Nada especial

Francisco: Tienes razón, “yo soy aquello donde aparecen y desaparecen los objetos”. No es una frase teórica, sino lo que puedo comprobar a cada instante. Se ciñe completamente a la verdad. Quería consultarte pero quizás no hace falta: resulta que, a veces, pudiera parecer que hay muchas mentes y que en cada una de ellas hay objetos que aparecen y desaparecen. Por ejemplo, Juan va por la calle y aunque mi percepción de Juan aparezca y se marche, me daba la sensación de que Juan podía tener la misma percepción acerca de mí, y que por lo tanto había varios puntos de vista de la Conciencia. Pero las múltiples mentes (que en realidad son una), en las que aparecen y desaparecen objetos, también son un objeto. Además, la Conciencia no puede tener distintos puntos de vista porque carece de atributos. Es libre de percepción.

Shams: Exacto. En términos reales, solo hay un punto de vista y es absoluto y libre de la percepción. La mente, en realidad, no es una observadora, sino parte de lo observado.

Francisco: En general no quiero cambiar a nadie ni hacerle saber que “yo soy la consciencia”, aunque hace poco tuve una discusión con un conocido sobre Ishvara y karma yoga, traté de convencerle de que todo suceso viene de la Gracia, y salí bastante escaldado. Siempre expreso mis puntos de vista y los defiendo, lo cual entiendo que es bueno, aunque en ocasiones me sobrepaso y trato de convencer a mi interlocutor. Cuando no lo consigo, que es casi siempre, me siento decepcionado y muy solo. Sin embargo, esto cada vez sucede menos, ya que comprendo que cada jiva es distinto y está en su momento, y además es perfecto tal como es, con su ignorancia incluida.

Shams: En general, creo que la actitud que describes es adecuada. Aún así, me gustaría poner en duda la idea de que “es bueno” expresar tus puntos de vista y defenderlos. ¿Por qué? Porque se deben únicamente a los vasanas. El desapego, que es una de las cualificaciones para Vedanta, nos permite, como dirían en algunos círculos, reducir la “importancia personal”. Nosotros lo llamamos desapego. De hecho, las enseñanzas en Vedanta no son para discutir ni para convencer, son solo herramientas que sirven en un momento del camino a quien quiere utilizarlas. En algún punto, dejan de tener sentido. Desde karma yoga, hasta la enseñanza sobre los objetos apareciendo en ti, son solo útiles en determinados momentos. Al final solo quedas tú. Y a ti nadie tiene que defenderte.

Al igual que Adi Shankara, James ha dirigido duras críticas y ha propiciado el debate contra posturas “espirituales” que generan confusión sobre la meta y los métodos del camino espiritual. El motivo de esto, sin embargo, no es defender puntos de vista, sino preservar Advaita Vedanta, para que pueda seguir siendo útil para las próximas generaciones. No hay preferencias ni aversiones personales ahí, sino el Conocimiento hablando. Eso es Dharma.

A nosotros, que no somos maestros responsables del linaje, no nos corresponde discutir ni defender nada en ese aspecto. Cuando lo hacemos, como lo has dicho, solo estamos expresando puntos de vista con motivaciones personales. ¿Por qué la mente tendría que seguir defendiendo algo como “puntos de vista personales”? En las redes sociales, eso es muy claro. Todos tienen algo que defender y ese algo siempre es lo que creemos ser: una persona.

Tú eres la Conciencia y la Conciencia abarca y permite todo. Eso incluye obviamente dejar que el jiva exprese sus vasanas, sus ideas, pero también le da la libertad de callarse. Su motivación deja de ser sus creencias, y es más bien el Dharma, lo correcto, sí mismo. Y el Dharma no nos pide evangelizar. Al contrario, entre más sabes, más te callas. No porque tengas el conocimiento de algo especial, sino simplemente porque aceptas que así está bien, como bien lo has expresado. Te das cuenta también que, aunque se haga firme el Conocimiento del Ser, eso no le quitará al jiva la ignorancia sobre muchas otras cosas, pero el sattva que ahora crece en su mente incrementará su capacidad de escuchar y aprender si así lo desea. A veces defenderá puntos de vista, pero lo hará con desapego y alineado con el Dharma.

Francisco: Tengo un amigo que tiene esquizofrenia. Me llama a menudo y me expresa cosas muy sabias y al mismo tiempo paranoias y miedos irracionales. Él me hace preguntas y yo trato de aconsejarle, aunque ha llegado un momento en que me siento impotente. Me gustaría saber qué dice Vedanta sobre este tipo de mentes trastornadas, en el sentido de que no parecen dominadas por tamas, rajas ni por sattva, o por todos ellas a la vez.

Shams: Recuerda que Vedanta solo tiene un objeto de conocimiento, que es el Sí mismo. Por eso, Vedanta no dice directamente nada al respecto. Podemos sacar conclusiones, sin embargo.

Las enfermedades mentales de ese tipo tienen que ver con una estructura del ego desintegrada. Como en el resto de las mentes (y como todo en el mundo), estas mentes con alteraciones también son los tres gunas. La diferencia es que el ego rector no es un ego “sano”. Por lo cual, a veces el comportamiento es normal, pero en otras ocasiones surgen ideas totalmente fuera de contexto. Y es que el intelecto no posee un punto de referencia. En muchas ocasiones, debido a la ausencia de fronteras en el ego, se podría decir que la mente de una persona con psicosis se ha fundido con Ishvara, como Cuerpo Causal. Esto le da acceso a contenido sattvico, pero también a contenido tamásico y rajasico. Puesto que no hay un ego para regular el asunto, las experiencias son perturbadoras: así como pueden surgir ideas brillantes, surgen también terrores infantiles o pensamientos absurdos.

Tal vez me equivoco (quizá solo lo escribiste como una expresión), pero, en relación con la idea de que te sientes impotente cuando no puedes ayudar a tu amigo) me gustaría sugerirte que revises las razones por las que te sientes inclinado a “ayudar” o (en vista también del párrafo anterior) a sostener una postura. Ayudar es maravilloso y también es muy gratificante expresar las ideas a las que se inclinan nuestros vasanas, pero la indagación nos pide también revisar la motivación de este tipo de cosas.