¿Cómo practicar la meditación?

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Fuente: isabellebryer.typepad.com

Estimado Shams,

Espero que todo te vaya bien. Ha pasado bastante tiempo desde que te escribí la última vez y han sucedido también muchas cosas. Me he mudado de país, he cambiado de trabajo y, básicamente, de vida. Ya no vivo en una gran ciudad llena de estímulos sino en una pequeña ciudad muy tranquila y rodeada de campos y naturaleza.

Podrá parecer una tontería pero este cambio bastante repentino me evidencia y confirma algo que de por sí ya es obvio: que es Ishvara quien realmente lleva las riendas de esa película que parece “mi vida”. Sin esfuerzo alguno por “mi” parte y de un plumazo terminé con mi anterior vida de excesos, de fiestas, alcohol, drogas y búsqueda compulsiva de sexo. De hecho, este jiva no terminó con nada sino que ese estilo de vida se agotó por sí solo. La necesidad de este tipo de evasiones se desvaneció por completo y con la mayor naturalidad posible.  Se consumieron los vasanas que durante 15 años me empujaron a este tipo de actividades sin dejar rastro. Ni siquiera siento nostalgia o lo echo de menos!

Ahora, curiosamente y viendo esa fase de “mi vida” en perspectiva sé que ha sido absolutamente necesaria y que no ha sido gratuita o una pérdida de tiempo desde el punto de vista de la búsqueda espiritual. Algo me empujaba a hacerlo y no tenía otra opción que sucumbir a ello para darme cuenta por mí mismo que la búsqueda y el coleccionismo compulsivo de experiencias intensas sólo conducen a un callejón sin salida. He experimentado todo lo que tenía que experimentar para darme cuenta que ahí no hay ninguna solución. Sólo por el hecho de tener clara esa convicción han valido la pena estos últimos años.

Pero más allá de esta reflexión te escribo para plantearte una cuestión concreta referida a la meditación. Al tiempo que empecé a sentir hace unos dos años los primeros síntomas de cansancio de una vida llena de estímulos empecé a desarrollar también cierto interés por la meditación (un interés que, una vez más, también surgió por sí sólo bajo la batuta de Ishvara). Al principio me interesé por una interpretación “laica” de la meditación como es el Mindfulness pero a los pocos meses comprendí que el interés por la meditación obedecía una necesidad más profunda de encontrar las respuestas que no encontré un una vida repleta de experiencias. Así pues, del Mindfulness pasé a la meditación budista Vipassana.

Mi interpretación y mi actitud al comienzo de desarrollar la práctica de la meditación fue bastante dañina y frustrante: meditaba con el único fin de alcanzar la experiencia del samadhi y con el objetivo final del nirvana puesto en la mirilla. Con esta actitud lo único que conseguí fue torturarme al ver mi falta de “progresos” (nunca he conseguido entrar en samadhi). Sólo cuando Vedanta entró en “mi vida” conseguí dulcificar y apaciguar mi práctica meditativa al fusionarla con la actitud de karma yoga y al comprender y aceptar que ninguna experiencia va a resolver definitivamente el problema fundamental. De hecho, gracias a Vedanta me di cuenta que a la hora de meditar tenía la misma actitud "kamikaze" y de cazador compulsivo de experiencias que había tenido en mi anterior fase de excesos.

El problema de haber relajado mi actitud frente a la meditación es que ahora, a pesar de que medito regularmente (cada día media hora todas las mañanas y varios días a la semana adicionalmente media hora por la noche), mi práctica se ha vuelto tan laxa y poco ortodoxa que creo no estar aprovechado todo el beneficio que esta práctica puede ofrecer. Ahora mezclo diversas técnicas (oración, atención, concentración, repetición de frases referentes a la auto-indagación, etc.) y siento la necesidad de poner cierto orden y metodología.

Hoy por hoy entiendo que la meditación es un instrumento para preparar la mente y para afianzar el conocimiento. Y punto. Partiendo de esta base, ¿qué técnica recomendarías tú para meditar? ¿Podrías darme algunas instrucciones concretas o recomendarme algún texto que explique detalladamente alguna técnica conducente y/o reforzadora del auto-conocimiento?

Por tu tiempo y tus palabras te doy muchísimas gracias de antemano.

¡Un abrazo!

Isidoro

 

Estimado Isidoro:

¿Qué técnica de meditación recomiendo?

Creo que es muy útil iniciar el día en torno a Bhakti (devoción). De esta manera la mente adquiere un enfoque natural impulsado por la devoción. Esto, en sí mismo, se puede ver como el inicio de la meditación. Por lo tanto, iniciar y cerrar el día con alguna oración o invocación a Dios (utilizando el símbolo del Ser que inspire a tu corazón) me parece muy buena idea.

A continuación, coincido en que la mañana es la mejor hora para meditar sentado, así como la noche es otro buen momento para hacerlo.

La técnica para meditar no debe ser compleja. Se requiere de un ambiente tranquilo y una postura donde el cuerpo se encuentre alineado, la respiración sea rítmica y los órganos de los sentidos se hallen en reposo.

James Swartz enseña un tipo de meditación llamada pratyahara, que es la que yo también practico. Una vez sentado, la primera parte consiste en recorrer el cuerpo de abajo arriba con la atención, de manera que alcance la relajación total. Por lo general, se hace un visualización donde nos imaginamos que el cuerpo ha quedado vacío o se ha llenado de luz, con el objetivo de liberar la tensión. Es útil hacerlo imaginando un círculo de energía que pasa por el cuerpo y absorbe la tensión rajasica o tamasica, y deja a cambio luz sattvica.

