La decisión más importante de tu vida

Miguel Ángel: Mucho gusto. Fui introducido al Vedanta a través de mis padres, quienes han dedicado su vida al autoconocimiento a través de distintas ramas de la búsqueda espiritual. He estado en contacto con ello desde niño, con una diversa cantidad de información y he presenciado el camino de mis padres y sus propias indagaciones, las cuales han compartido conmigo. He indagado inclusive en otras corrientes que señalan la Verdad; soy un seguidor de la enseñanza de Jiddu Krishnamurti e inclusive he practicado Percepción Unitaria de manera intermitente, pero no he mantenido la constancia y el interés.

Mi padre me habló sobre la posibilidad de contactarme contigo, Shams, algo que siempre es de agradecer. Me llamo Miguel Ángel, tengo 20 años. Aunque reconozco que esos son datos que sólo le pertenecen a mi falsa identidad, muy lejana del Ser.

Shams: La palabra no sería “lejana”. Curiosamente esa identidad que describes no es lejana al Ser. Sé que quizá lo dices como una simple expresión, pero vale la pena aprovecharla para aclarar. Puesto que la realidad es no dual, no hay, de hecho, nada que esté más cerca o más lejos de algo. Esa “falsa identidad”, por cierto, no es una identidad en absoluto, no podría serlo. ¿Por qué? Porque es un objeto. Y una identidad verdadera debería ser algo consciente, un sujeto. Pero esa persona de la que hablas es un objeto, otro más entre los millares de objetos que surjen en ti. ¿Tú eres una persona? Observa: si puedes percibir a la persona, ¿acaso es posible que seas algo que percibes?

Miguel Ángel: Entonces, Miguel Ángel es un individuo al que consideran artista. Ha publicado libros, dirigido cine e indagado en otros artes. No tiene interés en drogas ni alcohol, cosa que le aisla del círculo artístico en general. Le apasiona el arte desde niño. Para satisfacer una incesante curiosidad, es un gran consumidor de información y a lo largo de su vida se ha refugiado en la intelectualidad a niveles extremos, convirtiéndose esto a la vez en una prisión y rechazando la espiritualidad la gran mayoría del tiempo.

Shams: En Vedanta llamamos mithya a la ilusión. No decimos que el mundo no existe, pero decimos que es mithya, porque su existencia es relativa y dependiente. Depende por completo de ti, que eres la Conciencia en la que todo surje, gracias a la ilusión de dualidad (la creencia de que hay separación entre objeto y sujeto). Sabiendo esto, a veces decimos que el ego es mithya de mithya. Es decir, el ego ni siquiera es como las cosas que surjen de forma directa en este mundo de la ilusión. No es como un árbol o un perro, que pueden explicarse como hechos. El ego es una ilusión surgida dentro de la ilusión. Esta ilusión llamada ego es una estructura necesaria para el funcionamiento de una persona. No es un problema tampoco para el “camino espiritual” ni una enfermedad, como dicen. Sin embargo, es útil reconocerla por lo que es, y darle su lugar. Una parte normal del desarrollo de una persona durante la primera juventud es identificarse fuertemente con este objeto que surge en ti y que está lleno de interpretaciones. Lo normal es, paulatinamente, desarrollar cierto desapego hacia esta idea peculiar llamada “yo soy” tal o cual cosa. El ego es el pensamiento “yo soy...” más cualquier idea que puedas añadir después. El ego gusta de identificarse a partir de sus aversiones y de sus prefrerencias: yo soy esto y no soy esto; a mí me gusta esto y para nada me gusta esto. Tanto aversiones como preferencias son tendencias que aparecieron arbitrariamente en la mente, dadas por el campo de la vida, aunque por lo general el ego se ve como autor de estas. Apropiadamente, has descrito al individuo en tercera persona.

¿Por qué menciono todo esto? Porque puede ser útil seguir desarrollando el desapego hacia esa “falsa identidad” y, al mismo tiempo, entender que no es necesario terminar con ella, solo permitir que madure. Y para eso basta con entender su lugar. El individuo intentando definirse es como un puño apretado tratando de sostener algo con gran fuerza, sin entender que en su palma hay solo aire. Esa mano, sin embargo, se puede relajar; esto es, dejar de ceñirse con tanta fuerza a la descripción interpretativa de sí mismo. Aún hay una descripción de ti mismo que no requiere ningún esfuerzo, porque es la natural: tú no tienes límites.

