Un amigo iluminado

Hola Shams,

Visité ayer noche tu página Fin del sueño y me quedé impresionado. Yo me "autorrealicé" hace cerca de diez años. No obstante, reconozco que a nivel de identificar con claridad racional mi estado tuve hasta ayer algunos problemillas que aún se me atragantaban. Y es que hay muy poco publicado sobre Vedanta tradicional. ¡Y qué útil es! ¡Por Dios! Por otro lado, el neo-advaita (ya sabes: Tony Parsons y compañía), tan de moda hoy, aunque puede ayudar a comprender de manera intuitiva, y finalizar así la búsqueda, a nivel de comprensión racional es contraproducente.

Gracias a tu página, el poco desasosiego que me quedaba ya está superado. Es increíble el poder iluminador que tiene Vedanta tradicional. ¡Qué pena, de verdad, que haya tan poco publicado en español! ¡Y muchas gracias a ti por compartir estos textos!

Llegué ayer a tu página no por el pequeño desasosiego intelectual que me quedaba, y que yo creí, hasta ayer, inevitable. En realidad, fui a tu página buscando una manera relativamente rápida y sencilla de enseñar a otros mi iluminación sin tener que seguir el camino que yo realicé, y que fue muy, muy largo.

Toda mi vida fue una búsqueda espiritual desde muy pequeño. Esa búsqueda me llevó a estudiar dos carreras universitarias: Filosofía y Psicología, en las cuales me licencié. De Psicología me saqué dos especialidades: Clínica y Hipnosis.

Aparte, practiqué por mi cuenta za-zen, kriya yoga (de Yogananda), vipassana y otras técnicas meditativas además de devorar sutras, algunos upanishas (los publicados en español sabes que son pocos), autores contemporáneos como Krishnamurti, Wilber, Watts, Tolle... También (¿cómo no?) Balsekar o Ramana Maharshi.

Me gustaría, si quieres, que nos escribamos de vez en cuando. Es solo una idea general. Simplemente, es que como en el mundillo espiritual percibo en general tanta mediocridad, me gusta relacionarme con personas que se toman estos temas con más interés que el común.

Un saludo cordial,

Román

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Hola Román,

Ha sido muy agradable leer tu correo electrónico. Ciertamente, "útil" es una de las palabras con las que describiría a Advaita Vedanta. Si nos ponemos estrictos, podríamos decir que Vedanta no es otra cosa que útil. Después de que ha hecho su trabajo deja de ser algo necesario, y la maravilla es que a Vedanta eso no le molesta.

Por lo que me cuentas, creo que has sido bendecido con la eliminación de la ignorancia a pesar de no estar en contacto directo con un medio de conocimiento. Siempre he pensado que los maestros y prácticas que mencionas ofrecen un servicio necesario y hasta cierto punto indispensable. Yo también pasé por algunos de los mencionados y nunca he sentido más que respeto por todos, pero cada vez me doy más cuenta de lo poco que aportan para una efectiva y tajante erradicación de la ignorancia, comparados con Vedanta. Claro que siempre hay niveles, como con Ramana (o Nissargadatta), que aunque no estaba formado de manera directa en la exposición de Vedanta tradicional y a veces utilizaba un lenguaje experiencial y circunstancial, poseía más claridad y rigor que el resto de los maestros inspirados, entre sus infinitas cualidades.

Me alegra que hayas encontrado algo de utilidad aquí. En verdad que no hay mucho materialen nuestra lengua. Como quizá ya notaste, Vedanta tradicional es prácticamente enseñado solo por unas cuantas personas fuera de India, así que llegar a él es como ganar la lotería. Todo lo que aparece aquí lo transmito según lo aprendí con James Swartz y sus discípulos (con quienes sigo en contacto y en aprendizaje). Él, a su vez, lo aprendió de Swami Chinmayananda. Lo curioso es que Swami Chinmayananda seguía exponiendo Vedanta con base en lenguaje que recogía concepciones experienciales, como lo hacían y hacen múltiples escuelas que se presentan como Vedanta. Aún así, según afirma James, la gracia del Swami fue un componente que acaso jugó un papel importante en que mi maestro reconociera su verdadera identidad. Años después, James supo acerca de algo que estaba haciendo otro discípulo de Swami Chinmayananda, el célebre Swami Dayananda, quien al parecer terminó por generar un pequeño cisma y se separó de la escuela de Chinmaya para enseñar Vedanta despojado de las incorrecciones yóguicas. James no se involucró en nada de eso, por cierto, pero pudo reconocer que lo que Dayananda estaba haciendo era lo correcto, simplemente porque funcionaba. Y bueno, ahora Vedanta tradicional (expurgado por Swami Dayananda, y ahora sostenido por sus discípulos, entre quienes destaca Swami Paramarthananda) comienza a comunicarse a distintas regiones del mundo, de manera discreta y gratuita, como será siempre. La licencia que se ha tomado James (y quienes lo aprendimos de él) fue despojarlo de tecnicismos y ritual, pero sin mover un ápice nada más. ¿Cuál es el criterio? La fidelidad en la presentación de las ideas para mostrar al objeto de conocimiento, que es el Sí Mismo.

Acercarse a Vedanta es muy dulce. Después de que hemos reconocido nuestra verdadera identidad es que inicia la verdadera aventura. Es cierto que la biografía realmente se terminó (la tragedia se convirtió en comedia) y ahora la persona que creíamos ser es como una liga que se estiró demasiado. Sin embargo, esa persona continúa existiendo y su único horizonte resulta ser el Dharma. Ni siquiera es algo que esté sujeto a decisión. Con mayor o menor fricción de karma, el jnani (el que sabe su verdadera identidad) se mueve hacia el jivanmukta, que es como se nombra a aquel individuo en el que han desaparecido todas las huellas de ignorancia y en cuya mente se refleja el Ser sin obstrucción. Claro que, como sabrás, este no es nuestro problema sino de los objetos que aparecen frente a nosotros (incluida la mente), pero aún así no deja de ser interesante saber que hay un proceso de actualización después de la iluminación y que Vedanta sigue teniendo cierta relevancia para aclarar algunas dudas.

En fin. Como ves, soy entusiasta de Vedanta. Si lo revisas más de cerca, verás que, en efecto, Vedanta se dirige al intelecto pero su finalidad es la aplicación en todos los niveles de la mente y solo así funciona.

Saludos,

Shams