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"Para un devoto de verdad todos los sucesos carecen de importancia y son, de hecho, sumamente insignificantes. Las cosas pueden ir y venir; los gozos pueden visitarlo y las penas pueden surgir en su corazón, pero el devoto siempre vive en el gozo enloquecedor de la devoción. Su mente jamás va hacia otra parte, no posee otro lugar a donde ir; allá donde va su corazón no tiene otra experiencia que la del Amado".

Swami Chinmayananda

 

Francisco: El otro día me dijiste que Shankara sugería técnicas para purificar la mente para la indagación, como mantener constantemente el pensamiento de que soy Brahman y este mundo no es real.

Shams: Así no lo dije. Lo que dije el otro día es que, con la finalidad de purificar la mente, Shankara recomienda dirigir el pensamiento hacia Brahman. Estaba hablando de Bhakti, de la devoción. La cual, por cierto, no está separada de la indagación...

Francisco: Entonces esto, en sí, no es indagación, ¿me equivoco? La indagación consiste en el trabajo de la mente por descartar, a través de la exposición al conocimiento, las ideas erróneas nacidas de la ignorancia de manera que, al final, este conocimiento de que “yo soy Brahman” se vuelva claro de forma espontánea.

Shams: Repetir “yo soy la Conciencia” puede o no puede ser indagación, depende de si comprendes el significado de eso. El conocimiento “yo soy la Conciencia” no llegará a ti como un suceso repentino. Pienso que ahora te has referido a ello como si estuvieras aguardando una experiencia súbita “yo soy Brahman”, pero en realidad todo consiste en ir eliminando la ignorancia hasta que ya no queda duda de eso. No es algo del otro mundo. Ahora mismo lo puedes confirmar. ¿Qué eres? Eres la Conciencia ordinaria. No eres nada más que eso. La mente quiere ser más, porque se imagina que hay más, pero solo eres la Conciencia ordinaria. Solo hay Conciencia ordinaria. Repetir “yo soy la Conciencia”, en tu interior, claro que puede ser de ayuda, para programar a la mente. Puedes traer al pensamiento esa frase, siempre que tengas pensamientos de ignorancia, pensamientos de identificación con ideas o emociones.

Francisco: Lo contrario, ¿no es como empezar la casa por el tejado, o como querer llegar a la meta sin recorrer el camino?

Shams: Tienes razón. Pero tú ya tienes la casa construida. Por lo menos, lo más importante ya está. Las tres etapas de Vedanta son: escuchar, discutir y aplicar. Tú ya estás aplicando el medio de conocimiento, y siempre puedes volver a las dos fases anteriores. Ya recorriste el camino. El problema es que acaso sigues pensando que hay camino. ¿Hay camino? Para Francisco quizá lo hay, pero, ¿para ti?

Francisco: El conocimiento no puede ser claro mientras haya ideas erróneas inconscientes, ¿no es así?

Shams: Muchas ideas erróneas inconscientes suelen permanecer en la mente después de que tu verdadera identidad queda clara. Sin embargo, cuando sabes quién eres, sabes que son son solo objetos surgiendo en ti.

Francisco: En cambio, a medida que estas se derrumban el conocimiento se clarifica de forma natural. Mi comprensión es que la idea errónea principal es la de creer que yo soy un individuo, y esta idea es una especie de pulpo con múltiples tentáculos.

Shams: Bien. Pero la principal idea errónea es que hay sujeto y objetos, cuando la verdad es que solo hay sujeto. Yo creo que para estas alturas ya tienes muchas pruebas de que no eres Francisco. Pienso que lo que tu mente necesita ahora es entender que esa división aparente entre sujeto y objetos no es más que el sujeto, tú mismo.

Francisco: Antes de poder eliminar esta ignorancia esencial, deben ser removidas las múltiples pequeñas ignorancias que se derivan de ella.

