Dejar la acción no es liberarse de la acción

Gaspar: Te escribo para preguntarte si podrías ayudarme a entender cómo afrontar la satisfacción de las necesidades de mi cuerpo, como vivienda, comida, agua, etc., si es que realmente no soy el hacedor de las acciones. Entiendo la idea de que no soy el hacedor de acciones. Sin embargo, hay una linea muy delgada, muy fina entre la mente y lo que puedo entender. No digo que la pueda ver, pero la puedo “ver”; es así que cuando un problema surge en mis necesidades, la mente ofrece soluciones. No soy yo quien ofrece las soluciones, es la mente y puedo tomar acción sobre estas o no… Como necesito proveer para mi cuerpo voy y ejecuto esa solución que la mente me dio. Si la realizo con una actitud de Karma Yoga, no estoy sujeto al resultado, pero mi cuerpo igual requiere de sustento…

La pregunta es: si evito la acción, y no tomo ninguna de las que mi mente me presenta, ¿esto colaboraría para mi liberación?

Shams: No, porque la liberación no es el resultado de la acción ni de la inacción. La liberación es conocimiento. Esto debe ser comprendido con la mayor claridad. “I am not the doer”, como bien comprendes, significa “yo no soy el hacedor”. Significa que tú no eres el que hace acciones. ¿Quién es el que hace las acciones? El cuerpo y la mente son el hacedor, pero tú no eres el cuerpo ni la mente. El cuerpo y la mente fluyen con la Creación y el Creador, pertenecen al campo de la vida. Tú eres totalmente independiente de ellos.

El darte cuenta de que tú no eres el hacedor no significa que el cuerpo y la mente van a dejar de hacer acciones. Significa, simplemente, que te vas a dar cuenta (que vas a tener el conocimiento) de que tú eres libre de la acción. El cuerpo y la mente siguen haciendo acciones, para siempre. La verdad es que el no tomar una acción es también una acción. Tú eres el testigo de todo ello. Tú no eres el que hace las acciones, tú no eres el que disfruta de los resultados y tú no eres el que decide cuál es la mejor acción. Todo eso lo hace la mente. Tú estás más allá de la experiencia. Tú eres el Testigo.

Gaspar: ¿Y si eso hago quien sustenta mi cuerpo? No tener un techo ni comida con la justificación de estar en busca de la liberación no me suena equilibrado. No digo que alguien me haya propuesto esto, pero lo expreso porque genera un poco de confusión en mí.

Shams: El cuerpo y la mente no pueden y no deben renunciar a la acción. Tú no debes renunciar a la acción (¡ni a tu trabajo!). Lo que tienes que hacer es darte cuenta de que tú eres la Conciencia y que la Conciencia no puede renunciar a la acción, porque siempre ha sido libre de la acción. El cuerpo y la mente, por su lado, están atados a la acción, y es necesario que sigan involucrándose en la acción para seguir existiendo. No hay ninguna dualidad en ello.

Gaspar: Al releer mi correo veo errores. No busco mi liberación, no debí escribirlo asi. Busco entender lo que intelectualmente ya he aceptado, que soy un ser libre por lo que no requiero liberación.

Shams: Bien, no necesitas la liberación, solo eliminar la ignorancia de que ya eres libre. Pero, para ser más específicos, no eres “un ser”, eres EL ÚNICO SER, por lo tanto no tienes límite y eres libre. Aunque esto suene más o menos sencillo es necesario comprenderlo con total claridad, poco a poco, para lo cual te recomiendo seguir estudiando Vedanta tradicional, hasta que tengas el panorama completo.

Gaspar: El problema surge porque mis sentidos me dicen lo contrario.

Shams: El problema no son los sentidos. Los problemas no dicen nada, solo entregan estímulos que la mente interpreta. El problema es lo que interpretas a partir de los sentidos, cuando todavía hay ignorancia en la mente. El objetivo de Vedanta no es cambiar a los sentidos ni ayudarnos a experimentar algo más, sino justamente el explicarnos qué papel tiene la experiencia de los sentidos en relación contigo, que eres la Conciencia.

Si lo revisas con detenimiento, los sentidos en realidad no dicen nada. La que dice algo es la mente, a partir de la ignorancia. Los sentidos solo entregan estímulos de cinco tipos distintos, pero esos estímulos solo aparecen en la conciencia, solo están hechos de conciencia y solo son conciencia. Lo único que dicen los sentidos es tu verdadera identidad. Pero para que eso sea comprendido de manera completa, es necesario profundizar paso por paso en la enseñanza de Advaita Vedanta tradicional.

