¿Qué es el Akandakara Vritti?

Autor: James Swartz
Traducción: Shams Martínez

Antes de que hablemos de cómo funciona el akandakara vritti, sería buena idea definir lo que significa. Es una palabra larga y puede sonar como algo misterioso pero te aseguro que no lo es. Un vritti es un pensamiento, una idea. Un akandakara vritti es un pensamiento no quebrado, un pensamiento completo, un pensamiento sin límite; es decir, un pensamiento que se sostiene por sí mismo y no cambia. Es el pensamiento del Sí Mismo sobre sí mismo, lo cual no quiere decir que el Sí Mismo lo necesite. Sin embargo, es útil para el Sí Mismo cuando se encuentra aparentemente bajo el hechizo de la ignorancia. Puede aparecer como como palabras, tales como “Yo conciencia total e ilimitada”, “yo soy todo lo que es”, “no hay nada aparte de mí”, “yo soy la plenitud en sí misma”, “yo soy la causa de todo el universo”, “nada puede ser añadido o sustraído de mí”, etc. Los textos de Vedanta están llenos de formulaciones sobre este pensamiento. Es una afirmación acerca de la naturaleza de la realidad y de la identidad de uno. También puede no aparecer como palabras, sino como una sensación de completa libertad junto con una inquebrantable convicción de que yo estoy bien, de que siempre he estado bien y de que siempre estaré bien. Se dice que el akandakara vritti sirve para traer el conocimiento del Sí Mismo, es decir, la liberación de manera directa o indirecta.

La idea sobre la liberación de manera indirecta quiere decir que la liberación no necesariamente sucede de inmediato con el surgimiento del akandakara vritti. Se parte de la idea de que la liberación sucede solo con el conocimiento directo, así que el vritti necesitas ser contemplado hasta que se vuelva conocimiento directo. Eso quiere decir que uno necesita obtener la suficiente confianza en este conocimiento como para abandonar el resto de las ideas acerca de la identidad, acerca de quién es uno mismo. ¿Y cómo es que se adquiere esta confianza en el conocimiento de la verdadera identidad? Se obtiene por la aplicación activa del conocimiento, con el objetivo de destruir la noción de que el “yo” es limitado. El conocimiento “yo soy el Sí mismo” se aplica conforme van surgiendo las ideas erróneas en la mente. Eso suena como si fuera una tarea imposible pero no lo es, porque cada vez que evitas la idea incorrecta sobre tu identidad y te quedas con la verdad acerca de ti mismo, grandes olas de paz y gozo fluyen en la mente. En otras palabras, al cultivar el vasana “yo soy el Sí Mismo” el conocimiento se vuelve inquebrantable y trabaja por sí solo cada vez que se le pone atención. Formar este vasana de conocimiento implica una lucha, porque siempre hay apego por la creencia de que el Ser de uno es una entidad limitada, incluso cuando es bien sabido que verse a uno mismo de esa forma produce sufrimiento. De cualquier manera, una vez que este pensamiento es continuo comienza a devorar a su opuesto y después, cuando deja de ser necesario, se retrae hacia el inconsciente y deja a la persona continuar con su vida normal. Si se mantuviera como algo consciente durante cada minuto en cada día, la vida sería algo complicada. Por ejemplo, cuando solicitas un crédito bancario y te piden tu nombre, domicilio y fecha de nacimiento, no es necesario que respondas “yo soy la Conciencia ilimitada, vivo en todos los sitios así como en ninguno y soy no nacido”.

Así que, de acuerdo con esta teoría, hay una separación entre el surgimiento del akandakara vritti y la liberación. Puede ser de algunos días, semanas, meses o años, dependiendo de cuánta ignorancia haya en la mente y la dedicación de la práctica para eliminar la ignorancia; para decirlo de otra manera, todo depende de qué tan grande sea el deseo de ser libre y qué tan pura sea la mente cuando el pensamiento “yo soy el Sí Mismo” aparezca. Una dmensión de esta discusión es el hecho de que el pensamiento “yo soy el Sí mismo” puede surgir en cualquier momento durante unos minutos cuando la mente es sáttvica. Puesto que incluso las mente con predominio de rajas y tamas experimenta sattva de vez en cuando, el significado de este conocimiento puede no ser aprehendido después de que estas mentes vuelven al estado tamásico o rajásico. Y a menudo, si el akandakara vritti no aparece otra vez cuando la mente es sáttvica, uno puede olvidarlo por un largo periodo de tiempo. He conocido a personas mundanas que experimentaron este conocimiento muchos años antes, pero no supieron qué hacer con él, lo dejaron morir y continuaron con su rutina de vida. Es una lástima pero así sucede todo el tiempo con mucha gente.

