Las trampas de la dicha

Claudia: He plasmado en palabras un resumen de tal forma que puedas identificar en que etapa de la asimilación de la enseñanza consideras que estoy de tal forma que me sugieras como continuar:

El propósito de la enseñanza es corregir la errónea identificación que surge de forma innata en todos nosotros y según la cual nos identificamos con nuestro cuerpo-mente, lo cual a su vez genera un sentimiento de limitación y carencia al vernos insignificantes respecto a la magnificencencia de un universo que consideramos algo distinto o ajeno a nosotros mismos.

Shams: Me parece que es correcto tu resumen, aunque puede ser clarificado en los detalles. Es verdad que la identificación con el cuerpo es la más obvia y más común de todas, pero es más adecuado decir que el problema es la identificación con cualquier objeto, incluidos desde luego el cuerpo y la mente. Lo único que no es un objeto eres tú, la Conciencia. La "magnificencia del universo" también es un límite, pues se trata de un objeto, obra de la dualidad. La totalidad de la creación es mucho más amplia que todo individuo, pero posee limites como toda experiencia, y tampoco es tu verdadera identidad. Tú estás más allá de toda experiencia, incluida la creación.

Lo que genera el sentimiento de limitación e inadecuación no es directamente el vernos insignificantes en relación con el universo, es el vernos insignificantes en relación con el Sí Mismo, algo mucho más Total que el universo. El Sí Mismo no tiene ningún límite y todos sus objetos (grandes o pequeños) que aparecen frente a él son un añadido dependiente e ilusorio, por lo tanto es bastante molesto vivir creyendo que nuestro verdadero ser es uno de esos objetos, cuando en realidad somos la ese Sí Mismo completo, ilimitado y libre de toda alteración. El Cosmos entero es insignificante en relación contigo. Que tu punto de referencia no sea el universo ni el individuo, cuando el único punto de referencia verdadero es el Testigo eterno. 

Claudia: Al asociar (sin darnos cuenta) nuestra existencia a nuestro cuerpo nos sentimos vulnerables ante todo lo que pueda ser una amenaza a el cuerpo (accidentes, enfermedad y muerte) pues pensamos que nuestra existencia misma es la que esta en riesgo: asociamos la destrucción del cuerpo a la destrucción de nuestra existencia.

Shams: Correcto. Todos los objetos están sujetos al nacimiento y a la destrucción. Cuando supones que tu identidad es uno de esos objetos, también supones que son tuyas todas las limitaciones a las que se enfrenta ese objeto, lo cual es mentira. Nuestra verdadera identidad es sin límites.

Claudia: Una vez tenemos la gran fortuna de entrar en contacto con la enseñanza, ésta nos dice que somos todo lo contrario a lo que siempre hemos pensado que éramos: No soy un individuo que nace, actúa y muere, por el contrario soy conciencia (conocimiento) que es independiente del tiempo y del espacio, siempre ha existido (no nacida) y por consiguiente tampoco está sujeta a ningún tipo de cambio (no cesa de existir), no es afectada por nada (aunque solo ella presencia todos los cambios), nada la limita, y esta siempre presente. 

Shams: Exacto. Recordemos que la enseñanza de Vedanta que ocurre en tres fases:

  1. Escucha (Sravana)
  2. Discusión (Manana)
  3. Indagación (Nididhyasana)

Primero, la mente escucha la escritura explicada por alguien que puede desplegar el significado de manera fiel al sentido original. La mente aún tiene sus creencias antiguas, pero las hace a un lado, para poder aprender completa la enseñanza. A continuación, cuando la mente está lista (una mente que ha desarrollado las cualificaciones básicas) y la enseñanza ha sido comprendida de forma certera, se pueden comenzar a hacer preguntas y a discutir en relación con las creencias antiguas, basadas en la ignorancia, para eliminarlas.

Una vez que la escucha y la discusión se han realizado, la comprensión de Vedanta es más abarcadora y la mente puede aplicar la enseñanza por sí misma. Este es el momento de la indagación, en el que se aplica Vedanta sobre cada pensamiento, hasta que la ignorancia es erradicada por completo y la verdadera identidad se hace evidente.

