Indagación es devoción

Francisco: Imprimí tu email y lo he estado leyendo y releyendo unas cuantas veces. Me ha aclarado muchísimo muchos puntos confusos de mi práctica. De hecho me he dado cuenta de que no comprendía con claridad lo que era realmente la indagación. Aunque me ha costado comprender algunos puntos, no creo que vayas rápido con tus explicaciones, y si te va bien te agradecería inmensamente nuevos aportes, ya que estoy sediento. Tus explicaciones me han aportado algunas revelaciones menos teóricas que las de los libros y más prácticas, por lo que te estoy infinitamente agradecido. Después de estudiar tus explicaciones, comprendo la metáfora del salmón que nada a contracorriente. La indagación es una tarea titánica pero también siento que es lo que siempre había buscado, el método último para liberarme. Estoy totalmente de acuerdo. Aunque parezca que la mente lucha contra todo un mundo de ignorancia (y en cierto nivel, así es), también es cierto que la sed de Conocimiento no te permitiría hacer otra cosa. En ese sentido, en realidad esta labor titánica es lo único posible y, por lo tanto, lo más fácil.

Si te parece bien te voy relatar lo que yo he comprendido por si tú quieres puntualizar o aclarar algo, perdona si está un poco desordenado.

La indagación consiste en separar de forma sistemática lo real de lo aparente, siendo consciente en cada momento de la diferencia entre yo, el sujeto, que es lo único real, y los objetos que aparecen en la consciencia, que pueden tomar la forma de situaciones, personas, pensamientos, emociones…

Shams: Exacto. Así es.

Francisco: Consiste en destruir la identificación con todo lo que yo no soy, comprendiendo que los objetos están sujetos al cambio, son efímeros, y por lo tanto no me pueden aportar la felicidad duradera. En mí aparecen y en mí desaparecen, y yo soy lo único que permanece.

Shams: Sí. Bien dicho.

Francisco: Al meditar sobre este conocimiento, que no deja de ser un pensamiento que aparece en la conciencia, es importante contemplar su significado, ya que al hacerlo se revela el auténtico Conocimiento, que soy Yo. Gracias, porque ahora comprendo lo que es la indagación. Me doy cuenta de que la he practicado desde que comencé a meditar hace años… pero sin saberlo, de forma torpe e inconsciente, sin tener el conocimiento ni saber distinguir con claridad lo real de lo aparente.

Shams: ¡Muy bien! La indagación sucede de manera natural cuando la mente está libre de miedo y deseo. Como lo había mencionado, los niños la practican. Todos, en general, la hemos experimentado en los momentos de sattva (mente en paz, luminosa y atenta). Vedanta es la Ciencia de la indagación, el mapa del indagador. Porque también es cierto que podemos indagar todo lo que queramos pero, sin una señal que nos muestre hacia donde mirar, es imposible desarrollar conocimiento firme sobre el cual seguir desarrollando más indagación.

Francisco: Tienes razón cuando dices que no hay que retener el conocimiento, pues en realidad el Conocimiento es lo único que existe. El conocimiento de que existo es lo único real, que no depende de ninguna experiencia, que sé con seguridad y que no cambia jamás. Es quizás lo único que vale la pena saber.

Shams: Exacto. No obstante, durante la indagación sí es necesario retener el conocimiento en la mente, para eliminar la ignorancia (que se manifiesta como ideas erróneas) sobre mi identidad.

Francisco: También me doy cuenta de que no puedo perderme en nada, ya que siempre soy. Sin embargo, ¿cómo es posible esta confusión que nos lleva a identificarnos con objetos y perder de vista nuestra esencia?

Shams: Lo llamamos bella e inteligente ignorancia: Maya. El poder que tiene Brahman para hacer posible lo imposible.

Francisco: Desde que me has escrito me estoy enfocando en la sensación de ser, de existir, observando todo sin implicarme. A veces necesito utilizar frases como “soy el Sí Mismo”, “esto (una situación) no es real”, “soy lo único que existe”, en momentos en los que caigo en la ilusión de creer que puedo perderme en alguna experiencia. Pero a menudo conservo la sensación de Ser sin necesidad de repetir nada, tal como me has sugerido.

Shams: Hay una parte que está muy bien: utilizar frases para traer a la mente al conocimiento (porque todo este conocimiento que estamos trayendo es solo para la mente). Pero es importante que mires que ser no es una sensación. La sensación sucede en ti. No es tú. Cuando no hay sensación de ser también estás tú. Date cuenta de que también eres libre de la percepción. Desmantela la idea de la percepción. Date cuenta de que también es una creencia que se fundamenta en la noción de que hay un experimentador que está experimentando el mundo. Eso es totalmente adyacente. No significa que, en algún momento, vas a experimentar la no experiencia. No. Solo es el reconocimiento de que todo lo experimentado es irreal. Todo lo que puedas experimentar no es real. El mismo experimentador no es real. Lo único real es el conocimiento de que tú eres real.