Shams: ¿Por qué? Cuando entiendes de qué se trata, vas directamente hacia el corazón de la hidra; no te entretienes cortando sus infinitas cabezas. El corazón de la ignorancia es la creencia de que hay objetos aparte del sujeto. Tienes que eliminar algunas de esas “pequeñas ignorancias” para comprender con claridad en qué consiste la ignorancia más grande (la creencia de que hay sujeto y objetos) y someterla a la indagación, pero es una pérdida de tiempo dedicarte eliminar todas, que probablemente son infinitas. Al eliminar la creencia en la dualidad, el resto de sus ramificaciones no desaparecen pero son reconocidas como lo que son, aparentes objetos surgiendo en el sujeto, tú, no separados de ti.

Francisco: Estas ideas erróneas van haciéndose conscientes de forma automática al ser expuesta la mente al conocimiento, y de esta forma van siendo descartadas. Pero no es posible desechar la base de la ignorancia repitiendo una determinada fórmula y forzando a la mente a alcanzar un estado más sutil que ella misma, y que no es un estado sino Yo.

Shams: Nadie está forzando a la mente a alcanzar un estado más sutil que ella misma. Cuando digo “yo soy la Conciencia”, permito que mi mente indague en el significado. “Yo soy la Conciencia” ¿implica buscar una experiencia más sutil? No, en absoluto. Si la mente trata de hacerlo, eso puede ser sacado a la luz por medio de la indagación. Eso no quiere decir que esa sea una herramienta de indagación obligatoria. Lo fundamental es seguir separando entre tú y los objetos, esos objetos que dependen de ti, pero los cuales no pueden alterarte, porque no son reales, son solo una apariencia en ti. Son tú.

Francisco: Debo tener fe en que el conocimiento está actuando, y en que la suma del medio de conocimiento (Vedanta), el maestro cualificado y la mente cualificada (Francisco) dará como resultado moksha a su debido tiempo, y que la mente no puede hacer nada para acelerar o detener el proceso.

Shams: Más que fe, yo me referiría a confianza. Esos tres elementos que mencionas, necesitan siempre de un cuarto elemento, que es la gracia de Ishvara. El hacedor no es más que un pequeño eslabón en la cadena de la acción e Ishvara es el dador de resultados para todas las acciones. No dejes de aplicar Karma yoga, incluso aquí. Todo esto es para tomárselo con tranquilidad, para sentarse y mirar cómo es que sucede, o cómo es que no sucede. Si yo entiendo esto y entrego los resultados a Ishvara, todos mis problemas, incluído este, desaparecen. Tal vez no suceda nada. Tal vez siga todo igual, a pesar de tu fe. Si es así, ¿es ese un problema para ti? Tal vez sea un problema para Francisco. ¿Pero es un problema para ti? Tú eres moksha.

Francisco: Al contrario, su esfuerzo de acelerarlo es un obstáculo ya que se fundamenta en la creencia de que es una hacedora y de que moksha es una experiencia que alcanzar, en vez del conocimiento de mi propia naturaleza.

Shams: Bien.

Francisco: Si todo esto es correcto (y si no lo es lo será en cuanto tú me lo aclares mejor), será de por sí una idea errónea que va perdiendo fuerza. Me gustaría exponerte otras dos.

Para terminar, hay algo que mencionas en tu último mail que me ha llamado la atención. Dices que la omnisciencia está reservada a Ishvara, y no a la mente del jiva. Pero si yo soy Brahman, debería tener acceso a la mente cósmica.

Shams: Es como si quisieras que la cuerda tuviera acceso a la serpiente. Solo tú estás viendo una serpiente, pero solo hay una cuerda. La omniscencia y la voluntad y la belleza, etc, todo existe solo cuando crees que la cuerda es una serpiente. Brahman, la Conciencia, es la Conciencia. No tiene acceso a nada. ¡Porque es lo único que es!