Claudia: El solo hecho de ya saberlo (aunque todavía no me "sienta" como tal) ya genera un sentimiento de tranquilidad y seguridad pues saber que el cuerpo es solo un objeto más implica que nada de lo que a él le suceda me afecta.

Shams: Eso significa que una parte de Vedanta ya se ha asumido, y que ya se está aplicando en la mente por medio de la indagación. Aún así, es recomendable continuar escuchando la enseñanza y seguir revisando las creencias que se tienen, como justamente lo estás haciendo ahora.

Claudia: Ser existencia y conocimiento (Sat-cit), ilimitada e inafectada, es también al mismo tiempo plenitud (Ananda)  pues ya no es necesario emprender grandes proyectos ni realizar grandes obras para superarse a una misma: a lo que es infinito e ilimitado no se le puede superar, adicionar o quitar.

Shams: Bien. Es importante recordar que la Conciencia es libre de toda acción, por lo tanto Sat-Chit-Ananda no se refiere a tres funciones diferentes del ser o a tres atributos.

Claudia: No es necesario hacer, saber u obtener nada para lograr satisfacción pues en primer lugar plenitud plena es mi propia naturaleza y ademas porque no existe nada que pueda llamar siquiera exterior o distinto a mi.

Shams: Tú eres la satisfacción, la plenitud. Pero es importante comprender que esa plenitud a la que nos referimos no es una experiencia. Solo es una forma de decirlo, porque la experiencia de plenitud se relaciona con el ser libre de todos los miedos y deseos. Sin embargo, debe ser aclarado que la Conciencia estás allá de la plenitud y de la no plenitud, pues estos términos solo sirven para la mente, que es un simple objeto que aparece y desaparece en la Conciencia.

Para la Conciencia, en efecto, no es necesario hacer, saber u obtener nada, porque no tiene límites y es completa en sí misma. Sin embargo, por obra de Maya, la Conciencia (aparentemente) cree ser un cuerpo-mente. A través del cuerpo-mente, la Conciencia busca la plenitud constantemente, porque le incomoda el tener límites. Es profundamente insoportable creer que eres un pequeño objeto finito, cuando en realidad eres la totalidad. Puesto que habita (en apariencia) el mundo de la dualidad, lo único que conoce es la experiencia y, por lo tanto, llega a la conclusión de que una experiencia es lo que terminará su búsqueda.

Sin embargo, lo que termina la búsqueda no es una experiencia, sino el conocimiento de que ya es la Conciencia. Esta comprensión cancela toda búsqueda. Además, podemos decir que esta comprensión no necesariamente da satisfacción, sino que más bien libera de la necesidad de experimentar satisfacción o del temor de sentir insatisfacción. El verdadero final del sufrimiento es cuando se ha comprendido que ni las experiencias placenteras ni las desagradables nos limitan. Por algo, se nos advierte que identificarnos con la dicha es la última trampa de la indagación

Claudia: La felicidad ya no consiste en hacer o conseguir "algo", basta con "Ser" y existir ahora para darme cuenta que ya soy esa plenitud que siempre estuve anhelando.

Shams: Pero "ser" y "existir" no son acciones. Tú eres lo ilimitado que la mente anhela siempre, y solo por ignorancia se piensa que lo que buscamos es un objeto. Cuando la ignorancia ha desaparecido de la mente, el sufrimiento deja de estar ahí, porque se sabe que uno mismo es la plenitud libre de objetos. Se SABE, y por lo tanto no importa si, por un momento, nos sentimos tristes y por otro felices, a veces plenos y a veces no-plenos. La experiencia es irrelevante. Lo que importa es lo que se sabe con total certeza, aunque no como comprensión intelectual, sino como resultado de la eliminación sistemática de la ignorancia.

Claudia: La gran dificultad radica en que aunque tengo plena convicción de dicho conocimiento, el sentimiento de plenitud no es permanente.

Shams: Esta es la parte más importante de este mensaje, Claudia. Así que te recomiendo que pongas especial atención en lo siguiente:

El sentimiento de plenitud es una experiencia. Por lo tanto, es un objeto limitado que aparece y desaparece en ti, como toda experiencia. Tú no eres el sentimiento de plenitud, así como no eres ninguno de tus objetos.

