Tag Archives: obstáculos

Román: Quizá pueda parecer que he dado más validez al mito que a la racionalidad porque me referí a que el mito igual podría ir mejor a las personas con poca cultura. Así que me gustaría aclarar el tema al respecto, y asumiendo el uso de la terminología vedanta que me aportas: evidentemente, la racionalidad es la que da comprensión y garantías a esa comprensión de "yo soy la Conciencia". Esa garantía racional es, por supuesto, superior a cualquier fe. Porque, cualquier persona racional se da cuenta de que la fe siempre puede estar sujeta a error y la lógica tautológica no.

Shams: Aquí hay algo importante que quizá se te escapa. La “garantía racional” es provisional. Sólo sirve para la aplicación (y no es la única manera). Después, cuando la ignorancia se va, pierde su valor. Si nuestra libertad depende solo de su explicación racional, entonces no tiene ningún valor. La libertad depende del hecho innegable de que somos libres, lo creamos o no.

...continue reading

Francisco: Tienes razón, “yo soy aquello donde aparecen y desaparecen los objetos”. No es una frase teórica, sino lo que puedo comprobar a cada instante. Se ciñe completamente a la verdad. Quería consultarte pero quizás no hace falta: resulta que, a veces, pudiera parecer que hay muchas mentes y que en cada una de ellas hay objetos que aparecen y desaparecen. Por ejemplo, Juan va por la calle y aunque mi percepción de Juan aparezca y se marche, me daba la sensación de que Juan podía tener la misma percepción acerca de mí, y que por lo tanto había varios puntos de vista de la Conciencia. Pero las múltiples mentes (que en realidad son una), en las que aparecen y desaparecen objetos, también son un objeto. Además, la Conciencia no puede tener distintos puntos de vista porque carece de atributos. Es libre de percepción.

Shams: Exacto. En términos reales, solo hay un punto de vista y es absoluto y libre de la percepción. La mente, en realidad, no es una observadora, sino parte de lo observado.

Francisco: En general no quiero cambiar a nadie ni hacerle saber que “yo soy la consciencia”, aunque hace poco tuve una discusión con un conocido sobre Ishvara y karma yoga, traté de convencerle de que todo suceso viene de la Gracia, y salí bastante escaldado. Siempre expreso mis puntos de vista y los defiendo, lo cual entiendo que es bueno, aunque en ocasiones me sobrepaso y trato de convencer a mi interlocutor. Cuando no lo consigo, que es casi siempre, me siento decepcionado y muy solo. Sin embargo, esto cada vez sucede menos, ya que comprendo que cada jiva es distinto y está en su momento, y además es perfecto tal como es, con su ignorancia incluida.

Shams: En general, creo que la actitud que describes es adecuada. Aún así, me gustaría poner en duda la idea de que “es bueno” expresar tus puntos de vista y defenderlos. ¿Por qué? Porque se deben únicamente a los vasanas. El desapego, que es una de las cualificaciones para Vedanta, nos permite, como dirían en algunos círculos, reducir la “importancia personal”. Nosotros lo llamamos desapego. De hecho, las enseñanzas en Vedanta no son para discutir ni para convencer, son solo herramientas que sirven en un momento del camino a quien quiere utilizarlas. En algún punto, dejan de tener sentido. Desde karma yoga, hasta la enseñanza sobre los objetos apareciendo en ti, son solo útiles en determinados momentos. Al final solo quedas tú. Y a ti nadie tiene que defenderte.

Al igual que Adi Shankara, James ha dirigido duras críticas y ha propiciado el debate contra posturas “espirituales” que generan confusión sobre la meta y los métodos del camino espiritual. El motivo de esto, sin embargo, no es defender puntos de vista, sino preservar Advaita Vedanta, para que pueda seguir siendo útil para las próximas generaciones. No hay preferencias ni aversiones personales ahí, sino el Conocimiento hablando. Eso es Dharma.

A nosotros, que no somos maestros responsables del linaje, no nos corresponde discutir ni defender nada en ese aspecto. Cuando lo hacemos, como lo has dicho, solo estamos expresando puntos de vista con motivaciones personales. ¿Por qué la mente tendría que seguir defendiendo algo como “puntos de vista personales”? En las redes sociales, eso es muy claro. Todos tienen algo que defender y ese algo siempre es lo que creemos ser: una persona.

Tú eres la Conciencia y la Conciencia abarca y permite todo. Eso incluye obviamente dejar que el jiva exprese sus vasanas, sus ideas, pero también le da la libertad de callarse. Su motivación deja de ser sus creencias, y es más bien el Dharma, lo correcto, sí mismo. Y el Dharma no nos pide evangelizar. Al contrario, entre más sabes, más te callas. No porque tengas el conocimiento de algo especial, sino simplemente porque aceptas que así está bien, como bien lo has expresado. Te das cuenta también que, aunque se haga firme el Conocimiento del Ser, eso no le quitará al jiva la ignorancia sobre muchas otras cosas, pero el sattva que ahora crece en su mente incrementará su capacidad de escuchar y aprender si así lo desea. A veces defenderá puntos de vista, pero lo hará con desapego y alineado con el Dharma.

Francisco: Tengo un amigo que tiene esquizofrenia. Me llama a menudo y me expresa cosas muy sabias y al mismo tiempo paranoias y miedos irracionales. Él me hace preguntas y yo trato de aconsejarle, aunque ha llegado un momento en que me siento impotente. Me gustaría saber qué dice Vedanta sobre este tipo de mentes trastornadas, en el sentido de que no parecen dominadas por tamas, rajas ni por sattva, o por todos ellas a la vez.

Shams: Recuerda que Vedanta solo tiene un objeto de conocimiento, que es el Sí mismo. Por eso, Vedanta no dice directamente nada al respecto. Podemos sacar conclusiones, sin embargo.

Las enfermedades mentales de ese tipo tienen que ver con una estructura del ego desintegrada. Como en el resto de las mentes (y como todo en el mundo), estas mentes con alteraciones también son los tres gunas. La diferencia es que el ego rector no es un ego “sano”. Por lo cual, a veces el comportamiento es normal, pero en otras ocasiones surgen ideas totalmente fuera de contexto. Y es que el intelecto no posee un punto de referencia. En muchas ocasiones, debido a la ausencia de fronteras en el ego, se podría decir que la mente de una persona con psicosis se ha fundido con Ishvara, como Cuerpo Causal. Esto le da acceso a contenido sattvico, pero también a contenido tamásico y rajasico. Puesto que no hay un ego para regular el asunto, las experiencias son perturbadoras: así como pueden surgir ideas brillantes, surgen también terrores infantiles o pensamientos absurdos.

