Sobre Un Curso de Milagros

Hola Shams, 

Es muy interesante lo que cuentas sobre el linaje de maestros. Y ciertamente entiendo a Swami Dayananda, ya que el yoga aporta solo experiencias en principio confusas al igual que el mito. Esas experiencias, al igual que las fábulas míticas, pueden quizá ser suficientes para que alguien sin cultura, o de cultura oriental (más emocional que la occidental), se imagine que está iluminado. Pero como decía, creo que fue el trágico Eurípides al final del período mítico y ya a las puertas de la nueva filosofía racional quien dijo: "queremos la felicidad. Pero la queremos con garantía de verdad". Y a partir de ahí, los griegos empezaron a filosofar buscando la demostración frente a la creencia.

Ahora bien: lo que les faltó a los griegos y a toda la filosofía occidental posterior fue la incorporación de la contemplación ("meditación" se dice en oriente) porque una verdad filosófica no contemplada y no convertida en vivencia no sirve para nada. En occidente, solo contemplaron algunas órdenes religiosas místicas pero lo hicieron a partir del dogma y no del conocimiento racional incontrovertible. Por su parte los filósofos occidentales, más apoyados en lo evidente, jamás han practicado la contemplación de esas evidencias. Así que si algo me gusta de Vedanta, por lo que estoy viendo, es que combina la incontrovertibilidad con la contemplación. Una combinación que se sintetiza de manera prodigiosamente sencilla y sin esfuerzo alguno en la experiencia cotidiana de cada momento vivido.

La iluminación yo la definiría como el sincero y total dejar de necesitar buscar la Felicidad Plena. Eso me vino, como te comenté, hace unos diez años hasta hoy. Fue a partir de una serie de intuiciones místicas (propiciadas por los autores que te comenté, más otros que no te puse) combinadas con la incontrovertibilidad racional de la filosofía del italiano Emanuele Severino (que aporta, dicho en general y para que me entiendas, una versión actualizada de la filosofía de Parménides). Pero el entender mi estado iluminado como la obvia combinación entre Verdad-Felicidad y contemplación reunidas ambas en mi continua experiencia presente, te aseguro que no lo vi claramente hasta que no me encontré con tu web.

Por tanto, estoy muy de acuerdo con que incluso después de la iluminación existe una profundización en la misma. La mente finita soñada sigue ahí, y por ser finita puede ir aumentando progresivamente su grado de claridad mental a pesar de que su necesidad de buscar la Felicidad haya concluido hace tiempo.

No me sorprende que seas universitario como yo. Porque, diría que una persona sin aspiraciones intelectuales difícilmente se interesaría por el Vedanta.

Yo no conozco aún mucho sobre terminología de Vedanta, aunque diría que he captado su esencia. Por cierto que una vía que estoy investigando como medio de enseñanza es un libro con un título que siempre me ha parecido horroroso, pero cuyo método de iluminación del lector diría que se ajusta bastante al Vedanta tradicional (aunque el vocabulario del libro es básicamente cristiano). No se si lo conocerás, pero si no lo conoces no te rías mucho al leer el título, ni tampoco me tomes por un mago feriante: se trata de Un Curso de Milagros. ¿Lo conoces?

Me alegro de que seas un entusiasta del Vedanta tradicional. Por mi parte, si lo hubiera conocido antes me habría ahorrado muchísimos años de búsqueda. Sabrás que el primer referente de Vedanta que suelen encontrar los buscadores es el famoso neo-Advaita. Eso creo que no hace ningún bien ni a los buscadores ni al auténtico Vedanta, ya que los neo-Advaita lanzan a los buscadores la Verdad sin que se trabaje y como si fuera un piedra. Pero el resultado de escucharla sin entenderla (y no se entiende si no se trabaja) solo puede causar a los buscadores dolor y melancolía. También, unas ganas locas de no volver a escuchar nada que tenga que ver con el Vedanta auténtico. 

