Sexo y tabaco, vasanas aprisionadores

Anton: Sé que la mente no me afecta, pero ahora Anton está enfocado en la práctica y en hacer de la mente un espejo más limpio, siempre con la consciencia que aporta el Conocimiento de que no hay un hacedor, y que todo lo que sucede es por la acción de Isvara. Aunque yo soy más allá de los estados de la mente, hay un deseo que es el deseo de Isvara de que esta refleje el conocimiento. Porque si no es así, ¿qué sentido tiene? Moksha es para la mente.

Entonces, enfocada como está la mente en la sadhana, me gustaría preguntarte cómo hacer frente a los vasanas aprisionadores. Hay concretamente dos que hacen la mente rajásica mientras sucede la actividad y la sumergen en un estado predominante tamásico una vez realizadas. Una de ellas es el sexo, concretamente cuando este consiste en mirar porno. El otro es fumar.

Son preguntas sencillas a las que no he encontrado respuesta. Solo leo sobre el conocimiento pero ni una frase sobre cómo aplicarlo a la vida diaria. Sí, existe la conciencia de que yo soy libre de Anton, que el único hacedor es Isvara, entiendo que estas preguntas y tus respuestas forman parte del funcionamiento de Isvara, y que yo soy libre.

Pero existe la voluntad de Isvara de que la mente de Anton se vuelva pura. ¿Puedes ayudarme?

Shams: Quizá hay cierto nivel de firmeza en el conocimiento “yo soy la Conciencia”. Sin embargo, estos vasanas nos muestran exactamente el camino a seguir para que este conocimiento se vuelva realmente firme e inmediato, para la negación efectiva del hacedor y la cancelación de los vasanas aprisionadores. Esta parte del “proceso” es común y requiere un nivel importante de atención e involucramiento de parte del jiva. Primero, para ilustrar esto, te compartiré cinco fragmentos escritos por James Swartz y Sundari en torno al tema de los vasanas sexuales y el uso del tabaco. Se dirigen a buscadores en distintas fases de la aplicación del conocimiento, pero el consejo y la reflexión son relevantes.

Este primer fragmento corresponde a una respuesta que James da a un indagador que pregunta con respecto a su apego al sexo:

“El deseo de sexo es deseo de contacto humano. Eso es lo que se anhela, no el sexo. El tema es el deseo en sí, como lo es con cualquier deseo (desde el deseo de comer hasta el de tener compañía), pues solo se encuentra presente cuando nuestra verdadera naturaleza no es comprendida ni valorada. La verdadera fuente de este deseo es el deseo de plenitud. En otras palabras, se trata de un problema psicológico que solo puede ser solucionado desde el ámbito espiritual, es decir, desde la indagación del Ser. Negar o ceder ante la necesidad (de sexo o de cualquier otra cosa) nunca termina con el deseo, sino que lo exacerba. Como un indagador y como una persona mundana, puede ser necesario sublimar el vasana sexual para volverlo no aprisionador. Pero este tipo de renuncia no es lo mismo que negarlo. Consiste en la comprensión de que no hay ninguna ganancia en ceder ante el vasana, así que uno lleva a cabo una acción diferente cada vez que el deseo surge, por medio de la sublimación, con el pensamiento opuesto. El deseo sexual es una necesidad natural, es parte de ser humano. También es fuente de mucho placer, pero causa terrible sufrimiento cuanto está asociado con baja autoestima o sensación de incompletud.”

En el siguiente fragmento de satsang, James Swartz orienta a alguien con respecto a un vasana sexual relacionado con visitar prostitutas. La enseñanza de los vasanas me parece oportuna:

“Te conoces a ti mismo, pero ¿cuál es la utilidad de esto si no hay un impacto en tus vasanas? Cuando en verdad conoces tu identidad y sabes lo que implica ser la Conciencia, tienes la fuerza suficiente para enfrentar al vasana y quebrar el apego a este. ¿Por qué? Porque el gozo que buscas en el sexo es, de hecho, el gozo del Ser, el cual está en ti todo el tiempo. Creo que, en este caso, es necesario profundizar sobre la enseñanza introductoria con respecto a la búsqueda de gozo en los objetos. El problema con este apego por el vasana, es que este es más fuerte que tu apego por el conocimiento del Ser. El apego por el Ser implica la firme convicción de que tú eres pleno y completo tal y como eres. Quiere decir que sabes que no necesitas sentir nada en especial para volverte completo. Hay una parte de ti que cree que el sexo puede completarte, pero la realidad no es esta. De hecho, te hace sentir más incompleto.

“Puede ser que el conocimiento del Ser no sea suficiente para romper la atadura de este vasana, así que la siguiente estrategia recomendada es buscar ayuda para tu adicción. El programa de los 12 pasos (originalmente diseñado para Alcohólicos Anónimos) es muy efectivo para este tipo de problema. También hay otros programas que pueden ayudar a ordenar la perspectiva de tu relación con este vasana.