Tal vez me equivoco (quizá solo lo escribiste como una expresión), pero, en relación con la idea de que te sientes impotente cuando no puedes ayudar a tu amigo) me gustaría sugerirte que revises las razones por las que te sientes inclinado a “ayudar” o (en vista también del párrafo anterior) a sostener una postura. Ayudar es maravilloso y también es muy gratificante expresar las ideas a las que se inclinan nuestros vasanas, pero la indagación nos pide también revisar la motivación de este tipo de cosas.

Francisco: Para empezar, me gustaría entender qué son vasanas no aprisionadores, y por qué dices que con el reconocimiento del Ser se agotan. Parece una contradicción. ¿Se agotan los vasanas o el hecho de que sean aprisionadores?

Shams: Un vasana aprisionador es aquel ante el cual el individuo prácticamente no puede hacer otra cosa más que actuar. No tiene opción, pues la presión que genera no se irá sino hasta que se efectúe la acción. El vasana aprisionador te obliga a decir o hacer algo que probablemente producirá karma no deseado. Por el contrario, ante el vasana no aprisionador la mente advierte una inclinación o una aversión, pero tiene la opción de no entregarse a ella.

Los (1) vasanas aprisionadores, pueden volverse (2) no aprisionadores, y estos, a su vez, pueden (3) desaparecer. ¿Qué es lo que vuelve no aprisionador a un vasana y después permite que se agote? Básicamente, es la comprensión de que el gozo no está en el objeto sino en el sujeto.

Francisco: Me he dado cuenta de que la vida es una vasana. Todo son vasanas. Como dices, el individuo es un amasijo de vasanas. Por lo tanto, en el caso de que los vasanas se agoten, el organismo ya no tiene motivación, le falta el motor para seguir en samsara, y entonces, ¿no debería morir?

Shams: Cierto, cuando los vasanas se agotan los cuerpos mueren. Los cuerpos son solo karma alojado en forma de vasanas en el cuerpo causal.

Francisco: Cuando un individuo reconoce al Sí mismo, ¿qué le impulsa a permanecer en este mundo?

Shams: Reconocer al Sí Mismo no equivale a eliminar los vasanas. Reconocer al Sí Mismo es darte cuenta de que tú eres el Sí Mismo, y que el individuo es un objeto en ti. El individuo mantiene sus vasanas intactos y, básicamente, a Ishvara no le importa si está iluminado o no. Él le seguirá entregando al individuo los resultados de todas sus acciones pasadas. Y los karmas seguirán apareciendo en forma de individuo, quien durará tanto como los karmas duren. Pero… los vasanas (relacionados con esos karmas) son incontables. Si el individuo siguiera el camino de la actualización del Ser, lo cual es, hasta cierto punto, inevitable, sus vasanas negativos comenzarían a agotarse. Aún así, eso no equivaldría a eliminar todos los vasanas de inmediato.

Muchos jnanis optan por dejar de ocuparse en la mente. Se dan cuenta de que los vasanas (aprisionadores o no aprisionadores) son otro objeto surgiendo en ellos. Así que no se molestan en indagar sobre los aspectos negativos de su mente, pues saben que no tiene nada que ver con ellos. Esa también es la razón de que la mayoría de los jnanis sean gente normal y algunos de ellos, con una mente negativa (pues el Ser no se ha actualizado). Como ya dije, la diferencia es que, al saber quién eres, sabes también que ningún vasana te limita, lo cual destruye el sufrimiento.

Francisco: ¿Desarrolla vasanas positivos como el deseo de ayudar o servir?

Shams: No. La razón de que cualquier vasana se forme es la ignorancia. Por ignorancia de su verdadera identidad, porque creer que el Ser es incompleto, la mente busca lo Real en los objetos, lo cual forma hábitos, como los surcos que crea el agua al repetir su paso sobre un sitio. ¿A qué me refiero con que busca los Real en los objetos? Me remito a una explicación de mails anteriores, donde se dijo que el deseador busca al objeto deseado por el placer que le produce la desaparición del deseo, que implica la desaparición del deseador. Cuando no hay deseador, por un instante, estoy solo yo. Así que, en realidad, todo el tiempo solo busco a lo Real, a Mí. Mi deseo de papas fritas es, en realidad, deseo de Mí Mismo, deseo de liberarme del deseador. Y si vuelvo a recurrir a las papas fritas para compensar este deseo de liberación, estoy contribuyendo al crecimiento de mi vasana por las papas fritas.

Por lo tanto, una vez que el Conocimiento de ti mismo es firme, ningún otro vasana se formará. Solo estarán en juego los vasanas existentes antes de que la ignorancia desapareciera. Pero no son un par de vasanas. Son millones, quizá miles de millones. Por eso, el deseador seguirá deseando papas fritas, pero tú sabrás que no eres el deseador.

Francisco: Me he dado cuenta de que, aunque siguen apareciendo y desapareciendo múltiples vasanas menores, el vasana que ha sido el centro de la vida de Francisco ha sido el de buscar el conocimiento, tal como me has ayudado a comprender en tu último email. Ahora este vasana es más poderoso y consciente, ya que antes de descubrir el Vedanta creía que el conocimiento venía después de la experiencia, con lo cual me afanaba por alcanzar experiencias especiales y mantenerlas una vez logradas (siempre infructuosamente).

Shams: Si seguimos la enseñanza de la reencarnación, podemos decir que el desarrollo de este vasana por el Conocimiento es el resultado de acciones positivas en vidas pasadas. Esto lo digo como nota al margen (la enseñanza de la reencarnación, en sí, no es importante para Vedanta) y para hacer notar que esta inclinación por el conocimiento es también un karma, el resultado de una acción.

Como todo vasana, el vasana por el Conocimiento es nacido de la ignorancia. Si fueras libre de ignorancia, ¿seguirías buscando el Conocimiento? Entonces el vasana ya no tendría sentido. Y tampoco se formarían más vasanas. Ni negativos ni positivos.

Un pregunta más: ¿en realidad estás limitado por esta ignorancia y este conocimiento?

Francisco: Sin embargo, más confundido o menos, he sido un buscador desde que tengo uso de razón, y dejé de lado toda ocupación normal como estudiar y trabajar. Al hacerlo, sentía la felicidad de cumplir com mi Dharma, despreciando al hacerlo la felicidad del placer y la seguridad, de kama y artha, tal como hacía la mayoría de gente. Necesitaba este vasana para tener una identidad, ya que no me hallaba en nada más. No me motivaba nada más, y cada sueño o ideal que implicara alcanzar placer o seguridad se derrumbaba muy pronto.

