La Conciencia no es un objeto

Francisco: Cada vez que te escribo pienso que me dirás “correcto” a todo, y al principio es un poco decepcionante para el ego, pero poco a poco voy profundizando y me doy cuenta de mis errores.

Shams: Es la única forma en que Vedanta funciona. No es una enseñanza que consista en insertar ideas desde afuera, sino en cuestionar las ideas que ya se tienen para que la verdad sea clara por sí misma. Me da gusto que te parezca útil.

Francisco: Te explico un poco mi comprensión, aunque lo que más tengo son nuevas preguntas.

Te he escrito que el mundo es una ilusión real, y la verdad es que es gracioso, y tienes toda la razón. Es un juego de palabras bastante absurdo. Lo que pasa es que no comprendía la diferencia entre “existir” y “real”, de ahí mi torpeza. Ahora me has aclarado esa sutil pero vital diferencia, y comprendo que mi casa existe, que el mundo existe, pero que no es real, ya que para existir depende del Sí mismo. Es el Sí mismo, pero el Sí mismo no es el mundo, ya que permanece aparte de él. Esa es la diferencia entre Ser y no-Ser.

Shams: Bien. El Sí Mismo permanece aparte; sin embargo, el mundo depende por completo de Él. Eso responde la pregunta que me haces en el último mail:

Francisco: Qué quieres decir cuando afirmas que "lo que es aparente puede ser reducido a algo más"?

Shams: Todo lo aparente siempre es reducido a algo más, porque es dependiente. Las moléculas son reducidas a átomos, los átomos a partículas subatómicas compuestas, las partículas subatómicas compuestas a quarks, los quarks quizá a cuerdas, y las cuerdas siempre a algo más… El sustrato de todo es la Conciencia. Y es lo que no puede ser reducido a algo más. Lo que no cambia. Es aquello a lo que todo se reduce, de lo que todo depende. Eso es lo que quise decir.

En uno de los evangelios apócrifos, Jesús dice que el reino de Dios es como un grano de mostaza. Lo dice así porque la semilla de mostaza es notoriamente pequeña pero el árbol que en ella se contiene es gigantesco. Sin embargo, el reino de Dios (la Conciencia) es solo como la semilla, porque de ella depende ese gran árbol aunque, en realidad, el árbol inmenso solo está en la mente. La Conciencia también es como el grano de mostaza porque es algo muy ordinario, nada especial y, aún así, es eso de lo que depende el gran árbol de la vida.

Francisco: Dices que el mundo no ha surgido nunca. Entonces, es Maya la que nos da esa errónea percepción temporal.

Shams: Sí.

Francisco: ¿Pero cómo ubicar el Universo en relación al Sí mismo?

Shams: En relación con el Sí Mismo, es decir, desde la perspectiva del Sí Mismo, nada nunca sucedió. No hay Universo. Solo Sí Mismo. Aquí la que está recibiendo conocimiento es la mente, que es la que cree que el universo es real.

Francisco: Si el Sí mismo nunca actúa, no tiene voluntad ni atributos, nunca ha querido un mundo ni ha creado a Ishvara para que creara el mundo, ¿podríamos decir que el mundo es simplemente parte de su naturaleza, como un latido de su corazón, algo que sucede de forma involuntaria, automática, y en la que el Sí mismo no se implica en forma alguna?

Shams: Estás hablando de la Conciencia como si fuera un objeto, un no-hacedor (en lugar de libre del hacedor). Todo es un objeto, excepto la Conciencia, que es donde surgen los objetos. “El mundo es algo que sucede de forma involuntaria, automática, y en la que el Sí mismo no se implica en forma alguna”. Podría decirse que está bien dicho, pero esta idea hace parecer al Sí Mismo como una luz ajena y al mundo como un objeto que en verdad estuviera sucediendo. Como en el cuento de la serpiente y la cuerda, cuando tú ves ese “algo que sucede de forma involuntaria, automática” (el mundo) es como si vieras a la serpiente cuando en realidad solo estás viendo a la cuerda, el Sí Mismo. Lo correcto sería decir que hay un poder (en apariencia, porque tampoco es real) llamado Maya, que hace parecer como si algo estuviera sucediendo aparte de la Conciencia; sin embargo, la Conciencia no es algo que sucede, solo es. ¿El Sí Mismo no se implica? Depende de lo que queramos decir con ese verbo. Para que veas a la serpiente, la cuerda tiene que estar totalmente implicada, porque de la cuerda depende toda la serpiente. No olvides que el Sí Mismo penetra, impregna todo este mundo, que en realidad solo es Sí Mismo.

Francisco: ¿Podríamos decir que Ishvara es una parte intrínseca y dependiente del Sí mismo, como su sombra?

