¿La amnesia te hace olvidar Moksha?

Román: Quizá pueda parecer que he dado más validez al mito que a la racionalidad porque me referí a que el mito igual podría ir mejor a las personas con poca cultura. Así que me gustaría aclarar el tema al respecto, y asumiendo el uso de la terminología vedanta que me aportas: evidentemente, la racionalidad es la que da comprensión y garantías a esa comprensión de "yo soy la Conciencia". Esa garantía racional es, por supuesto, superior a cualquier fe. Porque, cualquier persona racional se da cuenta de que la fe siempre puede estar sujeta a error y la lógica tautológica no.

Shams: Aquí hay algo importante que quizá se te escapa. La “garantía racional” es provisional. Sólo sirve para la aplicación (y no es la única manera). Después, cuando la ignorancia se va, pierde su valor. Si nuestra libertad depende solo de su explicación racional, entonces no tiene ningún valor. La libertad depende del hecho innegable de que somos libres, lo creamos o no.

Román: Ahora bien: ¿qué pasa con las personas sin cultura, que no son muy racionales y que ven la vida a través de convicciones religiosas muy arraigadas?

Shams: Todo depende de las cualificaciones, no de la racionalidad ni de la cultura (que influyen, pero mínimamente). Muchas de las cualificaciones se pueden desarrollar. Pero, en todo caso, Moksha no es para todos. Comencemos por el hecho de que una de las calificaciones más importantes es tener un deseo ardiente por la liberación, ¿cuántas personas lo tienen en realidad? En este sentido, no son calificaciones para excluir sino para describir lo que la mente requiere.

Creo que esto también se explica muy bien desde la postura de la psicología del desarrollo. Desde la escala jerárquica de Maslow, solo hasta que se han cubierto las necesidades básicas de fisiología (alimentación, descanso, sexo), el individuo puede pasar a enfocarse en la búsqueda de seguridad (recursos, empleo, salud). Solo una vez cubierta esta se puede pasar a la búsqueda de afiliación (intimidad, amistad). Y así sucesivamente con las búsquedas de reconocimiento (confianza, respeto, éxito) y autorrealización (creatividad, ética, aceptación). El cumplimiento más o menos satisfactorio de estos niveles hace un individuo maduro. Esta visión, curiosamente, coincide con la de Vedanta, desde donde se reconoce que solo una persona madura puede pasar hacia la siguiente búsqueda, que es la espiritual o del conocimiento del Ser.

Según Vedanta, Moksha es de hecho la cuarta de las búsquedas humanas y, por lo general, se llega a ella después de que la mente ha buscado lo ilimitado en los objetos de seguridad (artha), de placer (kama) y de virtud (Dharma). Estas búsquedas están condenadas al fracaso pero, al mismo tiempo, permiten a la mente saludable integrar y seguir adelante. Los indicadores que utiliza Vedanta para ver que la integración fue exitosa son las cualificaciones. 

Román: Las personas sin cultura, no saben de silogismos ni de análisis ni de síntesis, ni tampoco tienen facilidad a la hora de comprender. ¿Han de estar ellas privadas de la ilumiación? Yo diría que no.

Shams: Nadie ha dicho que Vedanta es silogismos, análisis y síntesis. Vedanta es un medio que es una serie de palabras. Pueden ser sólo tres palabras. No hay complejidad en Vedanta. La compleja y silogística es la mente, por eso un buscador, por lo general, no va a aceptar “Yo soy Eso” de buenas a primeras. No tiene que ser así, pero casi siempre lo es: la ignorancia ha expandido su raíz por todos lados y un largo camino aguarda.

No se necesita cultura ni inteligencia muy desarrollada para alcanzar la liberación. Lo que se necesita es una mente madura, pura y con las cualificaciones. Y un medio de conocimiento.

Román: Y para ello me remito a la definición Vedanta que das sobre qué es la iluminación: "conocimiento firme e inmediato de que todo lo que hay es la Conciencia y yo soy eso". Una persona sin racionalidad puede asumir por simple fe mítica de manera firme que ella es esa Conciencia y sin que haga falta para nada que medie la racionalidad.

Shams: Sí. Claro que sí. Lo único que es necesario es que la mente asuma “yo soy la Conciencia”. Para ello, la persona debe tener las cualificaciones (una mente clara). Si una persona comprende lo que significa “yo soy la Conciencia” y además lo aplica con gran fe, está llevando a cabo un acto de bkakti o devoción, lo cual también equivale a la aplicación de Vedanta. Y es una de las vías más efectivas.