Sin embargo, tampoco hay prisa para hacerlo. ¿O la hay? Una de las cualificaciones básicas para estar listo para Vedanta es tener un deseo ardiente por alcanzar la liberación. Pero, si la mente aún está llena de ambiciones y gran curiosidad sobre los objetos del mundo, lo cual quiere decir que aún hay otras cosas que parecen más importantes que Moksha, ¿tiene eso algo de malo? La mayor parte de las veces, es necesario vivir esos deseos, esas pasiones e intereses, agotar esos karmas. Después de todo, los intereses del alma, seguidos con respeto por el orden del universo (manifiesto sobre todo en los valores), son el svadharma, el camino particular de cada persona. Y esa, curiosamente, es otra de las características de una mente tranquila.

Miguel Ángel: En la actualidad experimenta una crisis existencial (no es la primera, e inclusive se han reiterado a lo largo de los años, provocada por el quiebre de una relación, la pérdida),

Shams: Como quizá sabes o intuyes, Vedanta no sirve para resolver las crisis. Pero, al mismo tiempo, muchas personas llegan a Vedanta gracias a diversos tipos de crisis. Vedanta fue creado para resolver la gran crisis de identidad que sufren todos lo seres. Para poder aplicar Vedanta, es necesario que la mente posea cierto nivel de tranquilidad y desapego, por lo que se entiende que muchas veces será útil resolver, superar o aprender a mirar de otra manera las diversas crisis que aquejen la mente de una persona.

Miguel Ángel: lo cual le ha arrinconado y le ha permitido darse cuenta de qué es lo que necesita buscar, pues ha estado buscando por dónde no es, y se siente atrapado en sí mismo y en el sin sentido de vivir por vivir,

Shams: Todos buscamos por donde no es, por causa de la ignorancia. ¿Dónde es que buscamos? En el mundo, en los objetos. Por eso, la primera indagación o enseñanza consiste en reconocer que el gozo no está en el objeto. ¿A qué me refiero con los objetos? A lo que sea: desde cosas hasta emociones, sentimientos o ideas. La búsqueda de la mente nublada por la ignorancia es siempre de objetos, unos más densos y otros más sutiles. Lo que en verdad busca la mente es el goce, la dicha que (según ella) proviene de ellos. El conocimiento común defiende que uno debe de ir tras la dicha que hay en los objetos para completarse, para satisfacerse y volverse más adecuado. Esta afirmación reside en la creencia de que, cuando la mente o el cuerpo entran en contacto con el objeto deseado, este objeto entrega como resultado el goce. Basta con mirarlo un poco para percatarnos de que hay una constante en toda búsqueda de goce en los objetos, y esa constante eres tú. Los objetos siempre serán los mismos, incluso el estado de tu mente (que también es un objeto) cambiará siempre. Lo único que está ahí perpetuamente eres tú. De súbito, cuando la mente contacta con lo que desea o evita lo que detesta, aparece el gozo, la dicha. ¿Vino la dicha de la acción de evitar o de encontrar? No, la dicha eras tú, eres tú. Cuando la mente deja de buscar o de escapar, y sobre todo cuando entra en contacto con lo deseado, por un instante se suspende, y por ese instante lo que se experimenta es el reflejo de ti mismo sin la interrupción de los pensamientos. La mente, acostumbrada al lenguaje dual de la experiencia, lo interpretará como que la dicha está en el objeto y reforzará su inclinación hacia el objeto que, en apariencia, le dio esa dicha. Esto tampoco quiere decir que tú, la conciencia, seas la experiencia de dicha. Tú incluyes todas las experiencias al mismo tiempo que eres libre de toda experiencia. Sin embargo, la mente experimenta el reflejo de la conciencia ilimitada y ordinaria como dicha.