Shams: Esa historia, ¿es tu historia o es la historia de Francisco? ¿Y qué es Francisco? Conoces muy bien la respuesta, pero la indagación constante debe traerlo a la mente una y otra vez. La ignorancia es un hueso duro de roer, pero solo se va con la aplicación constante.

Francisco: Ahora me doy cuenta de que moksha es el único estado, mi estado natural, y por lo tanto siento que el vasana de buscar también puede ser aprisionador.

Shams: Todo depende de cómo entiendas la búsqueda. Si te “aprisiona” la búsqueda de conocimiento, vas por buen camino. En realidad, el Conocimiento, por sí mismo, elimina los vasanas. Así que ese aprisionar sería, paradójicamente, el impulso para eliminar toda prisión. La ignorancia genera la idea de que la acción puede producir la liberación. Todos nuestros actos son para liberarnos, y los vasanas son, finalmente, esos actos. Sin embargo, ninguna acción libera. De no ser la acción de indagar. El deseo ferviente de moksha es una cualificación totalmente necesaria. No es un obstáculo. Pero si vives la búsqueda desde la perspectiva del individuo, ya te imaginarás la de nuevos obstáculos que te esperan.

Percibo, pues, dos ideas que me parecen incorrectas:

El vasana de buscar puede ser aprisionador, es decir, algo negativo”: El deseo ferviente de moksha es totalmente positivo. Y no es el único vasana ùtil y positivo. La vida está formada y fortalecida por millones de vasanas positivos. Si sabes que esta realidad es no dual, sabes que los vasanas son la Conciencia.

Los vasanas aprisionadores me limitan”: los vasanas aprisionadores toman al individuo y ejercen presión sobre la mente, pero la idea de que te limitan a TI, la Conciencia, es una ilusión.

Francisco: Me apetece ser normal y encontrar finalmente una profesión, vivir con más gente (siempre he sido un ermitaño), y dejar de basar mi identidad en ser una persona espiritual.

Shams: ¿A quién le apetece esto? ¿Y por qué le apetece? ¿Supones que el hallar una profesión y el cambiar tu vida social te hará más adecuado, completo? ¿Entonces eres inadecuado e incompleto ahora? ¿Cambiarás tu identidad “espiritual” por una identidad “no espiritual”? ¿Cuál es tu verdadera identidad? ¿A esa verdadera identidad le afectan las otras identidades?

Por lo que me cuentas, parece que has construido una vida de renunciante. Sin embargo, también parece que esta nació de una dualidad de la mente. Si rechazabas al mundo, a la sociedad, etc., entonces la renuncia se formó como el opuesto a la vida mundana. La verdadera renuncia, sin embargo, no es un esfuerzo y no implica una dualidad con nada, no implica rechazar nada. Cuando el individuo está listo, e Ishvara así lo quiere, los karmas ya no lo atan, y las preferencias de la mente se ven igual que las cosas que le disgustaban. Por eso, la verdadera renuncia no es construida por el hacedor. Uno puede ser renunciante viviendo en la ciudad y trabajando en cualquier cosa. Y al mismo tiempo, hay miles de samsaris (personas apegadas al mundo) viviendo recluidos en cuevas y templos.

Como sabrás, tu deseo de “encontrar una profesión” no es nuevo, pero, gracias a la indagación y a la creciente claridad en tu mente, puedes reconocerlo. También es un signo de madurez en el mundo. Pero... solo en el mundo... Porque, para que la mente se encuentre lista para moksha, estos deseos fundamentales (sexo, dinero, profesión) deben haber sido reconocidos por la mente como vacíos. ¿A qué me refiero con esto? No a que la mente debe eliminarlos, sino que debe reconocer que la felicidad no se encuentra en ellos. Deben dejar se ser aprisionadores. La mayor parte de las veces, esto solo puede ser reconocido yendo tras ellos, cumpliéndolos.

Así que, como parte de la búsqueda de Francisco, le toca mirarse con sinceridad. Preguntarse qué tan fuerte es este deseo. Tomando en cuenta que, para reconocer su verdadera identidad, su único deseo aprisionador debe ser moksha, antes hay que gestionar los otros deseos grandes, realizándolos con karma yoga o descartándolos con indagación.

Como en la ocasión pasada, creo que no tengo suficiente información al respecto. Si lo consideras necesario, puedes contarme más.

Por ahora, me gustaría agregar algo. Arriba has comentado sobre que te alejaste de “toda ocupación normal, como estudiar o trabajar”. Es importante, desde la perspectiva del Dharma del buscador, revisar cada detalle del estilo de vida. Eso incluye la fuente de ingresos. Si no trabajas, ¿de dónde vienen estos ingresos? Por ejemplo, si vinieran de tus padres, creo que el deseo de salir a trabajar y ganar el dinero por uno mismo, no solo es válido sino totalmente necesario. El Dharma de un adulto es independizarse por completo de los padres, lo cual implica encontrar el propio sustento. Por lo general, es un requisito básico para cumplir con las cualificaciones de una mente madura.

Francisco: Me doy cuenta de mi normalidad, y de que la vida yóguica es un vasana más, que no cumple lo que promete.

Shams: Ey, un momento, chaval… Todo depende de lo que entiendas por vida yóguica. Porque el yoga que Krishna enseña siempre cumple lo que promete. Es más, el yoga es eso que cumple lo que promete: ofrece un método para obtener un resultado (una mente pura) y lo cumple con creces.

Aquí el problema es dónde hizo el individuo su “vida yóguica”. Si la hizo en el mundo para construir una apariencia, en definitiva no cumplirá lo que promete. No obstante, ahora que la aplica en la mente, como Krishna enseña y como debe ser, el individuo está viendo sus frutos con una velocidad que, si pudiera contemplar desde cierta distancia, le sorprendería.

Francisco: ¿Es diferente el vasana por el conocimiento? Me doy cuenta de que sí lo es, ya que no promete nada que no tengas. Simplemente te recuerda que lo que buscas ya lo eres. Por lo tanto, quizás se podría definir como el vasana que pone fin a los vasanas aprisionadores.

Shams: Quizá. pero hay que recordar que, como vasana, es solo un vasana. Lo que importa no es el vasana, sino lo que hay en el vasana. Y el Conocimiento, en sí, ¿promete algo? Solo te está describiendo.