El jiva, que es una aparición limitada en ti, posee determinadas características, entre las cuales destacan el ser solo una parte de Ishvara. Ishvara también es un objeto en ti. Es el contenedor del jiva y no al revés. La mente de Ishvara es todo el universo, todo el espacio y todo el tiempo. El saber de Ishvara (que es la suma de todos los saberes) es necesariamente también un objeto que aparece en ti, la Conciencia. Es un objeto del tamaño de la gran mente, no disponible para la pequeña mente del jiva, cuyo conocimiento es siempre limitado a lo individual. Todos esos (tanto la gran mente como la pequeña mente) son objetos… que aparecen en ti. ¿Por qué la Conciencia necesitaría esa “omnisciencia”? Eso es Maya, eso sucede en la APARENTE manifestación. Como ya dije, TÚ NO TIENES PODER, NI SABIDURÍA, NI VOLUNTAD, NI IGNORANCIA, NI EXPERIENCIA. Todo eso es creer que la cuerda es una serpiente. Solo es una cuerda. Solo es tú, la Conciencia. La “omnisciencia” solo le interesa a la mente en el mundo de la ignorancia. En realidad, lo único que importa es el Conocimiento de lo Real.

El ignorante quiere conocer los detalles de cada una de las joyas de oro que se han creado y se pueden crear. Al que sabe le basta con entender lo que es el oro.

Francisco: ¿Se puede decir que Brahman está aparentemente “atrapado” en esta mente individual?

Shams: Definitivamente, no. Parece que así es, pero Vedanta muestra que eso es imposible. No dejes de separar entre los objetos y tú. La omnisciencia es un objeto. La ignorancia es un objeto. La mente individual es claramente un objeto surgiendo en ti. ¿Cómo podría atraparte algo que surge en ti? Es como si supusieras que la imagen reflejada en el espejo afectará al espejo. El espejo es siempre el mismo. Así pasa con la Conciencia, que nunca cambia, y, sin embargo, toma aparentemente la forma de mil cosas. Todo lo que surge es un objeto. En cambio, tú no surges. Nada te causa. Y no puedes percibirte. Tú solo estás ahí. Y ya lo sabes. No tienes que encontrarte. Porque ya estás aquí. Ya eres. Quizá la mente, de inmediato, pensará: “ah, entonces soy estos pensamientos tan agradables y esta emoción de tranquilidad”. Pero, si todo eso es también un objeto, ¡no lo eres! Tú estás más allá de todo eso. Tú eres quien está leyendo esto, pero no eres el que experimenta ni la experiencia. Tú eres lo que propicia la aparición del que experimenta, que es solo una creencia, otro objeto aparente surgiendo en ti. La única esencia eres tú.

Francisco: ¿O que yo soy Brahman, pero Brahman no es yo?

Shams: ¡No! Francisco ES TÚ, PERO TÚ NO ERES Francisco. Tú eres la Conciencia. Toda la Conciencia. No una parte de la Conciencia. No una manifestación de la Conciencia. Sí, la Conciencia ilimitada, eterna, completa y total. Tú eres esa Conciencia, ahora mismo. Francisco surge en esa Conciencia y luego se va. Francisco es en Ti, pero Tú eres más allá de Francisco. Sin Ti, no podría haber Francisco. Pero, sin Francisco, sigue habiendo Tú, Conciencia. Tú eres eso donde surge todo. Y aunque esto suene majestuoso, en realidad, es lo más común del mundo. Eres muy ordinario. Eres la Conciencia ordinaria. Lo único que hay, ha habido y habrá. Saber esto es ser libre. Pero ya eres libre, porque tu esclavitud es imposible. Nada va a suceder para liberarte. Francisco no se convertirá en nada distinto y ninguna experiencia especial le traerá lo que busca. Quizá, eventualmente, la ignorancia de Francisco se irá difuminando conforme Vedanta hace su trabajo. Sin embargo, eso son solo objetos apareciendo en ti. Tú los ves como tales. Tú eres libre de todo eso.