Como verás, el problema con esto, lo que genera el sufrimiento, no es la experiencia, sino la interpretación que se hace de la experiencia. Entonces, ¿qué es lo que podría detener esta búsqueda? ¿Más experiencia?

Miguel Ángel: pues tiende a ser pesimista y observa decadencia por doquier y le parece que la mayoría de actividades humanas y todo lo que se busca generalmente en la vida es superfluo. Que inclusive la búsqueda del amor responde a un interés egoísta y a una falencia emocional.

Shams: O de una confusión, más bien. ¿Por qué buscar amor cuando tú eres la fuente del amor?

Miguel Ángel: Ha tenido una relación muy cercana a su madre y en general, conflictiva con su padre, cosa que ha ido cambiando con el tiempo, pero se mantienen ciertas situaciones. A lo largo de los años ha tenido atisbos y experiencias particulares (sueños lúcidos incluídos), pero ha habido una resistencia constante al autoconocimiento, cosa que a nivel intelectual comprende es la única salida a sus conflictos.

Shams: Tal vez sí, pero tal vez no. Si un día yo tengo un conflicto y por la noche me ilumino, lo más probable es que al otro día ese conflicto seguirá ahí. Claro que será mirado desde otra perspectiva y tal vez ya no me afecte, pero quizá la resolución del problema necesita que yo actúe de una forma determinada. Es muy importante comprender desde el principio que la liberación, el conocimiento del Sí mismo, no exenta a nadie de las cosas que tiene que hacer en el mundo. De ninguna de ellas.

La idea, en realidad, es resolver los conflictos más grandes antes de llegar a Vedanta, para tener una mente tranquila. El mundo espiritual está lleno de personas que están intentando satisfacer sus necesidades emocionales y su ego descontrolado con determinadas prácticas y etiquetas espirituales. Vedanta no sirve para eso. Eventualmente, algunas de estas personas maduran y llegan a Vedanta, pero, por lo general, esto no sucede. Y, sin saberlo, transmiten la idea equivocada de que la “espiritualidad” es la solución de todos los problemas. Sí que lo es, pero, al mismo tiempo, no lo es.

Por fortuna, Vedanta sugiere algunas prácticas preparatorias, que son básicamente tres: karma yoga, devoción y manejo de los gunas.

Miguel Ángel: En síntesis, datos poco relevantes afuera del mundo terrenal, pero relevantes para describir al ego.

Shams: Te agradezco mucho lo que compartes, Miguel Ángel. Lo leí con mucha atención. Tu escritura es sincera e inteligente.

Miguel Ángel: He tenido experiencias de unidad rotunda, siendo las últimas hace unos días, por ende he llegado a conocer mi verdadera naturaleza, donde realmente sólo hay vacío; plenitud, el vacío de sí mismo.

Shams: Eso que experimentaste es el reflejo de ti (el Ser) en una mente clara. Recuerda esto: nunca jamás te experimentarás a ti, porque la mente (el objeto) es más densa que tú (el sujeto). Y la experiencia solo sucede en el nivel de la mente. Lo que sucedió aquí es más bien que la mente, creyendo ser un sujeto, vio el reflejo de ti, y (gracias a la ignorancia) te tomó por un objeto. Tú no eres un objeto y no puedes ser experimentado. Todo lo que experimentas aparece en la mente y por ende es solo la mente: un objeto. Paradójicamente, aunque la mente no puede experimentar al Ser, lo cierto es que todo lo experimentado es ya el Ser. Todo lo que experimentas es siempre tu verdadera naturaleza, porque tú eres lo único que hay. La mente imagina que el Sí mismo está vacío, porque lo concibe en sus términos, pero eso es una fantasía del budismo. Tú no eres vacío sino, como también has dicho, plenitud, porque lo contienes todo y aún estás más allá de todo. Todo depende de ti y tú no dependes de nada. La liberación es saber esto, quitando la ignorancia al respecto de quién eres. La liberación no es una experiencia y no depende de experiencias.