Shams: Pienso que es incorrecto como lo planteas. La verdadera identidad de Ishvara es Sí Mismo. Ishvara es el Sí Mismo. Ishvara no es la sombra del Sí Mismo. De hecho, Ishvara es uno de los nombres del Sí Mismo. No puedes decir que algo es una parte del Sí Mismo, porque el Sí Mismo no tiene partes ni características. Ishvara como creador es la suma del Ser y de Maya. Nada más que eso. Ishvara está más allá de maya y conoce su verdadera identidad, pero emplea (sí, tengo que usar el verbo “emplear”, aunque el Ser no es un hacedor) a maya para formar el kosmos. Por eso, tampoco podríamos decir que lo que sucede en el mundo está fuera de la voluntad del Sí Mismo. Pero, para pensar en voluntad, requerimos un mundo dual, donde también hay no-voluntad. Cuando pensamos en un mundo, también hay que pensar en una ausencia de mundo. Esto es obra de maya: creer que hay dualidad. Tu mente jamás lo va a percibir, porque es mucho más sutil que ella. Es como si, desde una ventana de un simple juego de computadora quisieras descifrar el código de todo el sistema operativo. No va a suceder y, sin embargo, la prueba de que existe es el programa funcionando.

Lo que una parte de tu mente está haciendo ahora es intentar reducir todo a los términos en que está acostumbrada a pensar: la visión de la no dualidad le parece inconcebile, pues no sabemos cuántas vidas lleva pensando en términos de dualidad. Hay un koan budista que se refiere al Zen (que, en este caso, podríamos identificar con el Sí Mismo) como eso que ni sí es ni no es ni las dos cosas ni ninguna de las dos. Así es como lo ve la mente, ¡como una total paradoja! Desde la perspectiva de la mente, siempre parecerá paradójico todo lo que es más sutil que ella.

El Conocimiento de Sí Mismo tiene el efecto en la mente de eliminar la ignorancia y se traduce en la idea “Yo soy la Conciencia”; sin embargo, ese pensamiento depende de un Conocimiento más sutil que la mente, porque, en realidad, eres Tú. Tú, por el mismo hecho de Ser, eres el Conocimiento pleno de ti mismo. La mente puede encontrarse con algunas paradojas al respecto, pero observa la firmeza y total fuerza incontrovertible del conocimiento “Yo soy”. ¿Cómo podría haber duda acerca de eso? Ahora, solo falta seguir descartando la identificación de la mente con objetos (que no son reales por sí mismos) y revelando eso que no puede es un objeto, pero que es lo único que se muestra constantemente a sí mismo. La Conciencia.

Francisco: Comprendo lo que explicas de la superposición, y la diferencia entre Ishvara y el Sí mismo. Lo que pasa es que siempre he oído hablar de cosas como “la voluntad de Dios”, y hasta en el hinduismo se habla de Él como de un jugador con su mundo, que es leela. Ahora comprendo que los hindúes se refieren a Ishvara, pues el Sí mismo no se implica en la creación, ya que es su sostenedor, la fuente de la que ésta surge. No puede implicarse en lo creado más que aparentemente, a través de Ishvara.

Shams: Este párrafo está correcto.

Francisco: No de forma real, ya que lo real es precisamente la ausencia de acción.

Shams: Eso es pensar en términos de dualidad. La ausencia de acción necesariamente requiere de la acción. Lo correcto sería decir: libre de acción... y de inacción.

Francisco: El movimiento es una ilusión, ya que, si sólo existo Yo, ¿acaso puedo hacer algo? ¿puedo implicarme, puedo perderme, puedo jugar o desear cualquier cosa? Todo esto sólo puede suceder a través de Maya, fuente de esa magia extraña que hechiza a Ishvara (que es una apariencia del Sí mismo) haciéndole creer que hay algo más aparte de Él, y puede en consecuencia actuar.

Shams: Muy bien. El movimiento (como la ausencia de movimiento) es una ilusión. Tú estás más allá de eso.

Francisco: Me doy cuenta de que la comprensión lleva aparejada una indescriptible sensación de soledad. De pronto ya no existe nadie aparte de mí.

Shams: Eso sucede al principio, y está bien. La mente sigue adicta al pensamiento dual: soledad-compañía. El Sí Mismo no está solo, porque no es un alguien: es todo. Y nada lo limita.

Francisco: Pero miro a mi alrededor y siguen habiendo personas que creen ser personas, y es como un milagro. ¿Es así como lo percibe un jnani?

