Yo soy más allá de todos los objetos

Osvaldo: Entiendo que, como todos, tengo una persona "pegada" a mí, pensamientos, emociones, un pasado, pero no soy ninguno de ellos. Soy libre de ellos pero ellos dependen de mí. Yo no puedo depender de los objetos ni aunque quiera porque no puedo ni interactuar con ellos ni ser afectado de ninguna forma por ellos, porque estoy en un orden de realidad más sutil que la experiencia misma.

Shams: Bien. Y ni siquiera puedes “querer” porque el hecho mismo de querer es un objeto que aparece en ti, en un orden de realidad dependiente de ti.

Osvaldo: El único que puede depender de los objetos para estar satisfecho o para sentirse realizado es Osvaldo, y no es más que otro objeto en Maya.

Shams: Bien. Aunque, eventualmente, gracias al conocimiento, Osvaldo también puede relajarse y darse cuenta de que ningún objeto lo volverá adecuado porque, el que es en realidad, siempre ha sido totalmente adecuado.

Osvaldo: Osvaldo es conciencia reflejada, porque hay una conciencia mayor que es consciente de él, y también porque si no hay una conciencia pura que sea consciente de los pensamientos, emociones, percepciones sensoriales y acciones (que es todo lo que conforma a la persona, Osvaldo) entonces todos esos objetos no podrían ser conocidos y no existirían.

Shams: Cierto.

Osvaldo: Se podría decir que Yo soy la luz en el espejo que es el cuerpo sutil (Osvaldo) en el cual se reflejan todos los objetos tanto sutiles como densos y que por tanto hace su conocimiento posible.

Shams: Tú eres la luz que “conoce” al cuerpo sutil. A su vez, diversos elementos del mundo, aparecen en el cuerpo sutil. Es verdad que el cuerpo sutil puede ser interpretado como un espejo donde, de una o de otra forma, se puede “reflejar” la conciencia, lo que se puede experimentar como luz.

Osvaldo: El cuerpo sutil es un instrumento de experiencia con dos funciones principales: la primera que todos los objetos aparecen en él y por tanto hace posible el conocimiento de esos objetos cuando Yo lo ilumino.

Shams: Bien. Pero es necesario recordar que antes está el cuerpo causal, el cual no puede ser conocido por el cuerpo sutil, porque es todavía más sutil que este. Y aún así, la Conciencia “conoce” al cuerpo causal, pues es un objeto más que aparece en ella. Pongo el “conocer” de la Conciencia entre comillas, porque en realidad la Conciencia no lleva a cabo la acción de conocer como si fuera la mente. La Conciencia es libre de toda acción o experiencia. Aún así, gracias al efecto de Maya, estos objetos aparentan estar ahí, frente a ti, la Conciencia. A esto, a veces, lo podemos llamar conocer, por conveniencia.

Osvaldo: Es un búfer que recibe objetos sutiles del cuerpo causal (pensamientos y emociones) y estímulos sensoriales de objetos densos del cuerpo denso, y organiza y estructura toda esa información y se convierte en una "pantalla" que conforma una sola experiencia repleta de objetos que Yo puedo observar, y que cambia constantemente por la ley de karma.

Shams: Bien dicho.

Osvaldo: La segunda función del cuerpo sutil es que permite que la conciencia se vea como un objeto (una persona) e interactúe con dichos objetos a través del cuerpo-mente. Por lo tanto el cuerpo sutil es un instrumento de experiencia para tanto percibir objetos como responder e interactuar con ellos.

Shams: Aunque lo imagina, el cuerpo sutil no permite que la conciencia se vea como un objeto. El cuerpo sutil es un objeto en la conciencia y, debido a la ignorancia (mithya), tú (que eres la Conciencia) crees ser ese objeto. El cuerpo sutil, más que un instrumento de experiencia, es, en sí, solo experiencia. En realidad, el cuerpo sutil, es solo experiencia.

Si revisas, no hay ninguna interacción entre la mente (el cuerpo sutil) y los objetos, pues en realidad, solo hay la mente. Los objetos están hechos de mente, de experiencia. No hay “afuera”.

Osvaldo: Sin embargo yo no puedo ser afectado por ellos porque todo Maya cambia, surge y desaparece pero Yo no, mi presencia nunca desaparece ni cambia. Yo puedo observar todos esos objetos (incluida la persona) pero ninguno puede observarme a mí.

Shams: Bien. Y eventualmente verás que tú también eres libre de toda experiencia. Por lo tanto, tú no “observas”. Eso lo hace la mente. Aún así, es correcto asumirlo en el sentido de que los objetos aparecen en ti y, por tanto, ellos no pueden conocerte de manera directa. Tú eres el conocedor, el Testigo, en ese sentido.

Osvaldo: Objetos que surgen y puedo observar no pueden ser Yo, lo único que no puedo observar es la conciencia, por lo tanto Yo, el sujeto, soy pura conciencia.

Shams: Bien. Eso quiere decir que tú no te puedes encontrar como un objeto.

Osvaldo: Puedes saber, o experimentar la conciencia como conciencia (experimentarte a ti mismo de manera directa), pero no puedes observarla ya que es lo único que no puede ser encontrado como un objeto.

Shams: Es necesario aclarar la frase “experimentar la conciencia como conciencia”. No te puedes experimentar, porque la experiencia es mente. Y tú no solo estás más allá de la mente (cuerpo sutil) sino más allá del cuerpo causal. ¿Qué significa esto? Que no te experimentas. Aún así, todo lo que hay surge en ti, la Conciencia, y está hecho de ti, depende de ti por completo. En este sentido, todo lo que experimentas siempre es la Conciencia. ¿Qué es lo que cambia? El conocimiento.

Osvaldo: La conciencia es no-creada.

Tomo los objetos como cosas separadas de mí porque me pienso que soy mi cuerpo, pero no puedo ser mi cuerpo porque es un objeto que surge y puedo observar igual que cualquier otro objeto físico.

No puedo ser una persona porque es algo que surge y puedo observar y además cambia constantemente.

Shams: Exacto.

Osvaldo: Las ideas que hay en este párrafo, si son correctas, son las que han hecho que ya no tenga ninguna duda de quién soy. Me hacen ver el hecho de que soy conciencia como algo bastante obvio.

Shams: Muy bien. Porque es obvio. Es como ser un pez y estar buscando el agua. ¿Tiene que cambiar algo en la experiencia? No, solo en el conocimiento. Ahora, lo que le conviene hacer al pez es seguir reforzando y actualizando el conocimiento de lo obvio.