Básicamente, hay dos fases en la comprensión de la mente. Primero, cuando hay ignorancia, prima la idea: “yo experimento, yo busco, yo conozco al Ser”. Después, cuando la ignorancia se ha ido, queda la idea: “yo soy el Ser”. Si hubieras llegado a conocer tu verdadera naturaleza, no estarías escribiendo esto.

Miguel Ángel: Hay quietud, no hay pensamiento, no hay conflicto, no hay un "Miguel Ángel", no hay una carga psicológica. Es solo Ser, despojado de la identidad. El asunto es que tarde o temprano regreso a la inercia del condicionamiento dual, y parece que olvidara dicha experiencia, y me quedo atrapado en la mente, en los pensamientos y en lo que todo ello provoca en mi vida; caos, conflicto, desesperación, desánimo, depresión, etc.

Shams: La liberación no es llegar al estado de gracia y escapar del estado de conflicto. La liberación es saber que todo lo que hay es la Conciencia ilimitada y ordinaria y que eso es lo que tú eres, fuera de toda duda. Esto incluye reconocer cuál es la relación del individuo con respecto a ti (la conciencia, el Ser) y con respecto al campo de la vida (Dios, la creación). La liberación no resolverá el caos, el conflicto, la desesperación, el desánimo y la depresión (características del guna llamado tamas). La conciencia incluye eso y no tiene problemas con ninguna acción o emoción. Para el Ser, la mente de un asesino serial es tan amada como la de un santo. Claro que, cuando el caos, el conflicto, la desesperación, etc. dominan la mente, es muy difícil, si no imposible, que esa mente pueda realizar la ingagación del Sí mismo. La liberación (1) llega cuando la ignorancia es eliminada de la mente, lo cual (2) solo se puede realizar con la aplicación del medio de conocimiento (Vedanta), y (3) esto solo se puede lograr cuando la mente es clara. En otras palabras, hablando de los gunas (que son las energías o cualidades que forman al mundo y a la mente), la mente necesita disminuir tamas (depresión, oscuridad, desánimo) y rajas (ansiedad, angustia, deseo), e incrementar sattva (que es la claridad, el brillo), para poder indagar sobre el Ser.

El Conocimiento de ti mismo no liberará a Miguel Ángel, pero te liberará de Miguel Ángel. Todo esto, pardójicamente, en beneficio de Miguel Ángel, el pequeño individuo, cuya vida se vuelve pacífica, libre, nada del otro mundo...

Miguel Ángel: Entonces para mí sería una verdadera alegría contar con tu guía, pues he decidido que el pilar de mi vida sea el autoconocimiento y solo prime la Verdad en mí. Me he rendido ante las circunstancias y a la verdadera espiritualidad. Muchas gracias de antemano.

Shams: Esta rendición y esta declaración sobre la decisión de tu vida no las haces ante mí como persona, sino ante el Ser, que siempre entrega lo solicitado. Sin importar cuándo es que esto rinda fruto, confío en que un día se hará claro por qué esta es la decisión más importante de tu vida.

En lo personal, estoy a tu servicio, como parte de Shining World y como alguien que conoce el final del camino y sabe desplegar Advaita Vedanta, pero sobre todo como un simple acompañante. Poco a poco se irá haciedo claro que tú eres el Maestro. Sin embargo, ahora que eres un buscador, digamos que el primer paso es convertirte en un buscador informado. Un buscador informado es aquel que ha comprendido que la búsqueda de liberación no es búsqueda de experiencia sino de Conocimiento, y lo que ello implica. Eres muy joven y tienes todo el tiempo del mundo, así que te recomiendo avanzar lentamente, con paciencia y amor hacia ti mismo.

El segundo paso, ya que eres un buscador informado, es conocer la prácticas preparatorias de Vedanta (karma yoga, devoción y manejo de los gunas) e irlas aplicando en tu vida.

Si lees en inglés, te sugiero que compres y leas alguno de los dos libros de James Swartz: How to attain enlightenment? o The essence of enightenment, para que obtengas un panorama amplio de Vedanta. En español estamos realizando la traducción de ambos libros de manera gratuita, y puedes encontrar los avances en este link http://www.shiningworld.com/top/index.php?option=com_content&view=article&id=72&Itemid=89

Bienvenido.