Por favor, lee este mail tres veces o más, aunque parezca que ya lo entendiste todo. Tu actitud es la correcta, pero pienso que tu mente tiene aún activadas algunas resistencias para asumir algunas cosas básicas, así que, deliberadamente, las pasa por alto. Si tienes tiempo, también sería bueno que volvieras a leer nuestras últimas conversaciones. No dejes de separar entre tú y los objetos. Pídele moksha a Dios, pero agradécele también por la ignorancia actual. Como decía el Swami Abhedananda, el maestro más querido de James es: Take it easy. Relájate. Tómatelo con tranquilidad. Todo es perfecto así como es.

Francisco: Mil gracias por el Tattva Bodha, parece a primera vista un verdadero tesoro. Cualquier texto de Vedanta que tengas en español es de mi interés, o sea que te agradeceré que me envíes lo de Dayananda. Cuando conocí el trabajo de James estuve preocupado porque no comprendo del todo el inglés y pensaba que eso me iba a limitar. Hasta empecé a estudiar y a traducir textos suyos con un diccionario. Así que valoro inmensamente estos aportes.

Shams: Enhorabuena. Ese es el valor que tiene el medio de conocimiento (Vedanta), y reconocerlo incrementa su poder.

Francisco: He leído con atención tu email. Me quedo con que el Sí Mismo no es una sensación. Sin embargo, a veces la mente siguiendo su vieja programación trata de detener su actividad física y sus pensamientos para tratar de sentirlo, y lo cierto es que lo siente. Pero eso lleva a la confusión y ahora lo sé, porque el Sí mismo está en todo momento y es lo único real. No es una sensación, no es una experiencia, sino lo que está más allá de ellas.

Shams: Muy bien. Pero el Sí Mismo no es la tercera persona. Eres tú. No es un poco tú, no es una parte de ti, no es algo en lo que te conviertes. Tú eres por completo la Conciencia ilimitada, eterna y totalmente ordinaria. Ya. Ahora mismo. Y nunca serás algo distinto.

Francisco: En referencia al tema de la devoción, me pregunto qué sentido tiene, una vez te das cuenta de que en ti el amor fluye hacia todo, dirigirlo hacia un objeto en particular, aunque sea Krishna. ¿No se dirige ya la devoción hacia todo, desde un pájaro a una flor, a un niño, a un coche? ¿O acaso no veneran un objeto sino que la devoción es una forma de venerar el origen de todos ellos, la único real, el Sí mismo? Es posible que me haya respondido solo.

Shams: Sí, es lo has hecho.

Francisco: Por otro lado, hace cinco años que vivo en pareja. Ella es el amor de mi vida, y siento que su presencia actúa como Dios. Te explico: en momentos en los que puedo creerme un superjiva, como lo llamas, en los que me pierdo en una espiritualidad vacía, de alguna manera ella o mi relación con ella se ven perturbados, y la perturbación no cesa hasta que vuelve en mí el amor por ella, que hace bajar del cielo al jiva. Me interesa mucho tu opinión al respecto, y si crees que es positivo acentuar el sentimiento devocional hacia ella en forma de compasión y amor desinteresado.

Shams: Sí. Una relación de pareja saludable implica justamente eso: la intimidad que permite acotar al ego, educarlo, gracias a la acción constante de dar y de tomar, con base en el amor consciente. Tu pareja es Ishvara y, como tal, la relación está fundamentada en la devoción. Los Vedas, de hecho, dicen que la esposa debe ser vista como Ishvara. Es el cuarto símbolo de Ishvara… ¿Por qué? Porque, en primer lugar, el símbolo básico del Ser es la madre, después viene el padre y, en tercer lugar, está el guru (es decir, Vedanta en sí). Esto lo digo porque, si la mente no está en paz, al menos con los dos símbolos primarios del Ser, es difícil que el amor fluya de forma fácil y tranquila en el resto de las situaciones, sobre todo en la pareja. Swami Dayananda recomienda a veces, durante la meditación, visualizar a la madre o al padre. Entre menos reproches surjan, entre más gratitud y aceptación total hacia nuestros padres haya (sin importar cuál haya sido su conducta, porque no eran más que una máscara de Ishvara), la mente tendrá más paz y el corazón estará más abierto. De la misma manera, el amor a los padres (que no son otro que Ishvara), aunque parezca tan ajeno a nuestra situación actual, es lo que influye y forma nuestra capacidad de amar cada vez con mayor libertad en la pareja (que es Ishvara) y en el resto de los asuntos (que son Ishvara).