Gaspar: Tengo una familia que está en mi mente, es cierto y también tengo el cuerpo, que está en mi mente. Son reales y no lo son, ambas cosas a la vez.

Así que ¿cómo resuelvo el dilema del sustento y a la vez no me entrampo con los objetos y deseos que me anclan en el mundo de la ilusión?

Shams: La forma de resolver el dilema es analizar el tipo de falacia en el que ha caído la mente. Se trata de una confusión de niveles. Por un lado, estás tú, que eres Conciencia ordinaria e ilimitada. Eres libre de acción y eres lo único real. Desde este punto de vista, que es el absoluto, nada más hace falta: ya eres completo, adecuado y total, y así será por siempre. Pero esta es la realidad solo para ti, no para la mente ni para la cuerpo. La mente y el cuerpo pertenecen al mundo relativo. Este es el otro nivel, el nivel de los objetos.

Tú no eres un objeto. La mente y el cuerpo sí son objetos. Las cosas del mundo de los objetos tú no las puedes resolver, porque tú eres libre de acción, y además no hay nada que resolver desde tu punto de vista. Las cosas del mundo de los objetos solo tienen impacto para otros objetos, como mente y cuerpo, pero no tienen impacto para la Conciencia, pues de ella dependen. Así que es necesario no mezclar estos niveles.

¿Cómo resolver el dilema del sustento? Me parece que no es un dilema. El caso de Arjuna (el héroe del Bhagavad Gita) es muy ilustrativo, porque él también tiene la creencia de que es necesario renunciar a la acción para alcanzar el conocimiento del Ser, pero Krishna le explica que cada quien tiene que cumplir con las acciones que le tocan en el mundo.

Lo que Arjuna debía hacer era pelear en una guerra. En tu caso puede ser realizar las acciones que te tocan como padre de familia o en lo que en este momento esté mostrándote la vida. Todas estas acciones corresponden a tu Svadharma o Dharma personal, que es tu camino de vida. Se trata de la acción correcta en el momento preciso, el hacer lo que corresponde según nos lo pide la situación.

¿Dónde queda la Conciencia en todo esto? Tú eres el Testigo, y eres libre de todo esto, tanto de los resultados como de los actos en sí mismos. El Conocimiento claro de esto trae tranquilidad a la mente. Sin embargo, el objetivo de este conocimiento no es terminar con las acciones. Es solamente comprender cuál es el lugar relativo que le toca y dejar de creer que tú eres esa mente y ese cuerpo, los cuales deben seguir realizando las acciones que la vida les exige. Ya sabiendo esto, la mente puede tomar las decisiones necesarias en el mundo relativo, con mayor claridad y sin generar apego.

¿Cómo evitar entramparse con los objetos y deseos que te anclan al mundo de la ilusión? Los objetos y los deseos no te anclan. Nada puede anclarte. Tú eres libre de ellos. Los objetos y los deseos quizá anclan a la mente, pero tú no eres la mente. ¿Qué puede hacer la mente para volverse más sutil y pura? Aplicar karma yoga. La finalidad de karma yoga es purificar a la mente, no es liberarla de la acción. Para conocer más al respecto, revisa el Curso de Vedanta compartido en esta página.

Gaspar: Pienso que la solución es recordarme a mí mismo en cada momento que los objetos no me darán la felicidad que anhelo, que realice mis actos con Karma Yoga y que no me identifique con aquello que necesito, pero siento que esta respuesta no es perfecta.

Shams: Creo que tu idea sí es útil, pero lo que falta es seguir profundizando, como ya lo estás haciendo. Lo más importante, según veo ahora, es que reconozcas que hay una confusión entre la Conciencia y la mente, y lo que a cada una le corresponde. Será útil seguir poniendo atención en la calidad de objeto que tiene la mente. Y también darte cuenta de que, aunque la mente sea un objeto, debe seguir haciendo cosas en el mundo aparente. Puedes seguir buscando la felicidad en los objetos si el deseo es fuerte, pero siempre poniendo atención en el hecho de que el gozo que se siente al alcanzarlos no está es los objetos. El gozo está en ti mismo, que eres la Conciencia.

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