A continuación, en la segunda parte de esta meditación, la atención se dirige hacia la respiración. A diferencia de otras prácticas, la atención en inhalar y exhalar se mantiene solo por unos minutos, ya que el objetivo es solo aquietar la mente. Así pues, consideramos la atención en la respiración una especie de truco para calmar la mente, pero la finalidad nunca es volvernos expertos en contar respiraciones ni tampoco detener el pensamiento. El enfocar la atención en la respiración nos proporciona un anclaje adecuado para evitar que la mente vague hacia otros sitios. En cierta forma, el flujo de la mente y el de la respiración van a la par, por lo que la mente se tranquiliza.

En la tercera parte, una vez que la mente y la respiración se han sincronizado, surge el silencio. Decimos que el silencio es el reflejo de la conciencia en una mente sattvica. Por lo tanto, el siguiente paso consiste en retirar nuestra atención de la respiración y centrarla en el silencio. James explica que, cuando hacemos esto, pasamos de la capa de la respiración (pranayama kosa) a una más sutil (manomaya kosa). De esta forma se remueven tamas y rajas. En este momento, es importante evitar ir al cuerpo causal, lo cual equivale a quedarse dormido. Lo que queremos es permanecer despiertos, y en el cuerpo sutil, mientras observamos la paz de sattva y mantenemos la atención en el silencio.

En este estado, practicamos la indagación. Notamos que los pensamientos y los sonidos aparecen y se disuelven de nueva cuenta en el silencio. Vemos cómo es que todo esto surge en el silencio, que es el sí mismo, yo. Advertimos cómo es que el silencio lo acepta todo y nunca es reactivo. Solo permanece, dando pie a los objetos y a su disolución. En la meditación contemplamos bajo la comprensión de la enseñanza y fortalecemos el vasana de la perspectiva del conocimiento no dual.

30 minutos es un lapso adecuado de tiempo para iniciar, el cual también puede incrementarse en sesiones de 50 minutos a una hora.

Es importante reafirmar el hecho de que la meditación no entrega conocimiento del sí mismo. Como sabemos, el conocimiento del sí mismo solo sucede con la aplicación del medio de conocimiento, cuando es expuesto por un expositor calificado, en una mente madura, y se trata de un proceso que compone tres etapas: escucha (shravana), reflexión (manana) y asimilación (Nididhyasana). Así pues, la meditación (upasana yoga) es solo una pieza de apoyo.

Como bien confirmas, la meditación en busca de experiencias es expresión de la ignorancia, porque refleja la creencia de que el individuo es el sí mismo, al cual se le quiere brindar un experiencia especial para remover momentáneamente su sentido de inadecuación.

La meditación en Vedanta tiene el objetivo de asimilar el conocimiento del sí mismo, aunque la indagación del ser en la reflexión y la asimilación debe practicarse dentro y fuera de los estados meditativos. El conocimiento del sí mismo implica reconocer que "yo" no soy el individuo sino el sí mismo o conciencia. Así pues, la meditación consiste en contemplar:

1- Las características que describen al sí mismo: es no dual, el eterno, no nacido, autoevidente, ilimitado, independiente de todo objeto, etc.

2- La naturaleza de los objetos: específicamente, su impermanencia, la idea falsa de ser un hacedor o un disfrutador de acciones, el hecho de que el gozo no reside en los objetos, la imposibilidad de obtener lo ilimitado en el mundo, etc.

El propósito de la meditación como práctica es el de crear y fortalecer el vasana de la discriminación entre satya y mithya (lo real y lo ilusorio), de manera que el conocimiento se vuelva habitual y constante. La finalidad es la absorción completa de la enseñanza, la cual viene acompañada de otros beneficios, como el amor incondicional del sí mismo y la compasión por todos los seres. Se busca que la visión no dual ocupe el lugar que antes pertenecía al pensamiento dualista. Claro que podrá seguir existiendo el pensamiento dualista, pero ahora en relación de dependencia y subordinación con la comprensión no dual de la realidad.

¿Alguna técnica reforzadora o conducente del conocimiento del sí mismo?

No estoy seguro si te refieres a la meditación o a otro tipo de técnica.

Mi recomendación primaria es leer "How to attain enlightenment" de James Swartz, si no lo has hecho aún, o el Curso de Vedanta, que comparto en mi página, el cual estará traducido por completo este 2017.

A decir verdad, me parece también que tienes casi todo muy claro. Esto quiere decir que vas por buen camino con Vedanta. Las técnicas (incluida la meditación y el karma yoga) son para el hacedor de acciones. Definitivamente es bueno mantenerlo ocupado, pero también es útil recordar que dichas técnicas en sí no son más que tareas para ocupar al cuerpo y a la mente, con el objetivo de agotar vasanas y purificar la mente.

La "técnica" para conducir y reforzar el conocimiento del sí mismo es jnana yoga, que es la indagación. Consiste, básicamente, en discriminar entre tú y los objetos, que justamente es lo que se hace en la meditación. Aún así, la indagación es independiente y requiere de una práctica constante, estemos o no meditando. Karma yoga y la meditación son sus subordinados.

Saludos,

Shams