Francisco: Si te pregunto esto es porque últimamente siento un mayor amor hacia ella, que sin embargo a menudo me hace sufrir por no saber cómo canalizarlo. Es algo parecido a que trato de hacerla feliz, y al no saber cómo, sufro. ¿Es esto normal? ¿Significa que no es verdadero amor y que busco una recompensa? Yo siento que no.

Shams: Por como lo expresas, me parece normal. Aunque lo del sufrimiento lo podrías usar para indagar (que es lo que creo que estás haciendo). Antes de comenzar, hay que recordar que la experiencia depende del objeto. Que ese “amor” que experimentas depende por completo de ti y de tu idea del objeto, no del objeto. Todo amor es devoción, pero la comprensión facilita su cauce.

Entonces, lo primero que hay que entender es que el amor no es una emoción. El amor es tu naturaleza y, por lo tanto, si algo hay, y de sobra, es el amor. Todo lo que hacemos es siempre por amor. James explica que, cuando decimos que amamos a la música, a nuestro perro o a nuestro hijo, quiere decir que le prestamos atención a estas cosas. Lo haces de esta manera porque son símbolos de ti, que eres el amor. Cuando los contemplas, no haces más que invocar al Ser. Y la atención no es otra cosa que conciencia dirigida a un objeto a través de un instrumento, el cuerpo sutil. James también pone un ejemplo: si te apuntara con una pistola a la cabeza y te pidiera hacer algo, definitivamente pondrías atención a mi solicitud, no porque ames lo que estás haciendo, sino porque amas tu vida. La motivación siempre, en todas las circunstancias, para todos, es el amor. Cuando sabes que eres la conciencia, sabes también que eres el amor. Te sabes amante y amado. Mientras lo ignoras, buscas el amor afuera. Conforme vas reconociendo tu verdadera identidad, estás seguro sobre tu plenitud. Y el amor incondicional no encuentra distinción. ¿Por qué limitar tu amor a un solo ser si puedes amarlos a todos? Sin embargo, esto no implica que la persona no sentirá el deseo de expresar su amor en una relación de pareja con otro ser humano.

Por eso, lo segundo que hay que entender es que, para fluir en todas las relaciones, el amor necesita orden. Si no, es como un río sin cauces. Es decir, se requiere un Dharma del amor. ¿Y cuál es el Dharma del amor en la relación de pareja? Ser iguales, estar al mismo nivel. Ese es el Dharma de la pareja. Una con su energía de mujer y el otro con su energía de hombre, pero ambos siempre al mismo nivel. Esto parece obvio, pero no lo es tanto cuando lo comparamos con otra relación donde lo sano es exactamente lo contrario. Por ejemplo, en el caso de la madre y el hijo, la madre necesariamente debe ser vista y comprendida como algo mucho más grande que el hijo. Porque uno fue quien le pasó la vida al otro, estar al mismo nivel en este caso, violaría el orden. Ahora te podrías preguntar, ¿al tratar de hacer feliz a mi pareja, la estoy viendo como a una igual? ¿Al verla como si yo tuviera que darle algo que a ella le falta, estoy reconociendo su fuerza? ¿Estoy yo permitiendo que ella me dé a mí algo en la misma medida en que yo le doy? Tal vez no estoy violando este orden (una pista: todos lo hacemos, en cierta medida), pero ¿por qué me siento incómodo?