En mi caso, el pensamiento “yo soy el Sí Mismo” surgió varias veces a lo largo de muchos años con gran claridad desde la edad de 26 años. Al principio no comprendía su significado, así que volvía al estado samsárico cuando la epifanía que había provocado este pensamiento se disolvía y los vasanas encadenadores me enganchaban nuevamente. Sin embargo, me dediqué a la práctica, se desarrolló el desapasionamiento en mí y entonces conocí a mi guru, quien me hizo comprender el significado de este pensamiento y me ayudó a establecerlo en mi mente por medio del ejemplo. Con esto quiero decir que mi maestro había asimipado por completo el conocimiento “yo soy la Conciencia” y lo vivía enteramente a cada instante, así que yo sabía eso que podía hacerse, lo cual me inspiró. Después de un año y medio de meditación continua, donde me aferré al pensamiento “yo soy el Sí Mismo” con gran tenacidad, afirmándolo en cada situación, este pensamiento destruyó la noción de que yo era limitado. Si alguien es desapasionado acerca de los objetos, posee un ardiente deseo de liberación y ha practicado la sadhana de manera consciente durante un largo periodo, el significado de “yo soy la Conciencia sin límite” puede ser alcanzado de inmediato y quedar anclado en la mente de tal forma que expulse y extermine el sentido de limitación restante de una vez por todas, como he dicho que sucedió en el caso de Ramana Maharishi.

Aunque Ramana no había realizado ninguna práctica cuando comprendió el significado del vritti del Sí mismo, para un chico de una casta elevada en la cultura india de hace cien años es algo que podía suceder, porque no había muchas formas de que él desarrollara vásanas rajásicos y tamásicos que lo encadenaran, los cuales habrían obstruido la asimilación del conocimiento. Y quizá debido a que realizó sadhana en sus vidas anteriores, su mente tenía el conocimiento suficiente como para comprender el significado del pensamiento “yo soy el Sí mismo” desde la primera vez que apareció. En realidad, no sabemos mucho sobre Ramana, pero los verdaderos devotos de Ramana dicen que sucedió de esta manera. Otro afirman, como yo, que su primer reconocimiento del Sí Mismo necesitó volverse más firme, por lo que se alejó a meditar en una cueva durante varios años, pues es más fácil ganar confianza sobre el conocimiento cuando no hay distracciones externas para la mente.

La forma en que el vritti funciona puede ser explicada por una famosa metáfora. Un jarrón hecho de barro, a partir del momento en que es formado, queda lleno de espacio todo abarcador. Llenarlo con agua es resultado del esfuerzo. Es posible derramar el agua pero no es posible derramar el espacio que hay dentro del jarrón. Debido a que la realidad es Conciencia no dual, cuando la mente es creada, esta no es nada más que Conciencia. Sin embargo, por causa de la ignorancia es llenada con varias nociones falsas. Si estas nociones que uno tiene acerca de la realidad son extraídas, no se afecta la naturaleza de la mente en absoluto. El único “pensamiento” que queda en la mente una vez que la hemos vaciado de las nociones erróneas es “yo soy el Sí Mismo”, y este pensamiento de inmediato destruye a mulavidya, la idea de que el Sí Mismo es limitado. Si fuera el caso que hubiera algún tipo de solución a través de una experiencia para el problema de la ignorancia, como un tipo de Samadhi o experiencia mística, no habría necesidad del vritti. Pero el problema es la ignorancia, así que el vritti (pensamiento) es necesario. De cualquier forma, la Conciencia pura no tiene pensamiento pero la mente es, en realidad, Conciencia y su “forma” (jnana murtim) es el pensamiento “yo soy el Sí Mismo”, “yo soy la Conciencia”. Así que este es el “pensamiento” raíz de la mente y su asimilación es la liberación.

El problema sobre cómo es que el akandakara vritti produce conocimiento, directo o indirecto, no parece ser muy importante. Lo que es importante es la pureza de la mente, qué tanta sed de liberación posee y si comprende la importancia del Conocimiento del Sí Mismo. Muchas personas que siguen el camino del yoga, creen que todos los pensamientos son inútiles y que deben ser desechados. No se dan cuenta de que el pensamiento de que todos los pensamientos son inútiles es también un pensamiento y que aquel que lleva a cabo la acción de deshacerse de los pensamientos es también un pensamiento. Tontamente, se deshacen también del pensamiento “yo soy la Conciencia ilimitada” y neciamente intentan alcanzar una mente libre de pensamientos. Esto es un malentendido de su parte, porque el pensamiento es la naturaleza de la mente y es imposible dirigir la mente hacia el Sí Mismo deshaciéndose de los pensamientos. No puedes dirigir la mente hacia el Sí mismo porque la mente ya es el Sí Mismo. La mente es solo Conciencia tomando forma. El único pensamiento que es un problema es el pensamiento de que “yo” es limitado, pues esto se opone a la verdad. En otras palabras, cuando piensas que eres limitado, estás fuera de armonía con tu propia naturaleza. ¿Es de extrañar entonces que te aqueje el sufrimiento?