¡Gracias por el enlace de los libros traducidos!

Hasta pronto,

Román

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Hola Román,

El deseo de garantía de verdad es problemático solo cuando se cree que la verdad es únicamente intelectual. Quien pondera el enfoque mítico sobre los racionales se olvida de que este enfoque (el mítico) necesariamente está conformado por conceptos. También es racional. Y tampoco otorga la felicidad, al menos no la felicidad de saberse por siempre libre del sufrimiento.

En cuanto a la reflexión sobre lo que le faltó a los griegos y a Occidente, difiero en algo. Pienso que más que un tipo de práctica, lo que faltó es un punto de referencia inmutable y un lenguaje fiel a este. Este punto de referencia es la Conciencia. Cuando la ignorancia sobre la Conciencia desaparece, entonces el mundo es naturalmente conocido como Aí mismo. El lenguaje que es congruente con la comprensión de la Conciencia es el lenguaje del conocimiento o de la identidad.

La meditación es solo parte de una práctica para un fin, pero que está en función de nuestro conocimiento. Si decimos que falta meditación (aunque fundamental como práctica), después también podemos decir que faltó natación o cualquier otra práctica. Todas ellas son vacías sin conocimiento y necesariamente algo que se fosiliza como dogma. Claro que la meditación es el estado en el que con más facilidad puede aplicarse la indagación. El problema es que quien carece de medio de conocimiento se irá a meditar a una cueva por 7 años y al salir conservará la misma ignorancia y... un nuevo apego por la meditación.

Podemos decir que el enfoque de Oriente ha sido siempre más integral. El de Occidente, por otro lado, tendió hacia la represión. Pero yo te preguntaría qué orden o grupo de Oriente o de Occidente no poseía (o posee) al menos un dogma. Maya (la interpretación dual del mundo) es lo mismo en todo el universo, y el budismo, el sufismo, el hinduismo, el cristianismo esotérico, los yogas, el cuarto camino, etc., están forjados con el mismo material. Ofrecen grandes verdades, pero sus puntos de referencia son experienciales, es decir, variables, fundados en la dualidad. Por eso, son caminos de por vida, por eso son propicios para que nuestra imaginación asuma que hay algo de especial en ellos. Cuando no hay ignorancia sobre la naturaleza del universo, todas las agrupaciones y formas de la cultura humana son reconocidas como hermosas y perfectas, pero nada de especial hay en ellas.

Verdad filosófica y vivencia son términos problemáticos, que tienen que ver con una dicotomía, también occidental, entre la teoría y la praxis. En Vedanta, estas dos ideas no están divididas, ciertamente. La verdad solo se busca porque es vivida y practicada. Se sabe que hay expertos académicos en Advaita Vedanta, y también se sabe que estos no tienen moksha. La falta de una mente clara (pues es este el objetivo de la práctica) les impide tener una completa comprensión intelectual. Creen que Vedanta es conocimiento para almacenar o incluso para volvernos mejores personas, cuando en realidad Vedanta es para usar y dejar ir después de que nos hemos liberado de la persona.

Ahora, permíteme mirar tu definición sobre la iluminación desde la perspectiva de Vedanta, sólo para compartirte más sobre este aspecto fundamental, que es el de entender lo que es el lenguaje del conocimiento. El sincero y total dejar de buscar la felicidad plena es un resultado del conocer tu verdadera identidad. Es una definición útil, pero también es una definición experiencial, pues se basa en cambios en la experiencia del objeto (la mente). Esto puede llevar a la confusión (y seguramente lo hará si la mente aún está nublada por la ignorancia del Sí Mismo) cuando no aparece en un marco conceptual del lenguaje del conocimiento.

La definición de Vedanta para moksha es: “La liberación es el conocimiento firme e inmediato de que todo lo que hay es la Conciencia y yo soy eso". También preferimos los términos moksha, liberación o reconocimiento del Ser, pues indican de manera más fehaciente la naturaleza no dual de la realidad.