Las cubiertas o capas del Sí Mismo son el cuerpo físico, el cuerpo emocional, el ego hacedor o conocedor y, por último, el cuerpo del gozo. La discriminación te ha permitido darte cuenta, con claridad, que no eres el cuerpo físico ni tampoco tus emociones. Así mismo, también es evidente que las ideas y acciones que aparecen en ti tampoco son tú. En un nivel más sutil no hay acción ni pensamientos sino simplemente el disfrute de los resultados y la experiencia del Ser reflejándose en una mente tranquila. Este es el cuerpo del gozo, y también debe ser objeto de discriminación.

La razón por la cual es necesario haber desarrollado la cualificación del desapego es que solo con desapego es posible reconocer que la "sensación de plenitud" es un objeto más, una experiencia, mientras que lo que te libera es el conocimiento, no la experiencia. Por lo tanto, la indagación (aplicación del conocimiento) debe continuar aún sobre las sensaciones de dicha, que suelen ser la mayor trampa para los buscadores que carecen de un medio de conocimiento. Afortunadamente, Vedanta te dice que eso no es lo que estás buscando, que tú estás mucho más allá de toda experiencia. Moksha (la liberación) no es un estado de permanente sensación de libertad. Moksha no es algo cambiante, por eso en realidad no es algo que pueda alcanzarse. Moksha simplemente eres tú.

¿Sabes cómo se siente Moksha? Se siente así. Justo como estás sintiendo ahora. Y todo lo que has sentido siempre, porque siempre eres lo que estás buscando. No tienes que esforzarte para sentir nada en particular. Algún día, el cuerpo, la mente y el cuerpo del gozo serán destruidos por completo, pero tú seguirás eterno e inalterado, al igual que ahora. Lo que te falta no es una sensación. Lo que te falta es saberlo y ver que es obvio. Tamas (oscurecimiento) y Rajas (pasión) aparecen en la mente aún después de que la ignorancia se ha desvanecido, porque esa es la naturaleza de la mente ¡y no es un problema! El conocimiento incorrecto que te hace depender de los estados cambiantes de Samsara es el verdadero problema… un problema aparente y temporal, por fortuna.

Es un error apegarte a la experiencia de plenitud. Lo que sí es recomendable es aprovechar la claridad mental de esa sensación de plenitud (que es sattva en la mente) para seguir aplicando el conocimiento correcto: yo soy más allá de la experiencia.

Claudia: Solo cuando cuando detengo todas las actividades y pensamientos para limitarme a simplemente "Ser y existir" puedo nuevamente reconocerlo.

Shams: Eso es un error en la comprensión, porque significa que dependes de una experiencia. En realidad ninguna pensamiento o acción te limita, pero si crees que necesitas estar en un estado mental de meditación (cuerpo del gozo) para ser adecuada o ilimitada entonces te has creado otro límite y un problema más grande. Como te mencioné, este error en la comprensión suele ser la perdición de muchos buscadores, quienes suelen pasar años y hasta décadas buscando regresar a la experiencia del reconocimiento. Al final, no encontraron su verdadera identidad, sino una adicción desagradable.

Con la mejor intención y el mayor respeto, me permito sugerirte que te des cuenta de tu confusión lo antes posible, pues eso te ahorrará mucho tiempo y dolores de cabeza. La identificación con las primeras tres cubiertas ha perdido fuerza, por eso ahora es necesario desvelar el engaño que representa identificarse con el cuerpo del gozo y, en general, con cualquier experiencia.

Claudia: Sé lo que soy, pero aún no me siento como tal aunque el solo hecho de saberlo ya me ha generado grandes beneficios y ha transformado radicalmente la forma de ver y entender "el mundo".