Sea cual sea la respuesta, no vale la pena culparse y decir que no es verdadero amor. Todo el amor es siempre verdadero. Y la otra pregunta: ¿buscas recompensa? El ego siempre tiene una agenda secreta y el ego casi siempre está implicado. Siempre hay algo de esto. A veces este ego se ve cómo algo malo o rechazable, pero, si sabemos que todo es Ishvara, ¿por qué tendríamos que pensar mal sobre el ego? Lo que corresponde es aceptarlo y observar sus dinámicas. El ego no tiene más realidad que un sueño, es solo la creencia de ser un hacedor, y sus mecanismos de acción son sobre todo conservadores. Siempre encontrarás motivaciones egoicas, pero cada vez menos... Y si quieres saber si amas solo por ti, la respuesta es sí. Pero, ¿qué no haces solo por ti? Todo es siempre solo por ti. No hay adharma (violación del Dharma) en eso. La clave, más bien, es ampliar la idea de ti. Quien eres en realidad no se detiene en Francisco, sino que abarca a todos los seres de la creación y está más allá de eso.

Otra gran verdad con respecto a la pareja es que la pareja no te puede hacer feliz ni infeliz. Quien es feliz o infeliz, lo es a pesar de la pareja. Creer que el compañero puede hacer algo al respecto es una ilusión. A un compañero le toca apoyar y respetar al otro, sin intentar salvarlo. Al saber esto, hay mayor libertad para amar incondicionalmente respetando el destino del ser amado.

Francisco: Comprendo que el sufrimiento es una experiencia más, pero quiero saber por qué ocurre, si forma parte del hecho de amar realmente o viene dado por contenidos inconscientes de la mente.

Shams: Sufrimiento no es lo mismo que dolor. Recuerda que el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional. El dolor aparece cuando te lastimas el cuerpo o cuando por una herida emocional. El sufrimiento ocurre cuando quieres alargar una situación placentera o evitar una dolorosa.

A veces uno siente tanto amor que duele en el corazón, pero es un dolor dulce, devoto, que no quiere cambiar nada. Si, por el contrario, es un sufrimiento que te lastima, porque crees que tienes que hacer algo para mejorar alguna situación o para escapar de otra, entonces se aplica lo que has dicho de los contenidos inconscientes (vasanas), que son básicamente preferencias y desagrados, cosas que le gustan al individuo y cosas que no le gustan. Sea como sea, el indagador no reprime ni proyecta todo esto, sino que toma la actitud de Karma Yoga (me imagino que ya conoces este importante tópico).

Francisco: Imprimí tu email y lo he estado leyendo y releyendo unas cuantas veces. Me ha aclarado muchísimo muchos puntos confusos de mi práctica. De hecho me he dado cuenta de que no comprendía con claridad lo que era realmente la indagación. Aunque me ha costado comprender algunos puntos, no creo que vayas rápido con tus explicaciones, y si te va bien te agradecería inmensamente nuevos aportes, ya que estoy sediento. Tus explicaciones me han aportado algunas revelaciones menos teóricas que las de los libros y más prácticas, por lo que te estoy infinitamente agradecido. Después de estudiar tus explicaciones, comprendo la metáfora del salmón que nada a contracorriente. La indagación es una tarea titánica pero también siento que es lo que siempre había buscado, el método último para liberarme. Estoy totalmente de acuerdo. Aunque parezca que la mente lucha contra todo un mundo de ignorancia (y en cierto nivel, así es), también es cierto que la sed de Conocimiento no te permitiría hacer otra cosa. En ese sentido, en realidad esta labor titánica es lo único posible y, por lo tanto, lo más fácil.

Si te parece bien te voy relatar lo que yo he comprendido por si tú quieres puntualizar o aclarar algo, perdona si está un poco desordenado.

La indagación consiste en separar de forma sistemática lo real de lo aparente, siendo consciente en cada momento de la diferencia entre yo, el sujeto, que es lo único real, y los objetos que aparecen en la consciencia, que pueden tomar la forma de situaciones, personas, pensamientos, emociones…

Shams: Exacto. Así es.