Por lo tanto, el verdadero problema es la destrucción de la ignorancia. ¿Cómo es que se elimina la ignorancia? ¿Es acaso un acto de voluntad sobrehumana donde uno extirpa todos los pensamientos de la mente para dejarla en una prístina claridad? ¿Requiere algún tipo de experiencia extraordinaria y milagrosa que termine con la mente de una vez por todas? ¿O es que esto se logra por medio de la aplicación paciente del conocimiento “yo soy la Conciencia sin límites”? Una vez más, necesitamos de la meditación y de la indagación, que son la aplicación del conocimiento. Sin importar si el pensamiento “yo soy la Conciencia” es únicamente directo pues surge solo cuando las nociones falsas se han ido o si se trata de un conocimiento indirecto que se aplica y requiere de la indagación, lo importante es que se necesita de un pensamiento verdadero para eliminar a un pensamiento falso. Si es de noche y deseas ver, deberías encender la luz. Aún sin una experiencia de akandakara vritti puedes abandorar tus conceptos limitados sobre el Sí mismo. ¿Cómo? Simplemente por el análisis cuidadoso de la experiencia en Samsara.

La madurez es básicamente el dejar ir las nociones sobre uno mismo que no funcionan. La forma en que te vez a ti mismo el día de hoy no es la misma en que te veías a ti mismo hace treinta años, lo cual no quiere decir que la forma en que te vez ahora sea necesariamente una mejora con respecto al pasado. No obstante, lo que quiero indicar es que se puede llegar a un punto en el que te deshagas de todos tus roles y nociones sobre ti, con lo que el akandakara vritti surgirá de forma espontánea e intuitivamente comprenderás su significado, te lo apropiarás y ese será el final de tu búsqueda espiritual. Quizá puedas tener una duda cuando yo digo que el akandakara vritti “surge”, porque lo hace sonar como si fuera solo una acción espontánea generada por el Sí mismo únicamente desde el interior, algo que debe suceder antes de que alcances la liberación. Lo cierto es que podría suceder de esa manera. Debido a que el pensamiento “yo soy el Sí Mismo” está siempre en la mente pues no es más que el Sí Mismo en su forma fundamental, aunque oscurecido por otros pensamientos, puede despertar de manera simple a través de la lectura de la verdad en una escritura, al escucharla de la boca de un jnani o de otras formas. Cuando la verdad viene de afuera, resuena de inmediato con la verdad del interior y puede ser lo único necesario para remover la ignorancia de alguien. De esta manera, muchas personas que abren sus mentes a las enseñanzas de la no dualidad pero que no han tenido experiencias místicas han alcanzado la liberación.

A causa de que interpretamos tantos roles en la vida desarrollamos muchas identidades limitadas. Puedo ser una madre, una hoja, una tía, una ptima, una esposa, un demócrata, un doctor, etc. Incluso sin estas identidades relacionales casi todos nosotros estamos atrapados en alguna identidad humana, la cual es el soporte de todas las demás... todas estas ideas son las que el pensamiento “yo soy el Sí Mismo” debe eliminar. En resumen, dependiendo de cómo lo comprendas, el pensamiento “yo soy el Sí Mismo” destruye cualquier identidad limitada que haya en la mente cuando estas dejan de brindarte satisfacción, o colma el vacío dejado por las identidades que ya han sido descartadas en la vida. Entonces la mente se llena con una identidad muy positiva, aunque “positiva” no es la palabra más exacta, pues una identidad no es positiva ni negativa. Sin embargo, la asimilación del conocimiento “yo soy la Conciencia sin límites” tiene un efecto muy positivo en todos los aspectos de la vida, gracias a que acaba con todas las inseguridades. Entonces te das cuenta de que nada puede tocarte y te relajas tanto que te sientes como una gran masa de plastilina que se adapta sin esfuerzo a cualquier situación que la vida le presenta. La vida solo duele cuando te resistes. Es un gran río en crecida que regresa al oceano y nada se interpone en su paso. La asimilación del conocimiento del Sí Mismo significa que tú dejas de ser el pequeño bote propenso a los peligros que la corriente del gran oceano de la existencia ofrece. Tú eres el océano mismo.