La idea de Maya

Francisco: Antes de recibir tu mail ojeé un poco un libro de Ramesh Balsekar, que en su día me gustaba mucho. Ya sé que no sigue ningún método y que su enseñanza es confusa en ocasiones, pero tiene fragmentos que expresan muy bellamente grandes verdades. Creo que este es un ejemplo:

La manifestación es meramente una aparición en la conciencia que se experimenta a través de MAYA. Y Maya es un concepto que se incluye únicamente para probar la premisa principal de la unicidad del Absoluto, que es pura subjetividad sin el menor toque de objetividad ni de dualidad. El concepto de Maya es como el concepto de “x” en álgebra: se introduce meramente para encontrar la respuesta, y es rechazado como carente de sustancia una vez que se llega a la solución. Si, en un momento dado, uno ignora el hecho de que Maya es meramente un concepto, una supuesta cantidad “x”, entonces se meterá en todo tipo de dificultades, evitables e imaginarias.

Shams: Exacto.

Francisco: Posteriormente, tras leer tu mail, creo que tú me confirmas esta afirmación de Balsekar, y que me la has corroborado en otras ocasiones. Es decir, que Vedanta es sólo un mapa, una enseñanza para la mente, la cual no puede comprender la realidad (a la que este mapa hace referencia), por ser más sutil que ella. Al tratar de abarcar la realidad última, la mente se topa con una barrera infranqueable, ya que es incapaz de comprender la paradoja de la que hablas, la no-dualidad de la que surge la aparente dualidad que requiere la mente para poder pensar y comprender.

Shams: No es que la mente no pueda comprenderlo, sino que no puede percibirlo, ni explicarlo en los términos del mundo. Balsekar no podría expresarlo si la mente no lo comprendiera, y yo tampoco. Lo único es que sucede que la mente asume que no es consciente, que es solo un objeto y que ese objeto es además ilusorio. Eso, por lo general, no es percibido directamente, pero lo único que importa es que se comprenda y que el conocimiento de eso sea firme.

Francisco: Vedanta conceptualiza lo que carece de conceptos y convierte en un objeto de análisis al Sí mismo, que es la fuente de todos los conceptos, más sutil que éstos. Por lo tanto, los conceptos (la enseñanza de Vedanta), son un invento arbitrario, por fuerza irreal. Si solo existe el Sí mismo, cualquier concepto es falso, ya que un concepto otorga realidad a algo que es irreal dado que depende del Sí mismo. Un concepto es la “serpiente”.

Shams: Lo irreal o falso, sin embargo sigue existiendo, en apariencia. En cuanto a Vedanta, no es un invento arbitrario, porque es el concepto que te libera de los conceptos, incluido del mismo Vedanta. En la tradición, asumimos que Vedanta proviene directamente de Ishvara. Entre todos los conceptos, este es el menos arbitrario, porque su punto de referencia es lo Real. Y en general, nada es arbitrario, pues todo en el mundo sigue el orden del Dharma, que es el Ser. Aun así, tendrás razón si dices que, al igual que el universo, “Dharma” es solo un concepto. Un objeto, y por fuerza no real.

Francisco: El concepto “Maya” forma parte de Maya, así como el de Ishvara, que según dices es la suma del Ser y Maya. Pero al Ser no se le puede añadir nada más que en apariencia, puesto que no hay nada que no sea Él.

Shams: Bien dicho.

Francisco: Entonces, Vedanta parte necesariamente de la mente y le da toda la comprensión que ésta puede abarcar, hasta que llega un punto en el que la mente comprende su propia limitación. ¿Es así?

Shams: Vedanta se dirige a la mente, pero parte del Ser. A diferencia de cualquier conocimiento (con “c” minúscula), el Conocimiento del Ser tiene un punto de referencia constante y permanente. Por eso es que Vedanta ha funcionado de la misma manera a través de los milenios, porque su objeto de conocimiento es eterno.

Francisco: ¿Vedanta se dirige a la mente para que ésta comprenda que no es real (como no es real el mundo al que se refieren sus conceptos) y se rinda?

Shams: Sí. Para que acepte que no es un hacedor.

Francisco: ¿Hasta que esto no sucede, la mente debe seguir indagando, tratando de comprender el mapa de la realidad?