Francisco: En realidad, hay un miedo a desprenderse de la identidad del buscador, y estoy tratando de sustituirla por otra clase de identidad, buscando una profesión. He trabajado de muchas cosas, pero por poco tiempo, y ahora me gustaría saber hacer algo que me guste aportando algo a la gente.

Shams: ¿Y a quién le importa una identidad limitada? Solo al individuo. ¿Eres el individuo?

El “svadharma” es el nombre del Dharma individual. Cada quien tiene uno. El individuo que lo sigue es un individuo razonablemente feliz. Al individuo hay que permitirle que haga lo que su naturaleza le solicita. El individuo se pregunta, ¿qué es lo que Ishvara desea de mí? Y vive de esa forma. Si no siguiera su camino, estaría violando el Dharma y, en consecuencia, se sentiría desgraciado. Pero ese seguir el svadharma, lo haces solo por ti, no por los demás.

Por otro lado...

El mejor aporte que puede hacer un individuo a “la gente”, es conocer su verdadera identidad. Solo entonces comprende que no hay “gente”. La ayuda que entregan los individuos que no conocen al Sí Mismo la dan siempre desde la compensación, porque siempre desean obtener algo, siempre hay el deseo (oculto o no) de sentirse más adecuados. Siempre. En realidad, querer ayudar a “la gente” es pensar que hay otros, lo cual es ignorancia. Todo es la Conciencia y todo está fundamentalmente bien. Quien se esfuerza por ser servicial y amoroso no está haciendo más que crear una identidad, falsa como todas. Indaga sobre este deseo. ¿Opaca a tu deseo de moksha?

Francisco: ¿Crees que esto es bueno? Y en este caso, ¿qué clase de trabajo podría hacer? La pregunta viene dada por el hecho de que no hay nada que motive especialmente, pues sé que el placer que pueda encontrar en un trabajo es sólo una gota de agua en el océano de moksha.

Shams: Todo es bueno, porque todo eres tú. Cada uno de nosotros tenemos una inclinación a actuar en el mundo y Vedanta no nos pide que nos aislemos de ello. Al contrario, nos da las herramientas para permanecer en el mundo de cada día mientras profundizamos en la práctica.

Al indagador cualificado, sin embargo, solo le importa una cosa. Cuando sabe con claridad que lo que busca es el Conocimiento, es como un pez fuera del agua, haciendo todo lo posible por volver a ella. Solo realiza los vasanas que son necesarios para sostener la vida (comida, vestido, cobijo, etc.), y deja a un lado los vasanas gratuitos (entretenimiento, mejora personal, poder, etc.), y así la mente se vuelve muy pacífica e introvertida, lo cual permite que la indagación suceda de manera automática. Es decir, no le interesa tener un título, ni hacer dinero, ni fundar empresas, ni ser reconocido, ni dejar una obra. Esto no sucede como resultado del rechazo de esos vasanas, sino que, a través de la vida y la indagación, los vasanas se han vuelto no aprisionadores. Se puede decir que el indagador está de vuelta de todo eso, pero no por rechazo o negación. Es como si a ese pez fuera del agua le ofrecieras un título, dinero, empresas, reconocimiento, cuando el pez solo necesita agua. Claro, el jiva seguirá teniendo su inclinación de vida, pero su búsqueda de sentido ya no estará enfocada en eso.

No sé cuál sea tu situación, pero si tu fuente actual de ingresos económicos te diera lo suficiente para vivir y te dejara tener mucho tiempo libre (tomando en cuenta que fuera tu propio dinero, ganado por ti, como ya se dijo), además de que (por lo que entiendo) vives en un lugar silencioso y sáttvico, ¿por qué querrías cambiar esa situación? Si fuera así, la respuesta sería porque te sientes inadecuado y tienes la creencia de que cambiar de situación por fin te volverá adecuado. Esa es casi la única razón por la cual las personas cambian de trabajos y quieren diplomas.

No obstante, si es fuerte el deseo de algo más (el deseo de hacer), es importante que mires ese deseo. ¿Qué tan aprisionador es el deseo? Si lo fuera en gran medida, no sería posible descartarlo con pura indagación. Entonces, habría que realizarlo. Uno puede preguntarse: ¿Qué clase de trabajo quiero y puedo hacer? ¿Para qué lo quiero hacer? ¿Cuál es mi objetivo? ¿Mi objetivo es hacer dinero? ¿Es “realizarme profesionalmente”? Si no sabes cuál es tu svadharma, pregúntate: ¿qué actividad hago gratis y haría gratis por siempre? ¿Qué tan importante es mi deseo de que se me reconozca en ese ámbito? ¿Qué es lo que me gustaría demostrarme a mí mismo? Si no lo pudiera seguir haciendo, ¿me sentiría incompleto, ilimitado?

Francisco: Sé, sin embargo, que todo será como tiene que ser, y que la mejor actitud es la de karma yoga. Hacer lo que tenga que hacer sin esperar ningún resultado.

Shams: Cierto.Y mirando que todo es un regalo de Dios.

Francisco: Ya no siento tanto la presión del samskara...

Shams: Muy bien. Sacar un vasana a la luz (y practicar la indagación) reduce la presión que este ejerce.

Francisco: Esto enlaza con el capítulo 6 del libro de James, que me acabo de leer en español, aunque no muy profundamente por el momento. Sin embargo, me parece entender que una vez percibida una situación de una determinada manera, como en el caso de este niño que se siente falto de afecto en un determinado momento, esta situación queda grabada inmediatamente en forma de dolor, que da lugar a la tendencia-vasana consistente en tratar de subsanar este dolor y recuperar la plenitud que sentía cuando estaba junto a su madre.

Posteriormente, en futuras experiencias similares, el vasana va tomando fuerza hasta constituir un rasgo distintivo de la personalidad del jiva. Es decir que de una situación puntual en la que se dejó de sentir pleno y protegido se crea una gran ilusión de desprotección que constantemente trata ilusoriamente de subsanar, en vez de percibir que esa plenitud que el niño siente con su madre es la plenitud del Sí mismo.

Shams: Incluso la carencia es percibida siempre desde un sitio de plenitud total, que eres tú.

Francisco: Este vasana particular me ha servido para comprender en general el funcionamiento de los vasanas, que son la tendencia de la mente a la extroversión, todo aquello que la aleja del conocimiento y que ejerce una autoridad tiránica e invisible sobre la vida de la persona. Un vasana es la tendencia de volver a gozar de algo que se gozó en su momento y que luego desapareció, creando una esclavitud hacia los objetos, que se toman como fuentes de la felicidad.