Shams: Bien, una parte del camino se ha recorrido, pero, como te he mencionado, hace falta seguir aplicando el conocimiento y actualizar algunas partes de la enseñanza que aún no se han asimilado totalmente. Por ejemplo, tu mente debe reconocer que el Sí Mismo no se siente de una manera especial, porque ya eres el Sí Mismo. Nada especial, nada fuera del otro mundo. Ni siguiera se van a solucionar tus problemas de la vida diaria. Solo va a desaparecer tu búsqueda de lo ilimitado y, sobre todo, desaparecerá el deseo de experimentar el cuerpo del gozo, que es un apego inservible.

El único apego útil y deseable es por el Sí Mismo, porque es lo único que no cambia. Quienes están apegados al Sí Mismo practican la devoción más alta, que es la del conocimiento.

Claudia: Desafortunadamente "siento" que aun me falta más a pesar de que "intelectualmente" entiendo que no me falta nada y que la existencia no puede ser mas perfecta de lo que ya se es.

Shams: Desde el punto de vista de la experiencia, siempre falta algo. Aún en el caso del gozo, nunca es suficiente, y la posibilidad de perderla se convierte en un gran inconveniente. Pero la verdad es que se perderá, como siempre se pierde, porque así funciona el mundo de la experiencia.

Si te refieres a la existencia como lo que aparece en el mundo, esta puede ser perfecta o imperfecta dependiendo de las preferencias o aversiones del individuo. Lo que importa aquí es comprender que también eres libre de la existencia del mundo. En realidad, tú eres antes de que toda existencia se manifieste.

¿El individuo siente que algunas cosas en la existencia están mal? Eso es normal, porque el individuo siempre tendrá aversiones y preferencias. Lo importante es comprender que tú no eres el individuo, y que por lo tanto eres también libre de sus aversiones y preferencias. Eso, desde luego, trae ventajas al mismo individuo, que ya no se ve tan apegado a sus puntos de vista. Aún así, la existencia sigue siendo la de siempre y las experiencias no son mejores ni peores. El gran cambio es que tú te sabes ya libre de todo aquello.

La comprensión intelectual del medio de conocimiento resulta fundamental, por lo cual es necesario seguir accediendo a la enseñanza expuesta por una persona calificada. Pero la comprensión no es suficiente por si misma. Esta debe aplicarse en la mente por medio de indagación. Es la tercera parte de la enseñanza, Nididhyasana.

Claudia: También sé que la plenitud no es una experiencia extraordinaria de ningún tipo, por el contrario, se que precisamente por ser el estado más natural, cotidiano,  y constante es que suele pasarse por alto.

Shams: Te recomiendo olvidarte de la idea de plenitud. La liberación no es una experiencia extraordinaria ni ordinaria. No es un estado de ningún tipo, porque todo estado es un objeto, y tú no eres un objeto.

Claudia: A pesar de saber que no queda nada más que buscar o experimentar, es como si “algo" (que también se que no es real)  me siguiera motivando a continuar una búsqueda que de antemano se que va ser infructuosa, y ello en sí mismo genera algunas veces un sentimiento de confusion o frustración que irónicamente sé que no es real sino tan solo ideas que surgen y se desvanecen.

Shams: Bien, Claudia. La mente sigue indagando. Toma la espada del conocimiento para cortar la atadura que es el deseo de sentirte de una forma o de otra.

La frustración aparecerá en ti aún después de que haya desaparecido la ignorancia, todas esas emociones desagradables seguirán apareciendo, así como las emociones agradables seguirán pasando. Aquí lo importante es comprender que tú estás más allá de todo eso, y que tampoco tienes que sentir que eres el Sí Mismo. Sentir frustración también es sentir al Sí Mismo, porque todo es el Sí Mismo. Solo hay que reconocerlo con toda certeza.

Claudia: Pero ello debe ser algo normal, pues es el resultado de una "inercia" de la antigua forma de pensar y entender el mundo y de innumerables tendencias acumuladas (vasanas) pero que con la suficiente práctica, entendida como la aplicación de la enseñanza en la realización de todas las actividades cotidianas (nididhyāsanam), eventualmente, tal confusion y frustración se irán desvaneciendo para ser reemplazadas con un sentimiento de plenitud cada ves mas constante y firme.