Shams. Hasta que el conocimiento no sea totalmente firme y automático, la mente continúa la indagación, desde Vedanta. Comprender el mapa de la realidad solo tiene la función de aclarar las dudas del indagador sobre el universo y dejar de prestarle atención al objeto, asumiendo también que el gozo no está en el objeto. El indagador ahora puede ver todo lo que surge como un objeto (sin tomarse ya en serio las complejidades del Cosmos) y separarlo del Observador, que es Sí Mismo, lo único que vale la pena conocer.

Francisco: Creo comprender que, se diga lo que se diga, se miente. Todo lo que se dice forma parte del mundo, que es Maya.

Shams: “Todo lo que se diga es mentira”: eso solo puedes decir si crees que hay un hacedor y si crees que hay en realidad una dualidad mentira-verdad. Sé que es solo una forma de expresarlo, pero no la mejor.

Francisco: Entonces, la enseñanza de Vedanta es conocimiento aparente destinado a liberar aparentemente de una prisión aparente a un individuo aparente. Todo forma parte de un juego irreal del cual yo soy completamente libre, puesto que yo soy el Conocimiento.

Shams: Sí, sí y sí.

Francisco: Tengo otras cuestiones. Dice Balsekar que el Sí mismo no es consciente de su existencia, lo cual me parece muy raro. ¿Por qué lo dice, cuando mi experiencia es la autoconciencia, es decir que sé que existo?

Shams: No sé por qué lo dice. Una de las enseñanzas que más enfatizó Ramesh es la de que “no hay un hacedor”. En este sentido, podría referirse a que el Sí Mismo no es un hacedor y es libre también del acto de “estar siendo” consciente. Sin embargo, así como planteas la frase, es problemática e incorrecta, porque el Sí mismo es la Conciencia y la Conciencia es, ciertamente, lo único consciente. Ramesh es discípulo de Maharaj Nissargadatta, quien, a pesar de ser una persona del más alto nivel espiritual, no poseía un entrenamiento como maestro de Vedanta, y mezcló su enseñanza con ideas propias. ¿Qué sucede cuando añadimos nuestras ideas personales al conocimiento impersonal? Destruimos el medio de conocimiento. Por eso, Vedanta no es un grupo arbitrario de conceptos. Es un medio de conocimiento totalmente fiel a su objeto; así como los ojos son el medio para ver y los oídos para escuchar, Vedanta te muestra tu verdadera identidad, sin pizca de duda. Por eso, desde el principio queda claro que eres autoevidente, eres autoconsciente. Eso es lo que te dice la experiencia. E incluso, como quizá es a lo que apuntaba Ramesh (pero sin los conceptos apropiados), eso es verdad más allá de la experiencia. Por el hecho de Ser, ya eres. Y lo sabes.

Francisco: Otra pregunta. He pasado varios años pensando que el universo era fruto de la voluntad del Sí mismo de conocer lo que se halla escondido en él, de hacer conocido lo desconocido. Es decir; este poder aparente que llamamos Maya, y que “hace parecer como si algo estuviera sucediendo aparte de la conciencia”, ¿tiene esta finalidad?

Shams: Ahora es buen momento para decirle adiós a esa creencia. Si lo que escribiste en los párrafos de arriba es correcto (y sí que es correcto), ¿cómo podría ser correcto lo que ahora escribes? No hay nada escondido en el Sí Mismo. Maya puede hacer parecer que hay algo oculto. Sin embargo, en otro universo, también creado por Maya, es probable que todo se muestre a la luz. ¿Qué importa? Para el Sí Mismo no hay nada que conocer. El Sí Mismo es libre de todo eso, libre de conocimiento y de ignorancia. Eso no significa que el Sí Mismo no sea ilimitado.

En cuanto a la finalidad, Maya no tiene finalidad. Solo la mente piensa en términos de finalidad. Para el Sí Mismo no hay tal cosa. Acaso el concepto que se acerca más es “juego”, pero aceptemos también que es una metáfora. No hay nada que descubrir, no hay nada que hacer, no hay nada que conquistar. Tú eres completo, no tienes límites, eres eterno y absolutamente libre. Como ya dije unas diez veces: ERES TAN ILIMITADO, QUE TAMBIÉN PUEDES SER LIMITADO (EN APARIENCIA). Esa es la razón de Maya.

Francisco: ¿Es fruto de alguna clase de voluntad por parte del Sí mismo? ¿O se puede decir que el Sí mismo es libre de voluntad?