Shams: Si ves a los vasanas como tendencias, surcos formados en la mente, no todos tienen que ser negativos. De hecho, tu indagación se fortalece porque se ha formado un vasana por el Conocimiento. Vale la pena decir que, si no hubiera vasanas, Francisco no existiría. ¿Qué es Francisco sino un amasijo de vasanas manifestándose en los cuerpos sutil y denso? El reconocimiento del Ser no elimina los vasanas directamente, pero lo facilita y, a la larga, vuelve a todos los vasanas no aprisionadores.

Francisco: Ahora comprendo con más claridad el hecho de que todo lo que se busca es el Sí mismo, y soy más capaz de contemplar los vasanas que aparecen viéndolos como tales y dejando de identificarme con ellos.

Creo que no todos tienen tanta fuerza como este que siento haber desenmascarado. Por ejemplo, hay el vasana del sexo, de la comida, del estar con la familia, del miedo a la soledad, de comer patatas fritas, etc. Todas aquellas tendencias que nos hacen creer que la felicidad es un objeto en vez de la misma naturaleza del sujeto, por el simple hecho de que, al calmar momentáneamente ese deseo una vez conseguido, se experimenta una paz momentánea. Pero me doy cuenta de que Yo soy la paz, de que la paz es saber que esto es Maya y que yo soy un espectador privilegiado de esta maravillosa ignorancia.

Espero que me corrijas en lo posible sobre este tema.

Shams: Tomando la aclaración anterior, todo está muy bien comprendido. Para ser más claros, podemos recordar que tú no eres un espectador más, sino que eres el único espectador.

Francisco: Dejándolo aparte, me gustaría preguntarte sobre el significado de “self-actualisation” ya que lo he leído en inglés y no lo acabo de entender.

Shams: Traducimos “self-actualization” como actualización del Ser. La expresión se emplea para referirse a la fase que sigue al reconocimiento del Sí Mismo. Una persona que conoce su verdadera identidad ha reconocido al Ser, pero no necesariamente lo ha actualizado. La actualización del Ser sucede cuando los vasanas aprisionadores han sido agotados por completo. Cuando un individuo se ha actualizado en el Ser, además de conocer su verdadera naturaleza, ha removido ya los obstáculos que impedirían el flujo ilimitado de amor. El amor personal, que es un amor condicionado por los vasanas que se formaron antes del reconocimiento del Ser, da paso al amor incondicional e impersonal que refleja constantemente la Conciencia. A continuación traduzco algo de lo que dice James al respecto, donde sigue explicando el asunto desde la perspectiva del amor:

El amor sin obstáculos es parabhakti, impersonal. Fluye libremente hacia cualquier objeto que aparece, incluyendo aquellos objetos que la mente juzga como inaceptables. Las preferencias y aversiones siguen operando pero ya no afectan el flujo del amor. Para una persona mundana, el amor está completamente controlado por sus preferencias y aversiones. Ama solo lo que está en armonía con lo que le gusta y no ama aquello que le disgusta. Una persona que ha reconocido al Ser está consciente de cómo operan estas preferencias y aversiones, y no seguirá creando más, pero debido al prabhda que no ha sido examinado y, por lo tanto, no ha sido agotado, su amor sigue estando condicionado en cierto grado. Si has reconocido el Sí Mismo no desarrollarás nuevas obstrucciones pero aquellas que permanecen en tu cuenta kármica seguirán manifestándose. El término correcto para ellas es prarabdha karmas. Incluso Swami Dayananda, en quien se ha actualizado el Ser tanto como es posible, tiene sus preferencias y aversiones. Sin embargo, las aversiones que aún tiene no desestabilizan su mente. Él es consciente de estas y las maneja, aunque a veces pueda dejar salir algún comentario negativo.

El Conocimiento del Ser tiene tal poder que, si no limpiaste tu inconsciente antes de reconocer tu verdadera identidad, este será limpiado después. No hay forma de que los vasanas obstructores puedan permanecer mucho tiempo ante la luz de la verdad.

(…)

En la indagación, se llega al punto de confirmar: “me siento de esta manera porque no me amo a mí mismo en la forma apropiada. ¿Y por qué no me amo de la forma apropiada? Porque no siento que, en este aspecto, yo merezca amor. ¿Y por qué no me siento amado o digno de ser amado? Porque tengo una idea incorrecta sobre quién soy yo en realidad.” En realidad, yo soy digno de ser amado porque yo soy el amor.

Francisco: Tampoco comprendo la diferencia entre auto realización y moksha, ya que moksha es también una realización. Es un suceso, es alcanzar el conocimiento directo de que yo soy el Sí mismo, y sucede dentro de Maya ya que el Sí mismo siempre sabe quien es. Por lo tanto, entiendo que moksha es en realidad parte del mundo aparente, un suceso que afecta al cuerpo sutil liberándolo de la ignorancia y permitiendo aparentemente que el Sí mismo resplandezca, ya que en realidad siempre lo hace.

Shams: Moksha (liberación), en realidad, se refiere a la Conciencia, por eso está fuera de samsara. Tú eres moksha. Moksha es la cuarta meta de la vida humana. Las tres metas anteriores son seguridad, placer y Dharma. En realidad, la búsqueda de esas tres metas es solo búsqueda de liberación (liberación de la búsqueda). Sin embargo, moksha es la meta que ya se ha alcanzado. ¿Cómo puedes ir tras una meta que ya has alcanzado? No puedes. Cuando un corredor está sobre la meta no tiene que dar un paso para llegar a ella, solo tiene que saber que ya está en la meta. Solo necesita conocimiento. El suceso fenoménico, referente al individuo en el mundo, es llamado “reconocimiento del Sí Mismo” (esa es la traducción para “self-realize”, y me parece más adecuada que “autorrealización”). Por eso podemos decir que un individuo ha reconocido su verdadera identidad, lo cual es equivalente a decir que “alcanzó moksha”. Pero, cuando usamos esta última expresión, entendemos que moksha ya se tiene, ya se es. moksha no se alcanza, en realidad, porque samsara es el lugar donde se pierden y se encuentran cosas, así que en samsara el individuo nunca podría ser libre. Sin embargo, paradójicamente, moksha es el conocimiento de que ya eres libre y no hay samsara.