“La otra solución es ‘amarrarse los pantalones’ (man up) y usar un poco de fuerza de voluntad. Si fuera yo, no trataría de detener mi vasana por completo inmediatamente, sino que ‘pecaría con inteligencia’, como mi guru decía. Recurriría cada vez con menor frecuencia al sexo y buscaría otras actividades para darme placer. Esa energía puede ser sublimada en los deportes, el arte, la música o muchas otras actividades, más apropiadas para alguien que está en el camino de la liberación. Te deseo lo mejor en tu lucha con este vasana.”

En los siguientes dos fragmentos James toca el tema de la adicción al tabaco. Este es el primer fragmento:

“Un amigo que era un fumador de tiempo completo dejó de fumar cuando descubrió la indagación del Ser. Le pregunté cómo es que Vedanta resolvió su problema, y me respondió que un día, cuando ‘sintió’ ganas de fumar se preguntó si era verdad que deseaba un cigarrillo. Y esta simple pregunta le hizo darse cuenta que el cigarrillo ocultaba un problema más profundo: un tema de seguridad. Y su mente profundizó más en el asunto, y desde entonces no volvió a sentir ganas de fumar.”

Este es el segundo fragmento, donde James responde a un indagador qué pregunta cómo es que personas liberadas como Swami Chinmayananda y Nisargadatta Maharaj conservaban el apego por el tabaco. La exposición parece diferir de la línea anterior, sin embargo el argumento es el mismo: cuando el vasana del Ser es firme, los demás vasanas son opcionales.

“Tal vez no estaban apegados al apego. Este solo era observado, como cualquier otro pensamiento. Quizá no sentían que estuvieran apegados. O quizá pensaban que el placer que recibían era mayor que el dolor. Tal vez pensaban que el cuerpo, de cualquier forma, moriría y tomaban el placer y el dolor como prasad (ofrenda). No lo sé. No eran hábitos que dañaran a nadie más. Nunca se lo pregunté a Swamiji, porque no tenía que ver conmigo. A él le gustaba, ¿y por qué no? Ningún hábito se interpone ante el Ser. Si te tomas a ti mismo como limitado, entonces los hábitos que surgieron para compensar ese sentido de limitación, seguirán evolucionando. Pero la acción no es real. La acción parece real, pero el análisis nos muestra que nada sucede nunca. Así que, ¿los vasanas son un problema? Eso depende de quién eres.”

En el este último fragmento, Sundari responde a alguien que escribió inquiriendo sobre la manera de superar el vasana por mirar pornografía. Copio el fragmento largo, que me parece útil e inspirador:

“Ceder ante este vasana nunca trae placer, aunque así lo parezca. Este tipo de deseo es extremadamente doloroso porque es insaciable, como lo son todos los deseos en mithya. El único deseo saciable es el deseo del Ser, porque es aquello que tú eres. (...)

“Para volver no aprisionadores a los vasanas, debemos comprender de dónde provienen y cómo es que condicionan al jiva. A través de la comprensión, puedes entonces disolver el condicionamiento en el conocimiento, verlo como impersonal; de este modo, se descarta al hacedor. Esto no quiere decir que el jiva desaparece. Uno solo lo comprende (y lo ama incondicionalmente como es), así que cuando regresa con su drama de siempre, uno tiene la capacidad de mandarlo callar. Uno reemplaza los pensamientos condicionados por pensamientos acerca del hecho de que se es pleno, completo, libre de condicionamiento y sin necesidad de nada. Esto es lo que significa tomar el lugar de la conciencia como conciencia y aplicar el pensamiento opuesto. Requiere vigilancia y compromiso totales.

“Una cosa más, que me parece muy importante que escuches: Aparte del conocimiento del Ser y de la indagación, si realmente quieres estimarte a ti mismo de forma apropiada como jiva, debes enfrentar tu vasana sexual. ¡Levántate como hombre (man up)! Cada vez que dices “no”, tu autoestima crece. Cada vez que cedes, tu autoestima se reduce. Es tan simple como eso. (...)

“Aquí hay un bello fragmento de un poema en la obra de Arthur Miller ‘Después de la caída’:

Soñé que tenía un hijo, e incluso en mi sueño, me di cuenta de que él era mi vida y este hijo era un idiota deforme, así que me alejaba lo más posible de él. Pero siempre se arrastraba hacia mi regazo y se aferraba de mi ropa. Hasta que pensé: si pudiera besarlo, besar lo que de mí haya en él, tal vez conseguiría dormir. Así que me agaché hacia su rostro destrozado y fue horrible... Pero lo besé. Creo que uno debe finalmente tomar su propia vida en sus brazos, arriesgarlo todo.

“Así que toma tu vida en tus brazos. Y ámala. Quizá incluso descubras que no necesitas saciar a la mente a través de acciones irreflexivas y autoinsultantes, como mirar pornografía. Recuerda que solo tú puedes llenar el vacío. Nadie puede quererte ni darte el amor que necesitas. Todos los objetos son de valor neutral, no hay gozo en ellos, salvo un tipo de gozo insatisfactorio, temporal y efímero. La verdadera dicha proviene de ti, el Ser. Lo que deseas es el gozo permanente que proviene de la confianza inquebrantable en ti mismo que es el saber quién eres, y nadie tiene el poder de darte ni de quitarte eso.”

CONTINÚA