Permítele a la mente abandonar el deseo de experimentar algo que es infinitamente más sutil que ella: Tú. A ti no te puede experimentar la mente. Es como si quisieras que un martillo o un destornillador tuvieran una percepción de ti. Son solo herramientas para ti. Sucede lo mismo con la mente. Es tu herramienta y, como tal, es perfecta. En su misma naturaleza está aceptar que ella misma no tiene una realidad separada de ti. Y que solo tú eres real. Tú, que estás más allá de la experiencia. Para ser no necesitas “estar siendo”. Ya eres.

Francisco: El ego o la sensación de individuo limitado es un pensamiento en la Consciencia que tal como ha venido se irá, ya que no tiene realidad, es algo aparente. Igual que un día comencé a creer que era Francisco y a fabricarme una identidad limitada en torno a él, un día esa creencia se marchará y devendré consciente de que soy el Sí Mismo, cosa que en realidad va sucediendo constantemente, una y otra vez, como el parpadeo de una llama que se extingue.

Shams: Sí, Francisco. Creo que todo esto y lo anterior ya lo sabías en cierta forma, pero ponerlo en diálogo con Vedanta ha sido fundamental para que las ideas correctas tomaran el gran peso que tienen para la mente.

Francisco: Nunca pensé que la indagación fuera una forma de devoción (siempre pensé que ésta consistía en adorar la forma de un dios buscando salvar una dualidad inexistente para tener una experiencia mística). Aunque pensándolo no hay mayor adoración a Dios que ésta, en la que uno comprende que siempre ha sido Él. También pensaba que la oración era una forma de reforzar la dualidad, aunque tal como también me sugieres ahora pido con pasión aprender a separar lo real de lo aparente y me doy cuenta de que al hacerlo soy yo mismo pidiéndomelo a mí mismo, no hay una dualidad.

Shams: Sí. Además es una lección de humildad para el jiva (individuo). Quienes se forman en Vedanta tradicional dentro de la cultura india tienen muy claro el papel del jiva, y por eso casi nunca hay casos de personas que se ven a sí mismas como superjivas, superindividuos. Esa fantasía, de la cual todos adolescemos un poco en Occidente (impulsados por esta sociedad promotora del ego), se elimina con la devoción a Dios. En realidad, cuando se comprende cómo es, el resultado es alivio pura para la mente y el ego. Todo lo que podría atribuirme a mí, todos mis aparentes atributos, en realidad le pertenecen a Allah. Y esta actitud también es la fuente de karma yoga: todas las causas y los resultados pertenecen a Dios y me entrego por completo a su voluntad porque, después de todo, nunca ha sido de otra manera.

James y Sundari, por ejemplo, después de varios años de haber alcanzado moksha y siendo conocedores a profundidad de toda la enseñanza de la no dualidad, como individuos siguen haciendo algunas prácticas devocionales a Krishna. ¿Por qué lo hacen si saben que ya no necesitan nada? No lo hacen para ser felices, sino porque son felices. La devoción, poco a poco, deja de ser un medio para solicitar la felicidad, y se convierte en una manifestación de esta.

Francisco: Te agradecería inmensamente que me corrijas si me equivoco en algo. Me has aclarado mucho y pienso que ahora puedo tener una práctica sostenida de la indagación, pero que también permanece la ignorancia y que tu sabiduría es una luz para mí.

Shams: Tus ideas se aclararon rápidamente y con profundidad. La recompensa está en la misma claridad que alcanza la mente. En verdad no tengo sabiduría sino simple aplicación de la enseñanza impersonal que amablemente me mostró James Swartz (y sus discípulos), que no es más que una de las máscaras de Ishvara (Dios). Con la inteligencia de tu mente (que le pertenece solo a Dios), y conociendo los tópicos principales de Vedanta (Vedanta es tu caja de herramientas), tú también comienzas a desarrollar la capacidad de aplicar y desplegar las enseñanzas de Vedanta en ti. Tú eres la luz y la fuente de toda sabiduría. Ahora que identificaste que hay ignorancia en ti, ¿tiene algo que ver esa ignorancia contigo? ¿Te limita de alguna forma esa ignorancia?

Francisco: Comprendo que eres el Sí Mismo ayudándose a sí mismo, ¿no es así?

Shams: Sí, pero solo en apariencia. Y tú eres el Sí Mismo recibiendo ayuda de Sí Mismo en APARIENCIA. Porque el Sí Mismo es libre de acción.