Román: Quizá para ella, el hecho de que un libro sagrado diga algo es más convincente que todos los argumentos del mundo (los cuales ni siquiera entiende). Por tanto, no creo que para llegar a la iluminación todas las personas necesiten la argumentación racional (aunque yo sí que la haya necesitado de manera ineludible, por ser alguien muy crítico y lógico).

Shams: Toda la razón.

Román: Quizá me digas que la fe del mito no es estable al no ser resultado de una argumentación incontrovertible.

Shams: No diría eso. Tanto la fe como el argumento incontrovertible (¡la fe también es un argumento!) no son estables. Cuando la mente no está, los argumentos desaparecen. La mente los puede olvidar o cambiar por otros. Todo argumento de Vedanta posee el objetivo de borrar la ignorancia, no de traer nuevo conocimiento.

Porque el Conocimiento del Sí Mismo no es nuevo conocimiento.

El conocimiento del Sí Mismo no es un añadido a ti, tú eres el conocimiento de ti. El añadido es la ignorancia. Lo que hacemos no es traer información nueva y almacenarla, sino aplicar un medio para erradicar el añadido (la ignorancia). Lo que queda es el conocimiento de ti.

Lo que sí diría es que el lenguaje del Conocimiento es más efectivo y eficaz. Y en última instancia, el Conocimiento es lo único que libera.

Román: Te daré la razón en ello. Pero, el caso es que ni tan solo la comprensión de lo incontrovertible considero que sea estable.

Shams: Exacto. Además de que la mente lo puede olvidar, cuando la mente no está ahí (por ejemplo, cuando el individuo duerme en sueño profundo o cuando muere no hay mente) tampoco están los razonamientos. Por eso, en primer lugar, no estoy ponderando ningún argumento en sí. Estoy ponderando un lenguaje, que se encuentra en consonancia con aquello que es lo Real pero no para explicarlo y darnos una idea sobre ello, sino para borrar las obstrucciones que nos impiden apreciarlo como lo más evidente y constante.

Sabemos que cuando la mente no está, todo lenguaje también desaparece. Sin embargo, la mente inició una búsqueda imparable de aquello que no tiene límites, pues el tener límites le parece equivocado. Al final, la mente se da cuenta de que su búsqueda era de su verdadera identidad sin límites y de que como mente solo era era un objeto.

¿La mente se liberó porque entendió un argumento? No. La comprensión de la que hablamos es la que resulta de la eliminación de la ignorancia. Esta sí que puede irse gracias a la aplicación del conocimiento con argumentos, pero la liberación no es una formulación intelectual. Es un resultado de esta formulación intelectual.

Román: Porque, ¿qué pasaría si a ti o a mí nos diera un ataque de amnesia y olvidáramos todas las explicaciones racionales que nos han permitido saber, y con ello sentir, que "yo soy Eso"? Lo que pasaría es que nuestra autorrealización se iría de inmediato al garete. O, por lo menos yo lo veo así.

Shams: Yo soy la Conciencia. Por lo tanto soy libre de toda alteración. No puedo ni recordarme ni olvidarme, porque no soy un hacedor. En cuanto a la persona aparente, como cualquier otro cristiano, está sujeta al karma. De hecho, él es sólo karma sucediendo (aparentemente) frente a mí. La única diferencia que hay entre el jnani y quienes creen ser el cuerpo es que la ignorancia fue removida de su mente. Si el individuo fuera aquejado por la amnesia, definitivamente podría olvidar las cosas que dependen de la memoria. La creencia “yo soy este cuerpo” es aprendida y depende de la memoria, pero “Yo soy la Conciencia” es conocimiento dependiente del objeto de conocimiento (Yo), y Yo siempre he estado. Vedanta puede ser olvidado, pero no quién soy yo.

Un buen ejemplo es en los niños, cuando están en su etapa narcisista. En realidad, a algunos de ellos les parece curiosa y divertida la idea que acaban de adquirir: yo soy este cuerpo, yo soy esta mente. Antes, hasta cierto punto, no había una frontera clara entre la mente y sus objetos. Su nueva identificación fue aprendida. Esto no quiere decir, desde luego, que antes estuvieran iluminados, pues seguían identificados con la experiencia.

Una vez que la ignorancia ha sido removida, ya no hay idea activadora que me haga sentirme limitado por la experiencia. La idea de que yo soy un objeto ha desaparecido. Si la ignorancia se fue por completo, un hipotético ataque de amnesia no podría traerla de vuelta. Se fue y el mundo es conocido como objeto aparente que aparece en mí, que soy conciencia ordinaria y sin límites. Pueden desaparecer los recuerdos, pero no lo que es conocido de forma directa.