Francisco: Consiste en destruir la identificación con todo lo que yo no soy, comprendiendo que los objetos están sujetos al cambio, son efímeros, y por lo tanto no me pueden aportar la felicidad duradera. En mí aparecen y en mí desaparecen, y yo soy lo único que permanece.

Shams: Sí. Bien dicho.

Francisco: Al meditar sobre este conocimiento, que no deja de ser un pensamiento que aparece en la conciencia, es importante contemplar su significado, ya que al hacerlo se revela el auténtico Conocimiento, que soy Yo. Gracias, porque ahora comprendo lo que es la indagación. Me doy cuenta de que la he practicado desde que comencé a meditar hace años… pero sin saberlo, de forma torpe e inconsciente, sin tener el conocimiento ni saber distinguir con claridad lo real de lo aparente.

Shams: ¡Muy bien! La indagación sucede de manera natural cuando la mente está libre de miedo y deseo. Como lo había mencionado, los niños la practican. Todos, en general, la hemos experimentado en los momentos de sattva (mente en paz, luminosa y atenta). Vedanta es la Ciencia de la indagación, el mapa del indagador. Porque también es cierto que podemos indagar todo lo que queramos pero, sin una señal que nos muestre hacia donde mirar, es imposible desarrollar conocimiento firme sobre el cual seguir desarrollando más indagación.

Francisco: Tienes razón cuando dices que no hay que retener el conocimiento, pues en realidad el Conocimiento es lo único que existe. El conocimiento de que existo es lo único real, que no depende de ninguna experiencia, que sé con seguridad y que no cambia jamás. Es quizás lo único que vale la pena saber.

Shams: Exacto. No obstante, durante la indagación sí es necesario retener el conocimiento en la mente, para eliminar la ignorancia (que se manifiesta como ideas erróneas) sobre mi identidad.

Francisco: También me doy cuenta de que no puedo perderme en nada, ya que siempre soy. Sin embargo, ¿cómo es posible esta confusión que nos lleva a identificarnos con objetos y perder de vista nuestra esencia?

Shams: Lo llamamos bella e inteligente ignorancia: Maya. El poder que tiene Brahman para hacer posible lo imposible.

Francisco: Desde que me has escrito me estoy enfocando en la sensación de ser, de existir, observando todo sin implicarme. A veces necesito utilizar frases como “soy el Sí Mismo”, “esto (una situación) no es real”, “soy lo único que existe”, en momentos en los que caigo en la ilusión de creer que puedo perderme en alguna experiencia. Pero a menudo conservo la sensación de Ser sin necesidad de repetir nada, tal como me has sugerido.

Shams: Hay una parte que está muy bien: utilizar frases para traer a la mente al conocimiento (porque todo este conocimiento que estamos trayendo es solo para la mente). Pero es importante que mires que ser no es una sensación. La sensación sucede en ti. No es tú. Cuando no hay sensación de ser también estás tú. Date cuenta de que también eres libre de la percepción. Desmantela la idea de la percepción. Date cuenta de que también es una creencia que se fundamenta en la noción de que hay un experimentador que está experimentando el mundo. Eso es totalmente adyacente. No significa que, en algún momento, vas a experimentar la no experiencia. No. Solo es el reconocimiento de que todo lo experimentado es irreal. Todo lo que puedas experimentar no es real. El mismo experimentador no es real. Lo único real es el conocimiento de que tú eres real.

Permítele a la mente abandonar el deseo de experimentar algo que es infinitamente más sutil que ella: Tú. A ti no te puede experimentar la mente. Es como si quisieras que un martillo o un destornillador tuvieran una percepción de ti. Son solo herramientas para ti. Sucede lo mismo con la mente. Es tu herramienta y, como tal, es perfecta. En su misma naturaleza está aceptar que ella misma no tiene una realidad separada de ti. Y que solo tú eres real. Tú, que estás más allá de la experiencia. Para ser no necesitas “estar siendo”. Ya eres.