Francisco: Me doy cuenta de la fe de la que hablas: tengo una excesiva fe en creer que puedo ser dañado, por esa razón me aferro al estado sattvico y huyo del dolor, y de esta forma lo fortalezco, le añado sufrimiento al pensar que me puede dañar, que tiene algo que ver conmigo. Yo estoy más allá de los gunas, observando a Francisco con sus comedias y sus dramas, con sus vasanas y samskaras, con sus momentos de felicidad y de desgracia.

Shams: Sí.

Francisco: ¿Qué tiene que ver todo esto conmigo? Ahora comprendo el karma yoga, y al comprenderlo siento que el temor hacia estados depresivos o dolorosos mengua. Todo forma parte de Ishvara, es su actuación, es su voluntad, y yo no tengo por qué inmiscuirme en ella, ni para negarla ni para someterme a ella. Simplemente se trata de saber a quién le pertenece qué, y qué es qué. Yo soy el Sí mismo, y por lo tanto dejo que la manifestación suceda como tiene que suceder, según el mal y el buen karma acumulado por Francisco, según su Dharma y su destino.

Shams: Sí, bien. Aunque quisieras “no dejar que la manifestación sucediera”, sería imposible porque tú y la manifestación pertenecen a dos órdenes distintos. La manifestación es mithya (ilusión), mientras que tú eres satya, lo Real. La acción pertenece al Creador y tú eres libre de toda creación.

Francisco: Es un descanso saber esto, y comprendo que lo demás es sólo ignorancia. Se puede observar el infierno y el cielo, y lo que importa son los ojos de quien los mira, su ignorancia de creer que le afectan o su conocimiento de que es sólo un observador de estos lugares mentales. Cuando me apego a sattva, es porque creo que fuera de sattva está el infierno. Pero yo estoy más allá de ambos.

Shams: Y si te fijas, la ignorancia o el conocimiento solo afectan a Francisco porque, en última instancia, el Sí Mismo siempre ha sido libre y autoconsciente.

Francisco: Sin embargo, también es lógico que Francisco busque liberarse de estados dolorosos, tanto para la mente como para el cuerpo, y como tal debe cuidar su cuerpo y sanar su mente buscando la forma de agotar los vasanas que la perturban. Antes siempre creía que ese dolor era provocado por situaciones externas, pero me hallo en un momento de mi vida en que no encuentro un solo problema, es como si todo fuera perfecto, y por lo tanto he comprendido finalmente que todos los estados mentales provienen de uno mismo.

Shams: Sí. Y es cada vez más fácil cuando el individuo se siente en total conexión y gratitud con la vida.

Francisco: Sin embargo, no comprendo de dónde vienen esos estados. A veces hay un desencadenante, pero otras veces no. Simplemente te despiertas y a veces está esa angustia. ¿Es por el dolor del mundo? ¿Es la influencia de la luna o los planetas? ¿Qué tiene de particular aquel día para que te sientas bien o mal o regular? ¿Es la proyección mental de lo que te espera ese día lo que ejerce de desencadenante?

Shams: Todos los resultados provienen de Ishvara. Es lo único que hay que saber. Los vasanas están en el cuerpo causal y, aunque son millones, todos tienen que salir a flote algún día. ¿Cuándo? Cuando a Ishvara se le antoja. El desencadenante puedes notarlo o no, poco importa. Acostumbra a la mente a reconocer la voluntad de Ishvara, en lugar de querer conocer los engranes de su dinámica. No tiene caso sumergirse en averiguaciones como las que planteas, no es indagación.

Francisco: ¿Pero por qué a veces los mismos sucesos que te esperas se ven positivos y otras negativos?

Shams: Por un lado, tenemos lo experimentado. Por otro lado, tenemos el experimentador. El tercer factor es el contacto, la experiencia. Aunque parezca que los tres elementos son estables, los tres están en cambio constante. La mente se imagina (erróneamente) que son “los mismos sucesos”, “el mismo experimentador” y “la misma experiencia”. En samsara, sin embargo, nadie nunca ha entrado dos veces en el mismo río.

Francisco: Otra cosa: Dices que identificarse con los estados de la mente es como creer que las imágenes de una pantalla pueden afectar a la pantalla. ¿Pero qué soy yo? ¿La pantalla o el espectador? ¿Puede ser que la pantalla sea Ishvara (si no me equivoco, la parte manifestada y activa de Brahma) y el espectador el Sí Mismo/Brahma (la parte no manifestada, inmóvil)?

Shams: La metáfora de la pantalla de cine es solo eso, una metáfora, la cual solo incluye dos elementos: la pantalla y lo proyectado. Se prescinde de la figura del espectador. No es necesaria. Dentro de esta metáfora, tú eres la pantalla e Ishvara es quien maneja el proyector. Ishvara no podría ser la pantalla, porque no está más allá de lo sucedido, sino que es lo sucedido. La pantalla, por otro lado, es un buen símbolo para ti, porque abarca y permite la aparición de mundos enteros, sin ser afectada en absoluto.

Francisco: Sucede que la semana pasada parecía que la ignorancia apenas existía, me hallaba en un estado de inmensa claridad cuando de pronto, de un momento a otro, me sumergí en tamas.

Shams: Eso es en apariencia. En realidad, ¿quien estaba en claridad y quién se sumergió en tamas? Tú eres el espectador. Si puedes ver a Francisco llevando a cabo esa representación teatral, ¿en verdad te afecta?

Francisco: El desencadenante fue el ver una situación que despertó antiguos vasanas.

Shams: ¿Qué hacer? Karma yoga es la mejor opción, siempre. La creación de las situaciones y sus fructificaciones se debe solo a Dios. Francisco desempeña un papel muy pequeño en relación con todo lo que depende de Dios. Incluso, con un poco de lógica, nos podemos dar cuenta de que Francisco no es más que un detalle, un rasgo de la totalidad del universo y su libre albedrío no es más que un sueño. Imagino que ya has leído al respecto, pero aprovecho para compartirte un excelente compendio de Karma yoga en seis puntos, escrito por Isaiah Vishnudeva, maestro de ShiningWorld:

1. Desarrollar una actitud de gratitud, reconociendo que el mundo entero, así como el cuerpo y la mente a través de los cuales lo experimento, me han sido dados.

2. Comprender, por medio de una actitud de gratitud, que tienes la responsabilidad de retribuir por lo que has recibido.

3. Ofrecer todas y cada una de tus acciones al Ser en la forma del campo de acción (Dios, Ishvara).

4. Comprender que, aunque tienes un papel en la selección de tus acciones, Dios (Ishvara) es el que determina los resultados. Esto te muestra que la ansiedad en relación con los resultados de tus acciones es gratuita e innecesaria.