Ser, existir no es una acción ni una idea. Todo lo demás sí que lo es.

El Conocimiento del Sí mismo es conocimiento directo.

Román: Sobre UCDM (Un Curso de Milagros), cada día realizo una lección para conocer más el libro. No es que sienta que lo necesite sino que algún día seguramente lo utilizaré como medio de enseñanza espiritual para otros. El libro tiene 365 lecciones y cada día hay que hacer una. Lo que me gusta del libro es que despliega una estructura racional (que, como te comenté ayer noche, considero la tiene aunque esté enmascarada por su lenguaje) y más. Para las personas menos dotadas de racionalidad tiende, a parte, a remachar en su mente las verdades vía sugestión, lo que no me parece tampoco mal.

Hoy me ha tocado leer, y realizar este día, la lección 184. Esta lección me ha recordado el consejo que da Swami Krishnananda de que es muy útil mencionar a lo largo del día el nombre de Dios. Ya sé que estas practicas son una concesión al yoga, pero es igual.

Shams: Vedanta no está en contra del yoga. Muy al contrario, lo recomienda ampliamente, incluidas de manera marcada las prácticas devocionales. Es más, sin yogas Vedanta sería muy inaccesible y parcial.

Por fortuna, Vedanta es integral. Las prácticas son necesarias para tener una mente clara y una mente clara es indispensable para poder aplicar el conocimiento.

La crítica que hace del yoga es con respecto al lenguaje experiencial. Es decir, cuando se trata de explicar la búsqueda de liberación como una búsqueda de experiencia, que es lo que suele hacer el lenguaje yóguico mal contextualizado, como el de Patanjali o, bueno, casi cualquier otro que trata de hablar de la mítica liberación espiritual.

Román: Para los no racionales quizá sean más útiles que cualquier argumentación.

Shams: Es que no hay nadie no racional. Ni lo contrario. Por eso pienso que esta dicotomía no es la más práctica.

Nadie que tenga intelecto es racional o irracional por completo. Algunos son más cerebrales que otros pero todos se enamoran, todos son objeto de pasiones no racionales, todos se entristecen. Y las personas más emocionales o quinestésicas no es que no tengan cerebro :) No sólo eso, sino que todas sus emociones están amparadas por ideas. Y toda idea es una serie de palabras, es un razonamiento. Así mismo, toda idea depende de la concepción con respecto a lo que es la realidad.

Así pues, los “no racionales” también viven con base en una descripción de mundo. Todos, incluido Donald Trump y la señora que barre el edificio. Todos usan argumentos. “Porque la Biblia lo dice”, “ porque yo lo quiero”, “porque sí “ son todos argumentos. El fragmento de UCDM es casi todo argumentos. Y eso no está mal, por cierto.

En lo que he tratado de poner énfasis es en el lenguaje.

En cuanto a lo racional, puedo decir que se expone Vedanta de manera mental y quisquillosa para los buscadores con una mente quisquillosa. Pero, como bien anotas, hay quien no lo necesita. Todo depende, en realidad, de la mente calificada. Y también, en cierta forma, de aquello con lo que baste para borrar la ignorancia. 

Algo más: El mismo Gita confiere a la fe devocional en la imagen un valor altísimo. Cuando esta es ardiente y total, Moksha es el resultado. Claro, también aquí debió aparecer el medio de Conocimiento (la serie de palabras, el pensamiento “yo soy eso”, aunque de forma muy sutil) y el Maestro, que es la propia mente.

Te comparto un último ejemplo de la fórmula: mente cualificada + medio de conocimiento + Maestro. James Swartz cuenta que una vez se hallaba dando un seminario en una casa de Estados Unidos. En la casa había un niño de unos diez años de edad, quien, como la mayoría de los niños, tenía una pureza resplandeciente. En su forma de hablar y de moverse se alcanzaba a notar la claridad de su mente, como con la mayoría de los niños. Entonces, cuando James terminó el satsang y se disponía para irse, este niño se acercó a él y le preguntó de qué había estado hablando. Como se veía avispado y hacía preguntas inteligentes, James expuso el medio de conocimiento. Después de diez minutos, la ignorancia se desvaneció con facilidad en la mente del niño. Una década después, cuando volvieron a encontrarse, el conocimiento seguía firme. Al parecer, la ignorancia fue eliminada de manera definitiva.

Este ejemplo del niño es útil porque ¿quién tiene una mente más mítica que un niño? Y aún así, esto no fue obstáculo para la mente clara.