 Con respecto a Un Curso de Milagros, sí lo conozco. Algunas personas cercanas lo estudian en grupos y, por curiosidad, he leído algunas partes. 

Me disculpo porque mi crítica es un poco negativa en el sentido de que no es un medio probado de conocimiento, aunque a veces se presente como un "método de iluminación". En verdad espero no sonar excluyente, pero lo pienso de manera fría como una ecuación: el único método de iluminación es el medio de conocimiento.

Claro, el fin no es contrariar la postura de un texto que, como muchos otros, es bello, sino verlo desde el conocimiento “yo soy la Conciencia” y lo que de ahí deriva, y eso incluye hacer una indagación sobre las interpretaciones de la realidad que se presentan como medios para alcanzar la liberación.

Curiosamente, desde la mirada de Advaita Vedanta se pueden revisar y analizar todas las interpretaciones existentes sobre el Ser, mientras que ninguna otra postura puede ver a Vedanta como es. Esto es así porque la estructura de Vedanta, hecha en el lenguaje de la identidad, depende sólo de su objeto (que es lo Real), mientras que el resto de las posturas se basan en la experiencia, es decir que su punto de referencia depende del sujeto, que es arbitrario y dependiente.

Creo que Un Curso de Milagros puede servir para alcanzar cierta integración existencial y obtención de cualificaciones básicas de la mente, gracias a que propone un cambio en la perspectiva ante la vida. De lo que he revisado, muchas cosas me han gustado, comprendidas dentro de su contexto. El gran problema (como en la gran mayoría de las tradiciones y caminos espirituales) es que todo el lenguaje que emplea es experiencial y el tono lo puede volver innecesariamente arbitrario, pues muchas afirmaciones no pueden ser verificadas por la mente en la indagación y tienen que ser tomadas como verdad solo porque las dice el libro o la cultura religiosa en la que se inserta. Como con los yogas y el budismo, al buscador no le queda más que confiar en la suerte para dar con un indicador confiable que le muestre el conocimiento "yo soy el Sí Mismo". Esto es como confiar en que se ganará la lotería. 

Además de esos grandes detalles, está el hecho de que Un Curso de Milagros es información canalizada. Según se da a conocer, el libro fue "recibido" por una persona, pero esto no elimina el hecho de que sea un texto personal. ¿Cómo podemos saber dónde inicia el dictado de lo más alto y dónde terminan las ideas del autor? ¿Qué nos garantiza que el método es confiable? Hay otros libros que han sido recibidos de esa manera y todos están inscritos en la cultura y la lengua de donde surgieron. También están inscritos en la perspectiva dual del objeto (mente) como si esta fuera el sujeto.

¿Cuál es el caso de Vedanta? Los textos raíz de Vedanta (como los Upanishad o el Bhagavad Gita) no fueron recibidos, sino que son testimonio verificado por varias personas a lo largo de varias generaciones con respecto a un solo objeto de conocimiento siempre igual y autoevidente: el Sí Mismo. A lo largo de siglos, múltiples individuos revisaron, convinieron y corrigieron para construir un medio de conocimiento claro y riguroso para los distintos niveles de comprensión en los buscadores. El resultado es impersonal y, además, probado.

En fin, aquí termino este correo electrónico, estimado Román. Como te comenté, me alegra mucho lo que te haya sido de utilidad lo compartido aquí, ya que es la finalidad de la página. Aunque ya se haya ido la ignorancia sobre tu verdadera identidad, es verdad que todavía quedan varios años de Indagación para disolver los rescoldos de la ignorancia. Y la mente lo disfruta mucho. El resultado de esto es más claridad y por lo tanto una expresión más fácil de la felicidad que ya eres. Lo que naturalmente hace después el individuo es expresar esto a través del Dharma. Y Vedanta es el Dharma en su pureza, la forma más alta de devoción.

Atentamente,

Shams