5. Aceptar con gratitud los resultados que Dios te entrega.

6. Repetir intencionalmente todo este proceso hasta que se convierta en tu segunda naturaleza. Al hacerlo, la mente se vuelve cualificada para la discriminación, lo cual lleva al conocimiento del Ser.

Francisco: Sé que eso es una excusa, como podría ser cualquier otra cosa, para que tamas reaparezca, ¿no es así? Es como si estuviera al acecho, buscando una grieta por la cual entrar.

Shams: El vasana se encuentra en el cuerpo causal, junto con otros miles de vasanas. Como el cuerpo denso y el cuerpo sutil, el cuerpo causal no está vivo, carece de conciencia, lo mismo que los tres gunas, que son solo la masa de la cual están hechos los tres cuerpos. No pueden “acechar”. Sé que lo dices metafóricamente, pero incluso (y sobre todo) en estos casos, lo mejor es emplear el término y la idea correctos, para decir que los gunas y los vasanas son solo objetos iluminados por ti, al igual que la idea de que eso te causa gozo o dolor.

Francisco: Después de tamas, cuando la angustia se diluye, me da la sensación de que aparece rajas que se manifiesta como la búsqueda de algún posible deseo o esperanza que me haga olvidar la angustia y darme una paz que sólo está en mí. Supone una pequeña elevación, y a partir de ahí poco a poco el conocimiento va entrando.

Shams: El conocimiento es simple: tú no eres eso. Estoy mirando un muro frente a mí (el muro es materia densa, tamas) pero no por eso creo que soy el muro y pierdo el conocimiento de quién soy yo. No necesito “elevarme” para verlo. Claro, con la mente es más difícil, pero es parte de la sadhana mantener la idea correcta en la mente.

Francisco: Sin embargo, tamas es una habitación demasiado oscura.

Shams: Cuando cierras los ojos, ¿percibes la oscuridad de tus párpados? Sí, claro, una oscuridad total. ¿Pero cómo es que puedes percibir esa gran oscuridad? En general, ponemos nuestra atención en la oscuridad de los ojos cerrados, pero también es claro que hay una fuente que está proyectando conciencia sobre esa oscuridad, solo así la oscuridad es percibida. Tú eres esa fuente que está fuera del tiempo y el espacio y que nunca se apaga. Tal vez hay (en apariencia) un objeto oscuro en ti, pero tú eres la luz que lo ilumina, más luminosa que mil soles.

Francisco: ¿Cómo aceptarlo cuando aparece? ¿Cómo entregárselo al Señor?

Shams: Si aparece, ya está entregado al Señor. Lo quieras o no, Dios lo inició y Dios entregó el resultado. Tú no tuviste nada que ver. Tus únicas dos opciones son: aceptarlo o no aceptarlo. Nada de complejidad hay en el asunto. Cuando no lo puedes aceptar, al menos puedes aceptar que no lo puedes aceptar, y ya es ganancia. Pero la salud mental (la cura de la neurosis y de todos los males del ego) consiste en aprender a decir “sí” y “gracias” a todas y cada una de las situaciones que el Señor nos presenta. Esas situaciones, desde luego, incluyen nuestras propias acciones motivadas por la ignorancia. Porque esa ignorancia, ¿es obra tuya? Es obra de Dios y solo a Él le pertenece.

Francisco: ¿Cómo darme cuenta de que ese dolor es una simple apariencia?

Shams: Bueno, por eso estás aquí. Para que el dolor deje de parecer real, es necesario que el que siente el dolor también sea descubierto como una ilusión. Es un proceso lento, pero de eso se trata Vedanta. Sin embargo, cuando los vasanas son aprisionadores, la mente no está lista para que Vedanta actúe. El primer paso son los yogas que ya estás practicando: bhakti y karma yoga.

Francisco: En esos momentos es tal la confusión que es difícil hacer cualquier cosa. Sé que he alimentado tamas en otras épocas de mi vida, y que estoy pagando las consecuencias. Es mi mal karma. Se supone que debo entregarlo, tanto el bueno como el malo, pero es difícil hacerlo cuando se abate sobre ti.

Shams: Tú eres libre de karma. Déjale el trabajo de “entregarlo” al hacedor; convierte, lentamente y con tranquilidad, al hacedor en un yogui. Por otro lado, a mí no me pareces nada confundido. Solo hay que mover un par de ideas. En realidad, tienes el temperamento de un sanyasi, por lo que la mente irá desarrollando desapego con facilidad. Sin embargo, el individuo no se vuelve un yogui de la noche a la mañana. Recuerda que lo que buscas afuera (amor, placer, seguridad) es solo un símbolo de ti mismo. Recuerda que lo que quieres evitar es la ausencia de ti mismo, lo cual es imposible. Trae esto a la mente y date permiso de experimentar todos los vasanas (sobre todo los más absurdos y dolorosos) con gratitud, mirándolos como un regalo de Dios.

Francisco: Dices que la mente, cuando se vuelve hacia un deseo, lo fortalece, pero a veces la mente parece moverse por sí misma, impulsada por los vasanas. ¿Cuál es la forma agotarlos?

Shams: Karma yoga. Parece fácil y es fácil, pero hay que volver y volver a la práctica..

Francisco: Me hago un lío entre karma yoga y la indagación, ya que no comprendo qué los diferencia exactamente. Con la indagación el deseo desaparece ya que me doy cuenta de que soy permanentemente satisfecho y que no necesito nada. Y se supone que el karma yoga es aplicar este mismo conocimiento cuando uno busca los resultados de una acción, entregando esos resultados a la voluntad de Ishvara por saber que no te van a hacer ni más ni menos feliz.

Shams: Bien dicho. En breve: karma yoga es para el hacedor y la indagación es para el conocedor. Cuando te identificas con el conocedor, el hacedor ya ha sido negado, por lo que karma yoga es sustituida por la indagación. El objeto de karma yoga no es otro que agotar los vasanas, para poder negar al hacedor e iniciar la indagación. La indagación no es más que la aplicación del medio de conocimiento, una vez que la mente esta lista.

