Los sucesos carecen de importancia

"Para un devoto de verdad todos los sucesos carecen de importancia y son, de hecho, sumamente insignificantes. Las cosas pueden ir y venir; los gozos pueden visitarlo y las penas pueden surgir en su corazón, pero el devoto siempre vive en el gozo enloquecedor de la devoción. Su mente jamás va hacia otra parte, no posee otro lugar a donde ir; allá donde va su corazón no tiene otra experiencia que la del Amado".

Swami Chinmayananda