Shams: Las personas que reconocieron su verdadera identidad son de muchos tipos y pueden alimentar ideas muy diferentes. El común denominador es que han reconocido, de manera firme y permanente, que lo único que hay es la Conciencia y que ellos son la Conciencia. Eso sucede así no por la llegada de conceptos nuevos, sino por la eliminación de la ignorancia que había en ellos sobre su verdadera identidad. El Conocimiento tarda algún tiempo en actualizarse, por eso puede haber personas que se sientan solas, pero dicha sensación siempre desaparece, porque, cuando el Conocimiento es firme, se sabe que no hay personas y que la soledad y la compañía son solo conceptos que surgen dentro de mi plenitud total… Así pues, no se ve a personas creyendo ser personas, sino al Sí Mismo creyendo ser personas y buscando la felicidad en los objetos, lo cual tiene algo de bello y sorprendente.

Francisco: Quería preguntarte por qué razón el Sí mismo no puede tener atributos, pero ahora creo comprenderlo. Es porque para tener un atributo debería haber algo que no fuera el Sí mismo, ¿no es así? Y eso es imposible.

Shams: ¡Sí!

Francisco: Entonces, Maya no es un atributo, sino el Sí mismo adoptando un aspecto ignorante, dado que la ignorancia también está en él.

Shams: Maya es aquel poder, por causa del cual PARECE que el Sí Mismo puede tener atributos. Algo que es y que, en verdad, nunca ha sido. ¿Por qué la mente no lo puede entender en eso términos? Porque está más allá de su rango de visión. Hay quien dice que lo que no es paradoja no es verdad. En este caso, es así, para la mente. Pero tampoco se trata de un artículo de fe, pues puede ser comprendido a partir de la observación de sus efectos, y es un escalón importante para afirmar el conocimiento sobre el cual no queda duda. Que no podamos asir con certeza a la creación ilusoria, debería servir como prueba de que nada de esto tiene realidad independiente.

Francisco: El gráfico que me has adjuntado me ha clarificado mucho. Lo había visto anteriormente pero sin mirarlo con detenimiento. Con él se puede percibir con claridad que Maya impregna todos los cuerpos, que es más sutil que todos ellos, y que por lo tanto no puede trascenderse a través de la mente, que está bajo su influjo. De hecho el intento de la mente de ir más allá de Maya es parte de la ilusión de Maya, ya que la verdad es que Yo ya estoy más allá de Maya, que sucede en mí pero no soy yo. La mente no se puede convertir en algo que no es, solamente se puede destruir su aparente ignorancia para que el Sí mismo vuelva a saber que no es sólo la mente, y que en realidad siempre ha sido libre de ella.

Shams: Muy bien. Ahora mismo, como has dicho, eres absolutamente libre. Mientras la mente crea tener realidad como un sí mismo aparte, seguirá con el sueño de que está atrapada. Pero ese es problema de la mente, no es tu problema.

Francisco: Yo nunca ha estado preso ya que, si sólo existo Yo, no hay nada externo que pueda encadenarme. Digamos que la ignorancia puede encadenar sólo aparentemente ya que, aunque existe como la pantalla de este ordenador, no es real porque depende del Mí para existir, el cual nunca dejo de ser. Yo nunca dejo de ser, y puesto que la ignorancia sucede en mí, no soy yo y soy libre de ella. En consecuencia, el deseo de liberarme de la ignorancia forma parte de la propia ignorancia. Por fin comprendí este punto.

Shams: Muy bien.

Francisco: Otra cosa: Al preguntarte sobre la cuestión de que, si desparece la mente individual, desaparece el mundo, lo que quería comprender era la relación entre el jiva e Ishvara. Es decir, la mente individual forma parte de la mente cósmica, Ishvara, ¿no es así? Como tal, no puede morir, porque de hacerlo moriría Ishvara, desaparecería el Universo.

Shams: Es muy extremo decir que, si muriera un jiva, moriría el Creador. Es más adecuado pensar aquí en términos de energía: en la Creación nada puede destruirse, todo se transforma. Así que lo mismo sucede con el cuerpo sutil, que no puede desaparecer por completo.

Francisco: Digamos que todos los cuerpos sutiles son eslabones de un macro cuerpo sutil, que al mismo tiempo es el mundo. Lo expresaré mejor: el cuerpo sutil individual es en realidad el cósmico bajo una apariencia limitada. Esta apariencia es el resultado de haber pasado por diferentes experiencias que han producido diferentes vasanas y karmas y le han dado una aparente personalidad, distinta de otras personalidades. Pero en realidad sólo existe un cuerpo sutil, que es Ishvara, ¿no es así? Por lo tanto, el mundo es la mente, y si desaparece la mente (no importa si es la “pequeña” o “gran” mente pues ambas son lo mismo), desaparece el mundo.

Shams: Sí.