Las escrituras prescriben dos tipos de práctica, según el estilo de vida, de los cuales también hay solo dos: el hombre de casa y el renunciante (sanniasin). El hombre de casa es una persona común y corriente que tiene una vida llena de los apegos normales: familia, dinero, sexo, etc. El renunciante, por otro lado, no tiene otro interés aparte del conocimiento porque, en general, carece de apegos. La práctica recomendada para el hombre de casa tiene como objetivo convertirlo en un renunciante. Esta práctica es karma yoga. Por otro lado, la práctica para el renunciante es jnana yoga, la indagación en sí. Como ya dije, asumimos que un renunciante ya no necesita de karma yoga, porque no hay karmas aprisionadores y su mente está encomendada solo a la indagación. Asumimos que un hombre de casa practica karma yoga para poner su mente lista para la indagación. El respaldo de karma yoga es, desde luego, el conocimiento, aplicado desde el punto de vista de la acción y sus resultados. Para la indagación, por el contrario, la acción ya no es un problema e incluso karma yoga deja de tener sentido. Lo único que importa en este caso es la eliminación de la ignorancia por medio de la aplicación del medio de conocimiento. Cuando el indagador afincado en la indagación se enfrenta con un vasana es fácil descartarlo como un objeto más del campo. Cuando el buscador aún tiene un conjunto de vasanas ejerciendo cierta presión y se sigue viendo a sí mismo como el hacedor, karma yoga es la respuesta.

¿La indagación y karma yoga pueden coincidir en una misma sadhana (práctica)? Sí, puesto que el papel del hacedor nunca muere por completo. Por eso, cuando, por cualquier causa, la idea del hacedor comienza a reforzarse y se apega a los resultados, karma yoga es una buena opción. Cuando la mente está tranquila, la indagación puede venir por sí sola y servir también de gran ayuda para descartar muchos vasanas al reconocerlos como objetos surgiendo en ti. De forma natural, karma yoga florecerá como indagación.

Como te he dicho, tú tienes temperamento de sannyasin, por lo cual solo hace falta poner en orden las ideas y seguir aplicando karma yoga para que la indagación funcione. Todo esto podría interpretarse como la necesidad de hacer y hacer y hacer más, hasta completar un buen trabajo. Y no es así. Solo hay que comprender y vigilar. Tranquilamente.

Francisco: Sin embargo, todo esto es imposible cuando estoy abrumado por tamas. Me pregunto si el trabajo consiste en reforzar sin tregua la indagación cuando la mente está en sattva para cuando tamas aparezca ser capaz de practicar sobre ella la indagación.

Shams: La indagación no se refuerza. Solo sucede. Pero cuando el hacedor intenta hacerse cargo de la indagación, el conocimiento se confunde con la búsqueda de resultados. Eso es absurdo, como el indagador bien puede advertirlo con facilidad. Aquí no hay una batalla sucediendo. Uno practica la indagación porque esa es la naturaleza de la mente, porque hay un intenso deseo de moksha. No lo hace para salvarse del asalto de tamas. Las situaciones dolorosas y confusas son Dios y rechazarlas no es la mejor opción. Quien siente aversión es el ego, no tú. Para ti, si viene sattva está bien y también está bien si vienen rajas y tamas. Lo contrario es como si creyeras que la proyección de imágenes poco placenteras sobre una pantalla de cine pudiera provocarle un daño a la pantalla. Pero no es así, ¿cierto?

Por otro lado, tienes la gran suerte de que tamas/rajas hubiera llegado a saludarte, porque de lo contrario hubieras seguido apegándote a sattva. Propicia sattva, porque solo entonces la indagación es posible, pero dale la bienvenida a todos los regalos de Dios. Tú no eres sattva. Paradójicamente, la llegada de la oscuridad te permite descubrir que tú eres libre de la claridad y la luz de la mente tranquila: tú eres la luz que ilumina esa luz y esa oscuridad.

Francisco: También me gustaría saber si el hecho de rechazar los vasanas forma parte de tamas.

Shams: No, más bien forma parte de la ignorancia. Alguien con conocimiento puede tener altas cantidades de rajas/tamas en su sistema y no preocuparse en absoluto. Lo que Francisco está haciendo es sostener una idea (la idea de que puede ser afectado por los sucesos) y seguir reforzándola, por medio de algo parecido a la fe. No hay nada que demuestre que las cosas y las situaciones pueden siquiera tocarte, pero te lo han dicho una y otra vez, y tú tienes fe en eso.

Francisco: Sucede que tengo una imagen de mí mismo elevada y me molesta que aparezca cualquier cosa que me vuelva vulnerable. Esta imagen se debe al orgullo y a la ignorancia, que es tamas.

Shams: Pienso que, más que tamas, lo tuyo es rajas. Tamas no se molestaría en angustiarse ni en apasionarse por nada. Su movimiento, sí, es la negación, mientras que el de rajas es el de proyección. Sin embargo, el rechazo tan activo de los vasanas tiene que ver con rajas. En todo caso, lo que en realidad importa de la enseñanza de los gunas es la afirmación de que el universo entero es este sistema de tres cualidades en constante cambio. Comenzar a identificarse con la infinita dicha y claridad de sattva, queriendo negar la oscuridad y la pasión activa también sería un error. Aquí no buscamos escapar de ningún guna ni de ninguna situación poco placentera. Ese el ego, el individuo, pero tú no eres eso. El ego también es el que sostiene y defiende una imagen elevada de sí, un mecanismo típico de defensa formado durante la niñez. Eso es narcisismo, te lo puedo confirmar yo que lo veo surgir en mi mente muy a menudo. ¿Y qué? Eso es problema del individuo, no tuyo. Claro, la mente madura aprende a observarse y a detener reacciones poco inteligentes, pero, cuando surgen reacciones poco placenteras, sabe mirarlas con humor y amor, para aceptarlas por completo y resolverlas después con apego al Dharma.

Francisco: Es como si el demonio hubiera visto que he descubierto algo muy valioso y quisiera tentarme y confundirme como nunca lo había hecho, pues mi vida hasta el momento ha sido bastante plácida.

Shams: “Levántate y pelea”, dice Krishna. Los obstáculos son solo tan grandes como tu rechazo hacia ellos, Arjuna. Aquí no imaginamos que exista un solo enemigo que no sea Dios encubierto. El resto se lo podemos dejar a nuestros queridos místicos occidentales, que gustaban de enfrascarse en guerras internas y viajes iniciáticos. Vedanta sabe que eso es solo la mente. Cuando llegas a Vedanta, el drama está resuelto. Si no está tan resuelto, Vedanta muestra los yogas que ya hemos mencionado. La respuesta sigue siendo karma yoga, incluso para ti que posees una mente desapegada y centrada, solo con un par de ideas a las cuales les entregas una fe desproporcionada. El demonio es Krishna, el Buda es Krishna y ambos son solo un objeto sucediendo en ti, Krishna. En cuanto a Francisco, debería alegrarle que el Señór le entregue este tipo de regalos.