Shams: Todo lo que dices está bien, hasta que llegas a "la frustración". La liberación no sirve para deshacerte de ninguna emoción. Por ejemplo, no sirve para quitar la frustración y traer el sentimiento de plenitud. Esa es una lectura errónea. Sé que ya lo repetí varias veces aquí, pero esta suele ser la frontera más importante para el buscador, por lo que vale la pena hacer énfasis en ello. De lo contrario, no hay liberación, porque se sigue suponiendo que la identidad es una experiencia. Una experiencia sutil, pero experiencia al fin y al cabo.

Tú eres libre de la experiencia de frustración, así como eres libre del sentimiento de plenitud. Cuando prefieres uno, el otro te limita. Convierte al sentimiento de plenitud en tu objeto de indagación: desenmascara su mentira, es una experiencia como todas las demás. La mente que busca el sentimiento de plenitud es como un ciego que se hace guiar por otro ciego. Por otro lado, ceñirse solo al conocimiento es dejar que la mente sea guiada por el Señor Krishna.

Entonces, ¿por qué la mayoría de las personas que conocen su verdadera identidad (los jnanis) expresan que tienen un sentimiento de plenitud? Ese sentimiento de plenitud es un resultado secundario de... no estar apegado al sentimiento de plenitud. Al jnani no le importa eso. A veces también hay otros sentimientos, ¿y qué importa? Eso solo depende de cuánto sattva hay en la mente. Claro que cuando sabes que tú eres el Sí Mismo, sabes que no dependes de ningún sentimiento, entonces lo normal es sentirse pleno. Pero el factor básico aquí es el conocimiento, no la experiencia, porque la mente sigue estando sujeta al karma y, como tal, seguirá moviéndose de la oscuridad a la luz, experimentando enojo, temor, alegría, etc. Toda experiencia (por más sutil que sea) está vacía, pero depende de cómo se interprete. Por eso, debe haber conocimiento, para que la interpretación sea la correcta.

Claudia: Por lo tanto, todo lo que hay que hacer es simplemente existir desde ambos planos: el relativo (mientras exista el cuerpo) y el real, lo cual significa "vivir" como un aparente Individuo en un "mundo real" ejerciendo un aparente libre albedrío para decidir actuar en conformidad al Dharma y ecuanimidad (Karma Yoga) para de esa forma afianzar dicho sentimiento de plenitud que es el resultado no de experiencia alguna sino únicamente de saber cual es mi verdadera naturaleza (Paroksha jnana).

Shams: ¿Lo que "hay que hacer"? Ninguna de esas cosas las haces tú. Todas esas cosas solo suceden. En el plano real tú eres la conciencia libre de acción. No haces nada, solo eres tú, eterno y sin límites y totalmente ordinario. No hay nada que hacer. Ni siquiera tienes que reconocerlo o saberlo, porque no hay nada que se pueda añadir ni sustraer de ti.

En el plano relativo, está la persona aparente, y ahí sí hay algunas cosas que, en apariencia, "hay que hacer", pero el secreto es entender que todo pertenece a Ishvara (el Creador). Decidir en conformidad con Dharma, a partir de una actitud de Karma Yoga es lo correcto, porque es la inclinación natural del ser humano, pero esas acciones también pertenecen a Ishvara.

En el plano aparente, la persona cree que tiene que hacer varias cosas para tener como resultado "el sentimiento de plenitud", el cual interpreta como liberación, cuando en realidad es una simple experiencia que, como todas, vendrá, para volverse a ir. Esa es la historia de la persona: siempre como un caballo detrás de una zanahoria, escapando de las experiencias que le desagradan y buscando repetir la que le dan placer. El verdadero Dharma está en Jnana, es decir, en comprender que la persona y la Creación misma son solo un añadido, y que la experiencia de plenitud no es la verdadera plenitud.

Los sentires que aparecen frente a ti son objetos, pero tú no eres un objeto. Tú eres el sujeto, que no puede ser experimentado pero sí conocido a partir de la aplicación del medio de conocimiento, hasta que tu verdadera identidad es evidente. La verdadera plenitud no es una experiencia, eres tú la fuente plena de todo. En este sentido, hasta la frustración es plenitud. Esto es conocimiento.