Shams: No solo se puede decir que “el Sí Mismo es libre de voluntad”, sino que es lo que te escribo 50 veces en cada mail. Observa a la mente, mira cómo poco a poco va permitiendo la caída de viejos conceptos arraigados. Tiene su propio tiempo, pero el Conocimiento va creciendo. Lo que escribiste en los párrafos de arriba es acertado, pero, si la mente hubiera practicado la indagación con lo que ya sabe, no hubiera sido necesario preguntar esto, sobre lo cual, en realidad, no tienes duda. ¿O sí?

Francisco: Finalmente, ¿tiene sentido hacer preguntas como estas? ¿Qué es lo que diferencia las cuestiones que la mente puede abarcar de las que no?

Shams: Sí que tiene sentido hacer estas preguntas, porque, de lo contrario, hubieras seguido reteniendo conceptos nacidos de la ignorancia. Lo importante es eliminar la ignorancia. La mente es tan amplia como para abarcar todo lo que Ishvara (que es la Gran Mente) quiere que abarque, esa es la respuesta. Pero aquí no nos interesa abarcar, sino remover la ignorancia.

Francisco: Creo que puede abarcar, y es en lo que consiste la indagación, lo que hace referencia a Ishvara, a lo aparente y su relación con lo real, es decir la dualidad, lo que es como decir que no puede abarcar nada ya que todo eso es no-ser. En cambio, constituye un esfuerzo inútil su intención de comprender lo real en sí.

Shams: Es totalmente favorable que mires a la mente como un objeto. Arriba ya compartí una explicación sobre cómo es que la mente comprende al Sí Mismo. No lo va a percibir, pero puede (y debe) asumir el Conocimiento. Esto es comprensión y, con base en ello, la mente cambia todos sus conceptos. Si lo analizamos, quizá podríamos decir que tu “abarcar” es una forma de decir “percibir”. Eso sí que lo puedes olvidar, porque la mente no percibirá los niveles más sutiles jamás. También es cierto que la omnisciencia (el conocimiento total) está reservado a Ishvara, y no a la mente del jiva. El individuo se debe conformar con el Conocimiento que lo libera de creer que es un individuo. Y yo diría que con eso basta.

Francisco: Por un lado, porque es más sutil que ella, y por el otro porque yo ya soy ese Conocimiento que está más allá de las palabras, y que solo puede aparentemente surgir cuando se agotan todas las dudas y la ignorancia de la mente acerca de su propia naturaleza, comprendiendo sus limitaciones.

Shams: El Conocimiento para tu mente es “yo soy la Conciencia”. Eso es el Conocimiento. Y sí que puede y debe ser comprendido. Es justamente lo que la mente está haciendo con la indagación. El Conocimiento, por otro lado, no surge sino que se hace claro, porque siempre ha estado presente. ¿Cuándo se hace claro? Cuando se elimina la ignorancia.

Francisco: Siguiendo tu metáfora, no tiene sentido tratar de comprender el código de programación de un juego desde una ventana del juego cuando ya se es el propio programador, ¿no es así?

Shams: Exacto. El código de programación déjaselo a Ishvara. Él es toda esta multiplicidad caótica y ordenada. El individuo es parte de ese código, un simple número apareciendo y desapareciendo. Déjaselo también a Ishvara. Vedanta explica el orden y pone las cosas en su lugar. No trata de profundizar en el asunto, porque, en realidad, no es importante cuando sabes que no es muy diferente de un sueño. Por eso, podemos decir que lo único que tiene sentido es saber que tú eres el programador, el Sí Mismo.

Francisco: Finalmente, me gustaría que me confirmaras si con la palabra “mente” nos estamos refiriendo al intelecto (una de las tres esferas del cuerpo sutil), ya que tal como lo describe James la mente es en realidad el hogar de las emociones.

Shams: Sí, me he estado refiriendo al intelecto y al cuerpo sutil. La división de James Swartz es la más útil y me estoy ciñendo a ella, aunque he usado mucho “mente” pare referirme a intelecto, sobre todo por costumbre y por convención. Cuando me refiera a la mente como emociones, te avisaré.

Francisco: También me gustaría que me aclararas una frase de tu mail que no acabo de comprender: “Que no podemos asir con certeza a la creación ilusoria, debería servir como prueba de que nada de esto tiene realidad independiente”.

Shams: Cuando digo que “no podemos asir con certeza” me refiero a que todo se reduce a un concepto y que, aún ese concepto, no tiene ningún punto de referencia más que el Ser. Si te fijas, todo es como humo pasando frente a ti. Así queda claro que todo depende del Testigo, que nada es real más que por el hecho de estar aparentemente surgiendo en mí.