Francisco: El ego o la sensación de individuo limitado es un pensamiento en la Consciencia que tal como ha venido se irá, ya que no tiene realidad, es algo aparente. Igual que un día comencé a creer que era Francisco y a fabricarme una identidad limitada en torno a él, un día esa creencia se marchará y devendré consciente de que soy el Sí Mismo, cosa que en realidad va sucediendo constantemente, una y otra vez, como el parpadeo de una llama que se extingue.

Shams: Sí, Francisco. Creo que todo esto y lo anterior ya lo sabías en cierta forma, pero ponerlo en diálogo con Vedanta ha sido fundamental para que las ideas correctas tomaran el gran peso que tienen para la mente.

Francisco: Nunca pensé que la indagación fuera una forma de devoción (siempre pensé que ésta consistía en adorar la forma de un dios buscando salvar una dualidad inexistente para tener una experiencia mística). Aunque pensándolo no hay mayor adoración a Dios que ésta, en la que uno comprende que siempre ha sido Él. También pensaba que la oración era una forma de reforzar la dualidad, aunque tal como también me sugieres ahora pido con pasión aprender a separar lo real de lo aparente y me doy cuenta de que al hacerlo soy yo mismo pidiéndomelo a mí mismo, no hay una dualidad.

Shams: Sí. Además es una lección de humildad para el jiva (individuo). Quienes se forman en Vedanta tradicional dentro de la cultura india tienen muy claro el papel del jiva, y por eso casi nunca hay casos de personas que se ven a sí mismas como superjivas, superindividuos. Esa fantasía, de la cual todos adolescemos un poco en Occidente (impulsados por esta sociedad promotora del ego), se elimina con la devoción a Dios. En realidad, cuando se comprende cómo es, el resultado es alivio pura para la mente y el ego. Todo lo que podría atribuirme a mí, todos mis aparentes atributos, en realidad le pertenecen a Allah. Y esta actitud también es la fuente de karma yoga: todas las causas y los resultados pertenecen a Dios y me entrego por completo a su voluntad porque, después de todo, nunca ha sido de otra manera.

James y Sundari, por ejemplo, después de varios años de haber alcanzado moksha y siendo conocedores a profundidad de toda la enseñanza de la no dualidad, como individuos siguen haciendo algunas prácticas devocionales a Krishna. ¿Por qué lo hacen si saben que ya no necesitan nada? No lo hacen para ser felices, sino porque son felices. La devoción, poco a poco, deja de ser un medio para solicitar la felicidad, y se convierte en una manifestación de esta.

Francisco: Te agradecería inmensamente que me corrijas si me equivoco en algo. Me has aclarado mucho y pienso que ahora puedo tener una práctica sostenida de la indagación, pero que también permanece la ignorancia y que tu sabiduría es una luz para mí.

Shams: Tus ideas se aclararon rápidamente y con profundidad. La recompensa está en la misma claridad que alcanza la mente. En verdad no tengo sabiduría sino simple aplicación de la enseñanza impersonal que amablemente me mostró James Swartz (y sus discípulos), que no es más que una de las máscaras de Ishvara (Dios). Con la inteligencia de tu mente (que le pertenece solo a Dios), y conociendo los tópicos principales de Vedanta (Vedanta es tu caja de herramientas), tú también comienzas a desarrollar la capacidad de aplicar y desplegar las enseñanzas de Vedanta en ti. Tú eres la luz y la fuente de toda sabiduría. Ahora que identificaste que hay ignorancia en ti, ¿tiene algo que ver esa ignorancia contigo? ¿Te limita de alguna forma esa ignorancia?

Francisco: Comprendo que eres el Sí Mismo ayudándose a sí mismo, ¿no es así?

Shams: Sí, pero solo en apariencia. Y tú eres el Sí Mismo recibiendo ayuda de Sí Mismo en APARIENCIA. Porque el Sí Mismo es libre de acción.