente con la dicha del ser. La solución: continúa la indagación hasta que comprendas la diferencia entre el hacedor y la persona que lo hizo. La de ser un hacedor es la noción de que tú eres el que hace las acciones. Cuando realmente entiendes la naturaleza de las gunas, el problema desaparece porque entiendes que los gunas generan acción sin el permiso del hacedor de acciones.

Muy a menudo, en la euforia del reconocimiento del ser, el buscador ve que no hay nada que hacer y abandona la indagación. La indagación no es algo que el hacedor deba abandonar. Se detiene cuando el conocimiento ha sido completamente asimilado y se han eliminado los efectos de la ignorancia. Pero la declaración de las Escrituras de que no hay nada que hacer para el que reconoció al sí mismo no significa que ya no se requiera acción para llevar una vida exitosa, solo que las acciones centradas en resolver el problema de la identidad ya no son necesarias. Entonces, durante esta etapa, continúas contemplando las enseñanzas sobre la acción hasta que se aclare la duda. La indagación en el sí mismo es un trabajo noble. Una vez que sabes quién eres, tu visión se expande para incluir al mundo entero. De modo que las interminables necesidades de liberación que sienten los otros se convierten también en tuyas y contribuyes como puedes para ayudarlos.

Se lee en el Bhagavad Gita:

Quien trata a enemigos y amigos por igual, ve el éxito y el fracaso en la misma luz, permanece sin cambios cuando es honrado o deshonrado, ve placer y dolor, calor y frío por igual, se mantiene libre de objetos, es disciplinado en el habla, no tiene lugar para llamar el suyo. (…) Tales personas no son reacias a ningún estado mental, incluso a tamas, cuando predomina. Tampoco anhelan ningún estado mental cuando se va.

Por último, nuestra definición de iluminación incluye cómo se relaciona con sus estados mentales quien se ha actualizado en el sí mismo. No le molestan los malos sentimientos, tamas o rajas. Por lo tanto, no espera que la mente se sienta bien porque sabe que sus estados de ánimo están controlados por los gunas.

 

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El mundo espiritual moderno, dominado por Neoadvaita en los últimos veinte años, no es diferente a la cultura en la que se ha enraizado. No los culpemos. La enseñanza de Vedanta, que es verdaderamente una ciencia de la conciencia, se tomó un par de milenios para convertirse en un medio de conocimiento refinado, completo y comprobado, por lo que no podemos compararlas. La espiritualidad moderna es una cultura perezosa de comida rápida. Busca el camino fácil y la solución rápida. “No hay nada que hacer, no se requieren cualificaciones; puedes tenerlo de manera simple”, afirman los mercachifles. Debido a que las personas están ansiosas por distinguirse, son susceptibles a este mensaje. No pueden esperar para ser respetadas y amadas, para obtener una identidad con un significado real, diferente de la vasta pero insustancial oferta de las extensas estanterías del supermercado de identidades que es la vida moderna. Entonces, una epifanía de tercera les basta como estructura endeble sobre la cual construir una identidad espiritual. Piensan: “¡Eureka! Encontré oro. ¡Estoy iluminado!”

La amplia lista de Vedanta sobre los signos de la iluminación, que se ha desplegado en este capítulo, separa a los hombres y mujeres iluminados de los niños y las niñas. Si te sientes tentado a pensar que estás iluminado, especialmente si tu iluminación implica informar a los demás, debes contemplar atentamente este capítulo. Es una lista de verificación. Te dirá dónde estás parado. ¿Tu conocimiento de la iluminación te ha transformado en un ser humano verdaderamente cultivado o tu iluminación simplemente es una idea sin fundamento? Si aprecias el comentario de Dogen, el decimotercer maestro Zen, fundador de la escuela Soto, “después de la buena educación, la iluminación es lo más importante en el mundo”, puedes considerarte una gran alma. De lo contrario, no podría ser así.

 

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